Mientras el socialismo venezolano se radicaliza y profundiza la miseria, el gobierno cubano adelanta la “actualización del modelo económico” ofreciendo todas las facilidades posibles a los empresarios locales y extranjeros. Puertos y aeropuertos, fuerza de trabajo educada, repatriación de capital y pocos pagos de impuestos. La Guía del Inversionista para Cuba parece hecha en New York.
Mientras Cuba y EE.UU. comparten mesa en el Palacio de las Convenciones de La Habana para debatir el restablecimiento de relaciones diplomáticas, y las posteriores relaciones comerciales, los grandes capitales esperan al acecho para invadir la isla y sacarle una buena tajada a lo que elegantemente el gobierno cubano llama “la actualización del modelo económico”, que no es otra cosa que su entrada al capitalismo por la puerta del disimulo.
Solo que en la sala de espera, el gobierno cubano ha puesto en las manos de los futuros empresarios “Cuba. La Guía del Inversionista”, un manual de 50 páginas, bien diseñado y muy convincente, donde se le muestra a los interesados todas las bondades – que ahora son muchas- de invertir en la isla. Cualquiera, al leerlo, sale convencido de que producir en Cuba es tremendo negocio porque, viendo las facilidades que están otorgando las autoridades a los empresarios extranjeros para que arriesguen sus dólares en territorio cubano, cualquiera llega a la conclusión de que resulta casi imposible fracasar. Y lo cierto es que para convencer, los cubanos se apoyan en los hechos.
En la guía no falta ningún detalle. Desde los aspectos legales y tributarios, casi todos favorables al inversionista, hasta la lista de consultoras locales que se pueden encargar de la investigación de mercado. Desde los nombres y teléfonos de los mejores hoteles, líneas de taxi o empresas para rentar autos, hasta la cantidad de portales oficiales que se pueden visitar al momento de buscar mayor información sobre un determinado asunto.
Con un lenguaje desnudo de cualquier tinte ideológico, la Guia para el Inversionista abre señalando que “Como parte de la actualizacioìn del modelo econoìmico cubano,la inversioìn extranjera en Cuba se orienta a la diversificacioìn y ampliacioìn de los mercados de exportacioìn, el acceso a tecnologiìas de avanzada, la sustitucioìn de importaciones, la obtencioìn de financiamiento externo, la creacioìn de nuevas fuentes de empleo, la captacioìn de meìtodos gerenciales y la vinculacioìn de la misma con el desarrollo de encadenamientos productivos, asiì como el cambio de la matriz energeìtica del paiìs mediante el aprovechamiento de fuentes renovables de energiìa.
Esta Guiìa ha sido elaborada con el propoìsito de brindar ayuda a los inversionistas extranjeros que muestren intereìs por realizar negocios en Cuba.La misma, abarca los aspectos maìs relevantes y da respuesta a las principales interrogantes que pueden plantearse los inversionistas, incluyendo ademaìs informaciones econoìmicas y sociales sobre Cuba, la Zona Especial de Desarrollo Mariel, asiì como información praìctica para facilitar el establecimiento de negocios en el paiìs.
Adicionalmente se hace referencia a leyes, reglamentos y resoluciones adoptadas por el paiìs para la inversioìn extranjera”.
Y de allí en adelante, va descubriendo al lector cuál es ese país que ahora ofrece semejante oportunidad: cuánta población está económicamente activa, desglosadas por sexo y edades. La tasa de ocupados (40 por ciento) y desocupados (3,3%) según la Oficina Nacional de Estadiìsticas e Informacioìn de la Repuìblica de Cuba.
Entre la lista de bondades incluyen que “actualmente el paiìs trabaja en la unificacioìn monetaria y cambiaria. La misma seraì gradual y por etapas referidas a personas juriìdicas y al sector de personas nacionales”, la cantidad de líneas aéreas que operan puntualmente – Copa Airlines, Air France, Air Europa, KLM y Aeroflot, y ya la empresa norteamericana United aprobó próximos vuelos directos a La Habana desde Houston y Newark- y los beneficios del transporte marítimo: “Cuba cuenta con 32 puertos comerciales. Los maìs importantes son: Mariel, La Habana, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Matanzas, Moa, Gerona, Cayo Largo, Batabanoì y Nuevitas.
El puerto maìs moderno del paiìs es el de Mariel, ubicado en la provincia de Artemisa, dentro de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, a unos 45 km al oeste de La Habana”. Un mega proyecto construido por la empresa brasileña Odebrecht con capacidad para operar buques gigantescos y un altísimo nivel de automatización para la manipulacioìn, almacenaje, conexioìn y control de los contenedores.
Pero donde los argumentos se ponen más atractivos es cuando la Guía del Inversionista aleja cualquier duda en relación a la tendencia política del gobierno y la posibilidad de que ésta influya o no en hacer un buen negocio.
“El sistema empresarial cubano se encuentra en un proceso de reestructuracioìn, cumpliendo con el Lineamiento no. 6 de la Poliìtica Econoìmica y Social del Partido y la Revolucioìn aprobado en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, el cual establece la separacioìn de las funciones estatales de las empresariales.
Actualmente existen en el paiìs 10. 246 entidades organizadas en empresas, sociedades mercantiles, cooperativas y unidades presupuestadas”.
Aseguran que en el 2013 Cuba sostuvo relaciones comerciales con maìs de 160 paiìses, siendo sus principales socios comerciales Venezuela, China y España.
¿Las ventajas para invertir en Cuba? Las enumeran clarísimo:
1. Reordenamiento de las poliìticas del paiìs, a partir de la actualizacioìn del modelo econoìmico, que definen un nuevo rol para la inversioìn extranjera y priorizan una promocioìn maìs activa de ésta en el paiìs.
2. Marco regulatorio y poliìtica de inversioìn extranjera actualizada con garantiìas e incentivos a los inversionistas.
3. Estabilidad poliìtica, social y juriìdica.
4. Personal altamente calificado.
5. Ubicacioìn geograìfica favorable.
6. Disponibilidad de recursos naturales.
7. Existencia de una zona especial de desarrollo con puerto moderno para buques de hasta 17,o m de calado y la más moderna tecnología.”
“Seguìn el artiìculo 25.2 de la Ley no. 118, las empresas mixtas y los inversionistas nacionales partes en contratos de asociacioìn econoìmica internacional, previa autorizacioìn del Banco Central de Cuba y con arreglo a las regulaciones vigentes, pueden abrir y operar cuentas en moneda libremente convertible en bancos radicados en el extranjero. Asimismo pueden concertar operaciones crediticias con institu- ciones financieras extranjeras, de acuerdo con las regulaciones vigentes en esta materia.”
Por si fuera poco, se exime el pago de impuestos en muchos casos. En el Capiìtulo XII de la Ley no. 118 de la Inversioìn Extranjera, establece entre otros aspectos, que se exime el pago de impuestos: sobre los ingresos personales obtenidos, a partir de los dividendos o beneficios del negocio, sobre utilidades por un periìodo de ocho anÞos, a partir de su constitucioìn, por la utilidad neta u otros beneficios autorizados a reinvertir, por la utilizacioìn de la fuerza de trabajo y también por las importaciones de equipos, maquinarias y otros medios durante el proceso inversionista.
“El impuesto a aplicar sobre las ventas mayoristas y los servicios, tendraì una bonificacioìn de 50 % en el tipo impositivo y se exime el pago durante el primer anÞo de operaciones”.
Que, como dijera alguna vez Jorge Giordani sobre el futuro de Venezuela, los inversionistas se los van a tener que quitar a sombrerazos…pero en Cuba.
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