Sunday, December 2, 2012

Algunos extrañan a Chávez más que nosotros

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121202/algunos-extranan-a-chavez-mas-que-otros

LUIS VICENTE LEÓN |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de diciembre de 2012  12:00 AM
Hemos dicho muchas veces que no hay información suficiente sobre la enfermedad de Chávez como para entender su magnitud y peligro real. La mayoría de la información que ha circulado sobre ella desde el año pasado son rumores no confirmables que, la verdad, poco nos sirven para realizar un análisis serio. Pero sí sabemos algunas cosas claves: tiene cáncer, fue operado y tratado con quimio y el protocolo indica que nadie puede decretarse libre de esa enfermedad hasta varios años después. Chávez estaba en campaña después de su último tratamiento y su discurso de reincorporación exigía mandar un mensaje esperanzador de cura total, que envió sin titubeo y esa es una declaración política, independiente de la evolución real de la enfermedad.

Pero no intento decir con esto que Chávez está en peligro. La verdad es que no tengo ni la más remota idea y estoy seguro que quienes explican a detalle lo que tiene... tampoco. Sus apariciones administradas, su ausencia en la campaña regional o sus idas y venidas a Cuba no son suficientes para concluir si el deterioro actual del presidente se debe a las secuelas de su convalecencia (que podrían mejorar a futuro) o si son parte de una enfermedad activa (que podría empeorar aún más).

Pero dejando de lado los aspectos médicos, de los cuales no sabemos nada, quisiera adentrarme en los aspectos políticos. Este nuevo episodio ¿cómo afecta la campaña? La experiencia nos enseña varias cosas: 1) Cuando Chávez anuncia enfermedad o recaída, su popularidad sube por solidaridad primaria, aunque ese incremento es efímero. 2) Mientras Chávez está enfermo, inunda la mente de los electores, quienes se interesan en la evolución de su salud, su capacidad de reaparecer, su potencial sustitución, entre otras cosas que poco espacio dejan para el análisis de las propuestas del resto de los candidatos en campaña. La enfermedad se vuelve el protagonista y el resto de los temas pasan a un segundo plano.

Queda además la duda de si Chávez puede regresar, en el clímax de las regionales, como el Ave Fénix, en estados claves en los que los candidatos chavistas necesitan, como diría María Bolívar, que le echen una ayudaíta.

Pero la enfermedad de Chávez también puede tener costos para sus candidatos. En primer lugar, la reincidencia de la enfermedad puede generar en los electores independientes una genuina preocupación sobre el futuro del presidente, que los lleve a buscar un equilibrio de poderes para evitar vacíos futuros. Votar por un gobernador opositor podría resultar un buen inicio en este sentido, lo que no es una buena noticia para aquellos candidatos oficialistas que se encuentran menos cómodos en este elección.

Adicionalmente, el chavismo para poder celebrar un triunfo real en estas elecciones, no le basta con obtener la mayoría de las gobernaciones, cosa que ocurrirá en cualquier escenario. Necesitan avanzar sobre su status quo. Tienen que ganar algunos de los símbolos de la oposición, pero los más importantes (Miranda y Zulia) son huesos duros de roer. Los candidatos oficialistas allí necesitan el empuje físico de su líder para amplificar sus posibilidades y no tenerlo es una baja significativa para ellos y un alivio para sus adversarios. Lo mismo ocurre con algunos estados chavistas cuyas gestiones de gobierno son muy mal evaluadas y podrían contaminar la elección de sus candidatos, aunque los mismos sean actores nuevos con los que el presidente ha querido lavarle la cara a las pésimas gestiones actuales.

Desde esta perspectiva, podríamos decir que los candidatos chavistas de Miranda, Zulia, Táchira, Aragua, Mérida y Anzoátegui van a extrañar a Chávez en campaña más que el resto de sus colegas.

El enfermo es Chávez o somos nosotros?

