Wednesday, January 11, 2017

Gustavo Coronel: Hay incomprensión de la acción tomada por la Asamblea Nacional

EN:

Gustavo Coronel


Al menos dos analistas políticos de primer rango: Francisco Toro, en Caracas Chronicles y Luis Vicente león en su twitter, le restan poder a la decisión de la Asamblea Nacional de declarar a Nicolás Maduro en abandono del cargo. Definen la decisión como “simbólica”. Discrepo de ellos. Creo que la decisión de la Asamblea Nacional tiene un gran poder político y puede (y debe) convertirse en una bandera principal para la rebeldía ciudadana. Según Toro la decisión es simbólica porque el Tribunal Supremo de Justicia ya la invalidó. Dijo que la acción era puramente simbólica y que ya el tribunal Supremo de Justicia la había invalidado, ver: https://www.caracaschronicles.com/2017/01/10/venezuelas-opposition-appears-badly-divided-national-assembly-floor/



Por su parte, León dijo en su twitter:
La AN está cercada institucionalmente. Sus acciones son relevantes en términos simbólicos pero no en capacidad de ejecutar sus decisiones

06:53 - 10 ene 2017




En política todo es posible, pero mi impresión es que se vuelven a sobredimensionar expectativas de cambio que en lo personal no veo claras



Me parece que se equivocan quienes creen que el presidente no gobierna. Mi impresión es diferente. Creo que ha reforzado su control.07:13 - 10 ene 2017



La definición de “simbólica” sugiere que la decisión de la Asamblea Nacional no tendría valor jurídico ya que el Tribunal Supremo de Justicia la invalidó. Esto sería cierto si el TSJ fuese un organismo legítimo, de acuerdo a la Constitución, pero resulta que lo opuesto es lo cierto. El TSJ actual es un organismo ilegítimo  ya que ha sido integrado en violación de las disposiciones que rigen esa integración. Por su parte, la Asamblea Nacional es legítima. Se podría argumentar que lo simbólico no es la acción de la Asamblea Nacional sino su invalidación por parte del TSJ.



 Lo que apunta León es que la decisión de declarar el abandono del cargo de Maduro es errónea porque su impresión es que Maduro si gobierna, ya que “ha reforzado su control”. En este caso se hace una equivalencia entre control y gobierno. Es decir, no puede haber abandono del cargo si se está controlando. Esta interpretación es, en mi opinión, equivocada, porque lo que se define como ocupación del cargo no es mero control sino gobernabilidad dentro del marco constitucional y legal. Es en este sentido que Maduro ha abandonado el cargo.




Más allá de estas disquisiciones, sin embargo, lo que considero fundamental en la decisión de la Asamblea Nacional es su poder político. Tanto en Venezuela como en el exterior esta decisión tiene, en potencia, la capacidad para convertirse en la principal bandera de quienes exigen un cambio inmediato en la conducción del país. En Venezuela todo dependerá del liderazgo político, de cuanto pueblo esté dispuesto a rebelarse, del eco que la decisión despierte en la Sociedad Civil y de la conducta de los militares. En el exterior, mucho depende de lo que se vea ocurrir en Venezuela porque nadie en el exterior va a ser “más papista que el papa”. Si no hay decisión de rebelión cívica en Venezuela los sectores internacionales no actuarán a nuestro favor. Seguirán pidiendo diálogo. Si los formadores de opinión en Venezuela no apoyan la decisión de la Asamblea Nacional será difícil galvanizar la acción de apoyo popular y de apoyo externo. 

No comments:

Post a Comment