EN: https://www.elnacional.com/editoriales/2026/09/hemos-recibido-muchas-bofetadas/
César Miguel Rondón lleva más de 30 años acompañando a los venezolanos en las mañanas. A los que están en el país y a los que están afuera. Hombre de medios, con la radio como preferencia aunque también en televisión y cine. Siempre con un estilo sobrio, sin estridencias, respetuoso de sus muchos oyentes y con sus entrevistados. Rara vez él es el que contesta preguntas. La Gran Aldea -uno de los medios que continúa bloqueado en el país, como El Nacional, TalCual y varias decenas más- habló con él. Una charla que expresa un estado de ánimo que, con seguridad, comparten muchos de sus compatriotas en Venezuela o repartidos por el mundo. "Veo la situación con angustia, pero sobre todo con dolor y creo que esa es la palabra que mejor describe como me siento(...)Yo añoro los tiempos en los que Venezuela era un país que tenía cierta soberanía, autonomía e independencia".
El dolor, precisa, le viene de que "hemos recibido muchas bofetadas". La bofetada más reciente -no lo dice Rondón, porque la entrevista aborda otros asuntos: el acuerdo petrolero y la indefinición sobre las elecciones- es el anuncio del desbloqueo de medios, donde la mayoría quedan como estaban o peor. La medida se puede leer como que el rodrigato afloja, como si en verdad lo moviera una idea próxima a la democratización del país, y entonces se saluda y se celebra. La libertad de expresión y de prensa es un derecho, una conquista de la sociedad democrática que los venezolanos se dieron en 1958. La gran hazaña del chavismo, en sus diversas variantes, ha sido regresar el país al pasado, imitación del régimen cubano al cual rindieron su primera sumisión.
Otras bofetadas, que ya no se sabe si vienen de afuera o de adentro, o a cuatro manos, es la “burla” con el tema electoral. No olvida César Miguel -como todos lo conocen- las frases del presidente de Estados Unidos,. Donald Trump, sobre lo "felices" que se encuentra los venezolanos como consecuencia de sus acciones. "No es cierto, dice, pero además, asegura Trump que no estamos listos para votar, cosa que es aún peor". Lo de las elecciones se parece al célebre cuento del gallo pelón que generaciones de venezolanos deben tener en su memoria.
Estamos a la entrada del último trimestre de 2026 que empezó con una euforia inimaginable que fue flor de unas horas, ni siquiera de un día. Trump anunció el ya lejano 3 de enero su alianza con Delcy Rodríguez y descalificó a la líder que la mayoritaria oposición venezolana eligió para conducir el regreso a la democracia. “A mí me impactó cuando Trump a las 11:00 de la mañana (del 3 de enero) dice que (María Corina) Machado no puede estar al frente porque el país no confía en ella. Eso fue una bofetada para los venezolanos, porque lo hizo mientras ratificaba a Rodríguez”. Una bofetada, que se ha convertido en una sentencia velada pare mantener a Machado alejada del país.
En un ambiente así, el rodrigato puede administrar las “concesiones” que nos hace: liberar presos políticos, pero no todos; desbloquear medios, pero no todos; reformar la ley del TSJ pero mantener a los diputados con doble voto -sobre a quien se selecciona en las postulaciones y luego a quien se aprueba de los escogidos-. Lo que no es a cuentagotas es la entrega de 17 campos petroleros. Sin embargo, se impone ver el vaso medio lleno, y mantener viva la esperanza de que las cosas cambiarán. El alimento de esa esperanza es la decisión sólida del pueblo venezolano de seguir luchado por una sociedad decente. “En momentos como este, de turbiedad y confusión, es donde más urge el liderazgo”, dice César Miguel Rondón.