Monday, June 1, 2015

Diego Arria le pide a Leopoldo López poner fin a huelga de hambre

EN: http://www.noticierodigital.com/2015/05/diego-arria-le-pide-en-carta-publica-a-leopoldo-lopez-poner-fin-a-huelga-de-hambre/


ND / 31 may 2015.- A continuación la carta pública que le envió este domingo Diego Arria a Leopoldo López y Daniel Ceballos en la que argumenta que la huelga de hambre “ya alcanzó su propósito: despertar e inspirar a los venezolanos”.
Así lo dice.
Querido Leopoldo:
Llegó el momento de ponerle fin a la huelga de hambre que pone en riesgo tu salud y la de Daniel, y que tanto dolor causa a tu familia. A tus amigos. Y a todos.
Y te digo por qué:
Pocos días después de que llamaste a una protesta pública desde un calabozo de este régimen abominable y criminal que te custodia y tortura por militares abominables, Venezuela entera se hizo sentir para expresarte que ni tú ni Daniel ni los otros presos políticos están solos, y que la libertad está hoy mas cercana.
Solo la inspiración que genera la valentía, la dignidad y la credibilidad era capaz de generar semejante respuesta. Y la inspiración solo pueden generarla los que tienen la autoridad para hacerlo, como es tu caso.
Tú y Daniel con su sacrificio y el de sus familiares han generado nuevas circunstancias al despertar al país. Al energizarlo. Al subirle la temperatura. Al combatir la resignación. A renacer la esperanza de que vamos a rescatar nuestra libertad pero para lograrlo Venezuela te necesita vivo y en plenas condiciones. Averiado o muerto solo daría comfort a este régimen miserable.
La huelga de hambre, queridos amigos, tuvo un éxito mayor del que propios y extraños se imaginaron. Ponerle fin es ahora lo que toca. Se avecinan acontecimientos para nada distantes de lo que con su valiente convocatoria lograron.
Un fuerte y fraternal abrazo.

Faraco: La pasividad de los venezolanos ante el reacionamiento es digna de mejor causa

EN: http://www.noticierodigital.com/2015/05/faraco-la-pasividad-de-los-venezolanos-ante-el-racionamiento-es-digna-de-mejor-causa/

ND / 31 may 2015.- El economista Francisco Faraco criticó este domingo la pasividad que han asumido los venezolanos ante la racionamiento de productos en mercados y supermercados. Así lo dijo en el programa Diálogo con… de Carlos Croes.
“Hay una cosa que nunca habíamos vivido, que es la existencia de una tarjeta de racionamiento. Cuando yo vi en el supermercado que en un pendón están lunes, martes y los números de cédulas que podían comprar ese día y en el otro lado, la lista de los 50 productos y las cantidades que se podían comprar de esos productos, yo vi algo que jamás pensé que vería en Venezuela. Y observé algo que jamás pensé que iba a observar, que la gente ha aceptado eso con una pasividad digna de mejor causa”.

Juan Forero, del WSJ: No húbiésemos publicado ésto si no creyéramos que es verdad

EN: http://www.noticierodigital.com/2015/05/juan-forero-del-wsj-no-hubiesemos-publicado-esto-si-no-creyeramos-que-es-verdad/

