En
Venezuela, con la múltiple complicidad del organismo rector electoral,
del TSJ, de la fiscalía, de la defensoría, de la mayoría fraudulenta que llena
los asientos de la AN, el fraude se instaló con intención de perpetuidad
sin que hasta los momentos se haya vislumbrado una manera efectiva de
impedirlo, y se instaló además, esto es bueno decirlo, ayudados por
unos sectores de la oposición ciegos y sin brújulas que curiosamente
actúan con los mismos métodos con que actúan el partido y los líderes del
régimen. Y es que a muchos sectores de la oposición les sucede lo mismo
que al régimen y es que con una frecuencia mayor de la deseada desbarata
con los pies de la irracionalidad, lo que construye con las manos de la
razón y la lógica.
En
momentos inequívocos en eso del reclamo de la unidad perfecta para el rescate
de un estado de derecho que no existe, necesaria para el rescate y
actualización de la democracia hoy perdida por rincones muy sucios,
indispensable para entrar en la órbita siempre posible de la reconciliación
nacional indispensable para lograr el clima que nos lleve a salir del hueco
nefasto en el que nos metió la llamada revolución bonita, quienes aspiramos lo
mejor para el país, dolorosamente nos vemos sumergidos en la inmadurez que en
ocasiones exhiben en sectores que se dicen opositores, en los
revanchismos de los que dan muestras cada vez que pueden factores de la
oposición que se llenan la boca hablando de unidad cuando en verdad sus
acciones demuestran lo contrario, en la falta de olfato político que
exhiben algunos dirigentes a la hora de tomar decisiones o de preparar el
terreno para hacerlo.
No
es fácil para quienes queremos un cambio efectivo y con resultados
esperanzadores, ver la manera de conducirse quienes pelean por un poder
que no tienen, o por conservar una partícula, muy ínfima por cierto, de
presencia en el escenario nacional, a sabiendas de que lo que está en sus
cartas es la defensa de sus propios intereses, que nada tienen que
ver, ni con el país, ni con el pueblo.
No
es fácil entender muchas de las cosa que suceden en los predios del polo
patriótico, que no nos incumben pero que a veces citamos por incoherentes
o como malos ejemplos, como tampoco es fácil entender por incomprensibles, lo
que sucede en los predios de la oposición, que si nos incumben porque a ella
apostamos, sin tener que recurrir a los espacios que nos brinda la
especulación cuando vemos que la encuesta que da para el día de hoy la menor
ventaja para la oposición la ubica en un diecisiete por ciento en las
parlamentarias, y es que es bueno recordar que esos “vaticinios” son la
mejor fuente de perturbación en las aguas opositoras y al mismo tiempo un
motivo para que el triunfalismo se aposente en la dirigencia de tal manera que
se adormezca hasta el punto de no darse ni cuenta del peligro.
Cada
vez que ese tema se apodera de la escena, se multiplican los empujones y se
pretende justificar que el pez grande se coma al pequeño, o que a las regiones
se les impongan candidatos que, o bien por desconocidos no se quieren, o bien
porque los que imponen los partidos en su reparto, para nada descentralizador,
lo hicieron muy mal, como es el caso de Nueva Esparta, Estado en el que vivo
desde hace más de diez años, partiendo ellos de la premisa de que quienes
queremos un cambio igualmente votaremos por ellos, sin entender que esas
decisiones duelen y dejan cicatrices abiertas y que igualmente llegará el día
en que nuevamente les pasarán la correspondiente factura.
A
nadie le cabe la menor duda que este régimen está con el agua más arriba del
cuello y que ha comenzado a dar muestras de asfixia, gracias al
desencanto popular producido por una crisis de la cual el único responsable es
el programa destructor que ha llevado adelante el castro comunismo mal sembrado
en este país, pero nadie en su sano juicio puede negarse a ver el fraude en
pleno desarrollo que se ejecuta día a día con un ímpetu de conga cubana, cuando
aparecen noticias como las que en los estados de mayor población, todos
mayoritariamente con el cambio, tendrán menos diputados elegidos, o que no hay
revisión del REP a la vista y menos aun observación internacional,
materia sobre la cual ya Almagro comienza a culipandear como decimos en
criollo, al advertir que la OEA prestará esa contribución solo a los países que
se lo demanden, o sea que en el caso nuestro bastará al régimen no pedir la
observancia para hacer lo que le venga en gana, porque de acuerdo a lo que expresa
Almagro, como antes Insulza, la oposición a un régimen despótico, así sea
abrumadoramente mayoritaria como en el caso nuestro, no cuenta
porque es un vulgar cero a la izquierda. Y es a y en este escenario que
queremos sentir la fuerza y las estrategias de una oposición agrupada en la MUD
que con frecuencia, así como nos lleva a practicar un ilusionismo que en
ocasiones nos hacen sentir vivos, en otras nos conducen a un verdadero
desencanto. Esperemos que en esta oportunidad superados los poli
traumatismos ocasionados por la escogencia de los candidatos a diputados,
las inhabilitaciones, y las peripecias tragicómicas ocurridas al partido Copei,
del todo incomprensibles en una organización que contó entre otras muchas con
la militancia de Eduardo Fernández, de Oswaldo Alvarez Paz, ambos en alguna
ocasión candidatos a la Presidencia de las República, de dirigentes de la
talla de Vivas Terán, haya sido arrastrado por un remolino que puso su
cabeza en el TSJ con lo cual ha sido decretada su extinción y si hay dirigentes
dignos y visionarios, a su resurrección de entre los escombros.
La
pelota está en una cancha llena de huecos y de nudos en la grama que impiden
saber hacia dónde salta la pelota en cada golpe y caída. En apenas cuatro meses
sabremos qué ocurrió o un poco antes si es que se cumple el vaticinio de los
managers de tribuna de que por alguna razón ya se esequiba, ya sea
de otra naturaleza que determinen que no hay elecciones lo cual sería
igualmente parte del fraude continuado.
Vía
El Nacional
Que pasa Margarita
No comments:
Post a Comment