EN:
En pocas palabras. Javier J. Jaspe / analisislibre.org
Washington D.C. 18 de febrero de 2016
La última alocución
La última alocución de Nicolás Maduro para anunciar medidas económicas demostró que nada tiene que ofrecer a los venezolanos para solucionar eficazmente la grave crisis económica y social que vive el país. Haciendo uso de su conocida perorata gasesosa, incoherente y llena de lugares comunes (guerra económica, amenazas a granel contra la Asamblea Nacional, jactancias por tener bajo su control al TSJ y otras necedades…), Maduro dilapidó la larga cadena nacional, en la misma forma que tanto él como Hugo Chávez malgastaron la fortuna petrolera más grande de la historia patria, dejando en ascuas a quienes cayeron en la tentación de escucharlo.
En su paquetazo decepcionante, salvo el aumento de la gasolina, que era un tema cantado (ver artículo de Armando Janssens reseñado más adelante) y no dejará de causar mayores estragos a la población junto con la devaluación anunciada, lo demás es más de lo mismo y para obtener más bolívares débiles para su gobierno….(devaluación, ajuste de precios, restructuración burocrática de la distribución de alimentos (cuáles…? y trigésimo y pico aumento del salario mínimo)…Mucho ruido durante 4 horas para tan pocas nueces…La mayor parte del tiempo fue la letanía de siempre (amenazas, la guerra económica, el imperio, el precio del petróleo y ataques a la oposición).( http://elestimulo.com/blog/paquete-de-maduro-lanza-a-venezuela-en-carrera-hacia-la-hiperinflacion/; http://prodavinci.com/2016/02/18/economia-y-negocios/3-preguntas-a-asdrubal-oliveros-sobre-las-medidas-economicas-anunciadas/).
Con mucha razón, hoy en las redes sociales se ha activado una solicitud urgente de renuncia de Nicolás Maduro. En ella puede leerse, en sus dos párrafos finales, lo siguiente:
“Presidente, su tiempo de ensayar salidas se ha agotado. Las medidas que ha anunciado –insuficientes y parciales- aunque pudieran ir en el sentido correcto carecen del ingrediente principal que necesitarían: la capacidad de generar confianza. En el presente contexto, las medidas anunciadas agravarán, en lugar de resolver, nuestra crítica situación. Le pedimos entonces, reflejando un clamor masivo y desde las bases mismas de la sociedad, que se ponga a un lado y permita que dirigentes de su coalición política, a través de la negociación con otros partidos, construyan los acuerdos que conduzcan a una transición democrática, que lleven a la unificación y reconciliación de la nación y que reflejen los principios emancipadores por los cuales ha venido luchando el pueblo venezolano por tantos años.
Esta es, nos parece, la mejor salida para detener la desintegración, el deterioro económico y social y la violencia creciente de nuestra sociedad. Su renuncia sería un servicio al país que todos amamos, y demostraría su preocupación por la población más pobre, que es hoy la más golpeada.”
Aunque dudamos que Maduro acepte renunciar, saludamos como positiva esta iniciativa de los distinguidos venezolanos que la promueven. En nuestra opinion, esta nueva muestra de Maduro al anunciar su irrisorio paquetazo, confirma hasta la saciedad, lo que destacados comentaristas han puesto de relieve, luego que el TSJ decidiera, en forma abiertamente inconstitucional, darle un golpe de estado a la Asamblea Nacional, declarando en una sentencia absolutamente írrita la vigencia del llamado Decreto de Emergencia Económica (DEE). Ostensiblemente, Maduro demostró que con DEE o sin DEE, no hará absolutamente nada significativo para formular y poner en práctica medidas efectivas para solucionar la crisis nacional, en la misma forma que desaprovechó y malutilizó la Ley Habilitante que por un largo periodo y hasta finales del pasado año, le confirieran sus copartidarios de la saliente Asamblea Nacional bajo la presidencia de su compinche, el tristemente y hoy relegado a segundo plano, teniente/capitán Diosdado Cabello.