 La Razón / Gabriela González / 30 may 2015.- El pasado lunes 18 de mayo el diario norteamericano Wall Street Journal (WSJ) publicó un polémico reportaje sobre una investigación que se estaría llevando a cabo por fiscales de los distritos federales de Miami y Nueva York, en contra de Diosdado Cabello y otros altos funcionarios venezolanos por sus presuntos nexos con redes de narcotráfico.
Esto fue lo que contó el Jefe Redactor para Surámerica del Wall Street Journal sobre el reportaje.
— ¿Qué se sabe sobre las investigaciones que se realizan contra altos funcionarios venezolanos y cuánto tiempo llevan estas investigaciones?
JF: Pues las investigaciones son viejas. Nosotros supimos, después de hablar con muchas fuentes que esto es algo que empezó hace un tiempo. No estamos seguros desde cuándo, pero estamos hablando de varias investigaciones. No es una, son varias, y básicamente hay varios blancos: Diosdado Cabello, Tareck El Aissami, Nestor Reverol, y otros funcionarios que mencionamos en el artículo. Hay otros que no mencionamos en el reportaje porque realmente son muchos oficiales y funcionarios no reconocidos en los EEUU. Pero hay un número alto de gente que esta siendo investigada y esto empezó hace años, en algunos casos. Uno tiene que tomar en cuenta, que en el 2008, los EEUU, el Departamento del Tesoro nombra a varios oficiales del ejército, perdón, de las fuerzas de seguridad de Venezuela (…) en una lista, los sancionan básicamente, por su supuesta conexión con el narcotráfico, con las FARC. Entonces, desde hace mucho tiempo los EEUU están mirando esta situación y han demostrado preocupación con esta situación.
— ¿Cuál tribunal estaría llevando esta investigación? ¿Tienen los nombres de los fiscales?
JF: No… no… no te puedo decir nombres, pero lo que hay en el artículo son los distritos federales, no son cortes, no son tribunales que investigan, pero son fiscalías federales de Nueva York y Miami.
— ¿Tienen pensado entrevistar a Rafael Isea, Eladio Aponte, Aponte y Leamsy Salalzar quienes estarían, presuntamente, colaborando con EEUU?
JF: Lo que te puedo decir es que sabemos de la información que ellos han aportado a estas investigaciones, que son investigaciones enfocadas en el papel de altos funcionarios y oficiales con el narcotráfico. Eso es lo que sabemos del papel de ellos, sí tenemos detalles de lo que ellos han podido aportar sobre lo que esta pasando en Venezuela para ayudar en estas investigaciones.
— Pero, ¿no tienen previsto realizar algún acercamiento con ellos?
JF: Yo no te puedo hablar de eso.
— ¿Cuánto tiempo le tomó al Wall Street Journal realizar este reportaje?
JF: Nosotros empezamos como a mirar esto y pensar en cómo hacer, mirar más allá, después de la detención de Hugo Carvajal el año pasado. Porque cuando fue detenido en Aruba, salieron unos cargos en su contra. Estos fueron cargos formulados en Nueva York y también en La Florida, acusándolo de narcotráfico. Entonces salieron esos cargos (…) lo que paso finalmente, el retorno, lo regresaron a Venezuela por razones ya reconocidas. Lo que paso fue que ya había cargos en su contra, la cosa fue que se hicieron públicas durante todo ese episodio. Esos cargos fueron formulados en el 2011 y si no estoy mal en el 2013 estaban sellados y eso es muy importante de entender, porque en los EEUU los casos muy delicados, particularmente en temas de narcotráfico muchas veces se sellan… Nosotros empezamos a mirar todo eso y a indagar todo, pero después lo que paso es que Leamsy Salazar salió, eso lo saco ABC y nosotros también hicimos un articulo después de eso. Ahí aprendimos muchas cosas, particularmente con gente que nos habló de lo que estaba pasando y después de eso, empezamos realmente a centrarnos en este tema. Mirar mucho más allá en este tema y trabajarlo en estos últimos tres meses, es decir, nuestras energías estaban muy enfocadas en esto.
— Desde el gobierno alegan que todo esto forma parte de una campaña desestabilizadora y que no pueden mostrar pruebas ¿Por qué no citan nombres?
JF: Porque las investigaciones son secretas, ¿me entiendes? Es decir, no puedes llamar, aunque lo hicimos, llamar al encargado, encargada de prensa en la Fiscalía y preguntarles y que ellos te den información sobre lo que esta pasando y ya. No, eso no funciona así. Es decir, estas investigaciones, su naturaleza, el hecho de que son secretas, que son investigaciones que tienen que ver con el narcotráfico, etc, nadie te va a hablar con nombre propio sobre este tema. Nosotros sí hablamos con los que saben adentro, oficiales que saben y fuentes oficiales que saben de estos casos y también otra gente que sabe de las investigaciones y detalle de las investigaciones, y ahí sale en el artículo con quién hablamos, con qué tipo de personas hablamos.
— ¿Por cuánto tiempo pueden estar “sellados” estos casos? ¿Hay un límite?
