Saturday, November 8, 2014

El PSUV va a elecciones minado por los cuatro costados

En: http://konzapata.com/2014/11/el-psuv-va-a-elecciones-internas-minado-por-los-cuatro-costados/

Por Alicia Hernández @por_puesto.-

Alrededor de 7,6 millones de venezolanos están llamados a votar el próximo 23 de noviembre. 7,6 millones según la cifra de inscritos en el PSUV. Los mismos 7,6 millones que deberían haber votado en las elecciones a delegados en julio. En ese entonces, estimaron desde la tolda roja que de 5 a 6 millones de personas habían acudido a las urnas. Según el politólogo Nicmer Evans, no llegó ni al 12% de participación, es decir, aproximadamente un millón de votantes. Aunque el censo –real o no- es el mismo, el escenario político en el que se darán estas elecciones es distinto, aún más salpicado de minas que la vez anterior.

En estas elecciones se espera, según las cifras dadas por Diosdado Cabello, que participen 3.988 Círculos de Lucha –que equivalen a los mismos centros de votación-. Desde el día 23 y durante cinco meses se harán 4 elecciones, donde se escogerán a 3.988 jefes de Círculo de Lucha Populares, 13.682 jefes de las UBCh y 136.820 jefes de Patrulla. El 15 de diciembre será la juramentación de los nuevos cuadros por parte del presidente del Partido, Nicolás Maduro.

Primera mina: Los disidentes pesados. En julio ya habían aparecido en escena las cartas de Giordani, las que destaparon una olla podrida que sacó sapos y culebras de las bocas de Diosdado Cabello o Nicolás Maduro, por solo citar algunos. Salió Héctor Navarro a defenderlo y también lo defenestraron, tanto que no pudo aparecer por el III Congreso del PSUV, a pesar de que su firma está en el documento final. También salió a criticar Ana Elisa Osorio, a decir que no había crítica interna. Ella no está fuera, pero hace meses que no asiste a las reuniones del partido, dijo en una entrevista. Y no descarta unirse a Marea Socialista o a alguna corriente que sí le dé ese valor a la autocrítica.

Segunda mina: Las corrientes díscolas. Precisamente Marea Socialista es de los que sí están ‘con el mazo dando’, pidiendo que se escuche a las bases y se vuelva al proyecto de Chávez, a la democracia participativa y la economía para el pueblo. Llevaban meses siendo como esa mujer que cree que el esposo va a cambiar después de tantos años, que le va a llevar flores y a decirle ‘te quiero’, esperando y esperando. Ahora parece que poco a poco despiertan de ese letargo y se han planteado todos los escenarios, incluso el de separarse y hacer su propio partido. Pero como ocurre en la vida sentimental, desprenderse no es sencillo, y aún habrá que esperar unos meses para ver cómo acaba este idilio tormentoso.

Aunque para el 23 de noviembre no se espera que estén fuera, el rencor y el dolorcito están presentes. No en vano, se les ha descalificado en público –de nuevo, Cabello -, y se les ha prohibido realizar actividades informativas para los trabajadores. Y más allá de cómo se sientan ambas partes, en medio ha habido más participantes –los mismos trabajadores de Fama de América o las UBCh que les piden reuniones-, a los que posiblemente les ha permeado este descontento, el sentir que no se les escucha. Y esto, más allá de ser voces críticas, puede devenir en más desmovilización para unas elecciones de por sí con poco ‘punch’.
No sólo es díscola Marea Socialista. A medida que han pasado los meses se han sumado más corrientes al grupo dirigido por Gonzalo Gómez, entre ellos, Clase Media Socialista, la Formación Socialismo Siglo XXI y el Frente Nacional Bolivariano Hugo Chávez.

Tercera mina: Los colectivos. Desde la ‘masacre de Quinta Crespo’ los colectivos, especialmente el Frente 5 de Marzo, han sido otra piedra en el zapato del Gobierno, por ende, del PSUV. Esgrimen el mismo argumento que Marea Socialista y el resto de corrientes críticas. Que se está siendo antirrevolucionario, no se hace lo que pidió Chávez, hay prácticas que recuerdan a la IV República… Aunque dicen estar con Maduro, le piden que abra los ojos y vea cómo hay gente que quiere “reventar la revolución desde dentro”. No tanto de cara a las elecciones internas del PSUV, pero sí de cara a las parlamentarias, el descontento de los colectivos es fundamental, pues ellos son el motor clave para llevar a la gente a votar.

Cuarta mina: Chávez. Es caer en lugar común, pero necesario recordar que ya no está el mayor elemento movilizador y aglutinador del PSUV. Si bien son las primeras elecciones de base, también son sin él, por lo que podrán servir de termómetro para medir las fuerzas con las que cuenta el partido y fungir de pequeño ensayo de lo que serán las parlamentarias.
Quinta mina: Frerddy Bernal. Crítico, por supuesto. Y aunque subió a escalas del gobierno, nadie puede estar seguro de su próximo paso. Algo sí es cierto: su alejamiento de Cabello. Y como dicen por ahí: al enemigo hay que tenerlo cerca, no lejos.

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