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121202/el-enfermo-es-chavez-o-somos-nosotros

RAFAEL BELLO ROSAL |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de diciembre de 2012  12:00 AM
El estado de salud del primer mandatario nacional es un "asunto de Estado" y debería ser de conocimiento público, sin embargo, en nuestro país esta es una de las tantas contradicciones que forman parte de nuestra cotidianidad. Bien es sabido por todos que el tema del cáncer que sufre el presidente de Venezuela ha estado envuelto en una maraña de rumores, debe haber por ahí más de un doctor que se haya hecho famoso en las redes sociales o entre sus pacientes asegurando tener información de alguno de sus colegas que indica que la situación para el Presidente pinta bien, mal o muy mal, según sea su tendencia política. Porque cabe hacer la aclaratoria que en Venezuela no existe gente sin tendencia, sólo que la gran mayoría da muestras de ella coyunturalmente.

El tema está en que esta incertidumbre se ha convertido en un círculo vicioso que nos tiene a todos dando vueltas intentando buscar alguna explicación; explicación, que dicho sea de paso, nos corresponde por derecho. Este asunto fue perdiendo fuerza en la campaña electoral, cuando las ausencias fueron disminuyendo mientras nos acercábamos a la recta final y eso significó para muchos la total recuperación para el Presidente y para otros un parapeto cubano que aderezado con un cóctel de fármacos le permitía estar de pie a expensas de un inhumano dolor físico. "El Cáncer Presidencial" retoma su espacio en el imaginario colectivo de todos los venezolanos y mayoritariamente de quienes nos oponemos a él, cuando luego de la reelección presidencial, las apariciones públicas del Presidente han sido escasas y escuetas. Pero esta semana llegamos al clímax, luego de una "larga" estadía en el país, el primer mandatario solicita ante la Asamblea Nacional, un permiso para ausentarse de la nación para someterse a una serie de tratamientos para consolidar su recuperación. Aquí se nos embochinchó el país nuevamente. Ya saldrán los profetas de la ciencia a dar sus predicciones sobre este nuevo tratamiento, así como lo han hecho durante año y medio, y muchos de los que vimos frustradas nuestras esperanzas de cambio el pasado 7 de octubre, estaremos atentos, escuchando y leyendo, aferrados a cada pedacito de información "privilegiada" que consigan.

Señores, esto es como mínimo, una suerte de enfermedad que nos aqueja. Mientras perdemos tiempo averiguando sobre el tratamiento de oxigenación hiperbárica, desaprovechamos la oportunidad de convencer a más gente sobre la necesidad imperiosa de construir una opción alternativa de país; mientras leemos a médicos de Twitter, perdemos el foco de trabajar por consolidar los espacios regionales que hemos conquistado. Mientras seguimos en esto, el mapa se viste de rojo, los rojos acumulan el poder, olvidamos las comunas y la postergación de las elecciones de los alcaldes, pasamos por alto la devaluación implícita de nuestra moneda y sí, vale decirlo, nos aferramos a una opción cobarde, olvidando que aquí el cobarde es otro.

No nos enfermemos, sigamos caminando el camino que hemos trazado. Tarde o temprano el esfuerzo rendirá sus frutos.

Implementar el venedólar

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121202/implementar-el-venedolar

GUILLERMO GARCÍA |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de diciembre de 2012  12:00 AM
En la pasada entrega me referí a la complicada situación del mercado cambiario en Venezuela y planteaba la posibilidad que el Ejecutivo Nacional estableciera un nuevo esquema cambiario con tres tipos de cambio diferencial; y presentaba como pudiese establecerlos y en qué rangos de precio se moverían. En tal sentido, sugería un tercer tipo de cambio, que podría establecerse en la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria con la aprobación de la negociación de bonos en dólares emitidos por la República o empresas del Estado y ofertado por inversionistas privados y entidades bancarias públicas y privadas, el cual atendería todos aquellos rubros, servicios que no califican en los esquemas de asignación de bienes prioritarios, ni en los de precio diferenciado resultante de las subastas del BCV.

