Sunday, June 1, 2014

Washington frente al chavismo

En: http://www.lapatilla.com/site/2014/06/01/editorial-el-nuevo-herald-washington-frente-al-chavismo/

Editorial Nuevo Herald

La aprobación en el Congreso de Washington de un proyecto de ley para sancionar a funcionarios venezolanos implicados en la represión contra los manifestantes antigubernamentales en Venezuela es una importante medida contra un régimen que trata de coartar la libertad de expresión.
El senador republicano por la Florida, Marco Rubio, dijo que la Cámara de Representantes “ha dado un paso importante para llamar la atención sobre las violaciones graves de los derechos humanos que se cometen en Venezuela por funcionarios del régimen de Maduro y sancionar a los responsables”.
Falta que el pleno del Senado apruebe el proyecto de ley, lo cual debe tener lugar la semana próxima, y luego que el presidente Obama lo firme. Pero la Casa Blanca ha expresado que prefiere darle tiempo al diálogo entre el gobierno de Maduro y la oposición, aun cuando esas conversaciones hasta ahora no han dado otro resultado que el de servir de cortina de humo al régimen para ocultar la represión.
Entretanto, el chavismo ha allanado el camino para arrestar a opositores, al afirmar el miércoles pasado que hay una conspiración de magnicidio contra el presidente Maduro, e implicando en el complot a importantes dirigentes de la oposición como la ex diputada María Corina Machado, el ex embajador de Venezuela ante la ONU Diego Arria, y el embajador norteamericano en Colombia, Kevin Whitaker.
Washington ha negado la participación de su diplomático en el dudoso complot, y lo mismo han hecho los líderes venezolanos víctimas de las acusaciones. Según la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), en los últimos quince años el gobierno de Venezuela ha denunciado 26 intentos de golpe de Estado, “sin prueba alguna”.
El régimen de Maduro no debe acusar sin fundamento a opositores pacíficos, sino escucharlos. Afronta una grave crisis de gobernabilidad, sus índices de aprobación ciudadana están por el suelo, la economía se tambalea, y la escasez y la inflación mantienen en vilo a los hogares venezolanos.
Y ahora el Congreso de Estados Unidos, con su votación, envía a Caracas el mensaje de que las violaciones de los derechos humanos ya no se pueden ocultar y que deben cesar. No se puede seguir reprimiendo a los que, como dijo la representante republicana por la Florida Ileana Ros-Lehtinen, “buscan ejercer sus libertades básicas de expresión y reunión en Venezuela”. El clamor de los venezolanos ha encontrado oídos en Washington.
Original en el diario El Nuevo Herald (Miami)

