En: http://www.noticierodigital.com/2014/11/maria-corina-machado-las-protestas-de-febrero-cambiaron-la-historia-de-venezuela/
Enrique Meléndez / especial Noticiero Digital / 17 nov 2014.-
Para la destituida diputada María Corina Machado, la Mesa de la Unidad
Democrática tiene visiones distintas sobre la naturaleza del gobierno
del presidente Nicolás Maduro que hacen que las estrategias de lucha
también sean diferentes.
“Hay un sector muy importante del país que lo acompañamos a través de
la protesta que ha hecho en la calle y que lo reivindicamos. Y aquí yo
quiero abrir un paréntesis: el movimiento cívico social que comenzó a
tomar fuerza, ha hacerse evidente desde febrero de 2014 ha cambiado la
historia; el curso de los acontecimientos y creo que será reivindicado
en la historia en toda su magnitud”, afirma la también coordinadora del
movimiento Vente Venezuela.
A continuación la primera parte de la conversación con Noticiero Digital.
¿Usted cree que hay dos oposiciones dentro de la MUD? Si la respuesta es afirmativa, ¿en qué se diferencian?
-La MUD es una coalición de partidos políticos en la cual todos
estamos conscientes de que tenemos un propósito común; que es el cambio
del régimen para la construcción de una sociedad democrática, libre,
próspera. Desde luego, hay distintas aproximaciones y visiones
estratégicas que parten de una diferencia, que son obvias, sobre la
definición de la naturaleza del régimen actual y que en función de esas
diferencias, las estrategias que se derivan también son distintas.
-Hay un sector muy importante del país que lo acompañamos a través de
la protesta que ha hecho en la calle y que lo reivindicamos. Y aquí yo
quiero abrir un paréntesis: el movimiento cívico social que comenzó a
tomar fuerza, ha hacerse evidente desde febrero de 2014 ha cambiado la
historia; el curso de los acontecimientos y creo que será reivindicado
en la historia en toda su magnitud.
-No ha habido tesis política que ha debilitado más al régimen en
estos quince años. El régimen de Maduro que se veía guapo y apoyado a
principios de año, hoy está en su punto de mayor debilidad e
ilegitimidad y eso no es solamente por su desastre económico y social.
Eso es porque ha habido un pueblo que salió a combatirlo con un costo y
un sacrificio infinito.
-Pero con ese costo y con ese sacrificio hoy Venezuela es otra y el
régimen es otro. Desde luego, hay múltiples matices en las posiciones de
las diferentes organizaciones pero sí hay un sector enorme del país; ya
casi llega al 60% que dice que esto es una dictadura. Ahora, si esto es
una dictadura, yo me pregunto, ¿cómo se enfrenta una dictadura? Yo
pongo una analogía con alguna frecuencia: ¿se puede uno imaginar a
nuestros padres de la democracia a Betancourt, Leoni, Gustavo Machado,
Jóvito Villalba, Pompeyo Márquez el 16 de diciembre de 1957, cuando
Pérez Jiménez se robó un plebiscito: “¿General, cuando es la próxima
elección?”
-¿Inconcebible, no? Mucho más cuando sabemos que una dictadura, y
esta en particular maneja el cronograma electoral a su antojo;
adelantando o posponiendo elecciones. Además, se trata de un régimen que
hace lo que quiere con su dinámica electoral bajo una agenda y un
cronograma que ellos fijan. Inconcebible. La lucha contra una dictadura
es de todos los días; en todos los planos democráticos, incluyendo el
electoral y allí radica el planteamiento esencial del congreso
ciudadano.
-Somos una mayoría enorme. Tenemos la visión y la fuerza pero
necesitamos articularla en una dirección para obligar a este régimen y a
esta dictadura escucharnos y hacernos respetar. Eso es un error pensar
que frente a un régimen como éste tú vas a lograr la derrota electoral y
después, la derrota política. Mira lo que pasó el 14 de abril: logramos
la derrota electoral pero no hubo derrota política. Es al revés:
primero tiene que lograrse la derrota política y después la derrota
electoral.
-Tenemos la fuerza para darle la derrota política. Ahora, tenemos que
comenzar por confiar nosotros en nuestra propia fuerza y demostrarnos
que eso exige un enorme esfuerzo y una enorme movilización. Yo confío en
el pueblo de Venezuela, y esa Venezuela tiene que darnos la mano en
este momento: no te calles; no te rindas; no les creas a aquellos que te
dicen que no tenemos la fuerza para hacer ese cambio tan pronto como el
pueblo decida.
¿Cómo va el congreso ciudadano? Hay gente que dice que ese es
un congreso minoritario motorizado por un partido minoritario. ¿Qué
responde usted?
-La respuesta es ver lo que fue la experiencia de Barcelona, el
congreso de Oriente, sentir lo que fue el 8 de noviembre en esa ciudad.
