Sunday, May 27, 2012

ExxonMobil

En: Recibido por email.

Moisés Naím El País
26/05/2012

La semana pasada, ExxonMobil —con unos ingresos de 450.000 millones de dólares (sí, 450.000 millones)— desplazó a Wal-Mart como la empresa más grande del mundo. La mayoría de los países no cuentan con ingresos anuales de esa magnitud. También la semana pasada, Steve Coll, un acucioso periodista de investigación, publicó un libro en el que venía trabajando desde hace años: El imperio privado. El libro analiza cómo, en la década de los noventa, ExxonMobil —una empresa que ya era grande— sentó las bases para convertirse en el gigante que hoy es.
Coll se especializa en abrir al público organizaciones impenetrables. Sus dos libros anteriores escrutaron la actuación de la CIA en Afganistán y a la familia Bin Laden. "Investigar sobre Exxon no solo resultó más difícil que informar sobre los Bin Laden, sino que fue aún más difícil que indagar sobre la CIA", afirma Coll. Exxon "tiene una cultura de intimidación... ponen a la gente nerviosa, hacen que se les tenga miedo", añadió. En este caso, sin embargo, ExxonMobil se ha topado con un tenaz e inteligente reportero que no se deja intimidar. Coll recorrió el mundo, entrevistó a más de 400 personas,
obtuvo documentos secretos y parece haber leído todo lo que existe en bibliotecas, archivos, tribunales y medios de comunicación sobre la empresa y las organizaciones con las que interactúa. Este esfuerzo ha culminado en una historia de suspense que revela un apasionante juego de poder, dinero y política en las más altas esferas internacionales, y con apuestas muy fuertes.
La esencia de esta historia es que el negocio de ExxonMobil —la búsqueda, explotación y venta de petróleo y gas— es enormemente costoso y arriesgado. Requiere de inmensas inversiones que solo dan resultados a largo plazo. "Las inversiones de Exxon en un yacimiento solo son rentables si logran explotarse cuarenta años o más", escribe Coll. "Y en ese periodo, Estados Unidos cambia de presidente y de política exterior y energética por lo menos media docena de veces". En el extranjero es aún peor: los golpes de Estado, las revoluciones y la violencia provocan cambios más frecuentes y drásticos. Sus enormes montos y su largo periodo de recuperación hacen que estas inversiones y las empresas que las efectúan sean muy vulnerables a la volatilidad.
En los agitados años noventa se transformó el mercado mundial. Tras la caída de la Unión Soviética, muchos países hasta entonces cerrados se abrieron a la inversión extranjera. Asia, sobre todo China e India, comenzó un vertiginoso ascenso que espoleó la economía global. Al mismo tiempo, el planeta tomó conciencia del daño medioambiental provocado por los combustibles fósiles, mientras proliferaban el terrorismo, las guerras y las convulsiones políticas y financieras de todo tipo.
¿Cómo puede una compañía poderosa eludir y manejar la volatilidad, e incluso usarla en su beneficio? ExxonMobil lo hizo, y con gran éxito, de la mano de un carismático líder, Lee
Raymond —apodado Culo de Hierro—, que dirigió la compañía entre 1993 y 2005.
El libro documenta la extraordinaria capacidad que desarrolló esta empresa para minimizar los efectos de los cambios de escenario y contrarrestar aquellas iniciativas —de Gobiernos, compañías rivales u organizaciones no gubernamentales— que afectaban sus intereses.
El gigante petrolero ha sido, por ejemplo, muy eficaz en limitar el éxito de los científicos y activistas que luchan por disminuir las emisiones de carbono que contribuyen al calentamiento global. Ha lidiado con la guerrilla en Indonesia, con los jeques árabes, con Vladímir Putin, Hugo Chávez o Teodoro Obiang. Y, sobre todo, con los congresistas de Washington.
Los "lobistas de Exxon modelaron a su favor la política exterior estadounidense", escribe Coll, "así como las regulaciones sobre la economía, el medio ambiente o la industria química". A medida que la compañía se internacionalizaba, sus vínculos con EE UU se fueron atenuando. "Los intereses internacionales de Exxon a veces eran muy distintos a los de Washington", señala Coll. "Raymond no gestionaba su empresa como un ente subordinado a la política exterior de Estados Unidos; el suyo era un imperio privado". Y recoge esta perla del propio Raymond: "No soy una compañía de EE UU y no tomo decisiones basándome en lo que es bueno para EE UU". "La búsqueda de compromisos no es el estilo de Exxon", añade Coll con ironía.
En una de sus conclusiones más reveladoras, Coll afirma: "ExxonMobil nunca viola la ley... Estoy convencido de que hace todo lo necesario para mantenerse dentro de las normas". Aunque no lo dice, su libro deja en claro que resulta muy fácil
para una empresa operar siempre dentro de las normas cuando es ella misma quien las define.

