Monday, March 13, 2017

Mario Vargas Llosa: El nuevo enemigo

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El comunismo se ha convertido en una ideología residual.
Ahora la amenaza es el populismo, que ataca por igual a países
desarrollados y atrasados

MARIO VARGAS LLOSA
El País
Marzo 5, 2016
http://elpais.com/elpais/2017/03/02/opinion/1488458309_164217.html

El comunismo ya no es el enemigo principal de la democracia liberal
—de la libertad— sino el populismo. Aquel dejó de serlo cuando
desapareció la URSS, por su incapacidad para resolver los problemas
económicos y sociales más elementales, y cuando (por los mismos
motivos) China Popular se transformó en un régimen capitalista
autoritario. Los países comunistas que sobreviven —Cuba, Corea del
Norte, Venezuela— se hallan en un estado tan calamitoso que
difícilmente podrían ser un modelo, como pareció serlo la URSS en
su momento, para sacar de la pobreza y el subdesarrollo a una
sociedad. El comunismo es ahora una ideología residual y sus
seguidores, grupos y grupúsculos, están en los márgenes de la vida
política de las naciones.
Pero, a diferencia de lo que muchos creíamos, que la desaparición
del comunismo reforzaría la democracia liberal y la extendería por el
mundo, ha surgido la amenaza populista. No se trata de una
ideología sino de una epidemia viral —en el sentido más tóxico de
la palabra— que ataca por igual a países desarrollados y atrasados,
adoptando para cada caso máscaras diversas, de izquierdismo en el
Tercer Mundo y de derechismo en el primero. Ni siquiera los países
de más arraigadas tradiciones democráticas, como Reino Unido,
Francia, Holanda y Estados Unidos están vacunados contra esta
enfermedad: lo prueban el triunfo del Brexit, la presidencia de
Donald Trump, que el partido del Geert Wilders (el PVV o Partido
por la Libertad) encabece todas las encuestas para las próximas
elecciones holandesas y el Front National de Marine Le Pen las
francesas.
¿Qué es el populismo? Ante todo, la política irresponsable y
demagógica de unos gobernantes que no vacilan en sacrificar el
futuro de una sociedad por un presente efímero. Por ejemplo,
estatizando empresas y congelando los precios y aumentando los
salarios, como hizo en el Perú el presidente Alan García durante su
primer Gobierno, lo que produjo una bonanza momentánea que
disparó su popularidad. Después, sobrevendría una hiperinflación
que estuvo a punto de destruir la estructura productiva de un país
al que aquellas políticas empobrecieron de manera brutal.
(Aprendida la lección a costa del pueblo peruano, Alan García hizo
una política bastante sensata en su segundo Gobierno).
Ingrediente central del populismo es el nacionalismo, la fuente,
después de la religión, de las guerras más mortíferas que haya
padecido la humanidad. Trump promete a sus electores que
“América será grande de nuevo” y que “volverá a ganar guerras”;
Estados Unidos ya no se dejará explotar por China, Europa, ni por
los demás países del mundo, pues, ahora, sus intereses prevalecerán
sobre los de todas las demás naciones. Los partidarios del Brexit —
yo estaba en Londres y oí, estupefacto, la sarta de mentiras
chauvinistas y xenófobas que propalaron gentes como Boris
Johnson y Nigel Farage, el líder de UKIP en la televisión durante la
campaña— ganaron el referéndum proclamando que, saliendo de la
Unión Europea, Reino Unido recuperaría su soberanía y su libertad,
ahora sometidas a los burócratas de Bruselas.
Inseparable del nacionalismo es el racismo, y se manifiesta sobre
todo buscando chivos expiatorios a los que se hace culpables de
todo lo que anda mal en el país. Los inmigrantes de color y los
musulmanes son por ahora las víctimas propiciatorias del populismo
en Occidente. Por ejemplo, esos mexicanos a los que el presidente
Trump ha acusado de ser violadores, ladrones y narcotraficantes, y