Ante la imposibilidad de levantar el control de cambio de forma abrupta, propongo racionalizar  la entrega de divisas a través de la posibilidad de establecer un esquema cambiario múltiple, en razón de procurar una mejora de la oferta de divisas y una alternativa para flexibilizar el mercado cambiario y hacer mucho más eficiente y económicamente más racional la adquisición de dólares en un esquema de cambio múltiple, a través de la implementación del Venedólar en la Bolsa Pública de Valores. Bajo este esquema, se le brinda al mercado cambiario una alternativa transparente, rápida y segura para las operaciones. Como lo he planteado en varias oportunidades en mis artículos, el esquema del Venedólar podría ser un mecanismo para establecer un esquema de cambio múltiple más transparente y de más amplia participación, y que permita  en el mediano plazo el desmontaje gradual del control de cambio.

¿Por qué su nombre y cómo opera?

El Venedólar recibe su nombre a que la compra venta de dólares está sustentada en la negociación en las Bolsa de Valores de Bonos de la Deuda Pública, Pdvsa y de Organismos del  Estado, denominada en dólares que han sido emitidos en los últimos años por el ministerio de Finanzas y Pdvsa. Dentro de los bonos que conforman  el esquema están los bonos con diferentes años de vencimientos y con diferentes diferenciales de descuento, tasas de interés, vencimiento y rendimiento al vencimiento (Yield to maturity) que se cotizan y negocian hoy en los mercados de valores internacionales.

Mediante el mecanismo del Venedólar, el vendedor (BCV, Fonden, Banco del Tesoro; Pdvsa, Ministerio de Finanzas, inversionistas privados) ofertan los títulos en dólares en la Bolsa y el comprador le cancela el equivalente en bolívares, luego se negocia el bono en el mercado; o a petición del cliente comprador, la Bolsa traspasa los títulos a la cuenta del cliente en la Caja Venezolana de Valores, para que el cliente traspase la custodia a su casa de Bolsa del extranjero para su negociación posterior y las divisas son depositadas en la cuenta que el comprador tiene abierta en un banco en el exterior.

Es importante aquí señalar varios elementos: tanto para el vendedor como para el comprador, la operación es transparente, efectiva y de ejecución inmediata. En este sentido, la Bolsa Bicentenaria se encarga del proceso de comprar y  vender el bono, por lo que el comprador recibe sus dólares o bonos, y el vendedor sus bolívares. Otro elemento importante es que la negociación de los bonos no modifica la paridad fija establecida por el Gobierno, lo que sí va a determinar el monto a cancelar en bolívares por el comprador, será el precio de negociación o cierre de cotización del bono en el mercado local con referencia de negociación del bono en el mercado internacional, más los intereses acumulados hasta la fecha de negociación del Bono.

Beneficios de la implementación del esquema del Venedólar

Permite una válvula de escape para la obtención de divisas para todas aquellas importaciones que no reciban dólares preferenciales vía Cadivi (Primer tipo de cambio), ni del esquema de subasta del BCV (Segundo tipo de cambio) , a través de un esquema transparente y ordenado en la  formación de los precios y  centralización en la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria de todas las operaciones que se efectúan, incluso trasladar el actual Sitme, a su medio natural de intermediación bursátil, como lo es la Bolsa.

Sirve además, como mecanismo para la repatriación de capital, utilidades y pagos de regalías de los inversionistas extranjeros en una forma más expedita y segura, ahorrándole divisas al país, que de otro modo se verían  reducidas por la erogación de este concepto, afectando nuestros niveles de reservas internacionales.

En consecuencia, el Gobierno debería evaluar seriamente este planteamiento,  para buscar fórmulas de flexibilización del sistema cambiario como una válvula de escape a la presión cambiaria y una forma más sana, transparente y de mayor certidumbre para todos los agentes que participan en el mercado cambiario; al mismo tiempo que da vida y dinamiza a la Bolsa de Valores Bicentenaria.

