El 6 de
diciembre es una oportunidad. Si los estudios de opinión reflejan con exactitud
la intención del voto y a pesar de las maniobras de un CNE arrodillado frente
al Ejecutivo, no hay manera de que el gobierno chavomadurista se escape de una
derrota electoral, lo cual permitiría crear una nueva realidad política y
buscar una salida pacífica y democrática a la profunda crisis que vive el país
Venezuela a partir del 19 de
abril de 1810 ha vivido distintos momentos de dificultades, cada uno con su
propia especificidad. Digamos el año 1812 cuando Miranda se vio obligado a
capitular en San Mateo dado que la mayoría de la provincia se encontraba en
manos de las fuerzas realistas y el terremoto que sacudió al país. Ese año se
atraviesa un triste hecho cuando Bolívar participa en la entrega de Miranda a
Monteverde como prisionero, y conducen a éste a la prisión de La Carraca donde
muere.
El segundo, a finales del siglo
XIX cuando parecía que no había gobierno. En términos actuales “un vacío de
poder” que conduce al laudo español que arrebata a La Goajira a nuestro país.
Esos mismo años se produce el laudo británico que despoja a Venezuela del
territorio Esequibo y bloquea la salida al Atlántico como hecho natural, dado
el mar territorial que genera Delta Amacuro.
El tercero, es la dictadura de
Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, lapso que abarca hasta 1936. Podíamos
seguir enumerando pero nos limitamos a señalar los 10 años de dictadura militar
pérezjimenista. Y ahora en pleno siglo XXI, la dictadura militar chavomadurista
que ha llevado a Venezuela a situaciones que no es exagerado calificar al borde
del abismo.
Todos estos periodos tienen un
hilo que los enlaza que es la dictadura militar como régimen de gobierno. Como
se puede observar Venezuela es uno de los países de América Latina que más
tiempo ha estado bajo la bota militar, tal cual lo describe Rafael Arraíz Luca
en su libro “Los Civiles”. Este es un momento difícil: crisis política, social,
económica, cultural, en fin por donde quiera que meta uno la mano tropieza con
la crisis. Ese es el momento que estamos viviendo.
El 6 de diciembre es una
oportunidad. Si los estudios de opinión reflejan con exactitud la intención del
voto y a pesar de las maniobras de un CNE arrodillado frente al Ejecutivo, no
hay manera de que el gobierno chavomadurista se escape de una derrota
electoral, lo cual permitiría crear una nueva realidad política y buscar una
salida pacífica y democrática a la profunda crisis que vive el país. Como dice
Henrique Capriles, llegó el momento de romper las cadenas de un modelo inviable
y corrupto.
El gobierno espera que se
produzcan disenciones en el campo de la unidad igualmente cifra sus esperanzas
en las maniobras que el CNE produzca a lo largo de estos meses. Las fuerzas de
la alternativa democrática deben saber responder a la dictadura militar-civil y
poner todo su empeño en lograr una victoria clamorosa frente a las fuerzas
oficialistas.
Vía Tal Cual
Que pasa Margarita
No comments:
Post a Comment