Wednesday, March 6, 2013

La historia apenas comienza

En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/hugo-chavez-1954-2013/130306/la-historia-apenas-comienza

EL UNIVERSAL
miércoles 6 de marzo de 2013  02:17 AM
El teniente coronel Hugo Chávez Frías se dio a conocer a Venezuela y al mundo de la manera más dramática y trágica: un golpe de Estado fallido, con su respectiva carga de violencia y muerte. Apareció ante las cámaras y asumió la responsabilidad de los cuestionables hechos y con su famoso "por ahora" comenzó a tejer una leyenda que ahora pasa a otro plano.

La fuerza justiciera del movimiento militar, con un buen número de civiles bajo cuerda, que estremeció al país el 4 de febrero de 1992, avanzó entre el descontento de la gente y la fuerte corriente antipartidos. En poco tiempo los militares alzados pasaron de la cárcel a las tribunas políticas y con un discurso más coherente, civilista y reformador, alcanzaron la mayoría que los llevó al poder con Chávez a la cabeza.

Pero el ejercicio del gobierno, con un estilo polarizador,  sectario y agresivo con sus adversarios, generó la división del país en prácticamente dos grandes sectores: el chavismo, a secas, y la oposición democrática. Poco a poco el oficialismo tomó formas y contenidos de izquierda, muy influenciado por Fidel Castro y su hermano Raúl, para tornarse definitivamente en una corriente abiertamente anti norteamericana en lo externo y adversa a los principios del libre mercado, la competencia y a la libre empresa.

El presidente de Venezuela por 14 años, Hugo Chávez, entra en la historia. Y, todo indica que se cierra un ciclo, que termina el talante extremadamente personal de la llamada revolución bolivariana. Se abre la etapa del chavismo sin Chávez y, tal vez, si la madurez de un pueblo en trance de cambios y en medio de grandes turbulencias lo permite, se pueda construir la gran oportunidad para retomar planes y proyectos necesarios y viables para apuntar a un mejor horizonte, con esperanzas renovadas y consensos generadores de paz y progreso. La historia apenas comienza.

Puede ser el momento de reescribirla. Y, esta vez,  hacerlo mejor.

Tuesday, March 5, 2013

Hugo Chávez: Fue Mandela en campaña y Mugabe en el gobierno

En: Recibido por email. Publicado en www.lasarmasdecoronel.blogspot.com

Gustavo Coronel

Pudo haber sido un Mandela pero eligió ser un Mugabe. LLegó a la presidencia de Venezuela como producto de dos grandes factores: una, el deterioro de la democracia bipartidista venezolana, después de 40 años de éxitos iniciales y fracasos posteriores; otra, la identificación antropológica, tanto cultural como étnica del candidato con grandes segmentos de la población venezolana. En base al primero, aprovechó el deseo del pueblo por ver un cambio radical en el gobierno. En base al segundo, la mayoría más pobre, llena de sentimientos verdaderos o imaginarios de exclusión, lo adoptó como uno de ellos. En retrospectiva, es fácil ver como el otro candidato fuerte en las elecciones de 1998, Henrique Salas Romer, no tenía posibilidades de triunfo, dados sus ojos azules, actitud imperial y aspecto aristocrático. Los años posteriores nos dirían que Salas hubiese hecho un gobierno mucho mejor y que hay cambios para empeorar y no para mejorar. Pero, en 1998, la mayoría no lo pensó así.
Desde que llegó a la presidencia en elecciones libres Hugo Chávez se dedicó a desmantelar la democracia: disolvió el Congreso; violó la vieja y la nueva constitución; concentró el poder; persiguió a sus adversarios a quienes vejó y ridiculizó. Comenzó una política de dádivas ayudado por el dinero petrolero, mediante la cual reemplazó los programas estructurales de salud con limosnas. Comenzó a intervenir en los asuntos internos de otros países, a fin de crear satélites politicos que le permitieran exportar su confusa ideología extremista y convertirse en un líder internacional. No menos de 150.000 millones de dólares de dinero nuestro fueron a parar a los bolsillos de líderes forajidos en todo el planeta, desde los hermanos Castro en Cuba hasta los grupos terroristas del Medio Oriente. Solo Cuba ha recibido no menos de $25000 millones de dinero que era de nosotros los venezolanos, a través de entregas de petróleo a ínfimo precio, solo pagadas con guardaespaldas y servicios. En total, durante su período de casi 15 años en el poder más absoluto, Chávez recibió más de un millón de millones de dólares sin que hoy veamos en el país nuevas carreteras, escuelas, hospitales o señal alguna de renovación.
Lo peor, sin embargo, fue su siembra de oido, su exclusión masiva de la clase media venezolana y su habilidad para dividir al país en dos segmentos irreconciliables. Este es un daño que durará mucho tiempo después de su desaparición y representa el mayor de sus crímenes.
En sus últimos años, ya enfermo, Hugo Chávez se entregó completamente en brazos de los cubanos castristas. No solo les dió mucho dinero que nos robó a los venezolanos, sino que permitió que tomaran posiciones claves en nuestros sistemas de administración pública y en los sectores más sensitivos tales como el militar, la identificación, la agricultura, la electricidad, los puertos y aeropuertos.
Hoy el régimen se ha dignado decir que Hugo Chávez ha muerto. Algun día sabremos cuando sucedió esa muerte, si en Diciembre en La Habana o cuando y donde.
Ahora viene otro capítulo de esta macabra telenovela. Que hacer con el payaso que quedó en el poder. Nuestra tarea es la reconstrucción espiritual del país pero, antes de eso, habrá que fumigarlo a fondo, sacar a esta gente de raíz de donde nunca debieron estar.