JF: No creo que haya un limite. Déjeme ir un poco atrás con eso, creo que se tiene que explicar un poquito mejor. La cosa con estos casos es que cuando hay casos contra funcionarios, perdón, cuando hay casos que están sellados, obviamente los crímenes donde de pronto acusan a un funcionario o a cualquier persona de un crimen, pues hay un periodo durante el cual pueden prescribir (…) Entonces, en general, estos casos pueden estar sellados por un buen tiempo. Hay que entender que hay cosas que sellan en el sistema judicial de los EEUU. No un gran porcentaje. En general todo eso es público pero cuando hay casos particularmente delicados, por diferentes razones, entonces los pueden sellar y hasta se puede sellar la condena y todo eso (…) Aquí no hay condenas, pero sellan el caso.
—Insistiendo en el tema de las pruebas, ¿ustedes dan fe de que existen?
JF: Sí y hemos hablado con gente que sabe de estos casos y gente que tiene conocimiento de las investigaciones. Nosotros no hubiésemos publicado este artículo si no hubiésemos pensado que es verdad. Lo que hay que entender es que el artículo lo que básicamente dice es que los EEUU, fiscalías de los EEUU, están investigando a Diosdado Cabello y otros funcionarios del gobierno venezolano y del Ejército venezolano. Eso es verdad, nosotros tenemos las fuentes, es decir, es así. Nosotros no tenemos ninguna duda de eso. El New York Times, después de que publicamos el artículo nuestro, sacó su reportaje y ellos también confirmaron eso. Es decir, no es una gran sorpresa, porque sabemos varias cosas. Hay altos funcionarios, oficiales del Ejército, más que todo, que están sancionados por los EEUU por temas de narcotráfico. Entonces se sabe que en dos administraciones, la de Bush y la de Obama, han señalado a varios funcionarios y están nombrados en estas listas del Departamento del Tesoro. Sabemos lo de Hugo Carvajal, lo que paso con él y sabemos detalles de lo de Leamsy Salazar que es clave también entender, porque puedes decir que él es buena fuente o mala fuente, lo que sea, el punto es que el salió del país y fue a Washington y ya de una genera un testigo en estos casos. Entonces eso te da una idea, eso sí, sin el articulo nuestro. Hablo de lo que se conocía y se ha conocido en estos últimos años de lo que está pasando en Venezuela, además de todo lo que tú ves en Venezuela. Es un país, uno de los mas violentos del mundo, el narcotráfico pasa por ahí, tenemos todos los documentos de las FARC que eran públicos o que se volvieron públicos de que había nexos entre el gobierno venezolano y ellos, aquí hay muchas otras pruebas.
— ¿Ustedes tienen conocimiento sobre “Cartel de los Soles”?
JF: Nosotros no hablamos y ninguna fuente habló del Cartel de los Soles. Hablaron de militares metidos en el narcotráfico. Militares importantes. Sobre otros carteles, claro, lo que estamos hablando es de grupos de funcionarios y oficiales corruptos que trabajan con carteles. En el artículo nombramos dos carteles que fueron desmantelados y que, en esos casos, los fiscales han sacado mucha información que han usado para tratar de formular sus investigaciones y dar peso a sus investigaciones. Entonces sí, hay otros carteles, claro.
— Entendiendo que estas investigaciones las adelantan fiscalías de Nueva York y Miami, ¿conocen la posición del gobierno de EEUU?
JF: No, ellos no quisieron comentar, nosotros no tenemos una buena idea de qué piensan sobre estas investigaciones ni si saben de las investigaciones. Las insitutciones judiciales en los EEUU son independientes del Ejecutivo. No creo, no tengo la sensación de que la administración Obama tenga detalles de estos casos. Yo creo que saben de esto como en una forma muy general. Pero también, lo que te estoy diciendo es suponiendo, yo realmente no sé bien.
— Tomando en cuenta que las leyes venezolanas prohíben la extradición de sus ciudadanos ¿Qué se espera con estas investigaciones de llegar a una sanción?
JF: Eso es algo que escuchamos mucho allá. Es decir, mira, los fiscales tienen que investigar, ese es el trabajo de ellos. Investigar y llegar a poner cargos si tienen las evidencias (…) nosotros lo que escuchamos es que ellos básicamente están haciendo esto de una forma muy paciente, no hay apuro. Están tratando de hacer unos casos muy fuertes y poner los cargos necesarios, sellados o no sellados y después de eso, nadie sabe lo que va a pasar. Yo creo que allá (EEUU), ellos obviamente saben que en Venezuela hay un sistema judicial que es completamente controlado por el Ejecutivo, por el gobierno, y que este gobierno considera al gobierno de los EEUU un enemigo y considera estas investigaciones como parte de un complot en su contra para desestabilizar. Entonces ellos no tienen una esperanza de que bueno, van a poner cargos y que Venezuela los va a extraditar. No, no, yo creo que eso no va a pasar. Lo que puede pasar es lo que le paso al “Pollo Carvajal”, que salió a otros país y ahí lo agarraron. Ahora con esa experiencia y toda esta información que ha salido, ellos no van a viajar. Tienen “país por cárcel”. Entonces eso es una situación en la que yo creo que va a ser muy difícil pensar que ellos van a ser arrestados.