Descontento militar

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121202/descontento-militar

FERNANDO OCHOA ANTICH |  EL UNIVERSAL
domingo 2 de diciembre de 2012  12:00 AM
En los cuadros de la Fuerza Armada existe un creciente descontento. Es imposible ocultar esta verdad. Los recientes accidentes aéreos ocurridos en Maracay ratificaron públicamente lo que era, desde hace algunos meses, un permanente rumor: la Fuerza Armada se encuentra en tal grado de deterioro que no es capaz de  cumplir sus obligaciones con la debida eficiencia. No hay exageración en mi planteamiento. Hace unos días conversé con un teniente coronel de la Aviación que recién había solicitado su baja. Sorprendido de su decisión, le pregunté sobre las causas que lo habían inducido a tomarla. Su respuesta fue terminante: "mi general, yo tengo familia. No quiero morir en un accidente. No hay suficiente entrenamiento y el mantenimiento prácticamente no existe".

Estos hechos se originan en una equivocada política militar, planteada en la  Reforma Constitucional propuesta por Hugo Chávez y rechazada por los venezolanos el 2 de diciembre de 2007. La redacción que allí se hizo del artículo 328 muestra la intención de destruir el sentido institucional de la Fuerza Armada preservado en la Constitución de 1999. Al modificar la parte del artículo 328: "la Fuerza Armada, en el cumplimiento de sus funciones, está al servicio de la Nación y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna" por la frase: "en el cumplimiento de sus funciones estará siempre al servicio del pueblo venezolano, en defensa de sus sagrados intereses y en ningún caso al de oligarquía alguna o poder imperial extranjero" muestra que la finalidad de Hugo Chávez es subordinar a la Fuerza Armada a un partido político.

Si Hugo Chávez hubiese respetado la voluntad popular no hubiera habido problema, pero su ambición de poder lo llevó a violar la Constitución de 1999 y aprobar dos reformas a la Lay Orgánica de la Fuerza Armada que buscan alcanzar los mismos objetivos de la Reforma Constitucional: las reformas del 31 de julio de 2008 y  del 2 de febrero de 2010. De manera particular, en esta última  se establecieron  normas que debilitan totalmente el sentido profesional de la Fuerza Armada al centralizar el mando en el Comando Estratégico Operacional y en el Comando de la Milicia debilitando los comandos de Fuerzas. Al mismo tiempo, para lograr la maximización del Momento Político Revolucionario, se ratificó la creación de la Milicia Bolivariana y del oficial de milicias.

Esta maximización del Momento Político Revolucionario ha debilitado a tal nivel la capacidad operativa de la Fuerza Armada, que no ha sido capaz de cumplir con eficiencia  sus  obligaciones  militares: rechazar la presencia de la guerrilla colombiana en nuestro territorio; impedir la existencia de organizaciones guerrilleras venezolanas, tanto rurales como urbanas; no desplegar eficientemente unidades navales y aéreas en las operaciones combinadas realizadas con la flota rusa en su viaje por el Caribe y un preocupante incremento del porcentaje de accidentes en el empleo del material de guerra de origen ruso y chino.  Este debilitamiento del profesionalismo militar se manifiesta en aspectos doctrinarios, operativos y administrativos. 

Para colmo, durante el acto de celebración de los veinte años del 27 de noviembre, en medio de los accidentes aéreos, el almirante Diego Molero Bellavia, ministro de la Defensa, terminó la lectura del discurso de Hugo Chávez con una arenga en la cual afirmó que la Fuerza Armada era socialista. Un día antes, en la Asamblea Nacional, el contraalmirante José Luis Castro, incumpliendo sus deberes militares, mantuvo que la Fuerza Armada era socialista y revolucionaria. Estos inaceptables planteamientos, muestran que la única manera de tener porvenir en la Fuerza Armada y alcanzar los ascensos y cargos que le corresponden por sus méritos profesionales es manteniendo un compromiso ideológico con el chavismo. Esa es la causa del descontento militar.

