Friday, November 7, 2014

Elecciones en USA: su posible impacto sobre Venezuela

En: www.lasarmasdecoronel.blogspot.com


Gustavo Coronel

Los resultados de las elecciones intermedias en los Estados Unidos, las cuales se llevan a cabo en la mitad del período presidencial, han resultado ampliamente favorables para el partido Republicano, el cual ha ganado el control del Congreso, en ambas cámaras. De igual manera, las gobernaciones han ido predominantemente a manos de candidatos de este partido, quienes ocupan 33 de las 50 gobernaciones.
En términos domésticos estas elecciones representan un claro referendo en contra de la manera como Barack Obama se ha comportado en la presidencia, sobre todo en su política exterior, así como en algunos programas percibidos como demagógicos y en su propensión a dejar al Congreso a un lado para tomar decisiones ejecutivas. USA no es un país tan presidencialista como los latinoamericanos. El Congreso es una importante pata de la mesa, junto a las otras dos (Ejecutiva y Judicial) y el país resiente que se le quite importancia.
A pesar de este resultado las elecciones que acaban de llevarse a cabo no tienen un valor predictivo significativo sobre las elecciones presidenciales de aquí a dos años.  Está históricamente demostrado que un partido que gane las elecciones intermedias no necesariamente gana la presidencia dos años más tarde. El factor fundamental para las elecciones presidenciales será, como casi siempre, el estado de la economía durante los meses cercanos a la elección, además del atractivo personal de los candidatos. Mientras los demócratas ya parecen haberse decidido por la Sra. Clinton, los republicanos aún deshojan la margarita entre varios candidatos, algunos bastante incoloros (Romney), otros atractivos pero aún sin suficiente “punch” dentro de su partido (Rand Paul y Marco Rubio) y el miembro de la dinastía Bush, Jeb. .  
Paradójicamente, el triunfo republicano en estas elecciones pudiera mejorar las posibilidades de una victoria presidencial para los demócratas, ya que los republicanos son más cuidadosos que los demócratas en el uso de los dineros del estado y menos dados a promover programas de corte populista que terminan por no agradar a nadie. Si la economía está bien el partido de gobierno tendrá más probabilidades de ganar las elecciones presidenciales.    
El impacto del triunfo republicano sobre la situación política venezolana será moderado pero claramente desfavorable para el régimen de Nicolás Maduro. Si los demócratas se han mostrado indiferentes y hasta complacientes con los abusos de poder y la represión ejercida por Maduro, los republicanos podrán convertir su desprecio hacia el régimen venezolano en sanciones concretas. Quienes bloquean estas sanciones están casi todos y todas de salida del Congreso, barridos por la marea electoral republicana. La resistencia inexplicable de Obama a sancionar al régimen represivo y corrupto de Maduro podría verse vencida por la fuerza del nuevo Congreso.
Otro factor que contribuirá a una posición más agresiva de los Estados Unidos en contra del régimen venezolano será la caída de los precios del petróleo y la progresiva independencia de los Estados Unidos del petróleo importado. Ya Venezuela no cuenta como amenaza en este sentido lo cual le quita al grotesco analfabeta venezolano la única arma que solía tener.
En el nuevo Congreso estadounidense se estará observando con atención la crisis política y económica venezolana, en espera de un momento adecuado para incrementar la presión de la sanción política y moral en contra del régimen. Ya las organizaciones internacionales lo están haciendo, la ONU, la CIDH y la Unión Europea, mientras los organismos satélites de Venezuela, como el ALBA  o celestinos como UNASUR se muestran acoquinados ante la fuerza de la opinión pública internacional adversa. En ALBA, por cierto, Correa y hasta Morales parecen querer volar solos, ya que Venezuela no tiene dinero para darles.
Mientras tanto, en Brasil y Argentina, las dos presidentas están luchando por su supervivencia política y no están en condiciones de dar mucho apoyo al tambaleante régimen castro-chavista. Y en la OEA, la salida del dañino protector de tiranías, José M. Insulza,  promete cambios desfavorables a Maduro. El contexto latinoamericano ayudará al Congreso estadounidense a adoptar una política más agresiva en contra de Maduro.


Como si este no tuviera ya suficientes problemas. 

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