El 13 de octubre de 1960, el gobierno
revolucionario cubano emitió el decreto para la estatización de la banca
privada. La medida incluyó a 44 bancos privados que funcionaban en la
isla, entre éstos varios extranjeros.
El argumento utilizado por la dictadura de Fidel Castro, para intervenir la banca privada fue el siguiente: “uno
de los instrumentos más eficaces de la intromisión imperialista en
nuestro desarrollo histórico ha estado representado por el
funcionamiento de los bancos comerciales norteamericanos, los cuales han
servido de vehículo financiero para facilitar la actuación monopolista
de las empresas norteamericanas en Cuba y para la invasión masiva del
país por el capital imperialista, a través del crédito usurario que,
lejos de facilitar nuestro crecimiento económico, propició, en épocas de
crisis, innumerables procesos judiciales que culminaron en la
absorción, por parte de ese capital imperialista, de las riquezas
nacionales”.
EN:
No comments:
Post a Comment