Alfredo Michelena
El mapa de EE.UU. se tiñó
de rojo. Pero no del rojo del comunismo, socialismo o izquierdismo, sino el
rojo de la más rancia derecha norteamericana, del “Viejo Gran Partido” ( GOP,
por sus siglas en inglés) o simplemente del Partido Republicano, que
ahora controla ambas cámaras en el Congreso.
¿Y eso en que nos puede
afectar, si estamos a cientos de kilómetros de distancia? Nos puede influir en,
al menos, dos aspectos. Primero pues hay cientos de miles de venezolanos
viviendo en EE.UU., muchos de ellos en situación irregular. Segundo, este
triunfo puede afectar la política internacional hacia el régimen de Caracas y
sus aliados.
La incapacidad de Obama
para lidiar con el tema de migración aisló a muchos votantes latinos, que se
abstuvieron. Como se observó en estados de fuerte componente latino, como
Colorado, Florida y Arizona. Lo patético es que la alternativa parece ser más dramática
pues la posición de los republicanos es muy restrictiva en esa materia. Ya
Condoleezza Rice advirtió al Presidente que no tomara la vía de las ordenes
ejecutivas, que Obama ha anunciado. Muchos de nuestros familiares en el
norte con esperanzas de legalizar su situación verán sus ilusiones esfumarse.
Así como aquellos que han accedido al sistema de salud Obamacare, pues los
republicanos irán con todo para desmontarlo. Ellos ya intentaron bloquear el
presupuesto nacional, en 2013, para parar su implementación.
En lo internacional,
algunas políticas que Obama esta ejecutando hacia los aliados del régimen
serán bombardeadas desde “Capital Hill”. Entre ellas, la suavización del
embargo a Cuba y los acuerdos con Irán, que están en su etapa final y que pudieran
impacientar al nuevo congreso. En cuanto a Cuba una prueba se verá en abril del
año entrante cuando se realice en Panamá, la Cumbre de la Américas, con la
presencia de los Castro. ¿Asistirá EE.UU.?
Sobre Venezuela pudieran
concretarse las sanciones que estaba promoviendo el congreso actual y que
fueron congeladas por la senadora demócrata de Lousiana Mary Landrieu, quien
tendrá que ir a segunda vuelta y los numeritos no le dan. En todo caso el
Senador Marco Rubio ya anunció que el nuevo congreso podría ir más allá de lo
que ha hecho Obama. Por otro lado, el congreso presionará a Obama para que
apruebe el oleoducto Keystone XL para trasladar crudo de Canadá al Golfo de
México, lo que sin duda afectará la pobre industria petrolera venezolana.
Será un bienio de cohabitación muy polémica, de muchas negociaciones.
Vía Bitácora Internacional /Que pasa
Margarita
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