Monday, December 15, 2014

Maduro en el Palacio de Versalles

En:  http://konzapata.com/2014/12/maduro-en-el-palacio-de-versalles/



image001

Por Juan Carlos Zapata.-

La foto es oficial. De oro puro. Reluciente. Brillante. Chispeante. Un espejo del poder. Del esplendor de este poder. Hasta hace poco pletórico de dólares. Hoy, como Maduro lo ha dicho, con menos. “Tenemos una merma de dólares”, dijo ayer. Se lo dijo a José Vicente Rangel en su programa de TV. Que de allí es de donde sale la imagen de un Palacio de Miraflores que no es tal sino más bien Versalles. El Palacio de Luis XVI. Y como Luis XVI, Maduro le responde a Rangel. Impreciso, errático. Sin control de los aspectos económicos. Sin control del país real del país a pesar de que aseguró que estaba enterado de todo. De todo lo que sucede en el país. No parece ser así. No entiende el por qué de las comprar nervisas. Del consumo anticipado. Cree que la gente compra porque tiene dinero y no porque las mafias especulan con los productos, y otros compran de más porque no confían si el producto volverá a encontrarse en los anaqueles de mercados y suspermercados. Maduro confundido por lo que ocurre en Cencoex. Maduro confundido porque la burocracia enreda la marcha del gobierno. Maduro convencido que con decir que es autocrítico los problemas se van a corregir y las soluciones van a llegar. Maduro en Palacio más bien luce como el Rey en su soledad. Lujo en Palacio. Lujo hasta la confusión. Cada elemento dispuesto para impresionar. ¿Qué pensará el chavista de a pie? ¿Qué pensará el chavista dirigente? Mira al Presidente y ve a un hombre que no acierta explicar el problema cambiario, ni el aumento de la gasolina, que cree que la deuda con China no es deuda, y que el ministro de Finanzas ha traído buenas noticias de su gira por China, Irán y Rusia. Maduro aún metido en la inexistente guerra económica. En una supuesta conspíración financiera internacional. Maduro que se atreve a hablar de optimismo. Y de un victorioso 2015. De un presupuesto con todos los recursos garantizados. Un Maduro tal vez fuera de la realidad. Como Luis XVI que el mismo día de la caída de La Bastilla escribía en su diario: “Nada”. Tal vez este lujo versallesco de oro, de espejos y cortinas, mármoles y frescos, enrede las nociones del tiempo, del hoy y el mañana. Del muy corto plazo.

No comments:

Post a Comment