A las puertas de una hyper-inflación?

EN: Recibido por email





Humberto García Larralde
Autonomías Políticas

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Mayo 30, 2015
http://autonomiaspoliticas.blogspot.com/2015/05/a-las-puertas-de-una-hyper-inflacion.html
La atención a los fenómenos hyper-inflacionarios tiende a centrarse en el umbral a partir del cual un alza sostenida de precios puede llamarse hyper-inflación y en los desequilibrios macroeconómicos que lo causan. Pero hay un elemento sicológico que también define esta tragedia; cuando se instala una sensación de pánico en la gente ante la subida incesante de los precios, que la impela a desprenderse de su dinero para comprar bienes, "ya que van a encarecerse aún más". Son expectativas auto cumplidas, pues la compra en previsión de mayor inflación, cuando es compartida por miles, invariablemente impulsa los precios a niveles todavía más elevados.


Tal comportamiento solo puede sostenerse cuando hay una expansión desbordada de medios de pago por la emisión monetaria sin respaldo de parte del Banco Central. Esto suele desatar corridas contra la moneda local, buscando poner los haberes personales o empresariales a resguardo de la inflación. La devaluación que sobreviene precipita una crisis de confianza y la moneda nacional deja de ser percibida como depositaria de valor o como unidad de cuenta. La capacidad del gobierno por tomar medidas drásticas, coherentes y bien fundamentadas constituye un desiderátum para recuperar la confianza en la economía y quebrar las expectativas hyper-inflacionarias.

En Venezuela se incuban todas las condiciones antes mencionadas para la hyper-inflación.
Primero, la reforma de la Ley del Banco Central de 2010 permitió que éste financiara directamente a las empresas públicas, arrojando a la circulación Bs. 920 millardos hasta finales del primer trimestre de 2015, lo que representa un 42% de la liquidez monetaria para ese momento. Pero esta emisión se viene acelerando: en ese trimestre su incremento fue de Bs. 245 millardos, la misma expansión que hubo en todo el año 2014. Estos dineros


"inorgánicos" han posibilitado a PdVSA cubrir las insuficiencias de caja causadas por el pago de misiones, el regalo de gasolina a los venezolanos, el financiamiento a Cuba y a los países de PetroCaribe, el servicio de la deuda china y el pago de impuestos, regalías y dividendos al fisco. Con el financiamiento monetario a PdVSA se han podido validar enormes déficits del sector público, superiores al 15% del PIB durante los últimos cuatro años.