Murió Chávez....

En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/hugo-chavez-1954-2013/130305/presidente-chavez-fallecio-en-el-hospital-militar-de-caracas

EL UNIVERSAL
martes 5 de marzo de 2013  05:43 PM
Hugo Chávez Frías murió luego de un largo combate contra el cáncer, enfermedad que se trató en La Habana desde mediados del año 2011. El Presidente había viajado a Cuba, en esta etapa final el 8 de diciembre de 2012, dos meses después de su cuarta reelección, para ser operado por cuarta vez.

En su última intervención pública designó a Nicolás Maduro, actual vicepresidente, como su sucesor político. Chávez Frías anunció su padecimiento, también desde Cuba, en junio de 2011.

"A las 4.25 de la tarde de hoy 5 de marzo ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez Frías", informó Maduro en cadena de radio y televisión.

Explicó que tras reunirse en horas de la mañana con el alto mando político y militar del país se dirigieron al Hospital Militar de Caracas para "seguir la secuencia de salud" de Chávez, y que cuando estaban recibiendo parte de la situación, recibieron la "información más dura y trágica que podamos transmitir a nuestro pueblo.

Indicó que Chávez falleció "luego de batallar duramente con una enfermedad durante casi dos años, por el amor del pueblo, con las bendiciones de los pueblos y con la lealtad más absoluta de sus compañeros, compañeras de lucha".

"A su madre, a su padre, Elena, don Hugo de los Reyes, a sus hermanos, a sus hijas, a sus nietos, y todo nuestro pueblo le transmitimos nuestro dolor y nuestra solidaridad", señaló.

Maduro dijo que "se ha previsto un despliegue especial de toda la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), de la Policía Nacional Bolivariana (PNB)", que en este mismo momento se encuentra "desplegándose para acompañar y proteger" al pueblo.

"En este dolor inmenso de esta tragedia histórica que hoy toca a nuestra patria nosotros llamamos a todos nuestros compatriotas hombres y mujeres de todas las edades a ser los vigilantes de la paz", afirmó Maduro.

Chávez, de nuevo en Cuba?

En: http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=945261

ABC / Emili J. Blasco.- Hugo Chávez podría haber sido trasladado el pasado viernes por la mañana a Cuba, desde la isla venezolana de La Orchila, donde llevaba casi una semana, ante un nuevo agravamiento de su condición. Para perplejidad de parte de los médicos que le atienden, el deseo de prolongar la vida de Chávez está motivando decisiones poco comunes, según aseguran a ABC fuentes en contacto con los facultativos.