Saturday, May 26, 2012

Lidiar con Poleo

En: http://www.noticierodigital.com/2012/05/lidiar-con-poleo/

Milagros Socorro

26 Mayo, 2012
Tras casi dos décadas bordando el retrato de la villanía de Chávez, de quien ha dicho que es “un sociópata transgresor” e “incivilizado, a la manera como lo era Idi Amín Dadá. Nunca pude entender cómo los psicólogos del Ejército no se dieron cuenta de que ese hombre era psicológicamente inepto para confiarle las armas de la República”… Rafael Poleo le reprocha al contendor elegido en primarias de la Unidad Democrática, que tenga “imagen y mensaje de muchacho decente”, que ganará “en el Este de Caracas”, pero no más allá, donde, siguiendo la lógica de Poleo, prefieren a los sociópatas trasgresores.
Este lunes, Rafael Poleo dio combustible a los ávidos medios oficialistas, que se arrojaron sobre su breve comentario como los aldeanos de la Edad Media sobre los profetas. Tres cosas planteaba Poleo: 1) las encuestas “son desoladoras” para Capriles; 2) el candidato opositor tiene “una estrategia equivocada”; y 3) el éxito de Chávez consistió en haber hecho “un contrato tácito con las mayorías desatendidas”.
En las dos primeras, Poleo se equivoca. En este momento, previo al inicio de la campaña electoral, no contamos con encuestas confiables. Lo que sí tenemos es la alharaca de un candidato oficialista reducido a su lecho de enfermo, (muy hábil en el uso de los medios de comunicación y en la manipulación de la opinión pública), que ha logrado crear la sensación de que está muy activo… en algo. Resulta curioso que Poleo, que conoce a Chávez como si lo hubiera parido, caiga en este juego.
Va desencaminado también al calificar de equivocada la estrategia de Capriles, sin decir, por cierto, cuál es. La verdad es que la táctica de Capriles ha consistido en recorrer el país sin descanso, buscando votos casa por casa; contactando a la gente sin mediaciones y, desde luego, sin televisión. Es lo que le tocaba hacer. No solo porque no cuenta con recursos para invertir en los medios, en su mayoría confiscados por el régimen o reducidos a la autocensura, sino porque es lo que corresponde, dado que se enfrenta a un candidato ultraconocido. En estos meses previos a la campaña, Capriles no debía hacer otra cosa que ir a buscar al electorado, mirarlo a la cara y demostrar que es confiable para enrumbar el país a otro destino.
En esta determinación el comando de Capriles coincide, por cierto, con el propio Pole, quien, en su columna Péndulo del 17 de agosto de 2007, afirmó, con toda razón: “al chavismo hay que hablarle. Al civil y al militar”. La estrategia de Capriles, en esta etapa, consiste en hablarle al chavismo cara a cara. De allí que haya empleados los últimos meses en internarse en los territorios habitados por el llamado sector E, que es donde Chávez tiene el grueso de su votación.
Con respecto al “contrato tácito de Chávez con las mayorías desatendidas”, el mismo Poleo se encarga de estigmatizarlo, con gran propiedad, por lo demás: se trata de un contrato “ inmoral, de africanización” (Poleo dixit), que consiste en repartir dádivas en las porciones justas para que el desatendido regrese mañana por el reposte.
Poelo afirma, además, que Capriles “ignora que en Venezuela el voto es emocional y que en todas partes la gente vota por la esperanza”. Como si fuera esta la primera elección en la que participa el gobernador de Miranda y ex acalde de Baruta… Poleo está consciente de que Capriles sabe eso perfectamente. Lo sabe cualquiera. Pero lo dice por provocar, por mover el cotarro. Y lo logró. Con lo que le hizo un favor al país, necesitado de entrar ya en una dinámica distinta a la del horror cotidiano.
Esto último es lo que deben comprender tanto el candidato como su jefe de campaña, Armando Briquet, que se permitieron respuestas de poca monta a Poleo, un inmenso periodista y Falstaff particular.
Mal le quedó a Capriles hablar de “vieja política”, cuando en la MUD concurren organizaciones de todas las vetas geológicas y cuando él mismo cuenta con valiosos aliados que no son, precisamente, carajitos.
Al día siguiente de esta innecesaria boutade de Capriles, Poleo se equivocó dos veces. 1) cuando dijo que “la oposición marcha hacia el desastre con esa campaña boba”. Y 2) cuando se las echó de tener “50 años diciéndole a este país de qué mal se va a morir, sin pelarme”.
La verdad es que se ha pelado muchas veces, lo que, naturalmente, no rasguña su formidable entidad de reportero y analista.
En fin, el punto es que Poleo, aún equivocado, puede decir lo que le venga en gana. Y, para decirlo en un lenguaje que le es muy cónsono, quiero verle la cara al macho que se lo va a impedir.

