Monday, November 14, 2016

Trump, ante el folio en blanco

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No hemos sabido ver lo averiado que está el sistema, ni la ira de los que han
quedado atrás.

Francisco G. Basterra
El País
Noviembre 11, 2016
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/11/actualidad/1478882343_515998.html

El triunfo de la insurgencia contra las élites establecidas, de la gente de
abajo contra la casta que, según los nuevos rebeldes, manipula las palancas
del Gobierno a favor de las grandes corporaciones y del 1% más rico, en una
conspiración global contra la América media y baja, se produjo esta semana
en la primera potencia mundial. Cuando Donald Trump acudió a Escocia el
pasado verano, para inaugurar uno de sus campos de golf, anunció que en el
futuro sería conocido como Mr. Brexit y multiplicaría por cinco el efecto de
la retirada de Reino Unido de la Unión Europea. Nadie le hizo caso: otra
bufonada del charlatán. Hicimos mal. La insurgencia antisistema se ha
hecho con el poder en Washington. EE UU ya tiene su Brexit.

Trump maneja el espejismo de unos Estados Unidos de regreso a un
espléndido aislamiento, sellando fronteras y rompiendo los tratados
comerciales multilaterales. Europa, donde anidan ambiciosos populismos de
derechas y de izquierdas, tendrá que esperar. Pero esta internacional
populista que ya patronea Trump ha recibido desde el otro lado del
Atlántico un empujón inimaginable hace solo unos días. Marine Le Pen ya
sueña con el Elíseo. Pablo Iglesias con lograr el sorpasso del PSOE y
demostrar lo válido de su discurso anticasta. No sabe que ahora donde tiene
que mirar es a Trump.

Nos quejábamos de que Obama, el primer presidente del Pacífico, ni
entendía ni prestaba atención a Europa, el primer bloque comercial del
mundo. ¿Nos va a ir mejor con el cierre comercial que propugna Trump, o
Europa quedará aun más descolgada? Mientras tanto, China y la Rusia de
Putin se frotan las manos ante las debilidades de la democracia
estadounidense y ante la tambaleante Europa.

Pasada la conmoción inicial de la sacudida sísmica que sufrimos el
miércoles de madrugada, toca analizar con calma la situación tras el gran
vuelco. No hemos sabido ver lo averiado que está el sistema, ni entender el
desaliento y la ira de los que se han quedado atrás.
Trump tiene 69 días para cartografiar el folio en blanco de su presidencia.

Tras vencer al sistema con un discurso falso, crudamente simple, que ha
sabido vender a una ciudadanía que buscaba cambiar lo existente, sin darle
más vueltas. Promete convertir a EE UU en un país ganador, segundo en
nada. America first. Llega a la Casa Blanca con dos Américas enfrentadas,
atrincheradas en dos mundos que no se hablan, no se entienden,
culturalmente opuestas. Herencia de Obama, que fracasó en su gran
objetivo de soldar al país, proclamado en 2008. Trump ha potenciado la
polarización con su incendiaria campaña.

La primera pregunta a la que debe dar respuesta este millonario rebelde sin
causa, porque la suya no es la de los desposeídos, es simple. ¿Tras incendiar
la pradera puede el pirómano convertirse en bombero? Tendrá también que
decidir si la intuición —afirma que es su principal valor— será el motor de
su presidencia y pone en práctica su proclama de campaña: "Yo solo puedo
arreglar esto". Estados Unidos no necesita un caudillo.

Francisco G. Basterra (Bilbao, 1937). Licenciado en
Derecho y graduado en Periodismo (U. de Navarra). Inició su
trabajo profesional en el área de información política de la
agencia de noticias Europa Press en 1970 y un año después
se trasladó a la agencia Efe, donde ocupó sucesivamente las
corresponsalías de Londres y de París. Trabajó en La Gaceta
del Norte en 1975 (Bilbao). En octubre de 1976 se integró
en el equipo fundador de Diario 16 como redactor político y
jefe de Información. En 1996 fue nombrado director de
informativos de la cadena CNN+, cargo que desempeñó
hasta 2008. En el diario El País ha desempeñado
sucesivamente labores como redactor-jefe de Internacional,
corresponsal en los Estados Unidos, subdirector del periódico
y editor de la sección dominical El País Semanal.

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