La sustitución de Maduro
De lo que hablo es de la percepción generalizada traducida en encuestas, en las cuales se refleja que más del 80% de los venezolanos piensan que el país anda mal, que no saldrá de esta situación bajo el gobierno de Maduro y que se impone la necesidad de un cambio de gobierno en el marco constitucional. En otras palabras, están dadas las condiciones para activar los mecanismos constitucionales con el objeto de poner fin al gobierno de Nicolás Maduro, tales como: referendo revocatorio, enmienda o reforma constitucional, asamblea constituyente, renuncia, destitución o declaratoria de abandono del cargo.
En los últimos tiempos se ha hablado bastante sobre varias de las vías constitucionales antes indicadas, pero se ha pasado por alto la solución establecida en el artículo 233 de la Constitución, mediante la cual se faculta a la Asamblea Nacional, por mayoría absoluta (mitad más uno) de los presentes en la sesión, para declarar el abandono del cargo de Presidente de la República por Maduro. De adoptarse esta medida antes del 10 de enero de 2017, fecha en la que Maduro cumpliría 4 años en el poder (y no el 19 de abril de 2017 como equivocadamente se creía, ya que Maduro completa el periodo de Hugo Chávez), se configuraría su falta absoluta y se dispararía la necesidad de convocar a una elección para elegir su sustituto en el periodo de treinta días consecutivos. En el entretanto, se encargaría de la Presidencia, Aristóbulo Istúriz, en su carácter de Vicepresidente Ejecutivo.
La declaratoria de abandono del cargo por la Asamblea Nacional
Sostengo que el comportamiento manifiesto de Maduro, de no hacer nada efectivo para la solución de la grave crisis que enfrenta Venezuela, como lo ha demostrado una vez más con su paquetazo de marras, constituye razón suficiente para que la Asamblea Nacional declare a Nicolás Maduro en estado de abandono del cargo de Presidente de la República y se célèbre una nueva elección para completar su periodo, según lo dispuesto en el artículo 233 de la Constitución de la forma antes referida. Las consideraciones preliminares que siguen sustentarían esta posición.
La responsabilidad del Presidente de la República – Las normas que definen la reponsabilidad del Presidente de la República se encuentran pautadas en los artículos 139 y 232 de la Constitución, las cuales a su letra dicen:
“Artículo 139. El ejercicio del poder público acarrea responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley.
Artíclo 232. El Presidente o Presidenta de la República es responsable de sus actos y del cumplimiento de las obligaciones inherentes a su cargo.”
Por su parte, las normas que establecen las obligaciones y atribuciones a cargo de Nicolás Maduro, como Presidente de la República, se encuentran enumeradas en el artículo 236 de la Constitución, entre las cuales se destacan a efectos de la presente exposición, las siguientes:
“Artículo 236. Son atribuciones y obligaciones del Presidente o Presidenta de la República:
- Cumplir y hacer cumplir esta Constitución y la ley.
- Dirigir la acción del Gobierno.”
El abandono del cargo como causa de falta absoluta – Esta causal tiene una connotación especial
en materia constitucional, que no debe ser confundida con la significación que el abandono del trabajo tiene en materia de derecho laboral, donde generalmente se le asimila con la falta de asistencia del trabajador al lugar de trabajo y el incumplimiento de otros deberes de éste derivados del contrato de trabajo. En el caso del Presidente de la República, el abandono del cargo tiene que ver fundamentalmente con el incumplimiento, por acción u omisión, de las obligaciones que la Constitución le impone a quien desempeña esta investidura, entre ellas las que han sido exigidas en el Artículo 236 arriba citado.
La relación de causalidad directa y necesaria que digo existe entre el abandono del cargo por el Presidente de la República y la falta de cumplimiento de sus obligaciones constitucionales, por lo demás, se encuentra corroborada por la misma significación de la palabra “abandono”, según lo recoge el diccionario de la Real Academia Española (RAE). De acuerdo con el RAE (Vigésima segunda edición, Tomo I, página 3), “abandono” es la acción o efecto de “abandonar”, y “abandonar” es, según el mismo RAE:
“8. Descuidar los intereses y las obligaciones”
Maduro ha descuidado el cumplimiento de sus obligaciones – Efectivamente, Maduro ha descuidado el cumplimiento de la expresa obligación que tiene el Presidente de la República, por imperativo del artículo 236, numeral 2, de la Constitución, de dirigir la acción del Gobierno destinada a formular e implementar medidas para enfrentar eficazmente la grave crisis económica y social que vive Venezuela. Al incurrir en este incumplimiento, Maduro también ha faltado a su deber fundamental de cumplir y hacer cumplir la Constitución y la ley, en los terminos exigidos por el artículo 236, numeral 1, también arriba citado.