!Qué vergüenza!

En: http://www.lapatilla.com/site/2012/05/26/fausto-maso-que-verguenza/

Fausto Masó

La reaparición en televisión de Chávez es un bochorno, una tragicomedia digna de un Lope de Vega, un autor de hace siglos. El abuso de la ingenuidad nacional rompió todos los límites con la enfermedad presidencial. Estúpidamente, algunos creen que Chávez nunca ha estado enfermo, o, todo lo contrario, que le han inyectado esteroides en dosis industriales para que tenga buen aspecto en televisión. ¿De qué se ríe la gente? Deliberadamente, el Presidente explota la solidaridad de los suyos, porque bastaría con proporcionar partes médicos para acabar con las patrañas. El cretinismo rompe récords. Unos le rezan a María Lionza y otros fingen que los sentimientos cristianos les impiden desearle lo peor; en privado se expresan con franqueza. Qué cómico resulta oír a los políticos pedir que Chávez se encuentre en buen estado de salud, la religión les impide desearle mal a nadie, son tan tartufos como esos ministros que participan en alguna misa por la curación del Máximo Líder.
Quizá en el país los más cristianos sean algunos ateos.
Nos mienten con la electricidad y con el Metro para ocultar una enorme ineficacia, producto, en el caso de Corpoelec, de haber creado una empresa ingobernable y elefantiásica, y en el del Metro, de la mala administración. ¡Les echan la culpa a los usuarios…! Porque cualquier tiempo pasado fue mejor; con Leoni o con Caldera funcionaban muchísimo mejor Edelca y la propia Cadafe. Había muchas cosas buenas en la cuarta república.
La madre de todas las comedias ha sido la manipulación del cáncer presidencial.
Mientras exigían respetar la vida privada de Chávez, imponían un ritmo de apariciones y desapariciones presidenciales. Todavía hoy nadie sabe si a Chávez le quedan 10 semanas, 10 meses o 10 años de vida. La telenovela de la enfermedad reemplazó al debate político.
Aunque nunca llegaron, Chávez envió las tropas hacia la frontera en los días de la muerte de Raúl Reyes, hoy, de nuevo, las moviliza para respaldar a Santos presidente y ¿combatir? a las FARC. Bogotá ha enviado un virtual ultimátum al Gobierno, a través del ministro de la Defensa de Colombia, al insinuar la posibilidad de una persecución en caliente. La guerrilla se burla de Chávez y lo coloca en una posición comprometida. Deliberadamente, conscientes de su poder frente a unas Fuerzas Armadas a las que durante demasiado tiempo se les ordenó dejar tranquilos a los guerrilleros que contrabandean gasolina y drogas ¿Podrá el Ejército venezolano enfrentar a las FARC? Por ahora Santos le exige a Chávez que cumpla las órdenes que le vienen desde Bogotá.
Miraflores inventa una nueva misión, antes habla con los pranes por teléfono. De pronto, la propia Iris se pone los pantalones, prohíbe las bacanales en las cárceles y dice que uniformará a los presos, quiere recuperar la autoridad perdida, algo es algo. Y para consolar a las víctimas de los pranes en los barrios les ofrecen un poco de plata: si a usted le asesinan un hijo no llore, déle las gracias al Gobierno y cobre su cheque.
Cualquier cosa menos poner en peligro los derechos humanos de los sicarios, los asesinos, los pranes, en las cárceles y en las calles de Caracas.
Cuando le echan la culpa de los apagones al sabotaje confiesan que no saben cómo acabar con los apagones. Ojalá no se vaya la electricidad el día de las elecciones como pasó en los últimos minutos de la final de básquetbol

