LA PUDRICIÓN
MILITAR Y LA NECESIDAD DE ACTUAR
Hablé ayer
con un gran amigo mío quien está en Caracas, en pleno temporal del caos
chavista-madurista. Comentando las privaciones que sufren los venezolanos por
la ignorancia y corrupción de Maduro y su narco-régimen, me decía que una amiga
de él se ha jubilado después de 30 años de servicios y su jubilación asciende a
Bs. 30 millones, es decir, algo así como $10 . Añade mi amigo que los últimos
aumentos para los militares venezolanos han colocado a los cabos del ejército,
de esos que pasan su tiempo lustrando botas de generales, a ganar más dinero
que la rectora de la Universidad Central de Venezuela. Yo le comento que los créditos
dados a los miembros de la Fuerza Armada venezolana por ese coprolito llamado
Maduro exceden en monto al presupuesto del país. Esto, sencillamente, no puede
ser.
Yo le digo a
mi amigo que cada día siento, más y más, la necesidad de protestar de una
manera tal que no deje lugar a dudas. Me provoca entrarle a huevos podridos a
los representantes del régimen de Maduro en Washington porque ya me resulta
insuficiente escribir. Hay que actuar. De alguna manera debemos hacerle saber a
estos hampones que los venezolanos no los queremos ni nos resignamos a tenerlos
en el poder. La ironía es que quien lanza el huevo podrido al podrido embajador
sería llevado a la cárcel. Bueno, quizás valga la pena.
EN:
No comments:
Post a Comment