El cambio a La Habana, en un avión ambulancia, se habría producido después de que, al parecer, el jueves 28 de febrero por la noche el paciente sufriera una crisis. La falta de cierto instrumental médico en la reformada enfermería de la residencia presidencial de La Orchila habría determinado la vuelta a Cuba. Chávez había llegado a La Orchila casi un semana antes, al descubrirse que una nueva tumoración le estaba afectando ya el 35% del pulmón izquierdo y determinarse que en el Hospital Militar de Caracas ya no había mucho más que hacer.

A pesar de la aseveración del Gobierno de que Chávez está en el Hospital Militar caraqueño, en los últimos días ningún ministro ha asegurado haber estado allí con el presidente. Diferentes observadores han apuntado la incongruencia de que en la misa que hubo el viernes para inaugurar la nueva capilla del centro no hubiera ningún familiar, salvo una hija. Tampoco Maduro subió a ver al supuesto paciente. Curiosamente en sus declaraciones a la televisión apuntó al edificio y dijo que allí estaba la «habitación» de Chávez (no el presidente mismo).

Que al final no hubiera regresado a Caracas sino a La Habana probablemente obedece al interés de mayorsecretismo por parte del vicepresidente Nicolás Maduro y quienes están controlando políticamente el proceso. Su presencia en el Hospital Militar facilitaba la posibilidad de un acto de juramentación, dado que se podía movilizar en cualquier momento a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que debían atestiguar la jura. Sin embargo, esto parece haberse descartado por el empeoramiento del paciente y también por el hecho de que una posible simulación fue puesta al descubierto por este diario.

Pugna de magistrados

La juramentación beneficiaba a Maduro, pues Chávez entonces podría nombrarle en firme como vicepresidente. Así sería él quien institucionalmente encabezaría el país hasta la celebración de elecciones tras la posterior renuncia o muerte del presidente. Si no ocurre la juramentación, constitucionalmente le correspondería el mando al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello. No es un secreto que Maduro, y los cubanos que le apoyan, temen una maniobra de Cabello si finalmente queda al cargo del país.

En medios del TSJ se asegura que la pugna que mantienen ambos se ha trasladado también a este tribunal, con una guerra abierta entre los magistrados alineados con uno u otro. El reciente empate a votos para presidir el TSJ entre la actual presidenta, Luisa Estela Morales, próxima a Maduro, y Gladis Hernández, cercana a Cabello, muestra esa división. Los magistrados afines al presidente de la Asamblea Nacional podrían haber amenazado con desvelar el engaño en caso de que el TSJ avalara una falsa juramentación de Chávez, cuya documentación en cualquier caso ya habían firmado, como publicó ABC.

Respuesta de Otto Reich a Maduro

En: http://www.eluniversal.com/opinion/130305/respuesta-a-maduro
 
OTTO REICH |  EL UNIVERSAL
martes 5 de marzo de 2013  12:00 AM
Sr. Maduro:

Fue una sorpresa para mí verlo a usted por Internet acusándome de ser uno de los "mafiosos" que están regando los "absurdos" rumores sobre la condición médica del expresidente Hugo Chávez. Sin ninguna reserva y por este medio, públicamente niego sus burdas acusaciones.

Digo "sorpresa" porque yo he contestado muchas preguntas que me ha hecho la prensa internacional y de EEUU sobre ese tema, y he dicho lo mismo: que en Caracas corren muchos rumores sobre el estado de vida de Chávez; que yo no tengo información privilegiada sobre el tema; que entre los rumores está que Chávez ha muerto, que está vivo, que se está recuperando, que está empeorando, y otras especulaciones, pero que mi opinión es que dudo que Chávez pueda gobernar de nuevo a Venezuela, porque si pudiese ya lo hubieran juramentado de nuevo.

La razón por la cual la gente se pregunta, Sr. Maduro, no es por lo que dice Otto Reich. Es porque su gobierno no ha cumplido con su deber de informar a su propio pueblo sobre la salud de la persona que hasta el 10 de enero fue su Presidente constitucional. Si lo hubiese hecho, no hubiera espacio para especulación o rumores que, estoy de acuerdo con usted, son dañinos para una sociedad civil.

¿Pero espera usted otra cosa que la creciente curiosidad de la comunidad internacional, para no hablar del pueblo venezolano, que no ha visto ni escuchado al ahora expresidente por casi tres meses?

