Pastor Heydra. Sin Rodeos
Nicolás
Maduro asumió el poder de manera formal desde la misma noche del 8 de diciembre
de 2012, cuando Hugo Chávez se dirigió a la nación en su dramático mensaje
postrero, en el que anunció su separación de la Presidencia y se despidió del
país, para nunca más volver, pues se marchaba a Cuba, buscando un milagro que
detuviese la fulminante y penosa
enfermedad que durante un par de años había horadado progresivamente su
humanidad.
Los 69 días que estuvo Chávez
recluido en el CIMEQ de La Habana, antes de llegar al Hospital Militar de
Caracas donde arribó su cuerpo el 18 de febrero, y oficialmente se declaró su
muerte el 5 de marzo de 2013, (pues hay quienes sustentan que el deceso se
habría producido en diciembre), fueron momentos tensos, donde “los bulos”,
es decir la venta de una noticia falsa como cierta, se hicieron política
cotidiana de Estado, con la que han tratado de tapar, (seguramente con la
asesoría de la inteligencia cubana conocedora de esos procedimientos), el
inmenso vacío que iba dejando Hugo; pues su bateador designado no tenía, ni
tiene el ángel, el carisma, el “punch”,
el conocimiento de la realidad, y el palpito popular, que fueron los
fuertes de aquel hombre que a sus 58 años se despidió de este mundo, marcando
un hito, que ya será valorado por la historiografía.
Ya desde el 2002 se había acudido a
esa práctica de “los bulos”, que se ha profundizado en los dos años que
lleva Maduro como inquilino del “viejo caserón crespero”. Vargas Llosa escribe
esta semana un simpático artículo en el País de España, reproducido en
quepasamargarita, “La era de los impostores”, en el cual habla de esas
truculencias dignas de la picaresca. Haciendo énfasis en “el niño Nicolás”, el
español, que embaucó a medio mundo haciéndoles creer que tenía amplios
contactos con la realeza y los centros de poder, y de Enric Marco quien hizo del “Holocausto”
un modus vivendi, demostrando con ello, como señala el literato, que “en la
época en que vivimos, el histrión es el rey de la fiesta”. Virtud que no tiene
el nuestro.
Magnicidios; guerras económicas;
desestabilizaciones; la maximización del “coco” del imperialismo yanqui,
(cuando, paradójicamente, reciben con los brazos abiertos a los chinos,
portadores de una esencia absolutista milenaria, que se han hecho de nuestro
petróleo a precios de “gallina flaca”), han sido algunos de los “bulos”
manejados por Maduro y su equipo de gobierno, como una forma de ocultar la
realidad, la cual contiene un delicado elemento: la inmensa ineptitud de los
que se dicen portadores de “una revolución”, para manejar los asuntos públicos.
No son muchas las voces defensoras de
esa “revolución” sui generis caracterizada por una ciclópea corrupción, la
destrucción del aparato productivo, el alza atroz del costo de la vida, la
conversión de nuestra economía en importadora, la cual, obviamente al descender
los precios del petróleo, principal y casi único ingreso de la nación, hace que
esta comience a hacer aguas, sin que haya bomba de achique que contenga el
peligro del naufragio. Salvo el recurrir a la apertura o al expediente de la
intolerancia, el desconocimiento de la
democracia y la instauración de un estado de fuerza que, lejos de resolver los
problemas cotidianos, los agravará, pues solo consolidará, quien sabe hasta
cuándo, a las camarillas que han azotado las arcas públicas en estos tres
últimos lustros.
Nicolás no las tiene consigo. Sigue
empeñado en decir que “aquí…no ha pasado nada” cuando tiene un enorme maremoto
anegándole todas la costas y con muy pocas posibilidades y recursos para
hacerle frente a la calamidad que comienza a hacerse presente, la cual no
superará mientras mantenga la absurda y retrograda visión de enclavar a
Venezuela en el pensamiento “demodé” del siglo XIX y comienzos del XX, creyendo que eso, per se, lo convierte en un
redentor al estilo del caudillismo y del leninismo ¿Cómo mantendrá el populismo
y el clientelismo sobre el que está fundamentada la popularidad, poca o mucha de su partido y
de su gobierno, cuando no tiene dólares frescos y el país está al borde del
“default” y de una recesión que será inaguantable? ¿Sarna con hambre no pica?
No lo sé. Lo que sí, es lo que estamos viviendo.
Modestamente pienso que lo que le queda
es abrir las compuertas del entendimiento con todos los factores nacionales,
pues seguir encerrado en su reducido y oscuro universo, no lo conducirá a
ningún desenlace positivo. Con “bulos” pendejos, eso no se para. Con
inteligencia sí. ¡Que Dios lo alumbre!. Yo…por si a las moscas… ya me confesé.
pastorheydra24680@gmail.com @PastorHeydra
E N C
O N C
R E T O
1.- ¿Habrá cinco
Diputados para Nueva Esparta? La pugna por ser miembro de la Asamblea Nacional.