Las grandes rupturas históricas venezolanas han ocurrido al coincidir un creciente descontento militar y una crisis política. Así ocurrió el 18 de octubre de 1945, el 24 de noviembre de 1948 y el 23 de enero de 1958. La innegable ilegitimidad de la elección presidencial, las graves interrogantes que surgen sobre el estado de salud de Hugo Chávez y el creciente descontento militar muestran delicados signos de una profunda crisis nacional. Es imprescindible que se comience a reflexionar sobre esta realidad. Se requiere con urgencia alcanzar un acuerdo político que le encuentre una solución constitucional a esta gran verdad: Hugo Chávez no puede seguir ejerciendo la presidencia de la República. Su grave estado de salud se lo impide.

Saturday, December 1, 2012

El demonio, el horror, el bien...

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121201/el-demonio-el-horror-el-bien
 
CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 1 de diciembre de 2012  12:00 AM
Schopenhauer dijo que "este mundo no puede ser obra de un ser bondadoso, sino de un demonio, para deleitarse en la contemplación de la tortura de los justos", obviamente inspirado en la secta de los Cátaros del siglo XII. Mick Jagger, toma el modelo del Mefistófeles de Goethe, presenta al demonio como un sofisticado caballero, esgrimista de la ironía, que fomenta el mal con la mayor exquisitez. Posiblemente de allí Bram Stoker diseña Drácula, un aristócrata de las tinieblas, que se parece poco al Príncipe Vlad, su versión verdadera.

La imaginación medieval del hacedor del mal lo presenta con cuernos, cola y una apariencia monstruosa. Lutero cuenta que en su reclusorio de Wartburg debió arrojarle un tintero al maligno que lo asediaba mientras traducía la Biblia del latín al alemán para hacerla accesible a su pueblo. Estas son figuras literarias del mal. Distinta es su estremecedora presencia material. La que atormentaba a la juez Afiuni noche tras noche con la amenaza de rociarla con gasolina para encenderle fuego ¿Cómo dormía Afiuni?

El Maligno que se transfiguró en un grupo de degenerados que entraba a su calabozo, según cuenta Francisco Olivares en la estremecedora obra La presa del comandante. Con rostro de lobo feroz que pinta en la carátula. Agentes de la Gestapo que irrumpían en los hogares de los judíos, violaban las mujeres, destruían todo y se robaban las joyas. Aun peor: el bello rostro de la funcionaria venezolana que la amenaza con demandarla por llorar en público y hacer saber su inmenso dolor, su inenarrable humillación.

El Maligno cotidiano no es elegante. Los torturados en Alemania nazi o Cuba estaban privados del placer de morir destrozados por la tortura. Los revivía Menguele para verlos padecer. Solo es cosa del demonio, el sadismo de mantener policías inocentes ocho años presos, para que sufran al máximo el demencial tormento y se mueran lentamente, a conciencia. Borges decía que cualquier animal es superior al hombre porque no tiene conciencia de su fin. El peor crimen es hacer a un hombre tomar conciencia de la muerte.

Al poeta venezolano Alí Lameda, por hacer un chiste sobre Kim Il Sum, lo enterraron vivo en un calabozo de dos metros de largo por uno y medio de alto, donde estuvo siete años hasta que lo liberó la intermediación de Carlos Andrés Pérez. Se necesita un corazón agusanado para permitir que un humano cualquiera, aunque se tratara de Goebbels, fuera testigo impotente de su destrucción paulatina. Si el hombre es bueno o malo, es un antiguo debate aclarado por la filosofía y el sicoanálisis.

Pero hay unos peores que otros. El demonio cotidiano no tiene buenas maneras. Es el dolor horrendo, la impiedad, la sangre vertida entre carcajadas, el disfrute de despanzurrar humanos. "El infierno son los demás", dijo Sartre. La frase es demasiado elocuente.

