En: http://www.lapatilla.com/site/2015/02/10/wsj-ir-a-la-carcel-es-un-riesgo-ocupacional-para-los-comerciantes-en-venezuela/
El comercio minorista parece ser un negocio cada vez más riesgoso en
Venezuela, un país que lucha contra la escasez de bienes básicos,
precios altos y largas horas de espera para los consumidores, publica The Wall Street Journal.
Por Ezequiel Minaya y Sara Schaeffer Muñoz
En la última semana, el director general de la cadena de
supermercados Día Día quedó bajo arresto después de una reunión en el
palacio presidencial, dos docenas de sus gerentes de tiendas fueron
sometidos a interrogatorio y el control de los 35 locales de la firma
fue asumido por el Estado.
Detrás de las medidas del gobierno está la acusación de que Día Día y
otros minoristas están acaparando alimentos en un intento por sembrar
la inestabilidad y derrocar al gobierno, un cargo que las empresas
rechazan.
“Si quieres la cooperación de la empresa privada, la mejor forma de
obtenerla probablemente no sea arrestando a las personas cuando salen
del palacio presidencial”, dijo José Aguerrevere, fundador y
copropietario de Día Día.
No fue la primera confrontación del gobierno con los grandes
distribuidores minoristas. En los últimos días los funcionarios
detuvieron a varios directivos de Farmatodo, una importante cadena de
farmacias. El gobierno dijo que este año ha detenido a más de 20
empresarios y directivos de firmas de distribución de alimentos y otros
bienes básicos.
El ejecutivo de Día Día Manuel Morales fue acusado de sabotaje y
desestabilización de la economía. Enfrenta hasta 10 años de prisión.
Venezuela está en medio de una profunda crisis económica. Los
consumidores enfrentan una escasez generalizada de productos con precios
controlados que van del desodorante a la leche. Los controles de
precios y las nacionalizaciones han perjudicado a la producción local, y
los controles de divisas han privado a la economía de los dólares
necesarios para pagar las importaciones, dice la mayoría de los
economistas.
El gobierno, sin embargo, culpa al sector privado de la escasez,
diciendo que las empresas están acumulando a propósito productos para
enfurecer a los venezolanos y desestabilizar al gobierno. El presidente
Nicolás Maduro, al anunciar la toma de control de Día Día, dijo que la
cadena libraba “una guerra contra el pueblo” y que sus supermercados
serían incorporados al sistema de distribución de alimentos del Estado.
El temor se está apoderando de los 800 empleados de la cadena luego
de que agentes del gobierno descendieran a las tiendas tras el anuncio
del viernes. El gobierno ya ha sacado cerca de un cuarto de los
alimentos del inventario, dijeron representantes de la empresa.
Inspectores estatales y fuerzas de seguridad empezaron a quitar el
control de las operaciones de los gerentes de los locales, dijo Yohana
Carrillo, de 23 años, encargada de uno de los supermercados en el centro
de la capital. “Han venido acá, nos han insultado, diciendo que están a
cargo. ¿Qué va a pasar con nosotros?”, preguntó.
Los empresarios en Venezuela, a menudo considerados por el gobierno
villanos o directamente traidores, temen hablar en público. Pero
Aguerrevere dijo que hablaba con la prensa con la esperanza de lograr la
liberación de Morales.
Aguerrevere, que estudió en la Universidad de Harvard, dijo que
también buscaba defender su compañía. Antes de que se instalara Día Día,
que tiene 35 supermercados en los barrios pobres, la mayoría de los
residentes de estas localidades compraban sus productos de primera
necesidad en tiendas de abarrotes familiares que cobran casi 30% más que
los grandes distribuidores, según el sitio web de la empresa. La idea
de la cadena era dar a los pobres los mismos precios bajos que
disfrutaban los ricos.
Aguerrevere dijo estaban intentando resolver la presente crisis
alimentaria, pero que era difícil lograrlo cuando el gobierno
encarcelaba personas.
La semana pasada, un grupo de funcionarios y soldados del ejército
ocupó el almacén principal de la cadena en un acto que fue transmitido
en vivo por televisión. Cuando las cámaras enfocaron las existencias de
productos tales como harina de trigo, Diosdado Cabello, el presidente de
la Asamblea Nacional, acusó a la empresa de privar a la gente de
comida. El líder del Congreso añadió que era sorprendente ver tantos
productos allí.
El mismo día, Morales y Luis Rodríguez, presidente ejecutivo de la
Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA), fueron
convocados al palacio presidencial para reunirse con Carlos Osorio,
vicepresidente de Soberanía y Seguridad Alimentaria y actual ministro
del Despacho de la Presidencia, dijo Aguerrevere.
La reunión fue cordial, manifestó. Le mostraron al ministro
documentos para explicar que Día Día mantenía en su almacén central un
inventario equivalente a tres días de ventas, desde donde era
distribuido a las tiendas de la firma, que son pequeñas y no están
diseñadas para guardar inventarios.
Al salir del palacio presidencial, Morales fue rodeado por miembros
del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Le informaron
que estaba arrestado. Al preguntarles bajo qué órdenes, los oficiales
respondieron “Sr. Osorio”, según Aguerrevere. Llamadas a la oficina de
Osorio en busca de comentarios no tuvieron respuesta.
Antes de la reciente campaña del gobierno, hacer negocios en
Venezuela no era nada fácil, dijeron ejecutivos de Día Día. Luchaban con
límites estrictos de precios y ganancias, soportaban inspecciones
semanales de agentes del gobierno que llevaban cuenta de su inventario y
aguantaban la respiración cada vez que Maduro arremetía contra el
capitalismo.
Los bienes regulados se transforman en pérdidas para la cadena, dijo
Edith Mijares, una gerente de 37 años de una tienda de Día Día en
Caracas. El costo de vender estos productos ni siquiera cubre el precio
de las bolsas de plástico en que se colocan los artículos, agregó.
Además del cargo de Osorio, así como el Ministerio del Poder Popular
para la Alimentación, el gobierno también ha abierto una nueva agencia,
la Superintendencia para la Defensa de Derechos Socioeconómicos, para
contabilizar los inventarios de las empresas. La nueva dependencia fue
añadida a las varias agencias que ya existen para rastrear alimentos en
su recorrido desde los puertos hasta las estanterías de las tiendas.
Luis Viloria, un profesor de economía de la Universidad de Zulia, en
la ciudad de Maracaibo, dijo que no había un escenario en el que Día Día
pudiera acaparar inventario. Los alimentos, señaló, son monitoreados
paso a paso por el gobierno. A su juicio, la campaña contra la cadena es
simplemente una manera de distraer la atención de la gente de los
problemas del país.
Las tensiones han ido en aumento por meses a medida que los
venezolanos pierden cada vez más la paciencia, lo que ha desplomado la
tasa de aprobación de Maduro a menos de 25%. En diciembre, se celebrarán
elecciones parlamentarias. Es habitual que los soldados escolten los
camiones de suministros para prevenir que multitudes impacientes causen
disturbios en los supermercados.
Herminia Salazar, de 28 años y quien trabaja en una tienda de Día
Día, dijo que hace más o menos un mes se encontró entre un camión y una
multitud cada vez más enardecida. Un inspector del gobierno estaba
presente, pero en vez de intentar calmar a la multitud la instigó a que
expresaran su ira, dice y agrega que salió a tratar de explicar la
situación, pero que la gente los acusaba de esconder productos, cuando
en la tienda no había acaparamiento, asegura.
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