El desborde inflacionario de tal expansión monetaria se agrava por la severa escasez de bienes en los anaqueles y la merma sustancial de divisas para importar bienes, equipos e insumos –la contracción de la oferta-, que exacerba aún más la desesperación de los venezolanos, sobre todo cuando se trata de adquirir medicamentos vitales y bienes de consumo básicos. Además, el desabastecimiento ofrece oportunidades a la acción especulativa de revendedores, que añade otro factor que empuja los precios hacia arriba.

Pero todo lo anterior no sería tan alarmante si no fuera por el salto de garrocha que viene experimentando el llamado dólar paralelo. Este se cotiza en un mercado que, no obstante ser marginal en términos de volumen, se ha convertido en referencia obligada para la fijación de precios al interior de la economía por ser el único –en el disparatado esquema de control cambiario existente- en el que hay acceso libre a la divisa. Como el monopolio de la oferta de dólares la tiene el gobierno y éste se las reserva -ante la caída en los ingresos petroleros- para las importaciones que considera "esenciales" y para pagar el abultado servicio de la deuda pública, queda poco para el sector privado. Además, el otorgamiento de divisas está sujeto al arbitrio discrecional de los funcionarios que deciden al respecto. Queda sólo el mercado paralelo para suplir necesidades no atendidas por el dólar oficial. Percibido como la única "válvula de escape" existente, la demanda eleva el "paralelo" y aviva la inflación. Su disparada a la estratosfera hace que los venezolanos midan sus transacciones en términos del dólar, obviando al bolívar como unidad de cuenta. Y con la inflación más alta del mundo, hace rato que dejó de ser depositario de valor. Ahora se asoma de manera insólita la dolarización de transacciones domésticas, primero con la venta de boletos aéreos al extranjero y luego con la propuesta de vender automóviles en la moneda estadounidense, cuando el único que gana en dólares es el gobierno.

Si éste mostrase un mínimo de coherencia en la conducción de los asuntos económicos, tales desajustes podrían percibirse como pasajeros, de transición, mientras se instrumentasen las medidas para unificar el mercado

cambiario -requisito indispensable para la estabilización de precios a mediano plazo- y, con ello, crear condiciones favorables a la inversión productiva y la generación de empleo, amparadas en garantías legales a la propiedad y al intercambio mercantil.
Pero Maduro hace todo lo contrario, precipitando la crisis de confianza de los venezolanos. Se cierra ante toda posibilidad de aplicar medidas sensatas para repetir ad-nauseaum la imbecilidad de una presunta "guerra económica" como culpable, a la que hay que combatir a sangre y fuego. Esta única respuesta a la crisis alimenta la difundida convicción de que su gobierno no sólo es incompetente, sino que está empeñado abiertamente en destruir la economía. No otra cosa acarrea sus políticas de control, regulación, acoso y prohibición.


Se reúnen así las condiciones de desbordamiento monetario, depreciación acelerada del bolívar y pérdida de confianza en el gobierno, para que cunda la desesperación entre los venezolanos por su bienestar futuro y se desate un proceso hyper-inflacionario. De ocurrir, el empobrecimiento de los asalariados será brutal: no habrá manera de mantener su capacidad adquisitiva y los aumentos de sueldo, justificados por el intento de atajar esta pérdida en el corto plazo, terminarán retroalimentando la inflación. Por eso el movimiento sindical y los trabajadores en general tienen que convertirse en los primeros abanderados de un cambio de 180 grados en la conducción del país.

Chávez embarcó a Venezuela en el Titanic ofreciendo camarotes de lujo, comidas esplendidas, entretenimiento y gloria. Se acercó al cumplimiento de lo prometido repartiendo dinero a diestra y siniestra con el petróleo a $100/barril. Pero ocurrió que su alegre y desprevenida irresponsabilidad provocó la colisión con el iceberg. Ahora, en trance de hundimiento, en vez de correr hacia los botes salvavidas, Maduro saca unos taladros para abrirle más huecos al casco.

