EN: Recibido por email
Saludos,
Los Rodríguez están
desmontando el chavismo.
Lo hacen a plena luz
del día y hasta ahora nadie les está cobrando el precio por ello, quizás porque
el chavismo se rindió. Los trasnochados hablan por aquí y por allá y nadie les
para, es como si estuvieran afónicos.
El régimen que
construyó toda su épica sobre el control de los modos de producción le abre de
par en par las puertas al capital privado. Hablan de privatizaciones sin que
traguen grueso, pareciera más bien que hasta lo hacen con gusto.
El chavismo, que
convirtió el petróleo en símbolo de soberanía nacional, ahora sus detentadores
políticos se lo entregan felices a las mismas empresas gringas que Chávez
expropió con un discurso altanero (discurso que vaya, cómo lo estamos pagando
ahora, de paso. Todo lo que nos hubiésemos ahorrado, pero en fin, Chávez se
murió y ahora nadie lo defiende).
Quienes vociferaron
durante años contra el imperialismo yanqui hoy le facilitan a Washington que
meta presos a sus propios aliados: Saab, Gorrin, el tipo de Hezbollah en
Margarita.
Y por si fuera poco,
ahora la CIA opera con el visto bueno del régimen y hasta el único F16 que
quedaba operativo ahora lo están poniendo pepito no con reparaciones iraníes
sino con repuestos originales.
Pudiéramos seguir la
lista. Pero el punto hoy de este editorial no es ese.
El punto es que
debiéramos explotar esas contradicciones al máximo y nadie lo está haciendo.
Nadie está aumentando el costo de cada dogma que entierran ni de cada discurso
incendiario que se tragan ni de cada línea roja que cruzan sin que les tiemble
el pulso.
Si fuese nuestro lado
el que tuviese apenas un cuarto de este nivel de contradicción, nos estarían
triturando sin clemencia. Pero no hace falta porque en el campo democrático nos
encargamos de avivar nuestras contradicciones y ponerles amplificador.
Una tarea ciudadana, vital, crítica para todos es explotar los dilemas del chavismo, machacar sus contradicciones, ponerle reflectores a cada política por la que ayer mataron (literalmente) y hoy desmontan con alegría, recordarle a Venezuela quiénes eran ayer y qué son hoy. El objetivo ya ni es atacarlos por atacarlos sino no dejar nada en la sombra para que la reconstrucción y la reconciliación se erijan sobre la verdad y no sobre la mentira.
No comments:
Post a Comment