4 grados más

En: http://www.lapatilla.com/site/2014/06/01/moises-naim-4-grados-mas/

Moisés Naím

Para usted, un aumento de 4 grados centígrados en la temperatura ambiente no tiene mayores consecuencias. Pero para el planeta, ese aumento en la temperatura promedio es una catástrofe. Y a tenor de las pruebas científicas, hacia ella nos dirigimos si no hacemos nada por evitarlo.
Dice Nicholas Stern, uno de los más respetados estudiosos de estos temas: “A menos que se impulsen acciones contundentes, hay una alta probabilidad de que, dentro de aproximadamente un siglo, el mundo sea en promedio 4 grados centígrados más caliente de lo que era a finales del siglo XIX [antes del inicio del proceso de industrialización]. Este aumento en la temperatura promedio y otros cambios climáticos con él vinculados alterarán la relación de los humanos con el planeta, incluyendo dónde y cómo viven”.
Stern explica que, desde hace 10 millones de años, el planeta nunca ha experimentado semejante aumento de temperatura. Y los seres humanos que solo llevan 250.000 años en la tierra, nunca han vivido en un mundo con 4 grados más. De hecho, durante los últimos 8.000 años, la temperatura media del planeta ha sido estable, fluctuando tan solo entre 1 y 1, 5 grados. Esta estabilidad climática hizo posible el cultivo de cereales, la agricultura sedentaria y el asentamiento de las poblaciones en pueblos y ciudades. A partir de una recopilación de los mejores estudios científicos disponibles, Stern nos ofrece un espeluznante panorama de cómo sería un mundo 4 grados más caliente: el sur de Europa se parecería al Sáhara, mientras que en África este desierto se extendería hacia al sur, con devastadores efectos en países como Nigeria. Habría desaparecido la nieve de la cordillera del Himalaya y esto habría alterado tanto el cauce como el volumen de agua en ríos de los que dependen más de dos mil millones de personas. Lo mismo ocurriría en los Andes y las Montañas Rocosas, en el continente americano. Uno de los resultados de esto es que miles de millones de personas sufrirían de una crónica escasez de agua. Adicionalmente, el monzón del norte de la India, que condiciona la actividad agrícola de cientos de millones de personas, cambiaría radicalmente, provocando desplazamientos masivos de población y drásticos cambios en los patrones de producción y consumo de cereales, granos y hortalizas.
Selvas como la amazónica se verán fuertemente afectadas por la desertificación y por la desaparición de miles de especies que no podrán sobrevivir en el nuevo clima. Se harán más frecuentes fenómenos climáticos extremos como huracanes, tormentas y ciclones con vientos de altísima velocidad. Aumentará el nivel del mar: cuando, hace tres millones de años, el planeta tenía 3 grados más en el siglo XIX preindustrial, el nivel del mar era 20 metros más alto de lo que es ahora. Un aumento de 2 metros por encima de los niveles actuales desplazaría a 200 millones de personas, cosa que es probable que ocurra antes del fin de este siglo.
¿Cuál es su reacción al leer todo esto? Probablemente, encaja en una de estas tres categorías:
A) Negación y escepticismo (“El calentamiento global no está ocurriendo”, “es una exageración”, “son especulaciones y no es seguro que suceda”, “los cambios de temperatura son fluctuaciones normales, y no resultado de la actividad humana”, “también hay consecuencias positivas que compensan los efectos indeseables”).
B) Ocurrirá dentro de mucho tiempo (“Yo no estaré para sufrir las consecuencias”).
C) Fatalismo e impotencia (“No hay nada que yo pueda hacer”, “las tendencias o son ya imparables o revertirlas requiere de esfuerzos que no se van a hacer””los gobiernos no actúan”).
La primera de estas reacciones (el escepticismo) desdeña el hecho de que el 97% de los artículos científicos concluyen que el planeta se está calentando como consecuencia de la actividad humana. E ignora que hay 140 fundaciones que reciben 900 millones de dólares al año de sectores interesados en fomentar dudas sobre el cambio climático. La segunda reacción (“aún falta mucho tiempo”) no toma en cuenta que el proceso se ha acelerado, que los impactos negativos ya están ocurriendo y que se agudizarán en un lapso relativamente breve. La mayoría de los científicos concluye que un aumento de 2 grados ya produciría cambios catastróficos y que, de no revertir las tendencias, este aumento ocurriría en 2036.
Finalmente, la presunción de que ya no hay nada que podamos hacer es, por supuesto, la garantía de que nada se hará. Aunque esto sea cierto, ver pasivamente cómo el planeta avanza hacia la catástrofe debería ser una actitud intolerable. De hecho, sí hay algo muy importante y muy sencillo que todos podemos hacer: decidir no ser indiferentes ante esta amenaza.

Piketty y el capitalismo del siglo XXI

En: http://www.lapatilla.com/site/2014/06/01/ibsen-martinez-piketty-y-el-capitalismo-del-siglo-xxi/

