Friday, December 2, 2011

Justicia, paz y reconciliación

En: http://www.eluniversal.com/opinion/111202/justicia-paz-y-reconciliacion
 
MARCOS CARRILLO |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de diciembre de 2011  12:00 AM
En los procesos de transición las partes en conflicto siguen conviviendo y compartiendo no sólo el espacio geográfico, sino el político y hasta el militar, como, por ejemplo, sucedió en la transición chilena en la que Pinochet siguió siendo general en jefe por un largo tiempo. En el caso de Sudáfrica el gran éxito de la transición consistió en que tanto Mandela como De Klerke comprendieron que estaban y estarían inescindiblemente unidos y debían concertar los intereses que cada uno representaba.

Nuestro país no escapará a una circunstancia similar. La realidad es que en la hipótesis de un cambio de gobierno seguiremos estando frente a un país altamente polarizado. El perdedor seguirá teniendo un altísimo apoyo en amplios sectores del país, que pueden estar alrededor de un 30% de la población, lo que significa que nadie saldrá totalmente derrotado.

Si bien ha habido estímulo al odio y la violencia, Venezuela no se ha convertido en un país en el que predomine la violencia política mediante conflictos armados justificados ideológicamente. No obstante, dadas las circunstancias de apoyo a grupos armados (FARC, La Piedrita, milicias, etc.,) es algo en lo que se debe trabajar para evitarlo.

Los procesos de transición tienen carácter complejo e implican diferencias en cuanto a cómo abordarlos. En el caso venezolano hay partidarios de hacer justicia juzgando a culpables de delitos de diversa índole, desde violación a DDHH hasta corrupción. Argumentan que sólo de esa forma se acaba con la impunidad y se establecen las bases de una nueva institucionalidad. Por otro lado, hay un grupo que enfatiza la necesidad de estimular la paz, la reconciliación y la tolerancia en un contexto de institucionalidad democrática.

Si bien creemos que la impunidad no es una alternativa, es necesario precisar que se le debe dar prioridad a la segunda alternativa. Pensamos que en el caso venezolano la prioridad para un proceso de reconciliación es fundamental. En primer lugar, porque sólo mediante un proceso de combate a los odios, la discriminación y la exclusión será plausible la reconstrucción de una institucionalidad democrática. Segundo, porque promover la reconciliación evitará fórmulas que sigan estimulando diferencias que puedan desembocar en mayor confrontación y tercero, porque evita una política de retaliación que pueda exacerbar más los odios y la violencia política.

De allí que en lugar de aplicar procedimientos que se enfoquen en el castigo de lo que ha pasado, deben buscarse fórmulas que promuevan la paz, la tolerancia, la reconciliación y la democracia. Proponemos que el método fundamental para lograr este camino de conciliación debe ser el diálogo, bien sea directo entre las partes o mediante alguna fórmula de mediación.

Siendo las cosas de este modo, fórmulas radicales de transición deben ser descartadas. En consecuencia, no serán viables métodos basados puramente en un modelo de justicia punitiva, tal y como sucedió, por ejemplo, luego de la II Guerra Mundial en los juicios de Nuremberg. Fue este un caso excepcional en el que los nazis salieron totalmente derrotados y el movimiento fue prohibido constitucionalmente. Tampoco es el caso de la guerra civil española luego de la cual fue inhabilitado el partido comunista. No es una opción en nuestro país inhabilitar o excluir a quien salga derrotado en un proceso electoral, eso significaría comenzar un nuevo período cometiendo los mismos errores del anterior. Los procesos de vocación totalitaria sólo se pueden enfrentar con democracia y la democracia sólo se fortalece con más democracia.

Amigo?, el ratón del queso

En: http://www.eluniversal.com/opinion/111202/amigo-el-raton-del-queso
 
JOSÉ MAYORA |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de diciembre de 2011  12:00 AM
El pasado lunes se realizó una cumbre binacional entre naciones, tradicionalmente consideradas como hermanas cuya familiar relación, en oportunidades, los avatares de la historia han comprometido.

