El presidente Maduro decide seguir hipotecando a Venezuela de forma
atolondrada, por un puñado de dólares. La banca Goldman Sachs entregaría al
gobierno de Caracas 1.750 millones de dólares, y obtendría a cambio un
beneficio de 2.250 millones de dólares de la deuda por 4.000 millones de
dólares contraída por la República Dominicana con Pdvsa. Los países de
PetroCaribe pagaban parte de los suministros de petróleo con productos
agrícolas que tenían un sobreprecio de alrededor de un 100 por ciento
MARIO SZICHMAN Nueva
York/ Especial para TalCual
Dicen que el mejor negocio que se puede hacer en
este momento a nivel mundial es comprar a un funcionario chavista por lo que
vale, y venderlo por lo que él cree que vale.
Sin embargo, existe un trueque infinitamente
superior: dar dólares en efectivo al gobierno del presidente Nicolás Maduro a
cambio de adquirir deudas de países como la República Dominicana y Jamaica,
beneficiarios de un programa de subsidios petroleros inventado por el químico
mayor de Venezuela, el fallecido líder Hugo Chávez Frías.
Goldman Sachs, uno de los puntales de Wall Street,
se dispone a concretar el trueque. Las ganancias de la banca de inversiones
ascenderían a miles de millones de dólares.
La carta noticiosa Petroleum Argus, que se divulga
de manera semanal desde su sede en Londres, informó en su último número que el
gobierno de Venezuela, desesperado por la falta de fondos, intenta conseguir
dólares en efectivo vendiendo parte de sus recibos de cuentas vinculadas al
programa de PetroCaribe.
El programa fue inventado por Chávez para entregar
crudo con grandes descuentos a trece naciones amigas del Caribe y de
Centroamérica.
“En transacciones vinculadas entre múltiples
partes”, dijo Argus, la banca de inversiones Goldman Sachs comprará a la
República Dominicana 4.000 millones de dólares de la deuda contraída con
Petróleos de Venezuela. Goldman Sachs", dijo la carta noticiosa, le
entregará al gobierno de Nicolás Maduro 1.750 millones de dólares,
presumiblemente en efectivo.
El resto, 2.250 millones de dólares, pasarán a
poder de la banca. Se presume que Goldman Sachs hará una emisión de bonos con
una tasa anual del 11 por ciento. Argus dijo que el gobierno de Santo Domingo
tiene una deuda acumulada de 11.000 millones de dólares, de la cual 4.000
millones es con PDVSA.
El posible acuerdo entre la República Dominicana y
Goldman Sachs beneficiará a ambas partes. En tanto Goldman Sachs se queda con
la parte del león, el gobierno del presidente Danilo Medina logrará reducir los
pagos de su deuda total en bonos, y bajar los intereses.
Pero ¿qué obtendrá Venezuela a cambio? Un
incremento en su déficit fiscal. Según Argus, los 1.750 millones de dólares que
recibirá PDVSA en muy poco ayudarán a la empresa estatal a lidiar con sus
deudas, “estimadas ahora en unos 50.000 millones de dólares”. Y eso no incluye
“compromisos que necesita cancelar con abastecedores, contratistas, socios en
acuerdos de riesgos compartidos, y compensaciones vinculadas con arbitrajes
internacionales”.
Goldman Sachs ha quedado tan satisfecha con la
manera en que el gobierno de Maduro acepta cualquier clase de condiciones con
tal de conseguir algún puñado de dólares, que estaría negociando ahora la
compra de la deuda de Jamaica, otra nación en la lona.
El gobierno de Kingston adeuda a PDVSA 3.000
millones de dólares en suministros de crudo proporcionados por PDVSA. Argus
dijo que la adquisición de la deuda de Jamaica por parte de Goldman Sachs se
haría también a cambio de un fuerte descuento. No es aventurado suponer que la
banca de inversiones volverá a quedarse con la parte del león.
De acuerdo a Argus, la potencial transferencia a
Goldman Sachs de las obligaciones de la deuda muestra la “alarmante” situación
de la economía venezolana.
Fundado en el 2005, PetroCaribe permitió a los
países miembros adquirir crudo venezolano y subproductos a términos
preferenciales, inclusive acuerdos de canje. Con la excepción de Venezuela,
todas las naciones participantes en el acuerdo consiguieron grandes beneficios,
entre ellos entregar productos agrícolas con grandes sobreprecios.
El presidente Chávez trató de convertir al llamado
“excremento del diablo” en un material para construir relaciones amistosas con
gran cantidad de gobiernos, especialmente en el hemisferio americano. Se estima
que PDVSA entrega diariamente unos 200.000 barriles de crudo y subproductos a
los países de PetroCaribe. La mitad de esa cifra, dijo Argus, “se destina a
Cuba, su estrecho aliado, que tiene acuerdos bilaterales separados con
Caracas”.
Pese a las excepcionales condiciones ofrecidas por
Venezuela a los socios de PetroCaribe, las deudas de esas naciones con Caracas
ya alcanzaron a 14.500 millones de dólares a fines de agosto, informó la carta
noticiosa. De ese total, la República Dominicana, Jamaica y Nicaragua deben en
conjunto 10.000 millones de dólares, un 79 por ciento del total.
Las negociaciones de PDVSA con Goldman Sachs para
vender alrededor de la mitad de su portafolio de las deudas de PetroCaribe a un
“descuento sustancial”, refleja la falta de dólares en efectivo, tras la caída
de los precios del petróleo.
Argus dice que la economía de Venezuela se
contraerá un 4,5 por ciento en el 2014, y que la inflación anual, actualmente
estimada en un 70 por ciento, “llegará a más del 100 por ciento” en el 2015.
La manera en que los miembros de PetroCaribe
drenaron las finanzas de Venezuela inclusive en época de vacas gordas, es
realmente épica. Los países socios podían financiar hasta un 50 por ciento de
los embarques de petróleo recibidos de PDVSA por un lapso de 25 años, al
ridículo interés anual del uno o el dos por ciento.
Los miembros de PetroCaribe también podían cancelar
su deuda con PDVSA en productos agrícolas. Cifras del ministerio de Energía de
Venezuela indican que hasta la fecha PDVSA recibió unos 3.000 millones de
dólares en productos agrícolas, que no valen ni la mitad.
Auditorías ordenadas por el ministerio de Energía,
dijo Argus, “muestran que los valores de precios asignados a esos bienes
agrícolas suelen tener un sobreprecio de hasta un 100 por ciento en relación a
productos comparables en los mercados abiertos”.
Un corredor de bonos estadounidense, que tiene
conocimiento directo de los planes de PDVSA, dijo a la carta noticiosa que el
gobierno de Venezuela está vendiendo con grandes descuentos todo lo relacionado
con sus activos petroleros. El corredor de bonos dijo que el gobierno de
Nicolás Maduro ha puesto a la venta “Todo lo que no está atornillado al piso”.
Vía Tal Cual
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