los árabes y africanos a los que Geert Wilders en Holanda, Marine
Le Pen en Francia, y no se diga Viktor Orbán en Hungría y Beata
Szydlo en Polonia, acusan de quitar el trabajo a los nativos, de
abusar de la seguridad social, de degradar la educación pública,
etcétera.
En América Latina, Gobiernos como los de Rafael Correa en Ecuador,
el comandante Daniel Ortega en Nicaragua y Evo Morales en Bolivia,
se jactan de ser antiimperialistas y socialistas, pero, en verdad, son
la encarnación misma del populismo. Los tres se cuidan mucho de
aplicar las recetas comunistas de nacionalizaciones masivas,
colectivismo y estatismo económicos, pues, con mejor olfato que el
iletrado Nicolás Maduro, saben el desastre a que conducen esas
políticas. Apoyan de viva voz a Cuba y Venezuela, pero no las
imitan. Practican, más bien, el mercantilismo de Putin (es decir, el
capitalismo corrupto de los compinches), estableciendo alianzas
mafiosas con empresarios serviles, a los que favorecen con
privilegios y monopolios, siempre y cuando sean sumisos al poder y
paguen las comisiones adecuadas. Todos ellos consideran, como el
ultraconservador Trump, que la prensa libre es el peor enemigo del
progreso y han establecido sistemas de control, directo o indirecto,
para sojuzgarla. En esto, Rafael Correa fue más lejos que nadie:
aprobó la ley de prensa más antidemocrática de la historia de
América Latina. Trump no lo ha hecho todavía, porque la libertad de
prensa es un derecho profundamente arraigado en Estados Unidos y
provocaría una reacción negativa enorme de las instituciones y del
público. Pero no se puede descartar que, a la corta o a la larga,
tome medidas que —como en la Nicaragua sandinista o la Bolivia
de Evo Morales— restrinjan y desnaturalicen la libertad de
expresión.
El populismo tiene una muy antigua tradición, aunque nunca
alcanzó la magnitud actual. Una de las dificultades mayores para
combatirlo es que apela a los instintos más acendrados en los seres
humanos, el espíritu tribal, la desconfianza y el miedo al otro, al que
es de raza, lengua o religión distintas, la xenofobia, el patrioterismo,
la ignorancia. Eso se advierte de manera dramática en el Estados
Unidos de hoy. Jamás la división política en el país ha sido tan
grande, y nunca ha estado tan clara la línea divisoria: de un lado,
toda la América culta, cosmopolita, educada, moderna; del otro, la
más primitiva, aislada, provinciana, que ve con desconfianza o
miedo pánico la apertura de fronteras, la revolución de las
comunicaciones, la globalización. El populismo frenético de Trump la
ha convencido de que es posible detener el tiempo, retroceder a
ese mundo supuestamente feliz y previsible, sin riesgos para los
blancos y cristianos, que fue el Estados Unidos de los años
cincuenta y sesenta. El despertar de esa ilusión será traumático y,
por desgracia, no sólo para el país de Washington y Lincoln, sino
también para el resto del mundo.
¿Se puede combatir al populismo? Desde luego que sí. Están dando
un ejemplo de ello los brasileños con su formidable movilización
contra la corrupción, los estadounidenses que resisten las políticas
demenciales de Trump, los ecuatorianos que acaban de infligir una
derrota a los planes de Correa imponiendo una segunda vuelta
electoral que podría llevar al poder a Guillermo Lasso, un genuino
demócrata, y los bolivianos que derrotaron a Evo Morales en el
referéndum con el que pretendía hacerse reelegir por los siglos de
los siglos. Y lo están dando los venezolanos que, pese al salvajismo
de la represión desatada contra ellos por la dictadura narco
populista de Nicolás Maduro, siguen combatiendo por la libertad.
Sin embargo, la derrota definitiva del populismo, como fue la del
comunismo, la dará la realidad, el fracaso traumático de unas
políticas irresponsables que agravarán todos los problemas sociales
y económicos de los países incautos que se rindieron a su hechizo.

Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL,
2017.
© Mario Vargas Llosa, 2017.

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (Arequipa, 1936).
Abogado (U. Nacional Mayor de San Marcos). Doctor en
Filosofía y Letras (U. Complutense de Madrid). Los esfuerzos
por llevar a cabo su vocación literaria dan su primer fruto
cuando su primera publicación, un conjunto de cuentos
publicados en 1959 con el título Los jefes, obtiene el premio
Leopoldo Arias. Viaja a La Habana en 1965, donde forma
parte del jurado de los Premios Casa de las Américas y del
Consejo de Redacción de la revista Casa de las Américas;
hasta que el caso Padilla marca su distanciamiento definitivo
de la revolución cubana en 1971. En 1965 se casa con
Patricia Llosa. De la unión nacen Álvaro (1966), Gonzalo
(1967) y Morgana (1974). En 1967 trabaja como traductor
para la UNESCO en Grecia, junto a Julio Cortázar; hasta
1974 su vida y la de su familia transcurre en Europa,
residiendo alternadamente en París, Londres y Barcelona. En
la actualidad colabora en el diario El País (Madrid, España,
Serie Piedra de toque) y con la revista cultural mensual
Letras Libres (México D.F., México y Madrid, España, Serie
Extemporáneos).
Los méritos y reconocimientos lo acompañan a lo largo de su
carrera. En 1975 es nombrado miembro de la Academia
Peruana de la Lengua y en 1976 es elegido Presidente del
Pen Club Internacional. En 1994 es designado como
miembro de la Real Academia Española.
El 7 de octubre de 2010 se le concedió el Premio Nobel de
Literatura. El discurso de aceptación del Premio Nobel,
titulado "Elogio de la lectura y la ficción", lo ofreció en la
Gran Sala de la Academia Sueca el 7 de diciembre de 2010.
El galardón le fue entregado el 10 de diciembre de 2010, en
la Sala de Conciertos de Estocolmo, por el Rey Carlos XVI
Gustavo de Suecia. Durante el banquete de gala posterior a
la recepción de los Premios Nobel, Vargas Llosa pronunció un
brindis de agradecimiento en forma de cuento.
Asimismo, ha sido Profesor Visitante o Escritor Residente en
varias universidades alrededor del mundo, como en el Queen
Mary College y en el King´s College de la Universidad de
Londres, en la Universidad de Cambridge y en el Scottish
Arts Council (Inglaterra); en el Washington State, en la
Universidad de Columbia, en el Woodrow Wilson
International Center for Scholars del Smithsonian Institution,
en la Universidad Internacional de Florida, en la Universidad
de Harvard, en la Universidad de Siracusa, en la Universidad
de Princeton y en la Universidad de Georgetown (Estados
Unidos); en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras
(Puerto Rico); en el Wissenschaftskolleg y en la Deutscher
Akademischer Austauschdienst (Berlín, Alemania), en la
Universidad de Oxford, en la Universidad Internacional
Menéndez Pelayo (Santander, España), en la Universidad
Rey Juan Carlos (Aranjuez, España); entre otras.
Por otro lado, ha participado como jurado en los siguientes
eventos: "Premios Casa de las Américas", La Habana, Cuba
(1965); "Festival de Cine Iberoamericano de Huelva" (1995),
donde ocupa el cargo de Presidente del Jurado; "Premio
Miguel de Cervantes", España (1998 y 1999); y "ECHO
Television & Radio Awards" (1998); "Festival Internacional
de Cine de San Sebastián", España (2004), donde ocupa el
cargo de Presidente del Jurado.
Las siguientes obras forman parte de su vasta producción
literaria: La huída del Inca, pieza de teatro (1952); El
desafío, relato (1957); Los jefes, colección de cuentos
(1959); La ciudad y los perros, novela (1963); La casa
verde, novela (1966); Los cachorros, relato (1967);
Conversación en La Catedral, novela (1969); Carta de
batalla por Tirant lo Blanc, prólogo a la novela de Joanot
Martorell (1969); Historia secreta de una novela, ensayo
(1969); García Márquez: historia de un deicidio, ensayo
literario (1971); Pantaleón y las visitadoras, novela (1973);
La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary, ensayo
literario (1975); La tía Julia y el escribidor, novela (1977);
La señorita de Tacna, teatro (1981); La guerra del fin del
mundo, novela (1981); Entre Sartre y Camus, ensayos
(1981); Kathie y el hipopótamo, teatro (1983); Contra
viento y marea, ensayos políticos y literarios (1983);
Historia de Mayta, novela (1984); La suntuosa abundancia,
ensayo sobre Fernando Botero (1984); Contra viento y
marea, volúmenes I (1962-1972) y II (1972-1983), (1986);
La Chunga, teatro (1986); ¿Quién mató a Palomino Molero?,
novela policial (1986); El hablador, novela (1987); Elogio de
la madrastra, novela (1988); Contra viento y marea,
volumen III (1983-1990), (1990); La verdad de las
mentiras, ensayos literarios (1990); A Writer's Reality,
colección de conferencias dictadas en la Universidad de
Siracusa (1991); Un hombre triste y feroz, ensayo sobre
George Grosz (1992); El pez en el agua, memorias (1993);
El loco de los balcones, teatro (1993); Lituma en los Andes,
novela (1993); Desafíos a la libertad, ensayos sobre la
cultura de la libertad (1994); Ojos bonitos, cuadros feos,
obra dramática para radio (1994); La utopía arcaica, José
María Arguedas y las ficciones del indigenismo, ensayo
(1996); Making Waves, selección de ensayos de Contra
viento y marea, publicado sólo en inglés (1996); Los
cuadernos de don Rigoberto, novela (1997); Cartas a un
joven novelista, ensayo literario (1997); La fiesta del Chivo,
novela (2000); Nationalismus als neue Bedrohung, selección
de ensayos políticos, publicado sólo en alemán (2000); El
lenguaje de la pasión, selección de artículos de la serie
Piedra de toque (2001); El paraíso en la otra esquina, novela
(2003); Diario de Irak, selección de artículos sobre la guerra
en Irak (2003); La tentación de lo imposible, ensayo sobre
Los Miserables de Victor Hugo (2004); Un demi-siècle avec
Borges, entrevista y ensayos sobre Borges, publicado sólo
en francés (2004); Mario Vargas Llosa. Obras Completas,
Vol. III Novelas y Teatro (1981-1986), (2005); Dictionnaire
amoureux de l’Amérique latine, ensayos publicado solo en
francés, (2005); Israel/Palestina. Paz o guerra santa,
recopilación de artículos, (2006); Travesuras de la niña
mala, novela, (2006); Odiseo y Penélope, teatro (2007);
Diálogo de damas, poemas relacionados con las esculturas
de Manolo Valdés, Aeropuerto Barajas de Madrid (2007);
Touchtones. Essays on Literature, Art and Politics, ensayos
publicados en inglés (2007); Wellsprings, conferencias y
ensayos publicados en inglés (2008); Al pie del Támesis,
teatro (2008); El viaje a la ficción. El mundo de Juan Carlos
Onetti, ensayo (2008); Sables y utopías. Visiones de
América Latina, selección de ensayos sobre temas de arte
literatura y política (2009); Las mil noches y una noche,
teatro (2009); Fonchito y la luna, cuento infantil (2010) y El
sueño del celta, novela (2010); El héroe discreto (2013).

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