 Después de un reciente pasado turbulento, al parecer nos encontramos en una inestable luna de miel entre los presidentes Santos y Chávez, ¿quién lo iba a pensar? No sabemos si van a superar la crisis del séptimo año pues, en ambos casos, dudamos que para esa fecha sean, respectivamente, presidentes en ejercicio.

 Debo reconocer que la del lunes fue una reunión muy particular en la que el comandante habló del amor que siente por Colombia, sentimiento que se viene incoando desde la tierna infancia y Santos habló de negocios. Recuerdo a Henry Kissinger cuando afirmaba que los países no tienen amigos sino intereses y yo me atrevo a decir que, a veces, los intereses no son de los países sino de los gobernantes de turno.

 ¿Qué vino a hacer Santos a Venezuela? Supremamente, a defender los intereses de Colombia, a procurar los mejores beneficios para la nación entera, no para una parte de ella, función para la cual los colombianos votaron por él. Santos vino a cerrar negocios y para ello vino acompañado con quienes hacen los negocios, los empresarios responsables de producir aquellas mercancías de interés para los venezolanos, o mejor dicho, para el líder de la revolución.

 ¿Qué le vendió Venezuela a Colombia? Hasta donde pudimos saber, Venezuela no vendió. Los acuerdos fueron firmados por los ministros de ministerios que no producen nada, que, en el mejor de los casos, compraron para abastecer, y crear condiciones favorables para encargar cada vez que algo falte en los anaqueles del venidero año electoral. Ciertamente Chávez ama a los colombianos, pues qué mejor beneficio que estimular el empleo popular y las ganancias de sus empresarios oligarcas.

El negocio de Santos fue redondo. Le garantizaron el mismo tratamiento que se da a los miembros de la CAN, no siendo Venezuela miembro de ese importante foro. Le garantizaron también que no le expropiarían ninguna empresa. Me imagino que con todas esas garantías, no allanarán los camiones cargados de mercancía que ingresen al territorio nacional y, menos aún, le aplicarán la ley del precio justo, con lo cual se comete una injusticia con los venezolanos, pues esas mercancías las tendremos que pagar a precios que han sido fijados por el mercado.

 El agradecimiento del régimen por la desprendida actitud de los hermanos colombianos no conoce límites, y para ello utilizará diferentes formas de pago. Venezuela se compromete a entregar narcotraficantes buscados por el gobierno del vecino país; cuando haya que pagar en efectivo no lo hará con "sucres" sino con dólares; se compromete igualmente a crear las condiciones para que recursos humanos calificados emigren hacia el hermano país; y, si alcanza, después de venderle a los imperios norteamericano y chino, le enviaremos algo de petróleo. Por cierto, que la entrega del narcotraficante me hizo evocar la visita de Toledo a Venezuela y la entrega de Montesinos. No quiero decir que es lo mismo, pero...

 Aparte de la motivación electoral, cada compromiso asumido por este régimen, en condiciones desconocidas, es un obstáculo adicional para el nuevo gobierno que con seguridad tendremos a partir del 2012. Es parte de la ardua tarea política que habrá que gerenciar con inteligencia y sentido estratégico.

CELAComieron

En: http://www.eluniversal.com/opinion/111202/celacomieron
 
JORDY ENRIQUE MONCADA CARTAYA |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de diciembre de 2011  12:00 AM
Una cumbre que masajea el ego del Presidente, sin objetivos claros más allá de pretender ponerle color político a la visita de los mandatarios y el sueño de que sea un grito antiimperialista que sabemos que no se logrará.

Una propuesta de integración continental que busca excluir a los dos grandes mercados del continente, que busca debilitar a la OEA y sus organismos de protección de derechos humanos, al menos desde el discurso venezolano.

Esperemos que los jefes de Estado latinoamericanos no vengan a sonreírle a las cámaras y nada más, pues es una oportunidad para discutir visiones económicas y políticas, hay quienes quieren hacer del CELAC una comunidad de naciones ideologizada y son los jefes de Estado que visitarán Caracas quienes deben dejar claro que tal planteamiento no tiene sentido.

