Sunday, September 13, 2026

Editorial El Nacional: Regreso a clases después de los sismos

 EN: https://www.elnacional.com/editoriales/2026/09/regreso-a-clases-despues-de-los-sismos/

El ministro de Educación, Héctor Rodríguez, afirma que todo está listo para que unos 6 millones de estudiantes de la enseñanza pública inicien el curso escolar el lunes. Los sismos del 24 de junio antecedieron el fin de curso anterior y dejaron afectadas 900 escuelas, la mayoría con daños recuperables. Sin embargo, casi el 10% (87) de las 900 reportan fallas estructurales que las inutiliza para el inicio de las actividades escolares. Los alumnos de esas escuelas han sido reubicados en otras cercanas pero quizás en horarios distintos. No se indica si quienes estaban inscritos en esos 87 planteles terminaron el curso pasado y cómo lo terminaron. Las cargas se enderezan en el camino, reza el dicho, que bien pudiera ser el lema de la educación pública y los problemas que arrastra desde, al menos, una década.

Rodríguez, quien era gobernador del estado Miranda antes de ser designado en el despacho de educación en agosto de 2024, tiene respuestas para todas las preguntas que se le hagan sobre la educación pública. Desecha las cifras provenientes de instituciones de la sociedad civil y academias y refuerza las oficiales. Según éstas, ha habido un período de recuperación de la matrícula en los dos últimos cursos escolares, también de mejora económica del personal docente (la remuneración más baja de un maestro sería de 240 dólares), niega que haya un déficit de maestros aunque sí de especialistas y asegura que se puso fin al horario mosaico en las escuelas públicas.

Sobre una demanda potencial de más de 11 millones de habitantes en edad escolar, la tasa de cobertura de 2025 fue de 64%, muy lejos del 76% que se alcanzó en 2016, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), que es el registro más fiable a falta del anuario educativo que dejó de publicarse hace una década. Rodríguez se plantea elevar a 7 millones la matrícula de la enseñanza pública y la construcción de 5 mil escuelas. Es una meta a mediano y largo plazo, porque la urgencia tras los sismos está colocada en la recuperación de las escuelas afectadas y la desocupación de otras 67 que fueron utilizadas para alojar familias que perdieron sus viviendas por los terremotos del 24 de junio.

La educación se parece al país, le dijo el ministro Rodríguez a Román Lozinski, en el sentido de que si se va el agua, tampoco llega a la escuela, e igual ocurre con la luz. Las cifras de Rodríguez sobre la gestión escolar del curso pasado colocan en 178 los días de clase efectivos, contra los 100 del período previo de dos o tres años donde estuvo vigente el horario mosaico que permitía a los docentes, por iniciativa del propio ministerio, ausentarse del aula para dedicarse a otras tareas que le permitieran compensar su muy escasa remuneración. Para el curso 2026-2027, la meta es llegar a los 180 días, inferior a los 200 que marca la referencia internacional.

La asistencia al aula es fundamental para la formación de los alumnos. La educación pública afronta el reto de que permanezcan en ellas y ofrecer clases de lunes a viernes. La calidad de la enseñanza pública y gratuita, que en tiempos muy lejanos fue de alto nivel y con instituciones educativas de renombre, aquejada ahora por tantas contingencias económicas, sociales e incluso político-ideológicas, es una materia pendiente que se arrastra de año en año con muy bajos índices de aprendizaje y rendimiento.

Los datos de tres consultas realizadas por el propio ministerio, en la gestión que precedió a Rodríguez, evidenciaron  a finales de 2024 que la gran mayoría de los alumnos de tercer y sexto grado en las áreas de lectura/escritura, matemáticas y ciencias naturales se encuentran en el nivel más bajo, y hasta muy bajo, de aprendizaje. Inferior incluso a los muy preocupantes datos de otros países de la región.  Expertos que analizaron esos estudios hablaron de una “generación perdida” de niños y adolescentes con dificultades de comprensión, expresión y resolución de problemas que limitará seriamente su avance educativo.

Rodríguez pide que cuando se hable de educación se haga con el ánimo de convocar a la reflexión y a las mejoras. En eso coincide con las propuestas para lograr un gran acuerdo entre Estado, instituciones educativas, sociedad civil y familia que rescate la educación. Disposición hay.

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