Comandante gamelote

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120526/comandante-gamelote

MIGUEL SANMARTÍN |  EL UNIVERSAL
sábado 26 de mayo de 2012  12:00 AM
Reapareció. Flaco pero parapeteadito. Sentado aunque con buen ánimo. Jocoso. Pasó 11 días encuevado entre estregones y menjurjes, buches, fumaradas y ensalmes antes de dejarse ver por televisión. Se expuso un buen rato. Habló sin parar. Hizo reír al inefable coro de focas. En su larga perorata no le dijo nada provechoso al país. Incluso, lo que comentó sobre el plan de seguridad (el 19) es fiambre. Noticia añeja y repetida. Ni siquiera deleitó a la audiencia con un insulto ramplón. Más de lo mismo. Puro bla, bla, bla. Gamelote parejo.

Vamos... vamos... vamos. Fue el estribillo machacado durante toda la emisión televisiva: Vamos a considerar. Vamos a proyectar. Vamos a negociar. Vamos a traer. Vamos a instalar. Vamos a construir. Vamos a exportar. Vamos a convertirnos en una potencia. ¡Aunque usted no lo crea, camarita! El vamos sigue siendo la cantinela de esta revolución. Mucha promesa. Pocos logros. El tiempo (14 años) ha pasado y las oportunidades, así como llegaron, también se esfumaron (por ineptitud, improvisación y corruptelas). Con lo cual vamos, en efecto, del timbo al tambo. Vamos al precipicio arrastrados por este régimen totalitario, centralista, irresponsable y forajido. Vamos a un descomunal fracaso político, económico y social. Lo siente y lo expresa la gente en la calle. Y las encuestas, las de verdad-verdad, así lo reflejan.

La reaparición del líder resultó, más que un aluvión de ánimo, el golpe de efecto estratégico para su reelección con 110% de los sufragios (pronóstico de las chimboencuestas). En esta nueva fase de re-re-re-impulso de la revolución, con la contribución de Cusiapón, Syldavia y la República de los Cocos se ejecutarán los siguientes proyectos antiimperialistas: construcción del segundo túnel submarino Maracaibo-Cabimas, del segundo gasoducto del Sur y del puente colgante La Guaira-Las Aves-Los Roques-La Orchila-La Blanquilla-La Tortuga-Margarita; culminación del sistema integrado metro-tren-monorriel-teleférico que cruzará el país de Carúpano a Maracaibo y de Caracas a Puerto Ordaz; fábrica de sillas de extensión para el balneario habilitado por Jacqueline Farías en el río Guaire; constitución de la empresa de vuelos rasantes sobre los cultivos organopónicos, gallineros verticales, ruta de la empanada, Universidad Bolivariana de Miraflores y parque temático de La Carlota en los globos aerostáticos comprados por Juan Barreto y, la joya de la monarquía tropical, una refinería para transformar en biocombustible la basura que no recoge Jorge Rodríguez. Dicho carburante propulsará el Airbus presidencial, el Williams de Maldonado, el Ferrari de Giordani y el BMW del propio Jorge Rodríguez. ¡Ese es el Coma cuando sale a la

A escritores como Poleo

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120526/a-escritores-como-poleo

RAFAEL BELLO ROSAL |  EL UNIVERSAL
sábado 26 de mayo de 2012  03:23 PM
El juego político en nuestro país probablemente sea uno de los más complicados y enmarañados del mundo. Aquí tienes aliados momentáneos que se convierten en enemigos cuando quieren recuperar protagonismo. Aquí carecemos de madurez para entender que no siempre nuestros argumentos serán tan válidos como los del resto y que en algunos casos tocará volver a casa con nuestra carpeta de proyectos descartados bajo el brazo, porque alguien lo hizo mejor o así lo dio a entender.