Y no tiene sentido porque la gran mayoría de los jefes de Estado que vienen a Caracas buscan establecer tratados de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, por lo que no tiene sentido pretender excluirlos de nuevas iniciativas de integración.

No hay criterio lógico para excluir a Estados Unidos y Canadá, nos une un continente entero, todos los países dependen en gran medida de la relación comercial con ellos. Parece una reedición de la eterna y trasnochada lucha entre el sur y el norte o el norte y el sur.

La integración para que sea eficiente tiene que ser real, si es continental debe ser completa, sin exclusiones de ningún tipo y sin pretensión de contenido ideológico.

Ahora que nuestros hoteles están de fiesta con la visita de los jefes de Estado, que sin duda estarán atraídos por nuestra disposición a cerrar acuerdos con petróleo, es una buena oportunidad de reflexionar sobre la inviabilidad del modelo político y económico que propone el anfitrión de la cumbre.

La integración Latinoamericana es necesaria, pero no podemos obviar que Latinoamérica convive con dos grandes potencias y no hay nada que los separe, debemos entender que esas potencias reciben constantemente nuestro petróleo y a muchos inmigrantes latinos y sobre todo, debemos entender que las deudas sociales no se honran con cumbres y documentos.

Con la cumbre comienza la campaña presidencial, esperemos que los huéspedes no vengan a hacerle la fiesta, sino que vengan a planificar el futuro de nuestro continente.

La CELAC tendrá exíto si...

En: http://www.eluniversal.com/opinion/111202/la-celac-tendra-exito-si

OSCAR HERNÁNDEZ BERNALETTE |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de diciembre de 2011  12:00 AM
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, tendrá éxito siempre y cuando desde su fundación, esta semana aquí en Caracas se comprometan a cumplir al pie de la letra el espíritu de la propuesta de creación cuando se obligaron los Jefes de Estado y de Gobierno, "a construir un espacio común con el propósito de profundizar la integración política, económica, social y cultural de nuestra región y establecer compromisos efectivos de acción conjunta para la promoción del desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe en un marco de unidad, democracia, respeto irrestricto a los derechos humanos, solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política".

Hemos insistido en que tal cómo se arme el rompecabezas, se realice la microingeniería, los términos de referencia, los objetivos, la visión y los mecanismos de implementación, dependerá la posibilidad de que la CELAC se convierta en la herramienta verdaderamente unificadora de esta región. Sería lamentable que esta loable intención no se convierta en un andamiaje institucional capaz de brindar y garantizar que Latinoamérica y el Caribe cuenten con una instancia realmente efectiva y con capacidad para fortalecer nuestras relaciones internas y hacia afuera de la región.

Si se aspira superar los anteriores inoperantes organismos subregionales se tienen que desarrollar políticas audaces que beneficien con sentido de equidad a los pobladores de la región. Para ello deben, por ejemplo, promover sin complejos una política abierta de libre comercio entre nuestros países. Esto es lograr un comercio libre y justo con el menor número de obstáculos o por el contrario continuaremos con procesos de integración comercial llenos de trabas y dándole preferencia al comercio administrado y extrarregional. Se requiere ponerle fecha para la creación de una región libre para el movimiento de personas. Esto significa eliminar las visas para que los nacionales de nuestros países se puedan movilizar sin obstáculos. Necesitamos una política de cielos abiertos. Tenemos que prescindir de los organismos inoperantes de la región. Los fusionamos. Lo más importante es además profundizar la integración política con normas claras que defiendan la democracia y la independencia de los poderes públicos, que se garanticen elecciones transparentes, que se acabe con la reelección en nuestros países y se endose la alternancia democrática. Que se respeten los derechos humanos y se proteja el ambiente. Un tema fundamental. Mientras la visión de soberanía no se corresponda a una visión de integración compartida seguiremos jugando a la grandeza regional con pequeñez de pensamiento.