Es obvio que ustedes están siguiendo las instrucciones de Fidel Castro, quien ha manipulado información sobre su propia salud toda su vida, y quien ha convertido el uso de la mentira en una política de Estado. Pero reflexione usted sobre sus propias acciones y palabras, Sr. Maduro. ¿Cree usted que alguien de verdad cree que soy yo el que esta manipulando información sobre Hugo Chávez?

Me da mucha lastima, pero no me sorprende, Sr. Maduro, que los seguidores del expresidente Chávez sean tan ciegamente leales a alguien como Castro, que ha destruido su propio país, y que ahora necesita la riqueza de Venezuela para sobrevivir unos meses más, hasta que él también tenga que responder a la más alta autoridad, por sus ejecuciones, torturas y crueldades de las últimos seis décadas, incluyendo las barbaridades que cometió antes de llegar al poder.
Venezuela merece un futuro mejor de lo que representa el fracaso de la Cuba de Castro, donde el resultado más ilustrativo de la revolución son los jóvenes y humildes padres cubanos que arriesgan sus vidas y las de sus infantes al montarse en balsas para tratar de cruzar las aguas llenas de tiburones del estrecho de Florida, y llegar a dar pie en lo que las patéticas extremas izquierdas y derechas latinoamericanas llaman "el Imperio Yanqui," el país que me dio refugio cuando Fidel Castro subyugó al que me vio nacer, y que para los cubanos todavía hoy representa la única esperanza de libertad, prosperidad y dignidad.

Finalmente, Sr. Maduro, usted demuestra muy mal juicio al falsamente acusar a un ciudadano de una sociedad transparente como la de EEUU, donde se respeta la ley y donde la prensa investiga la verdad, y donde nadie, ni un Presidente, está por encima de la ley, de ser "mafioso" porque si lo fuese, los enemigos que, orgullosamente, he logrado acumular en mi humilde carrera ya me hubiesen acusado de eso.  Al acusarme se pone usted en muy frágil tela de juicio, sobre todo cuando tantos de sus colegas en el gobierno de Venezuela han sido declarados como "capos de la Droga" por el Departamento del Tesoro de EEUU, donde otros no pueden viajar el exterior por ser buscados por Interpol o por habérsele retirado visas de países de América y de Europa, o donde tantos ministros, generales y funcionarios han acumulado ilegalmente fortunas multi-millonarias en dinero que le pertenece al pueblo venezolano. ¿Quién está rodeado de "mafiosos", Sr. Maduro?  Como se dice: "Dime con quién andas y te diré quien eres".

Usted dijo en la misma comparecencia en la cual me atacó que estaba "rezando" a la providencia por la salud de Chávez. Me alegra que hayan descubierto la religión. Rece también para que Dios le perdone, y recuerde el Octavo Mandamiento: No dirás falsos testimonios ni mentiras.

Otto Reich fue embajador de Estados Unidos en Venezuela

Runrunes sobre la mentira

En: http://www.eluniversal.com/opinion/130305/runrunes

NELSON BOCARANDA SARDI |  EL UNIVERSAL
martes 5 de marzo de 2013  12:00 AM
ALTO

LA MENTIRA. Un legado que deja el Presidente -para lo que sea el chavismo sin Chávez- es la mentira como estrategia, no solo política sino de gobierno. Implacables con la mentira como el manejo interno de la FAN. Insistente el oscurantismo en Pdvsa. Oscura la noche para el manejo de justicia, la delincuencia, los DDHH. En materia de relaciones internacionales, ni un solo venezolano conoce la verdad y alcances de los acuerdos con Cuba, Rusia, Bielorrusia, China, Bolivia, Irán, Argentina, Nicaragua y Brasil, por señalar algunos. El designado Maduro, sin el piso político ni la plataforma electoral de su antecesor, debuta en funciones demostrando querer ser aun más opaco y mentiroso. Como responsable de las más altas funciones ejecutivas ya lleva tres temas de responsabilidad presidencial y en los tres actuando como el rey Pinocho: la salud del propio Hugo Chávez, la devaluación y la paralización de la administración pública. En todos esos temas: la mentira, el engaño, el desprecio por rendir cuentas. Nada difícil visualizar a Maduro en campaña electoral buscando con la mentira y el engaño, recoger los frutos que mal sembró su antecesor. Cuando el chavismo ilusionado con la reaparición de su líder, se entere que todo fue farsa ¿cómo irá a reaccionar? Con un mentiroso por diseño en la presidencia y como candidato rojito, ¿no sería una gran oportunidad para una oposición aguerrida y arriesgada? Aunque hay quienes piensan que mejor es que el chavismo

