Thursday, November 6, 2014

Diosdado, como Hinterlaces, crea una nueva categoría: chavistas rajaos

En: http://konzapata.com/2014/11/diosdado-como-hinterlaces-crea-una-nueva-categoria-chavistas-rajaos/

Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.-

Para Hinterlaces, en el panorama nacional ha surgido un “Nuevo Sujeto Social Histórico” que ,según intentó aclarar, se trata de una “existencia cultural y psico-social emergente”. Aclaró Schemmel que no es un centro político, sino un gentío que no es opositor ni neutral sino “un nuevo centro”. Un “nuevo estado de ánimo”: así también lo definió, sin explicar que tipo de ánimo los caracterizaba (habría que encuestarlos después de los aumentos salariales cívico-militares), nuevo centro que, según Hinterlaces, comparte un “repertorio simbólico y gramatical” y, una pendejadita, es “la fuerza social y política más influyente en la Venezuela actual”.
Lo que trató de justificar Hinterlaces con semejante palabrerío, es que el gobierno ya no es mayoría ni por asomo. Y entonces Schemmel le pone una curita al alma herida del Psuv, haciéndoles creer que este “nuevo centro” que no es centro, va a votar por el partido de gobierno salte sapo o salte rana. Que si cobra por palabra, no cabe duda que la encuestadora necesitaría abultar sus resultados con análisis incomprensibles que, a los ojos de Maduro, deben de sonar importantísimos.
Pero horas después viene Diosdado Cabello a tumbarle la estrategia a Hinterlaces, porque en un arranque de liderazgo ordenó que “lo único que tiene que haber aquí son chavistas rajaos”, sin explicar tampoco mucho de qué se trata esta nueva categoría, pero dejando muy claro, eso sí, que la primera característica de este estrato social debe ser que en su “repertorio simbólico-gramatical “, como dice Schemmel, debe estar el sapear al nido de corruptos que se ha enquistado en el partido y en el gobierno, lo que reduciría a este nuevo “sujeto social e histórico”, a una minoría de lo más decente e informada, capaz de señalar con su dedo impoluto a la banda de escuálidos e infiltrados que, en quince años de gobierno, han quebrado al país. Lo que implica que los “chavistas rajaos” deben poseer no solo una ética a toda prueba, sino unos canales de información e inteligencia arrechísimos, que les darán las pruebas necesarias para determinar quiénes son los escuálidos infiltrados y los chavistas de la boca pa´ fuera, la otra categoría que inventó Cabello en su discurso desesperado.
A ese número pequeñito de “casitas rajaos”, Cabello les instó a denunciar con nombre y apellido dónde están los jefes escuálidos al frente de los organismos del Estado, así como a denunciar cuáles chavistas están cometiendo actos de corrupción, como si en la Venezuela socialista no existieran organismos gubernamentales probos y capaces de detectar semejante anomalía. Incluyendo a Diosdado, quien fue Ministro del Interior en algún momento de su larga carrera burocrática y no fue capaz entonces de detectar la corrupción imperante.
Eso si: Diosdado les advirtió a grito pealo, que “no cometan el error de montarle la piedra a ‘Juancito’ porque me cae mal y voy a decir que es ladrón (… ) Vamos a ser revolucionarios verdaderos”. Lo que significa que para poder sapear o denunciar a algún compañero, ocupe el cargo que ocupe, se debe tener las pruebas en la mano que se deben conseguir…¿en el SEBIN, en el CIPC, en la Fiscalía? ¿por su cuenta?. Lo que significa que para denunciar a Elías Jaua de haber usado los aviones de Pdvsa para motivos personales – peculado de uso se llama ante la Ley-, se debe poseer más pruebas que la información oficial que presentó la justicia brasileña, al señalar que la niñera y la suegra del Ministro llegaron al aeropuerto en un avión de la estatal petrolera siglas tal y cual.
La broma es que Diosdado no es creíble en cuanto a determinar quién es corrupto y quién no. O quién es más chavista rajao que otro. Porque al final de su arenga, le preguntó a los militantes: “¿Qué partido va a sus bases y le dice escojan ustedes mismos los jefes? Solo el Psuv, el glorioso partido de Hugo Chávez”. Y los militantes se quedaron boquiabiertos porque eso fue precisamente lo que jamás ocurrió en el III Congreso del Psuv cuando los cargos venían cocinados desde la cúpula del poder.
Y allí es cuando un “chavista rajao” se puede pasar al bando del “Nuevo Centro” de Oscar Schemmel y termina votando por la oposición en e 2015, de tan honesto que es.

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