El milagro que todos esperamos

En: http://www.eluniversal.com/opinion/111202/el-milagro-que-todos-esperamos
 
FRANCISCO RIVERO VALERA |  EL UNIVERSAL
viernes 2 de diciembre de 2011  12:00 AM
Un milagro es un milagro.

O sea, en español: suceso extraordinario por intervención divina. En inglés o en francés: admiración o asombro ante lo inefable

Los verdaderos milagros no andan por ahí, como buhonero vendiendo ropa. Son tan escasos que, por ejemplo, de 7 mil milagros atribuidos a la Virgen de Lourdes, solo 67 han sido aceptados como verdaderos por Le Bureau des Constatations Médicales y Le Comité Médical International, en Francia.

De todas maneras, suplicar milagros es la moda que nunca pasa de moda.

En la Venezuela del siglo XXI, por ejemplo, la gente anda suplicando milagros todos los días. Algunos para encontrar leche, café, aceite y demás. O para que la delincuencia no acabe con su existencia o la de su familia. Otros, para lograr un golpe de suerte en el Kino y en otros juegos de azar. Y un montón de venezolanos están rogando por el milagro de cambiar este gobierno, que no parece ser un milagro sino un hecho natural e inevitable. Y falta mencionar a los que andan esperando un milagro de sanación de su enfermedad.

Al final, hay personas que logran milagros. Otras no.

Pero, en esto de los milagros, hay otro aspecto de sumo interés: algunas personas evolucionan el concepto con el tiempo, y logran su aceptación y hasta su manipulación con el solo propósito de obtener beneficio propio. Y Chávez es una de ellas.

Chávez, por ejemplo, ha evolucionado con los milagros en 3 etapas. En la primera: suplicando milagros. En la segunda: haciendo milagros. Y, en la tercera: siendo un milagrero.

En su primera etapa ha suplicado con lo que se puede llamar milagro en combo. O sea: de un lado, rogando protección para su gobierno comunista de siglo XXI, por intermediación de los babalao, los chamanes y demás congéneres. Y del otro, implorando la curación de su enfermedad, al invocar al Santo Cristo de la Grita, José Gregorio Hernández; la unción de los enfermos, de monseñor Moronta, y a otras divinidades intercesoras. Resultados: en espera.

En su segunda etapa está tratando, no de suplicar sino de hacer milagros. O sea: de hacer en los 10 meses que faltan para las elecciones del 2012, lo que no hizo en los 156 meses de su pésimo gobierno. Verbigracia: 2 millones de viviendas, acabar con la delincuencia, acabar con la pobreza o comprar conciencias para las elecciones, que no es lo mismo, con la asignación de 300 bolívares por cada niño menor de 15 años; 430 hasta los 18, y 600 con discapacidad.

También pretende hacer el milagro de acabar con el desempleo en el 2012. Pero a costillas de exprimir mayor jugo a Pdvsa.

Y el milagro de construir las carreteras más modernas del planeta y de acabar con las fallas eléctricas; la corrupción e inflación. Y, de ñapa, el milagro de acabar con la oposición, el imperio, la CIA, el capitalismo salvaje y todo lo que no huela a chavismo.

Pero el milagro supremo de Chávez, el más grande, la cúspide donde convergen todos sus milagros, sería ganar las elecciones en el 2012.

Resultados: yo te aviso chirulí.

Y en la tercera etapa, final de su evolución, Chávez quiere ser milagrero, que no sería ningún milagro porque ya lo es. Milagrero es el embustero, charlatán, cuentista, embaucador, engañabobos y farsante, según los sinónimos de la Real Academia Española.

Porque, es que Hugo se ha olvidado hasta de las palabras sabias de mi pueblo: el que busca milagros, con el diablo se encuentra.

Hasta el 2012.