La conducta de incumplimiento de Maduro, al deber constitucional de dirigir la acción del Gobierno ha sido puesta en evidencia por distinguidos analistas del acontecer económico y social venezolano. Baste señalar brevemente tres ejemplos que se transcriben a continuación (las negrillas en los textos son de JJJ), los cuales por su contudencia no ameritan mayores comentarios:
Dios no proveyó – En un notable artículo, dos destacados economistas del país (Ricardo Hausmann y Miguel Ángel Santos) han denunciado como Maduro y su gobierno han mantenido una conducta absolutamente pasiva frente al avance de lo que caracterizan como la más graves crisis económica y social del país. Dicen los indicados autores, que Maduro se limitó a invocar a Dios para que este proveyera y su gobierno lo que hizo fue agravar esta crisis, por cuanto:
“…aprovechó para declararle la guerra al sector privado, poniéndose a competir con importaciones baratas, racionándole el acceso a divisas para importar, expropiándolo u ocupándolo, regulándole los precios y márgenes, criminalizando los inventarios e inclusive la exportación y sujetándolo a un sin número de regulaciones que acabaron por extinguir su rentabilidad.
Las consecuencias de esta cadena de políticas en términos de abastecimiento fueron camufladas detrás de un enorme boom de importaciones financiadas con petróleo y deuda. Y así se creó la ilusión del socialismo posible, mientras se debilitaba nuestra capacidad productiva y se hacía al país más vulnerable a una eventual caída del petróleo que hoy se ha materializado…..
Los países no desaparecen, pero sí pasan por momentos de extrema dificultad que dejan cicatrices duraderas. El gobierno de Hugo Chávez y de Nicolás Maduro no sólo nos trajo hasta aquí tras diecisiete años de disparates en la política económica, sino además se ha quedado inerte mientras la crisis se extiende y profundiza, pretendiendo enfrentar la realidad con mentiras como la “guerra económica” o el lanzamiento de algún eslogan como “los trece motores.
Éste es el drama en el cual nos encontramos. Sin un nuevo gobierno que recurra a la ayuda internacional, y promueva una renegociación ordenada de la deuda externa, Venezuela no levantará cabeza. Con esto no queremos decir que vamos a evitar los momentos difíciles, que son consecuencia de la improvisación, parálisis e insistencia en un modelo económico fracasado que ha dejado exangüe a la economía del país. Pero sí es posible minimizar el dolor, acelerar los plazos de recuperación y abrir la posibilidad de iniciar la reconstrucción.
Es una alternativa algo más responsable y productiva que esperar a que Dios provea.”(http://prodavinci.com/blogs/dios-no-proveyo-por-miguel-angel-santos-y-ricardo-hausmann/).
No gobernar es inmoral – Otro destacado analista y columnista (Armando Janssens) aporta elementos de significación para observar que al regreso de un viaje al exterior por más de cuatro semanas, se encuentra con comentarios de la gente de su barrio, como los siguientes:
“—Ni siquiera se abrió el supermercado a tiempo, y luego no había nada para comprar.
—Yo conseguí algo de margarina y harina de maíz: ¡Feliz Polar!
—Pero los precios de los otros productos por las nubes y mi dinero, ¡cada vez menos me alcanza!
El sentimiento colectivo es uniforme: “¡Es un desastre, no hay gobierno! ¿Cuánto tiempo más se aguantará esto?.”
