José Suárez Núñez
El alto gobierno está estudiando una acción que
podría tener grandes repercusiones políticas y receptividad en la comunidad
financiera internacional, si Venezuela entrega a un banco de inversión las
múltiples cuentas por cobrar de Petrocaribe, y les entrega un paquete que
asciende a unos 14.800 millones de dólares.
Pdvsa Finanzas y la vicepresidencia de Estudios del Banco Central de Venezuela, podrían estar analizando el mecanismo, según un calificado analista del mercado, y el modus operandi previo sería una consulta a los países receptores, porque de esa manera el Gobierno de Venezuela podría recibir alrededor de 7.000 a 10.000 millones de dólares, y el resto sería ganancia para el banco.
La supuesta operación financiera de que el banco Goldman Sachs recibió del gobierno de Venezuela el paquete de las cuentas por cobrar a la República Dominicana, por sus envíos de petróleo según un acuerdo de ambos países, fue desmentido por el ministro de Finanzas de ese país, pero no deja de ser una medida válida y legal.
Lo que sí es cierto es que Goldman Sachs está preparando una emisión de bonos de la República Dominicana y si resulta exitoso, no tiene relación con la deuda con Venezuela y no está obligada a hacer un desembolso a la deuda con Petrocaribe.
La asomada intención de proceder con un mecanismo similar ya desmentido, con las deudas pendientes del gobierno de Jamaica, tampoco han sido verificadas aunque el gobierno de Caracas ha estado insistiendo por la vía personal y diplomática con los gobiernos latinoamericanos, para que cancelen los adeudos pendientes de la factura petrolera y el otro mecanismo paralelo del trueque mediante la entrega de bienes agrícolas y mercaderías. En relación con la deuda de Nicaragua, el diputado oposicionista Eliseo Núñez reveló que ese país debe a Venezuela 2.800 millones de dólares.
Ya otros estudios que se han divulgado por organismos multilaterales, advertían que cualquier conflicto económico de Venezuela, podría repercutir en los países endeudados, ya que los préstamos, financiamientos y otras operaciones de crédito público estaban respaldados por el Estado venezolano.
Sería muy atractivo económicamente para la banca y muchos institutos financieros sacarían las uñas para apoderarse de estos negocios. El gobierno venezolano podría decirle a los gobiernos que les ha suministrado petróleo "ya no me deben nada, ahora deben negociar con el banco tal". Ese banco va a notificarles que los pagos serán en efectivo, con un alto interés y no aceptan los pagos en trueques de caraotas, pastas y ganado vacuno.
Claro que también es un riesgo para los bancos, porque una deuda a 20 años con un interés de sólo 1 por ciento, es una soberbia locura de un prestamista, y eso obligaría a exigir un alto interés a los países involucrados.
Los organismos multilaterales se encuentran con frecuencia con problemas similares con los pagos no puntuales de los acreedores, porque son consecuentes con los países, pero la banca internacional es para algunos como unos buitres despiadados.
Pdvsa Finanzas y la vicepresidencia de Estudios del Banco Central de Venezuela, podrían estar analizando el mecanismo, según un calificado analista del mercado, y el modus operandi previo sería una consulta a los países receptores, porque de esa manera el Gobierno de Venezuela podría recibir alrededor de 7.000 a 10.000 millones de dólares, y el resto sería ganancia para el banco.
La supuesta operación financiera de que el banco Goldman Sachs recibió del gobierno de Venezuela el paquete de las cuentas por cobrar a la República Dominicana, por sus envíos de petróleo según un acuerdo de ambos países, fue desmentido por el ministro de Finanzas de ese país, pero no deja de ser una medida válida y legal.
Lo que sí es cierto es que Goldman Sachs está preparando una emisión de bonos de la República Dominicana y si resulta exitoso, no tiene relación con la deuda con Venezuela y no está obligada a hacer un desembolso a la deuda con Petrocaribe.
La asomada intención de proceder con un mecanismo similar ya desmentido, con las deudas pendientes del gobierno de Jamaica, tampoco han sido verificadas aunque el gobierno de Caracas ha estado insistiendo por la vía personal y diplomática con los gobiernos latinoamericanos, para que cancelen los adeudos pendientes de la factura petrolera y el otro mecanismo paralelo del trueque mediante la entrega de bienes agrícolas y mercaderías. En relación con la deuda de Nicaragua, el diputado oposicionista Eliseo Núñez reveló que ese país debe a Venezuela 2.800 millones de dólares.
Ya otros estudios que se han divulgado por organismos multilaterales, advertían que cualquier conflicto económico de Venezuela, podría repercutir en los países endeudados, ya que los préstamos, financiamientos y otras operaciones de crédito público estaban respaldados por el Estado venezolano.
Sería muy atractivo económicamente para la banca y muchos institutos financieros sacarían las uñas para apoderarse de estos negocios. El gobierno venezolano podría decirle a los gobiernos que les ha suministrado petróleo "ya no me deben nada, ahora deben negociar con el banco tal". Ese banco va a notificarles que los pagos serán en efectivo, con un alto interés y no aceptan los pagos en trueques de caraotas, pastas y ganado vacuno.
Claro que también es un riesgo para los bancos, porque una deuda a 20 años con un interés de sólo 1 por ciento, es una soberbia locura de un prestamista, y eso obligaría a exigir un alto interés a los países involucrados.
Los organismos multilaterales se encuentran con frecuencia con problemas similares con los pagos no puntuales de los acreedores, porque son consecuentes con los países, pero la banca internacional es para algunos como unos buitres despiadados.
Vía Tal Cual
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