Las diferencias en temas claves dividen a los 33 socios de la CELAC

Nota del Blog: La actual celebración de la cumbre de la CELAC en Caracas, luego de haber sido pospuesta en la ocasión anterior debido a la alegada enfermedad de Hugo Chávez, demuestra que el teniente-coronel venezolano ha mantenido su capacidad de convocatoria a los otros jefes de Estado de la región latinoamericana y del caribe para animar su política de confrontación con los Estados Unidos y Canadá, países éstos que quedan excluidos de una reunión que algunos se han animado a calificar como el "sarao de Chávez". Sinembargo, ese sarao parece que no pasará de eso, de una reunión de jefes de estado para pasear por Caracas, tomarse unos whiskies y, en el caso de los más empatados con Chávez, como los gobiernos de los países del ALBA, para seguir haciendo boxeo de sombra principalmente en contra de los Estados Unidos. La noticia que reproducimos a continuación así parece confirmarlo, pues la CELAC  apenas será un foro sin personalidad jurídica alguna, para discutir ideas sobre temas de interés de los países miembros. En otro orden, la presencia activa de Chávez en la reunión, muy a pesar de que él insiste en que ha vencido el cáncer, le da alimento a la tesis que ha circulado ampliamente, según la cual, la gravedad de su enfermedad y el supuesto cáncer fue producto de un sainete inventado junto con Fidel para levantar las encuestas que se encontraban bajas a mediados del presente año...Veremos... 

En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/111202/las-diferencias-en-temas-clave-dividen-a-los-33-socios-de-la-celac

Los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) analizan regirse a través del consenso en su primer año de nacimiento, y se blindarán por una cláusula democrática similar a la que se maneja en la Cumbre Iberoamericana.

En una región que tiene en su haber foros, bloques comerciales de integración y organismos -suman más de diez entre Caricon, Sica, OEA, CAN, ALBA-, llegar al consenso representa un arduo debate.

Ecuador había presentado una propuesta para que en la Celac las decisiones se tomaran por votación y no bajo la fórmula del consenso, la cual le ha permitido al presidente Hugo Chávez bloquear iniciativas que no han sido de su interés en los foros internacionales donde se aplica la misma.

Por ejemplo en la Unasur. A Caracas le conviene la formula del consenso, la cual los Cancilleres reunidos el día de ayer decidieron implementar por el lapso de un año y luego evaluar.

Esto daría tiempo suficiente para que Venezuela y sus aliados veten las iniciativas que no sean de su interés en el primer año de la Celac, una evaluación que puede hacerse desde este momento.

Los Jefes de Estado y de Gobierno que se reúnen hoy y mañana en Caracas buscarán ahora dar cuerpo a un organismo donde cada país tiene visiones e intereses diferentes sobre la gobernabilidad.

Lo más claro por ahora es que la Celac no tendrá un Tratado Constitutivo, es decir, será un "foro" y por ende no tendrá personalidad jurídica.

En consecuencia dependerá mucho de la "voluntad política" de sus miembros para cumplir con sus mandatos, lo que implica, incluso, el origen de los fondos para sostenerse.

Por ahora lo primero será dilucidar qué sentido tendrá el organismo en la práctica, más allá de lo que dicen los documentos: más político, económico, o ambas cosas.

Principios democráticos

Brasil sostiene que "la constitución y puesta en marcha de la Celac no significará la desaparición de los mecanismos preexistentes en el Mercosur y la Unasur".

Uno de ellos sería la llamada "Cláusula Democrática" que condiciona la membresía de un Estado en función de si es o no un gobierno "democrático", un punto que generó crispación y que fue resuelto haciendo un copy paste de lo ya acordado en el marco de la Cumbre Iberoamericana de diciembre 2010, opción defendida por Cuba ya que es el único instrumento de este tipo del que (hasta ahora) participó en su negociación.

En el borrador de la declaración sobre defensa de la democracia que será firmado hoy, y a que accedió El Universal, se establece que si un Gobierno "constitucional" considera que existe amenaza de ruptura o alteración del orden democrático, podrá notificarlo... para adoptar medidas concretas".

Con seguridad las propuestas fueron en dirección a incorporar elementos de la Carta Democrática Interamericana de la OEA, o el Protocolo Democrático del Mercosur, pero fueron vetados la ALBA, y allí La Habana resultó vencedora.