Los dos bloques de poder.
La incertidumbre es grande con relación a lo que
definitivamente ocurrirá en el proceso electoral para la escogencia de los
Diputados a la AN. Este debería ser en septiembre de 2015, pero son fuertes los
rumores de que ese se adelantará para julio o agosto. Igual ocurre con el
número de Diputados. Es sonoro y dicho por gente que bate ese cobre en los
centros de poder capitalino que, en Nueva Esparta en vez de 4 parlamentarios,
serán cinco. Dos por lista y tres por circuitos, los cuales estarían
conformados de la siguiente manera:
1.- Municipios
Mariño y Maneiro. 2.- Municipios García y Arismendi. 3.- Municipios Antolín,
Gómez, Marcano, Díaz, Tubores, Macanao y Villalba.
Esto hace que gobierno y oposición insulares comiencen a
barajar sus cartas de otra manera. En el oficialismo las cosas son más simples
que en la oposición. En el primero hay un riguroso esquema vertical donde del
poder de decisión está en su Dirección Nacional, encabezada por el Presidente
Maduro. Ellos dirán quién es quién, posiblemente previa consulta ligera con las
regiones. Por encimita, pues. Y punto.
La oposición es una suma de grupos e intereses, muchas
veces contrapuestos, los cuales pueden unirse con un fin específico, como este
electoral. La tesis dominante en la MUD es que, por razones de tiempo y de
dinero, prevalezca el consenso (la negociación entre las partidos principales),
sobre las primarias. Básicamente aplicarán las mismas normas de 2010.
En el caso de Nueva Esparta estás negociaciones, que se
concretan en Caracas, avanzan
sigilosamente. De darse tres diputados por circuitos y dos por lista, habrían
descartado unas primarias abiertas donde los candidatos fueran designados de
acuerdo a la posición en que arribarían los aspirantes, siendo establecido la
omnipresencia de los partidos en base a los resultados de contiendas
anteriores. Muchos partidos saben que sus aspirantes no tendrían respaldo
popular para ir a unas primarias, y por eso buscan la negociación y rehúyen esa
confrontación democrática.
Las personas que
han asomado sus nombres y que hasta
ahora están aspirando son: A la reelección, los tres titulares actuales: Tobías
Bolívar Parra (AD). Morel Rodríguez Rojas (Copei), y Orlando Ävila Guerra
(UNT); además asoman Jony Rajal (PJ), Miguel Salazar (Copei) y Pastor Heydra Rojas (Indep),
En la negociación que se adelantan en las esferas de
poder de Caracas estaría por la lista, puesto seguro, ya que el otro será del
PSUV, Tobías Bolívar (AD). En un nuevo circuito 1 que lo conformarían los
municipios Mariño y Maneiro, plantearían
el nombre de Morel Rodríguez Rojas; en el Circuito 2, si se crea con Arismendi
y García, iría Jony Rajal (PJ), aunque UNT forzará la barra para que ubiquen a
Orlando Ávila, ahora protegido de Enrique Márquez y Luis Emilio Rondón en
cualquiera de ellos, menos en el que es actualmente titular y donde posee un
enorme rechazo. Ninguno de ellos quiere aceptar el reto del Circuito del
portachuelo pa´bajo, alegando que de las 7 alcaldías 6 son del Psuv. Por eso lo
denominan “el circuito de la muerte”. La tesis de “la papita pelada”, pues.
Estos días decembrinos servirán para pulir los acuerdos,
que seguramente serán dados a conocer en enero. Nada está escrito, lo de esta
columna es una suposición fundamentada en comentarios y hechos que uno escucha
y observa. Pero habrá que esperar. Y no mucho, pues en el PSUV avanza con mucho
vigor la tesis del adelanto del proceso eleccionario, evitando que la crisis
nacional estalle por completo, con consecuencias impredecibles, antes del
primer semestre del año. Para el oficialismo es un problema de vida o muerte
mantener la mayoría parlamentaria. Para la oposición también debería ser
conquistarla. Pero el gobierno parece estar más claro en su proceder que sus
adversarios, complicados por la madeja de intereses diversos que pululan en
el,}.
Ya es 15 de diciembre. En este año no habrá “humo
blanco”. Debería salir en enero. Mientras más se tarde la oposición en definir
las piezas con las que irá a ese juego, será más complicado, pues el CNE,
reglamentariamente llama a inscripción de aspirantes tres meses antes de los
comicios. Si adelantan las elecciones, como todo lo indica, solo serán tres
meses previos para que el proceso eleccionario entre en vigor bajo la batuta de
un nuevo CNE, que no sabemos aún cual será, pues el deseo de Tibisay Lucena y
Sandra Oblitas de permanecer en el cargo, habla de una continuidad peligrosa.
Vía La Hora / Que pasa Margarita
No comments:
Post a Comment