Saturday, August 20, 2016

Al borde del precipicio

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Este no es el título de una película de acción. No alude por tanto a esa escena final de los rodajes en los que el malo combate contra el bueno quien, a punto de desfallecer y ser vencido, saca la fuerza suficiente de lo más profundo de su ser para propinarle al primero el golpe definitivo que lo coloca al borde de un precipicio donde, pese a todos sus esfuerzos por no caer, irremediablemente va a parar al fondo del mismo, sin signos de vida. Sin embargo, no podemos evitar que dicho título sea percibido como paralelismo de nuestra realidad política actual.
Ciertamente, ningún analista dentro o fuera de Venezuela, así como ninguna cancillería del mundo dudan que Nicolás Maduro y la revolución bonita tienen los días contados, y están al borde de su caída terminal. El régimen se tambalea y a duras penas se sostiene. Por mucho que sus líderes miopes aspiren a un final feliz, la realidad evidencia que se trata de un deseo imposible que tiene su explicación natural: el parecido que, curiosamente, los desarrollos actuales tienen con la tragedia griega de los tiempos de Esquilo, Sófocles y Eurípides, que “procuraba lo extremo –lo extremo del crimen y lo extremo del sufrimiento– para ofrecer un espectáculo más sobrecogedor”. (Esto último es lo que nos cuenta Jacqueline de Romilly en su magnífico libro ¿Por qué Grecia?). El drama que le ha hecho sufrirla revolución a la inmensa mayoría de los venezolanos sólo puede aliviarse y desaparecer con la salida trágica del régimen, sin que ello implique la aplicación de la lextalionis que en el pasaje bíblico se expresa como “ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie” (Éxodo 21:24).
Lo anterior explica que el prestigioso diario The New York Times titule su editorial del pasado 15 de agosto, de esta manera: “Venezuela es una bomba de tiempo”. En dicho editorial se señala lo siguiente de nuestro país: “…debe ser llamado por lo que es: un corrupto y autoritario Estado paria que se ha convertido en la más urgente bomba de tiempo del hemisferio”.A reglón seguido se alude al anuncio que en días pasados hicieron las autoridades del Consejo Nacional Electoral, en el sentido de que el referendo revocatorio contra Nicolás Maduro no se realizará este año, como aspira la mayoría del país, y al respecto destaca: “Difícilmente fue una sorpresa, pero pone a Venezuela en una peligrosa -y evitable- ruta de colisión”.El diario también se refirió a la severa situación económica y criticó al Presidente por no reconocer la “necesidad de un cambio dramático” y “seguir basando la destrucción del país en una conspiración entre Estados Unidos y la oposición”.
Según medios de comunicación del exterior y Venezuela, la revistaTime también se ocupa de nuestra realidad. En la portada del número que circulará a partir del lunes 22 de agosto, en la cual se despliega una foto en blanco y negro de unos presos hacinados en una estación policial de la Alcaldía de Chacao, se leerá: “Venezuela se está muriendo” (“Venezuela is dying”). En el reportaje correspondiente, escrito por el periodista Ioan Grillo, se señala lo siguiente: "Chávez fijó los precios de los alimentos. Cuando la producción dejó de ser rentable, usó el dinero del petróleo para importarlos ... Expropió cientos de compañías privadas y restringió el mercado cambiario de dólares. Esas medidas sembraron las semillas de la crisis actual". El final del texto es lapidario: "Alguna vez fue el país más rico de Latinoamérica. Ahora se está derrumbando". El registro fotográfico que se incluye es clara expresión de la magnitud de nuestro desastre.
No nos apoyamos en rumores ni en lecturas de cartas. Nuestra base es el análisis y estudio de la realidad que vivimos. Por eso lo digo con total convencimiento: el final está más cerca de lo que muchos piensan.
@EddyReyesT
         20 de agosto de 2016

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