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cronicadesdeWashington
Tuesday, August 11, 2026
Artículos en Lapatilla el 11 de agosto
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León
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Fernando Luis Egaña: Orden, Justicia, Libertad
Humberto García Larralde: Es necesario invertir el orden
Laceiba el 11 de agosto
EN: Recibido por email
Saludos,
Solidarios con Colombia, sus autoridades y su pueblo. Mucha fuerza en estos momentos tan difíciles para las comunidades afectadas.
Es inevitable que surjan comparaciones entre las respuestas de las autoridades colombianas y las del gobierno interino, frente a una tragedia tan dolorosa como los terremotos.
De entrada, no hay crisis humanitaria preexistente en Colombia, como la que provocó el chavismo en Venezuela. La devastación ya existía en nuestro país mucho antes del doblete sísmico, por lo que las consecuencias de la catástrofe natural se pierden de vista.
El contraste empeora al tomar nota de la reacción y organización inmediata de las autoridades civiles y militares de Colombia, frente a lo que todos vimos en las primeras 48 horas de ausencia estatal ante los terremotos en Venezuela.
Diosdado sabe esto y más. Su ira tiene un trasfondo que lo amarga profundamente.
Él, sin duda, habría preferido que no pasara un terremoto en Colombia. No por humanidad, que hace rato la perdió. Lo lamenta porque la tragedia de ayer en Colombia, y la eficiente respuesta gubernamental ofrecida, sirve y servirá para odiosas e inevitables comparaciones que contrastarán con lo que no hizo Miraflores, ni su despacho en Carmelitas, ni su fuerza armada, ni su gobernador, ni sus alcaldes, ni un largo etcétera.
Una vez más, la ineptitud y la cobardía del aparataje militar y policial chavista han vuelto a quedar en pelotas en este 2026, aunque esta vez por la vía indirecta de un lamentable infortunio como el que padecen nuestros hermanos colombianos.
¡No se puede tapar el sol con un mazo!