Hay escritores de opinión que pretenden ser consultores y asesores del país. Señores a los que se les lee por su visión sobre ciertos puntos específicos, que luego intentan convertirse en monopolizadores de la razón y quieren entonces ser considerados cada vez que levanten la voz sobre el tema que les plazca opinar. Eso es, como mínimo, egocentrismo exacerbado o al menos un problema de autoestima que debería considerarse como clínico. Lo de Rafael Poleo siempre ha sido un caso pintoresco, en particular nunca he sido partidario de responder al Gobierno bajo su misma tónica, creo que somos mucho más inteligentes como para caer en el bajo nivel de debate que proponen, sin embargo, Poleo pareciera jugar para ese equipo. Lo digo por las múltiples coincidencias en la forma en que se expresan.

Críticas sin fundamento, un lenguaje cargado de resentimiento y sobre todo, ese afán de confundir a la gente y de influir en sus seguidores para seguir vendiendo ese mensaje fatalista en el que ninguna acción es buena si no seguimos sus consejos y que estaremos con el comandante "de por vida", porque aquí no hay una alternativa seria, son parte del guión que utiliza Rafael Poleo en sus escasas y diarias líneas. Todas esas cosas son fáciles de escribir cuando no se tiene que dar la cara, cuando tienes garantizadas condiciones dignas de vida en las mieles del exilio, indistintamente lo que pase el 7 de octubre.

Mucho se habló en primarias sobre el fracaso de la candidatura de Henrique Capriles por ser un "blandengue" que no respondía a los insultos del gobierno central, opinadores de oficio hablaban de su inminente derrota por no hablar con contundencia como lo exigían los radicales opositores que asistirían a votar en las primarias... El 12 de febrero demostramos que todo eso era falso, que la apuesta que hicimos en nuestra campaña funcionó, porque hemos visto en contacto directo con la gente, que los venezolanos no queremos más confrontaciones, que quienes nos oponemos a este gobierno queremos algo diferente, queremos políticos enfocados en buscar soluciones y no en seguir enfrascados en "dimes y diretes". Pero esto ha sido difícil de explicar a estos señores "dueños de la verdad" que pretenden que las campañas se hagan a su medida, para alimentar su ego y su presumido intelecto.

Ya veremos cómo en septiembre estará un Rafael Poleo titulando sus "corto y profundo" con algo como: "la victoria es inminente. Se los dije" y ahondará en explicaciones de cómo el candidato opositor ha repuntado hasta el punto de consolidar una victoria inminente en los comicios del 7 de octubre. Claro está, no faltará las alusiones a todo lo que tuvo que hacer para que cambiáramos el rumbo de la campaña conforme a sus estrategias. Intentará hacerse con los méritos del triunfo y se lo permitiremos, porque esta victoria será de todos los venezolanos.

Por cierto, le recuerdo al tocayo que el período de inscripciones para candidaturas presidenciales estará habilitado hasta el lunes 11 de junio, sería interesante que todos los críticos de oficio pensaran en postularse, si así como Usted, aseguran tener la "piedra filosofal" que resolverá el problema de los venezolanos.

Friday, May 25, 2012

Qué podemos hacer que ellos no puedan?

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120525/que-podemos-hacer-que-ellos-no-puedan
 
MIGUEL ÁNGEL SANTOS |  EL UNIVERSAL
viernes 25 de mayo de 2012  12:00 AM
El gobierno ha decidido echar el resto en el 2012 y corregir en alguna medida la cadena de desequilibrios que ha ido generando en el camino a través de una macrodevaluación en el año 2013. Piensan que de ganar en octubre tendrán capital político de sobra para hacerlo. Ese no es el caso de la oposición. No sólo porque de ganar en efecto no podrá presumir de capital político, sino porque cuenta además de una amplia gama de opciones de política para sacar a Venezuela adelante que ya no están disponibles para el gobierno.