¿Y qué hacen los jerarcas del chavismo, los diputados y funcionarios con algún nivel de responsabilidad? ¿Son todos cómplices de este régimen hambreador y expoliador? ¿No hay un mínimo de sensatez para evitar la tragedia que se avecina? Y la oposición democrática, ¿cómo no convertir las medidas que la prevendrían en elemento central del debate político e insistir en el ajuste que el país implora?
No podemos permitir que nos apliquen el letrero que Dante colocó a las puertas de su infierno: "Abandonad toda esperanza".




  
 

Pastor Maldonado, una esperanza

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Es difícil escribir de un piloto de carreras adscrito al gobierno y poseedor de un millonario automóvil Formula 1. No me pregunten por qué, pero Pdvsa, es quien lo paga. Son millones de dólares los que percibe nuestro humilde Pastor, quien, hasta donde yo sé, es un chocador internacional. A donde va, choca. Ese muchacho es chocante, al volante quiero decir, y ha logrado estrellarse en Australia, Mónaco, China y hasta en Caracas.

¿Recuerdan el show que armó el gobierno en el paseo Los Próceres? Invitaron a todos los caraqueños para ver al afamado corredor y su flamante auto. En un camión, ante miles de personas, llegó el automóvil rojo, lleno de calcomanías alusivas a la petrolera venezolana.

La guardia y la policía formaron un anillo de seguridad para que el público no se acercara demasiado. Desde un parlante, un atormentador locutor, repetía: “Este tipo de espectáculos era exclusivo de los ricos, hoy, el gobierno revolucionario, lo trae gratis al pueblo. ¡Esto solo es posible en socialismo!”.

El campeón llegó rodeado de guardaespaldas y de asistentes con llamativos uniformes donde, por todos lados, se leía Pdvsa. El extraño y millonario héroe, saludó a la multitud. Se puso su casco. Hizo rugir su potente motor, y entre vítores y aplausos, arrancó.

Mujeres de franelas rojas con la mirada de Chávez dibujada en el pecho, lloraban histéricas. Hasta yo tenía ganas de llorar, pero no me dio tiempo porque el carro no recorrió ni 100 metros y, como siempre, chocó.

—Nuestro campeón ha tenido un pequeño percance –anunció el perifoneador.

No tengo nada personal contra Maldonado, pero es insólito que cada vez que él agarra un carro, lo choca. ¿No será mejor que Misión Vivienda le regale una casa? Esa sí es difícil de chocar.

Soy un compatriota cooperante, por eso haré una denuncia muy grave: Pastor es un agente a quien la CIA le paga para escoñetar el carro de Pdvsa y conducirla a la quiebra. Hace más daño al patrimonio que los mendigos del Alba y Caricom juntos.

Lo peor, según mis fuentes, es que se está preparando algo grande y muy malo, ya que Maldonado convenció a Nicolás Maduro de conducir el carro presidencial. Hago responsable a la ultraderechabachaquerafascista de lo que pueda ocurrirle a nuestro querido líder.

Según los gringos, de concretarse lo anterior, Pastor Maldonado será la única esperanza que tenemos para salir de esta locura.

Qué ironía, nuestro Pastor es una amenaza y una esperanza a la vez.

@claudionazoa

Vía El Nacional
Que pasa Margarita

EL Nacional y el pequeño chavista interior

EN: Recibido por email



 

Fue el famoso juez estadounidense Potter Stewart, el dueño de una frase memorable que es quizás la que nos puede ayudar a entender el desprecio de muchos venezolanos por “la conducta” de los medios de comunicación: “La censura refleja una falta de confianza de la sociedad en sí misma y es el sello distintivo de los regímenes autoritarios” (sic). El problema por consiguiente, no son los “medios de comunicación”, el problema reside en los hogares, en la familia como base de la sociedad y en la educación del receptor de la información. El problema no está en una película violenta, ni en una telenovela, ni en una noticia, sino en quien es capaz o no de discernir lógicamente sobre la película, la telenovela o la noticia. Es, pues, un problema básico de ignorancia, la televisión no emboba a la gente, es la educación la que debe desembobarla.

