EN: Recibido por email
Saludos,
El campo democrático no puede oponerse a los interinos y a
la administración de Trump al mismo tiempo.
Este es un juego muy complicado y no hay que volverse
locos. En algún momento el MAS se planteó que tenía dos enemigos: los Estados
Unidos y la Unión Soviética, a la vez. Caramba, ¿no tenían más sencillo?
Los Estados Unidos no son nuestro adversario. Nuestro
adversario es el régimen de los Rodríguez, con Diosdado allí agazapado y toda
la estructura represiva, de la que quieren desembarazarse con un simple
discurso en la ONU y unas palabras que se las puede llevar el viento.
Son lógicas las críticas y cuestionamientos hacia nuestro
aliado, sí, pero debemos calibrarlos bien. Tenemos que inspirar confianza y no
parecer unos carritos chocones. Debemos aprender también a discernir cuáles son
las fuerzas circunstanciales y cuáles las estructurales en todo esto. Si la
política hacia Venezuela depende del humor de Trump, puede cambiar con él. Pero
si responde a una orientación de fondo, sobrevivirá a las midterms y las
elecciones de 2028. ¿Washington quiere elecciones libres en Venezuela o quiere
estabilidad y petróleo? Puede que quiera las dos cosas.
En Venezuela habrá elecciones, pero ¿tenemos un plan si no hay elecciones antes de 2029? Nadie quiere pensar en ese escenario, pero por eso mismo hay que empezar a pensarlo y dejar de tener solo un plan para el escenario optimista.
No comments:
Post a Comment