En primer lugar, puede producir un cambio en el activo más devaluado de la revolución: la credibilidad. Puede iniciar un programa para levantar las restricciones que tienen amarrado y disminuido al sector privado venezolano y garantizar a los productores el acceso a las divisas. Puede lanzar un programa de conversión de deuda en inversión que le permita aprovecharse de los amplios spreads que exhibe la deuda externa venezolana. Dentro de un marco de respeto a la propiedad privada, están dadas las condiciones para que en Venezuela ocurra lo que ya está pasando en el resto de América Latina: una colosal entrada de capitales. En esa circunstancia acaso nuestro principal problema sería evitar una fuerte apreciación del bolívar. Venezuela es una economía con una enorme capacidad de demanda, que nos tiene haciendo colas, persiguiendo bienes y anotándonos en listas de espera, mientras padecemos la mayor inflación del planeta. Una nueva administración puede acabar con el dilema inflación versus escasez en el que se encerró a sí mismo el gobierno desde hace rato, estimulando una expansión de oferta.

También tiene capacidad para iniciar un diálogo con los productores nacionales y extranjeros que le permita levantar de forma gradual el control de precios sin un impacto significativo en la tasa de inflación actual. La nueva administración puede utilizar la verdadera característica del liderazgo, convencer, persuadir, en contraste con la imposición a ultranza y la amenaza que ha predominado todos estos años. Puede racionalizar el gasto público, y hacer mucho más con lo mismo y eventualmente con menos.

Una nueva administración también podría sacudirle de encima unos cuantos puntos a la prima de riesgo de la República. Eso lo podría conseguir despolitizando el directorio del Banco Central y devolviéndole autonomía plena. También podría generar un plan de endeudamiento y amortización creíble dentro de un marco sostenible, y explicárselo a esos mismos inversionistas que hoy el gobierno toma por sorpresa con su improvisada estrategia de deuda. ¿Será fácil? No. Se heredarán unas reservas mínimas, una Pdvsa con una capacidad muy mermada y agobiada por los compromisos de deuda. Para mantener el gasto y tratar de garantizar la gobernabilidad harán falta recursos. Ese es el principal reto de la administración: levantar recursos suficientes para apuntalar las reservas y hacer posible esa transición, sin necesidad de recortar el gasto de inmediato ni de un ajuste contractivo. Es una apuesta, sí, pero una apuesta con una buena posibilidad de éxito. Es eso, o es el gobierno utilizando la única estrategia que le ha quedado disponible: una macrodevaluación

Agotamiento y muerte del caudillo?

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120525/agotamiento-y-muerte-del-caudillo

AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ |  EL UNIVERSAL
viernes 25 de mayo de 2012  03:12 PM
No hay día sin alguien que mate al golpista presidente (GP). Esto se volvió un juego, circo o distracción que produce en muchos frustración, inestabilidad y  confusión sobre lo que aquí ocurre.

El inventario hoy es muy claro: cada día se le otorga mayor espacio político al golpista-presidente (GP) quien  aprovecha la coyuntura para aumentar su  mesianismo.

Estamos entonces, como se ha dicho, frente a un  caudillismo de larga data. La liquidación del guzmancismo desemboca en la tiranía Castro-Gómez.

A la hora de la muerte natural de Gómez, quien se suponía el último gobernante de fuerza, advino una llamada transición, con López y Medina que, con el aval de sus opositores, mantuvo intactas las estructuras del Estado y llevó el caudillismo a otra forma de ser y actuar.

Continúa así la ficción de democracia y libertad que ya había sido esbozada por Guzmán Blanco. Las llamadas nuevas escuelas civiles y militares, que derrocan por la vía violenta el gobierno de Medina Angarita, se recubren de inmediato con el ropaje exigido.

Betancourt se siente el mayor heredero del caudillismo-mesiánico y le imprime la cobertura del partido y de un pueblo-colectivo. Continúa la organización vertical en cuyo vértice está un jefe único y todopoderoso.

Pero RB sabía que en ese momento su liderazgo no tenía la fuerza necesaria para enfrentar los militares. Y por ello  lleva a Rómulo Gallegos a una presidencia que estaba condenada de antemano a caer en manos de la conspiración, como ocurrió el 24 de noviembre de 1948.