Aquí es donde precisamente radica “el problema” de los medios de comunicación venezolanos, porque la arremetida de censura contra los editores de los principales medios independientes, no es otra cosa que un reflejo de nuestra decadencia como sociedad. ¿Creo yo que el segundo hombre más importante de la revolución es el jefe del cartel de narcotráfico, como lo señaló un comandante asignado a la custodia cercana del líder de la revolución? Mi respuesta es no, no creo que Raúl Castro fue el “líder del Cartel de La Habana” como lo señaló su custodio. Pero las preguntas que se hicieron en el pasado y ameritaron una respuesta convincente fueron: ¿estaba Raúl Castro implicado por necesidades financieras de la isla como sostenían los narcotraficantes? ¿Era, como sostienen algunos especialistas, una forma de financiar a las Fuerzas Revolucionarias de Colombia y Nicaragua, en la medida en que Rusia comenzaba a colapsar?, ¿le dieron la orden a estos generales de hacerse la vista gorda para que los grupos insurgentes pudieran financiar su guerra y luego todo se descompuso? ¿O se trató simplemente de un “cartel de generales” “aliados del narcotráfico” como terminó explicando el mismísimo Fidel Castro?

Por eso es que se necesitan medios de comunicación libres y plurales aunque a algunos no nos guste lo que digan, porque de la noticia también emerge algo muy difícil de creer, como, por ejemplo, que el poderoso sistema de inteligencia cubano no se hubiera percatado jamás de los manejos de su generalato o que el sistema de vigilancia electrónica y radares instalado y operado por la inteligencia no se hubiera dado cuenta de los cientos de vuelos del narcotráfico que aterrizaban semanalmente, pero sí eran capaces de derribar a los aviones de “Hermanos al Rescate”.

Pero si en vez de discernir y entender de dónde proviene la noticia, quién y qué credibilidad tiene la fuente, hasta qué punto esa fuente está actuando o no en su propio beneficio, dónde surge la noticia y acreditarle el valor noticioso respectivo, decido que la noticia no me gusta y culpo al medio de comunicación o me creo a pies juntillas que Raúl Castro era el jefe del cartel de La Habana, pues tendría el mismo problema que tiene el lector incapaz de discernir, en su soberbia ignorancia, sobre la libertad de prensa y saldría ese pequeño chavista que muchos tienen que controlar para que la ignorancia no sea la gran ganadora. Porque a fin de cuentas “la censura refleja una falta de confianza” no únicamente en nosotros como sociedad, sino en nosotros como individuos.

Por eso lo más perverso es el silencio masivo del gremio periodístico, incluidos los chavistas, porque lo que está en peligro aquí es la libertad de prensa y sobre todo la libertad de los periodistas en el futuro, porque esas personas, exfuncionarios y funcionarios en ejercicio son “fuentes periodísticas” que tienen constitucionalmente “derecho de expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz” y “de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión”, sin que pueda establecerse censura” (artículo 58) lo que hace que un medio, entre otras cosas, esté imposibilitado para censurarlo. Ahora bien, en todos los casos y sin excepción, tanto el del los diputados Borges y Machado inculpados por funcionarios chavistas de liderar el narcotráfico o funcionar como carteles de la droga, como el del gobernador Capriles, quien no solo fue inculpado de ser líder de un cartel de drogas, sino de prostitución de menores, las fuentes son funcionarios políticos y militares del chavismo, por lo que podría serle, en un futuro, también aplicada la real malicia a Noticias 24, al diario 2001, los directores de prensa del PSUV o Globovisión y también el otro medio que se dice imparcial, que es donde emergieron esas noticias.

