Monday, March 6, 2017

Ramón Peña: Historias electorales

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En pocas palabras

Ramón Peña
Marzo 5, 2017

La conquista de mayor trascendencia para los derechos políticos de la
ciudadanía venezolana, desde la Asamblea Constituyente de 1947, ha
sido la obligatoriedad de elecciones universales, directas y secretas para
la escogencia de gobernantes y legisladores. Este principio se ha
preservado invariablemente en las cuatro constituciones que, desde
entonces, han regido la vida del país. Una prerrogativa democrática que
ha constituido una piedra en el zapato para quienes preferirían una
ruta evasiva, antes que enfrentar la voluntad popular.

En 1957, a Marcos Pérez Jiménez se le presentó el desafío que le
planteaba la Constitución Nacional, redactada por el propio régimen en
1952, cual era la obligatoriedad de ir a la elección presidencial para el
periodo 1958-1963. El dictador tenía certeza de sufrir una derrota en
las urnas, como había ocurrido en 1952 -la cual impúdicamente había
desconocido por la fuerza- o valerse de algún subterfugio para
prorrogar su permanencia en el poder. Optó por esto último, asesorado
por su Ministro de Relaciones Interiores, Laureano Vallenilla
Planchart, quien le aconsejó la figura de un plebiscito, el cual fue
formalizado por el oficialista Congreso Nacional mediante reforma
constitucional. Ya sabemos cuán fraudulenta y grotesca fue la
manipulación del inventado plebiscito.

Hoy, sesenta años después, de manera más burda que la ideada por el
inefable Vallenilla Planchart, el régimen, que se reconoce vapuleado en
las urnas, también huye, como Pérez Jiménez, de la obligatoriedad
constitucional de realizar las elecciones de las autoridades regionales.
Es oportuno recordar, como escribiera Simón Alberto Consalvi, que “en
1957, los venezolanos perdieron el miedo… y de muy poco sirvieron las
cartas marcadas, las bayonetas, los tanques, la red de espionaje y el
terror…” Enfrentado unitariamente por civiles y uniformados, el
dictador fue obligado a hacer precipitadamente sus maletas y a largarse
un mes después de aquella artimaña…

Ramón Peña Ojeda (Caracas, 1942). Economista por la UCV
(1965). Maestría en Ciencias Administrativas por The City
University of London. Postgrado en Economía de la
Investigación y Desarrollo por L’Université de Paris. Profesor en
el Postgrado de Comercio Internacional de la FACES UCV
(1979-1990).
Ha ocupado posiciones ejecutivas en el Instituto Venezolano de
Investigaciones Científicas, en el Ministerio de Fomento y en
Petróleos de Venezuela. Consultor en ejercicio privado.
Articulista en temas políticos y económicos

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