E igualmente agrega:
“No entiendo al gobierno ni al presidente Maduro que dejan llegar tan lejos la situación y llevar a la pobreza extrema a tanta gente. ¿De dónde la incapacidad para tomar decisiones, para intervenir con alguna eficacia? Tanto tiempo que todo el país está esperando el aumento del precio de la gasolina, y nada.Tanto tiempo que estamos esperando una acción contra los colectivos armados que aterrorizan a la población, y nada. Tanto tiempo esta inflación que empobrece especialmente a los más pobres, y nada. Tanto tiempo rodeado por la corrupción, el engaño, y nada. Y los medicamentos, los reactivos y los insumos medicinales escasean hasta el extremo, y nada. Es como un juego macabro abriendo esperanzas y quemándolas en la indolencia de gobernar. No puede ser una actitud consciente, y no se puede pensar que se está envenenando la situación para llegar a situaciones militares que afectarán a todos.
Y especialmente, la violencia callejera que nos rodea a diario en cualquier sitio, esperado o no. Son ciertas las cifras de la fiscal o las del Observatorio Venezolano de Violencia, pero son cifras desproporcionadas para un país normal que no está oficialmente en guerra. ¡Y nada!)La violencia se organiza mejor y dentro de poco viviremos todos a cargo de en un “pran”, presos en nuestro propio país.” (http://www.el-nacional.com/opinion/gobernar-inmoral_0_791920930.html).
La doctrina de Tao, la política de la inacción – Finalmente, un distinguido abogado e historiador (Gustavo Pereira):
“reconoció que Venezuela vive una situación “dramática”. Insistió en que “hay que hablarle con la verdad” a la gente.
“No creo encontrar un calificativo más apropiado (…). Yo lo vivo, no me lo cuentan, se trata de un desabastecimiento atroz, una inflación desbordada, incontrolable y esto es desde el año pasado….”
Agregó: “A veces me da la impresión de que existe un gabinete económico que a lo mejor practica la doctrina del Tao, el taoísmo, que es la inacción”. .
A su juicio, “la situación hay que enfrentarla con el dramatismo que ella presenta en la actualidad y desde hace ya bastante tiempo (…). (http://www.noticierodigital.com/2016/02/gustavo-pereira-da-la-impresion-de-que-hay-un-gabinete-economico-que-practica-el-taoismo/)
Comentario final
Como se observa, los ejemplos antes reseñados claramente demuestran que hay una sensación generalizada en el país, de que Nicolás Maduro no ha cumplido con su obligación de dirigir la acción de gobierno para solucionar eficamente la grave crisis del país. De allí que, en mi opinion, Maduro ha descuidado el cumplimiento de sus deberes constitucionales y por tanto debe ser declarado en estado de falta absoluta por abandono del cargo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 233 de la Constitución, en concordancia con lo establecido en el artículo 236, numerales 1 y 2, con base en lo expuesto en el curso del presente artículo.
Tiene la palabra la Asamblea Nacional, para considerar esta alternativa, al lado de las ventajas y desventajas que presentan otras de las vías constitucionales que actualmente se analizan en el seno de la oposición democrática. Sin ánimo de interferir, pienso que la declaratoria de abandono del cargo presenta claras ventajas frente al referendo revocatorio, la enmienda o reforma constitucional y asamblea constituyente, en terminos de la celeridad con que deberían producirse el cambio de gobierno necesario para enfrentar la gravísima crisis política, económica y social que vive Venezuela.
En pocas palabras, la última alocución de Nicolás Maduro para anunciar su paquetazo decepcionante demostró que no tiene nada que ofrecer a los venezolanos para solucionar eficazmente la grave crisis económica y social que vive el país. Es decir, que con Decreto de Emergencia Económica o sin él, no hará absolutamente nada significativo para formular y poner en práctica medidas efectivas para solucionar la crisis nacional, en la misma forma que desaprovechó y malutilizó la Ley Habilitante vigente por un largo periodo y hasta finales del pasado año. En los párrafos que anteceden se han expuesto consideraciones preliminaries sobre las razones que justificarían la declaratoria de Nicolás Maduro en falta absoluta por abandono del cargo, por parte de la Asamblea Nacional, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 233, en concordancia con lo establecido en el artículo 236, numerales 1 y 2, de la Constitución, a los cuales remitimos. Tiene la palabra la Asamblea Nacional. Veremos…
No comments:
Post a Comment