¿Tienen los diputados Borges y Machado o el gobernador Capriles derecho de acudir a los tribunales para que se les respete y garantice su honorabilidad? Sin duda alguna. ¿Tienen derecho de ordenar el enjuiciamiento de los directivos de Globovisión o Noticias 24 etc.? De ninguna manera, porque en estos casos la misma Constitución deja claro que: “Quien haga uso de este derecho –en este caso de expresar libremente sus opiniones haciendo uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión– asume plena responsabilidad por todo lo expresado”. Culpar a los medios de comunicación del drama de familia y educación que vivimos es, por mucho, la mayor demostración de nuestro verdadero drama y del tercermundismo que impera en la cabeza de una buena parte de la población, donde manda, sin lugar a dudas, ese chavecito que algunos llevan por dentro y que solo la educación mantiene a raya. 

Vía El Nacional
Que pasa Margarita

Bandas delictivas de periodistas?

EN: Recibido por email

 

 

La acusación contra los directivos de El Nacional, La Patilla y Tal Cual por el delito de difamación, carente de todo sentido por no tratarse de publicaciones que se hayan propuesto ofender, sino informar, sobre la base de fuentes confiables y verificadas, lo cual, por lo demás, excluye todo ánimo difamatorio, pretende sustentarse, para afirmar la autoría de un delito, en un supuesto dominio funcional del hecho que tendrían los directivos de las empresas de comunicación social que permitiría calificarlos como coatores o codominos en la divulgación de noticias que se estiman difamatorias.

Ese dominio funcional del hecho supone que los acusados se habrían puesto de acuerdo para realizar un hecho en  común y habrían dado aportaciones esenciales para la realización de la conducta incriminada, al parecer, según se señala en la acusación, por el control de esos medios como directores o administradores y por cuanto “su conducta resultaba indispensable para tomar las decisiones a través de las cuales dicha persona jurídica divulga su información” teniendo por lo demás el derecho a informar, pero en forma veraz e imparcial.

Sobre la base de estas consideraciones, sin soporte fáctico alguno, se pretende encuadrar en la figura de la coautoría o del codominio de un hecho punible a quienes tienen funciones directivas en una organización o en una empresa de comunicación que no solo tiene un fin lícito, sino que responde a la preservación de un bien o valor fundamental en un Estado de Derecho como es la libertad de expresión, equiparándola a una organización criminal, en la cual, quienes dirigen la empresa delictiva deben ser considerados como coautores por su papel de dominio o conducción de la actividad transgresora, quienes, previo acuerdo en común, llevarían a cabo aportaciones esenciales para la realización del hecho junto al papel de otros miembros de la banda antisocial.

Por otra parte a este exabrupto de equiparación de una empresa de comunicación a una banda criminal se añade la exigencia tergiversada de la traición a la información veraz e imparcial como si estas cualidades de lo que se informa fueran términos rígidos y objetivos correspondientes a lo que realmente ha ocurrido, siendo así que la verdad es un valor que se persigue, una búsqueda hacia la cual se orienta la actividad del comunicador y que exige diligencia en su consecución y convicción de que se actúa de buena fe, encontrándose siempre teñida la imparcialidad por apreciaciones subjetivas propias de la comunicación humana.

Una vez más se impone aclarar que el derecho penal es un recurso extremo y que sus normas deben ser interpretadas en beneficio de la libertad del hombre en salvaguarda de los derechos consagrados en la Constitución, sin colocar sus principios al servicio de intereses ajenos a la justicia, de venganza o de retaliación política.

No hay responsabilidad penal por difamación si no se ofende, sino que se critica o informa; no hay responsabilidad penal cuando se trasmite o replica una información proveniente de una fuente confiable; no hay responsabilidad penal cuando ejerce un derecho y se cumple con un deber, en la medida del interés público de lo que se comunica o se informa y según las auténticas exigencias de la búsqueda honesta de la verdad de lo que se quiere hacer llegar  a la colectividad para contribuir a que se forme una opinión propia; y no hay responsabilidad penal por el simple hecho de formar parte de la junta directiva de una empresa privada sin relación alguna, ni objetiva ni subjetiva, con los pretendidos hechos imputados.

 
Vía El Nacional
Que pasa Margarita