Según narradores medievales, el Maligno se paseaba por los campos de batalla y disfrutaba la agonía de los destripados, que clamaban locos de sed entre sus propios intestinos desventrados y las fétidas emanaciones de los cuerpos que ya se descomponían. El Gran Mentiroso traiciona siempre. El sádico Ricardo III, que sedujo a la viuda del hombre que él mismo había asesinado, en medio de la batalla, impotente, clamaba cambiar "mi trono por un caballo". El animal era su única vinculación para recuperar del sentido del poder. Satanás se reía de su aliado en desesperación.

Un cineasta maldito Paul Schrader, tal vez el más grande y más frustrado de los directores de Hollywood, en una película también maldita, la última versión de El Exorcista, casi desconocida porque el estudio la rechazó, nos da una versión de Satanás: el desamparo, la desesperación, la angustia, la enfermedad, la crueldad, el dolor que no se puede calmar, el infierno que se lleva en el alma, la prisión entre los barrotes del propio cerebro. La indefensión frente al verdugo interno y externo

Pero los hombres derrotan al demonio. Lo hizo Job quien sufrió tormentos inmerecidos por ser un hombre bondadoso. También William Wallace quien murió gritando por la libertad de Escocia y por la mujer que amó, en un suplicio incomparable en la historia, cortado en pedazos. María Antonieta cuando se disculpó por pisar el pie del verdugo. Julius Fucik, Walesa, Mandela, desmienten aquella terrible frase de Neruda "ocurre que me canso de ser hombre". El hombre gana porque siendo la criatura más débil de la creación, construyó el mundo. Lucifer pierde porque sus sucesores cada vez son menos. Ganaremos a nombre del ser humano.

Sobre el Estado Comunal

En: http://www.eluniversal.com/opinion/121201/sobre-el-estado-comunal

RICARDO COMBELLAS |  EL UNIVERSAL
sábado 1 de diciembre de 2012  12:00 AM
Primero lo primero, y lo primero es el concepto de comuna. Dos acepciones claramente discernibles, una vinculada al gobierno de la ciudad, sinónimo de vida municipal, donde los ciudadanos deciden con su participación los destinos de la ciudad; la otra, más rigurosa y estricta, en tanto forma de autogobierno donde desaparecen progresivamente los aparatos represivos del Estado y predomina el concepto de administración sobre el concepto de poder coactivo. La ideología que captó con mayor rigurosidad este sentido de la comuna fue el anarquismo, y su pensador más preclaro, a mi modesto entender, fue Proudhon. La experiencia histórica por excelencia lo constituyó, el criterio es unánime, la Comuna de París. En suma, la comuna aquí se implica con la destrucción del aparato del Estado, arrojado como mal absolutamente innecesario al basurero de la historia.

El Estado Comunal entonces es un híbrido, pues en él coexisten el Estado (monopolizador de la violencia legítima) con la comuna, la antítesis del aparato estatal. Es la comunión de dos conceptos irreconciliables, Estado y comuna. En todo caso, podría concebirse como una forma política de transición, pues el Estado y su burocracia desaparecerían progresivamente para dar paso, como la crisálida a la mariposa, al autogobierno comunal. No ha pasado de ser esto una fantasía teórica. En la práctica, la comuna es aprisionada, enrejada por el aparato del Estado y puesta al servicio de la clase dirigente y su burocracia. El ejemplo más patente está en las aberrantes experiencias del totalitarismo comunista del siglo XX. De la consigna "todo el poder para los soviets" se pasó al control férreo del partido sobre el aparato del Estado y  sobre "todos" los intersticios de la sociedad.