Ibsen Martínez

Si usted quisiese ordenar hoy en Amazon.com un ejemplar de la traducción al inglés de Le capital au XXIe siècle [Capital in the Twenty-First Century], un volumen de 696 páginas cuyo autor es el economista francés Thomas Piketty, descubirá que la edición está agotada: hoy día, el libro de monsieur Piketty es el más vendido en Estados Unidos y gran parte del llamado primer mundo.
Haciendo esta observación comienza mi amigo Andrés Hoyos su comentario, no precisamente al libro de Piketty, sino más bien a la viva reacción que ha suscitado en los medios conservadores del todo el mundo desarrollado.
Publicada en El Espectador de Bogotá el pasado 28 de abril, la nota de Hoyos fue el empujón decisivo que necesitaba yo para decidirme al fin a “bajar” el libro de Piketty a mi tableta Kindle. Y digo “decisivo” porque, tratándose de Hoyos, lector de suma perspicacia y no solamente un editor fuera de serie, sino una inteligencia desprejuiciada en grado sumo, su pieza de opinión vino a sumarse a otras reseñas de las que quizá la más consagratoria haya sido la del economista estadounidense Paul Krugman, premio Nobel de economía en 2008. La nota de Hoyos fue, por cierto, una de las primeras en aparecer en nuestra lengua.
Una de mis propensiones, en modo alguno desinteresada porque me ha dado de comer desde hace ya largo tiempo, es la lectura y glosa de temas económicos; como quien dice de la economía y sus alrededores. Aunque no he terminado de leer el frondoso volumen del profesor Piketty, desde los primeros capítulos he debido rendirme ante su altísimo nivel de disertación [ la proverbial inteligencia gala deslumbra a cada paso pues Piketty es también dueño de una prosa elegantemente persuasiva ] y por la probidad con que arduamente ha obtenido y desplegado su convincente tabla de datos duros.
Un efecto inmediato de la publicación del libro de Piketty ha sido la reacción del elemento conservador, en especial en el mundo anglosajón, algunos de cuyos miembros no han tardado en ver a Piketty como a un autor peligroso. Se trata de algo que remite al origen de la voz “reaccionario”: dícese de quien reacciona con alacridad ante lo nuevo.
Tal es el caso del muy respetado James Pethokoukis, del Instituto Estadounidense de la Empresa, quien advierte en National Review que el trabajo de Piketty debe ser rebatido, porque, de lo contrario, “se propagará entre la intelectualidad y remodelará el paisaje político-económico en el que se librarán todas las futuras batallas de las ideas políticas”. Ciertamente es mucho decir sobre un libro. Casi eqivale a sugerir que debería prohibirse. O quemarse.
¿Qué es lo que hace del “Capital” de Piketty un libro tan insoslayable como denostado? Dejemos que sea Paul Krugman y no yo, simple mortal, quien allegue su mucho más entendido y valioso parecer:
2.-
“El nuevo libro del economista francés Thomas Piketty, El capital en el siglo XXI, es un prodigio de honestidad. Otros libros de economía han sido éxitos de ventas, pero, a diferencia de la mayoría de ellos, la contribución de Piketty contiene una erudición auténtica que puede hacer cambiar la retórica. Y los conservadores están aterrorizados.
“Acusar de ser un extremista de izquierdas a cualquiera que ponga en duda cualquier aspecto del dogma del libre mercado ha sido un procedimiento habitual de la derecha, desde que William F. Buckley y otros como él intentaran impedir que se enseñase la teoría económica keynesiana, no demostrando que fuera errónea, sino acusándola de ?colectivista?.”
3.-
Tengo para mí que el éxito de este libro radica, como señala muy bien una nota editorial de The Economist, en que aborda el tema preciso en el momento más indicado. Ese tema es la desigualdad. Esta noción enfebrece la discusión pública muy especialmene en los Estados Unidos.
Después de desestimar las brechas entre los que tienen y los que no como una obsesión propia de socialdemócratas europeos, los estadounidenses del común, golpeados – e indignados – por los excesos de Wall Street, han comenzado a hablar no sólo de la riqueza y de los ricos, sino de un tópico que hasta hace poco era anatema en la consciencia económica de los americanos: lo redistributivo.
De allí, concluye The Economist, el irresistible atractivo de un libro que sostiene que la creciente concentración de riqueza, aún en tiempos de crisis, es inherente al capitalismo y que recomienda un “impuesto global” a la riqueza cómo única solución progresista y no violenta.
¿Un nuevo Marx? No lo creo, aunque la izquierda, en especial la europea, salude este libro como una nueva biblia. Simplemente, y no es poca cosa, se trata de una nueva aproximación, muy bien sustentada, al debate sobre el tener y el no tener en la posmodernidad que, tarde o temprano, nos alcanzará también a los latinoamericanos no importa cuán regresivos nos haya tornado la resentida bazofia ideológica chavista-kirchnerista.
Confío en poder glosar lo esencial de tal debate en entregas por venir antes de que la Academia Neopopulista Latinoamericana se apropie del mismo y, tal como hace con todo lo que toca, lo sobresimplifique hasta convertirlo en dogma de consignas huecas; es decir, y con perdón de las señoras, antes de que agarren a Pïketty y lo vuelvan mierda.