El sentido

Venezuela, como país anfitrión, se esfuerza en hacer creer que la Celac se reconoce como un "grupo antiimperialista" hacia EEUU y Canadá, anhelo que embiste con intereses de países que mantienen sus economía gracias a estas potencias.

Para Ecuador y Bolivia la Celac es la estocada final a la Organización de Estados Americanos (OEA). Para Colombia, muy al contrario, es la vía para impulsar la economía de la región hacia el mundo.

Con este mar de intereses el éxito de la Celac dependerá, a simple vista, de la gradualidad y seriedad con que se maneje su desarrollo. Si se plaga de sesgos ideológicos no pasará de ser una ampliación en membresía y funciones al actual Grupo de Río, un mecanismo que tendrá la valor que el país que tenga la Presidencia quiera darle.

Denuncian alte "percepción" de corrupción en Venezuela y Haití

En: http://www.eluniversal.com/internacional/111202/denuncian-alta-percepcion-de-corrupcion-en-venezuela-y-haiti

Berlín.- Haití y Venezuela se convirtieron en los dos países latinoamericanos peor ubicados según el Índice de Percepción de la Corrupción 2011 dado a conocer ayer por la organización Transparencia Internacional (TI). Según varios expertos, ambas naciones carecen de una institucionalidad sólida que los proteja.

"Esos dos países se quedan en lo más bajo de la tabla por la falta o la debilidad de sus instituciones públicas, no ya porque no tengan un sistema anticorrupción", aseveró Alejandro Salas, responsable del departamento de las Américas de TI, informó DPA.

"Se trata de cosas mucho más básicas, como un poder Ejecutivo sólido, una policía confiable, un Parlamento que sea contrapeso al Ejecutivo, unas autoridades independientes...", agregó Salas.

Venezuela, el último país de América Latina en 2010, cayó este año del lugar 164 al 172 con 1,9 enteros en una escala de 1 a 10 entre la percepción de muy corrupto a la ausencia de corrupción.

"Puede decirse que su situación es similar a la de Nicaragua", en el puesto 134, apuntó.

"No se trata de países ricos o pobres, ni del signo de su gobierno, insistió. "En Venezuela, un país rico en recursos, es sólo un tema de institucionalidad", dijo. Según Salas, el Ejecutivo de Hugo Chávez "es demasiado fuerte" y disfruta de una "falta de control" legislativo que frene estas prácticas.

El caso de Haití --el peor ubicado en el índice, en el 175 con 1,8 puntos- es diferente, explicó. "Haití no ha podido levantar todavía su institucionalidad democrática. Se encuentra en un proceso aún muy incipiente de transición", agregó Salas.

Según él, algo similar ocurre en Honduras, en el puesto 129, y en Paraguay, en el 154. "Cuando falta transparencia e institucionalidad, es muy fácil dar entrada a la corrupción", alertó el experto. Es entonces cuando aparecen prácticas ilegales como el otorgamiento de grandes licitaciones y contrataciones de servicios.

Los países menos corruptos de la región son Chile, -que como en 2010, figura en la primera posición, la 22, con 7,2- y Uruguay, segundo -con siete.

Los del medio

Argentina, México, Brasil y en cierta medida, también Colombia y Perú, son países en los que la "tensión" que existe entre "dos mundos" provoca una grave corrupción en sus poderes e instituciones públicas, consideraron hoy expertos de la organización no gubernamental.

Los cinco son "países de media tabla", subrayó en entrevista Salas. "Todos se encuentran por debajo del cinco", en una escala que va de 1 a 10 (entre la percepción de muy corrupto a la ausencia de corrupción).

Según explicó el analista, los cinco son Estados de una enorme extensión y muy descentralizados, incluso en algunos casos, federales. Por ello, en sus fronteras coexisten sectores muy diferentes que hacen complicada a veces la lucha contra la corrupción.

"En todos esos países hay una parte importante que juega las reglas del mundo global y otra que sigue anclada en prácticas del pasado" acotó Salas