El régimen de Chávez se ha propuesto avanzar hacia un Estado Comunal. Cabría preguntarse si ese Estado Comunal armoniza con la forma de Estado que el constituyente diseñó en la Constitución de 1999. Por supuesto que no, pues el modelo constitucional es el del Estado federal descentralizado, con sus tres niveles competenciales (nacional, estadal y municipal)  nítidamente desarrollados en nuestra Ley Superior. Por supuesto que pueden concebirse comunas y consejos comunales dentro de la Constitución (allí está el artículo 184 constitucional para comprobarlo), pero siempre armonizados con el esquema federal descentralizado, que coadyuven,  dentro del principio descentralizador, a fortalecerlo, pero nunca para menoscabarlo.

Lo grave de la propuesta gubernamental, aparte de sus múltiples contradicciones, que no abordo aquí  dada la brevedad del artículo, es que reitera una posición de principio de la llamada "revolución bolivariana": por una parte, su olímpico desprecio por la Constitución, al pervertir sus valores y principios fundamentales en función de la búsqueda de sus verdaderos objetivos, y por la otra, la restricción, y en algunos casos la franca vulneración de las libertades ciudadanas, cometido puesto al servicio de un colectivismo socialista a todas luces anacrónico y trasnochado.

Somos una gandola atascada

En: Recibido por email


Enrique Viloria Vera

La realidad cotidiana, cada vez más castigada por la ineficiencia y negligencia  gubernamental que la acompaña, es suficiente para calificar al in crescendo desgobierno bolivariano -  caracterizado por no hacer, dejar pasar o hacerlo mal -  como una gandola atascada.

En efecto, una gandola atorada por 16 horas en la principal vía rápida de Caracas es la guinda que adorna la inmensa torta gerencial que pone cotidianamente la V República. A esta surrealista situación - verdadera expresión de nuestro Realismo Mágico Bolivariano - se suman otras que, en su conjunto, rivalizan con las andanzas de la familia Buendía en Macondo.

Registra la prensa nacional e internacional inauditas situaciones dignas de algún record mundial. Una grúa de peso y alcance descomunal deambula por el país a los ojos de todos y de nadie; una iguana paraliza una central eléctrica; un cachicamo incendia una refinería; un zamuro derriba dos aviones chinos en el desfile de nuestra gloriosa aviación nacional; un mercenario chiquito y flaquito es contratado para asesinar al LÍDER y  - hambriento - es apresado mientras asaltaba una arepera armado con una pistola de utilería.

Igualmente, se publica un mapa oficial con las capitales de estado equivocadas; se nombran embajadores en países inexistentes o con los que no tenemos relaciones diplomáticas; se insulta a troche y moche al Presidente del Imperio sin que éste se entere o se dé por aludido; se ponen diez veces primeras piedras para edificar cualquier cosa que nunca se construye; se contrata una fábrica de helados que no puede producirlos debido a que no cuenta con electricidad, como tantos otros denostados ciudadanos de esta ineficiente V República.

Pero como lo de la gandola atascada nada. Primero llegaron los representantes de las comunas - asesorados por la inteligencia cubiche -  para echarle hombro y músculo al asunto al son de ¡Así! ¡Así! ¡Así es que se gobierna!, protegidos  de los ojos escuálidos por los Círculos y Colectivos Armados de la Revolución Bonita. Vista la imposibilidad de mover a la bestia, fueron convocados expertos rusos y bielorrusos, quienes sugirieron volar con explosivos el puente y la gandola. Afortunadamente la respuesta del Ministro de turno fue nacionalista y contundente: “Ya la Patria cuenta con suficientes puentes derruidos”.

Finalmente, a las 15 horas de iniciado el atasco fueron traídos, clandestinamente por La Carlota, dos técnicos gringos de una reconocida empresa transnacional de tractores que en media hora resolvieron el asunto.

Fidel y Raúl fueron ampliamente  informados de este importante logro de la Revolución. El LÍDER todavía no lo sabe…para contento de todos sus súbditos, duerme plácido como un bebé, oxigenándose en su moderna y exclusiva cámara hiperbárica.   

¡NO JODA! ¡QUÉ  COSA MA GRANDE SOMOS!