Se abre entonces el período de los 10 años de lo que  se  ha llamado perezjimenismo. El mismo caudillismo, cambiando de forma y revestido de planes de modernización.

Los 40 años de democracia representativa conservan el mismo Estado que pertenece a las fuerzas del saqueo pero con una mayor utilización de las respectivas ficciones.

Contaban con un asiento político-partidista  y una plataforma de renta petrolera que sirvieron para consolidar la institución de la corrupción y el reparto destinado a tranquilizar las conciencias y a ganar proselitismo.

Una vieja política clientelista que fue incapaz de impedir el agotamiento que termina por producir una situación del contenido y proyección del 27F-89.

Y en ese marco, los grandes beneficiarios de la renta petrolera acuerdan una salida con fuerzas militares y civiles, con una vestimenta, ahora "revolucionaria". En su contenido, sin embargo, no es más que la continuación de la política del afianzamiento del Estado de corte neocolonial que CAP retocó para una distribución menos grosera de los privilegios.

Con el llamado "gobierno revolucionario" el Estado no experimenta cambios significativos, se limita en la práctica la descentralización e impulsa la centralización para llevar todos los poderes a las manos del caudillo mayor o jefe único.

A 200 años de república sin república están a buen resguardo los orígenes de todas las desigualdades. Y hoy estamos ante una síntesis de lo actuado en el campo del caudillismo mesiánico y la opresión.

Hoy tenemos una sociedad absorbida por la enfermedad, real o no, del GP, controlada por la vía del miedo y la represión, bajo el mando de un caudillismo-autoritarismo agotado y ante una ausencia de sucesión.  ¿Qué va a pasar entonces aquí? ¿Puede negarse que vamos hacia una profunda inestabilidad que llevaría a los grupos polarizados a una violenta confrontación por los dominios del mando-poder?

El Estado actual está controlado hoy por una nueva fuerza militar-civil que cuenta con relaciones claramente establecidas a nivel de capital y renta petrolera. Nadie puede suponer siquiera que estamos ante una revolución que tiene como agente principal al proletariado ni nada parecido. El poder del Estado está en las mismas manos y lo que se ha movido reposa en las forjas de los boliburgueses.

Una revolución con una política de Estado dispuesta para servirse de la actuación de dos bandos que representan y preservan la institución. Entre ellos dos se reparten los privilegios del poder, mientras la política que se adelanta se ocupa de controlar el grueso de la sociedad con la inseguridad y el espectáculo-circo.

El activismo político lo ejerce en lo fundamental el bando armado del Estado, que cuenta además con la maquinaria de la delincuencia y el narcotráfico. El otro bando, ante la imposibilidad de enfrentar, se lanza hacia una política de imitación y convalidación.

Por una parte, señaló Pablo Hernández Parra en su conferencia este lunes 21/05 sobre las posibilidades de una guerra civil, el oficialismo registra una baja de la pobreza y por la otra el alza de las cifras de criminalidad. Y esto, agregamos, lleva a pensar en una inseguridad programada que libra al Estado de todo movimiento organizado de y para la subversión.

En ningún otro momento de nuestra vida republicana se había presenciado una campaña electoral con una fuerza gubernamental desatada en  su expresión violenta y una de oposición poniendo  la mejilla de  la conciliación, la paz y el entendimiento ¿De dónde se saca este comportamiento tan alejado de nuestra realidad política? ¿Por qué tomar y exaltar las banderas del supuestamente contrario? ¿Una Ley de Misiones para asegurar la disposición a dar más y con mayor calidad?

Y mientras avanza esa identificación, el registro de muertes no se detiene. La guerra es en el propio bando oficial por el control de espacios, poderes como el relativo al narcotráfico y demás capitales. Y este bando a la vez va   contra todos los demás y en particular contra aquellos que no concilien con el padre Estado-Revolución.

No se trata simplemente de una guerra con rasgos de civil que viene, sino que ya está andando en este expaís y que cada día liquida más y más gente mientras la revolución socialista sin socialismo, avanza criminalmente a paso de vencedores y con el aval incluso de sus oposiciones. ¡Qué historia amigos!