Fue algo extraordinario donde acudieron delegaciones de los seis estados
de oriente; delegados nombrados por la gente; no designados desde
arriba; que llegaron, además, empoderados y asumiendo sus roles dentro
de un mandato de un grupo de venezolanos que compartimos una visión
común y unos valores.
-Ahí había dirigentes sindicales de Guayana, del sector de
telecomunicaciones; del sector de educación; estaban dirigentes
estudiantiles; estaban muchachos que han estado involucrados con la
protesta y con la resistencia; estaban dirigentes gremiales, el
presidente del colegio de ingenieros, cámara de comercio; estaban
dirigentes comunitarios y, desde luego, dirigentes políticos de muchas
organizaciones políticas; son 18 organizaciones políticas pero que
actuamos como ciudadanos.
-Se trata de una iniciativa ciudadana; no una iniciativa política o
de partidos políticos. Porque el objetivo del congreso es construir y
articular la fuerza real y espiritual para lograr el cambio político en
Venezuela lo antes posible.
¿Qué propuestas se están manejando dentro del congreso? ¿Acaso una Constituyente o una solicitud de renuncia del Presidente?
-Nosotros en la dinámica del congreso; en las asambleas, porque el
congreso no es nada sin estos eventos nacionales o regionales donde se
reúnen los delegados; la esencia del congreso es ahí en la calle.
Figúrate tú que en esta oportunidad nos montaron un Mercal a una cuadra
de donde se iba a realizar el congreso, y entonces la gente fue, compró
y, no obstante, se presentó al evento. Fue cuando me dijeron: “Vas a
tener que venir todas las semanas para que nos monten otro Mercal”.
-Estamos trabajando en tres grandes logros de avance. El primero es
la construcción de esos consensos; alrededor de las ideas
transformadoras del país que queremos. Hay mucha gente que dice que no
hay una visión del país; cada uno tiene una visión del país, y lo hemos
expuesto y defendido.
-La maravilla del congreso es que estamos construyendo juntos
aquellos elementos que nos unen sobre el país que queremos; cómo es esa
Venezuela productiva, que hay que hacer para tener un sistema de
educación que sea liberador; cómo introducir cambios y hacer propuestas
para tener un Estado al servicio del ciudadano y no uno que se sirva de
ti; cómo hacemos para superar y lograr el mayor desafío que es acabar
con la pobreza y tener una enorme clase media; una sociedad de
emprendedores y de productores. De eso es lo que estamos discutiendo y,
en ese sentido, las propuestas son apasionantes. Yo creo que eso no se
ha hecho antes, es decir, lo que se hizo en ese foro y, además, todos
como iguales.
-Lo segundo es una línea de lucha porque para hacer esa Venezuela
realidad, pasa por cambiar el régimen. Porque nosotros no nos engaños.
En el congreso partimos por definir al régimen como lo que es: un
régimen militarista, corrupto hasta los tuétanos; que ha permitido el
ingreso del crimen organizado en el país, y ha penetrado las
instituciones y la sociedad y son capaces de cualquier cosa con tal de
conservar el poder.
-Entonces, hay que cambiarlos a ellos y como nosotros somos
demócratas lo hacemos con los mecanismos que establece la democracia y
la Constitución, y allí se dio ese debate: quienes proponen la Asamblea
Constituyente; quienes proponen la solicitud de la renuncia al
presidente, entre ellos yo. La suscribo; creo que es un mecanismo
expedito y menos traumático, y quienes planteaban la protesta firme en
la calle, sin tregua, hasta que el régimen nos escuche, es decir,
escuche la fuerza mayoritaria de los ciudadanos, y retroceda.
-La conclusión está en la proclama de Barcelona. Nosotros creemos que
todos estos elementos son válidos y legítimos. Están dentro de la
Constitución, y no son excluyentes.
-La tercera comprende la organización ciudadana. No basta con
formular planteamientos como éste si tú no tienes un sustrato que te
permita la articulación entre todos nosotros. Hemos hecho más
ochocientas asambleas de ciudadanos. Sí, las asambleas de ciudadanos son
unos foros que hemos utilizado durante todos estos años. Muchas veces
han servido, para hacer catarsis; desahogarnos; encontrarnos que es lo
importante; conocer las comunidades.
-Aunque no habíamos logrado aprovecharlas como para crear una
verdadera red de redes, y la diferencia es que ahora estamos utilizando
las asambleas de ciudadanos como un mecanismo de elección y legitimación
de delegados que se van entrelazando entre sí. En el congreso de
oriente solamente se juramentaron 700 delegados y se creó una estructura
permanente de coordinación para los estados de oriente y se crearon 15
comisiones permanentes sobre diversos temas.
Mañana, segunda parte…
No comments:
Post a Comment