Miseria del militarismo

En: http://www.eluniversal.com/opinion/130305/miseria-del-militarismo
 
RICARDO COMBELLAS |  EL UNIVERSAL
martes 5 de marzo de 2013  12:00 AM
El militarismo es una lacra, un abuso de la institución militar, así como el libertinaje, la demagogia y la anarquía son vicios de la institucionalidad civil. El militarismo es una conducta, un modo de ser reñido con los valores formativos que se inculcan en las escuelas militares, es la miseria de los hombres armados que, violando su juramento constitucional, quebrantan la Constitución y desplazan del poder a los gobiernos legítimamente constituidos. El militarista es un conspirador que asecha en la sombra para dar el golpe artero a la institucionalidad,  y también es un espíritu reñido con la tolerancia, enemigo de la transparencia, partidario del actuar en la vida pública "firme y a discreción". El militarista tiene, por así decirlo, un "cerebro blindado" que sólo discierne lo blanco y lo negro, pero es incapaz de apreciar las tonalidades grises que hacen rica y variada la vida de las sociedades. El militarismo es amigo de las logias y de sus oscuros juramentos, y por ende enemigo de la claridad consustancial al mundo de la libertad  El militarista es profundamente antidemocrático, un hombre que reniega del pluralismo y es alérgico a la confrontación de ideas, a la deliberación consustancial a la forma de vida democrática. De allí su odio al parlamentarismo, a todo lo que signifique discutir civilizadamente en pie de igualdad, buscar el consenso y luchar denodadamente por la construcción colectiva de la verdad. En fin, para el militarista el "otro" no es un adversario en el que se respeta su dignidad y su derecho a disentir, sino un enemigo al que se envilece e intenta destruir.

El militarismo nos persigue desde los mismos días aurorales de la República. El militar, formado en el fragor de las luchas independentistas, se consideró con el derecho de gobernar las nuevas naciones en proceso de formación, terminando por ahogar, más temprano que tarde, nuestros infructuosos y valientes primeros ensayos de civilidad. Por supuesto que no estuvieron nunca solos, pues nuestra historia está llena de civiles  "inciviles", los cuales pusieron sus luces y saberes al servicio de la entronización militarista en el poder. El sabio Vargas, nuestro héroe civil por excelencia, expresó en carne propia un drama que nos continúa golpeando en la conciencia colectiva: el triunfo recurrente en el devenir patrio de la violencia y la sinrazón.

Bolívar, es conveniente siempre recordarlo, fue  tanto en su pensamiento como en su acción, sea como jefe militar, sea como estadista civil, profundamente antimilitarista. No podía ser de otro modo, dada su formación cívica, los valores que le inculcaron sus maestros y la realidad de ser un conspicuo hijo de la Ilustración. Los testimonios sobran. Basta recordar su famosa frase: "Es insoportable el espíritu militar en el mando civil", y sus palabras ante la asamblea celebrada en Caracas el 2 de enero de 1814, culmen de la Campaña Admirable: "Compatriotas: yo no he venido a oprimiros con mis armas vencedoras: he venido a traeros el imperio de las leyes: he venido con el designio de conservaros vuestros sagrados derechos. No es el despotismo militar el que puede hacer la felicidad de un pueblo, ni el mando que obtengo puede convenir jamás, sino temporariamente a la República. Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del Gobierno; es el defensor de su libertad".

El militarismo, el espíritu militarista, está vivo, dolorosamente vivo en la Venezuela contemporánea. No le hemos podido exorcizar, pues es duro decirlo, forma parte del acervo de valores, actitudes y comportamientos que constituyen nuestra particular  cultura política. Ejemplifica de alguna forma las debilidades de nuestro civilismo, y se nos revela como una evidencia del largo camino que todavía nos toca recorrer como pueblo para solidificar el piso firme donde reine el derecho, la justicia y la libertad.