El curioso golpe de estado de Maduro

En: http://www.eluniversal.com/opinion/140601/el-curioso-golpe-de-estado-de-maduro

FERNANDO OCHOA ANTICH| EL UNIVERSAL
domingo 1 de junio de 2014 12:00 AM
Las irresponsables declaraciones ofrecidas por Nicolás Maduro, denunciando un supuesto golpe de Estado, no impactaron a nadie. La posterior intervención del alcalde Jorge Rodríguez, en la reunión del Alto Mando Político de la Revolución, produjo aún mayor incredulidad. Para colmo, se atrevió a señalar que la oposición venezolana estaría planificando un supuesto magnicidio contactando "a mercenarios provenientes de Europa Oriental y del Medio Oriente". Una verdadera película de James Bond durante los tiempos de la Guerra Fría. Le faltaba un ingrediente: la conspiración del Imperio. Vincular al embajador norteamericano en Colombia, Kevin Whitaker, en un supuesto plan de desestabilización del gobierno venezolano, y señalar su estrecha relación con algunos dirigentes de la oposición: María Corina Machado, Henrique Salas Römer, Diego Arria, Gustavo Tarre Briceño y Pedro Mario Burelli, permitía terminar el montaje del espectáculo.

Eso sí, cometen un sorprendente error: no darse cuenta que los venezolanos ya no creen en sus mentiras. No logran percibir la gran diferencia que existe entre Cuba y Venezuela. No puede ser lo mismo un país que vive en medio de una feroz dictadura comunista de más de cincuenta años de duración y una sociedad acostumbrada al ejercicio democrático y libertario. Ese es justamente el problema que enfrenta el gobierno de Maduro. Los organismos de inteligencia cubanos no entienden lo que ocurre en nuestro país. De allí que se imaginen montajes como el que estamos viendo. Sería muy conveniente que Nicolás Maduro se dedicara a estudiar nuestro proceso histórico y analizara con detalle las permanentes crisis militares que siempre han marcado nuestro devenir como país. En las insurrecciones militares venezolanas, siempre se han repetido como una constante un conjunto de factores que provocan los golpes de Estado.

En lugar de estar inventando tonterías, lo que debería hacer es darse cuenta de los graves errores que ha cometido desde que se encargó de la presidencia de la República. En medio de esta realidad política, no es difícil que surjan las suficientes razones para que pueda producirse un proceso de desestabilización que termine en un golpe de Estado. En una discusión, en medio de una conferencia, con mi amigo Tulio Hernández se me ocurrió una frase que ha sido muy utilizada por muchos articulistas: me refiero a la división que yo hice entre "golpes malos y golpes buenos". Ponía de ejemplo tres insurrecciones militares exitosas: el 18 de octubre de 1945, el 24 de noviembre de 1948 y el 23 de enero de 1958. Dos golpes malos que interrumpieron gobiernos constitucionales y un golpe bueno que derrocó a un gobierno dictatorial y estableció un régimen democrático que, con aciertos y errores, se prolongó por cuarenta años.

Justamente, al discutir sobre el tema de los golpes de Estado en Venezuela con un compañero de armas y de peña me hizo ver, con gran inteligencia mi error en la discusión que había tenido con Tulio Hernández. Definitivamente, no existen golpes buenos, todos son malos, al derrocar un gobierno constitucional. Lo que ocurre es que hay veces, un buen ejemplo es la intervención militar contra Marcos Pérez Jiménez el 1 y el 23 de enero de 1958, en que un gobierno al irrespetar flagrantemente la Constitución Nacional se hace ilegítimo. En ese caso, la Fuerza Armada tiene la obligación de intervenir militarmente para restablecer su vigencia. Marcos Pérez Jiménez, había sido designado ilegalmente como presidente provisional después de desconocer el resultado electoral del 2 de diciembre de 1952. Para colmo, en diciembre de 1957 violó, de nuevo, la Constitución Nacional al no llamar a elecciones y establecer un sistema plebiscitario para continuar en el poder.

Nicolás Maduro, en lugar de estar inventando golpes de Estado y atentados en su contra, lo que debería es dedicarse a reflexionar serenamente las circunstancias que rodearon su acceso al poder. Una importante mayoría de venezolanos tiene justificadas dudas sobre la legitimidad del proceso que lo condujo al poder. No es sólo un problema de votos, de por si importante, sino el permanente irrespeto que se hizo de varios artículos de la Constitución Nacional vigente, acompañado, además, de un permanente abuso de poder. Tampoco se puede olvidar el problema de la nacionalidad. Es un tema permanente de discusión pública. Estas circunstancias tan delicadas se han visto agravadas por la muy compleja situación que enfrenta su gobierno. Si Maduro se dedicara a analizar las últimas encuestas debería convencerse de la imperiosa necesidad de encontrarle una solución política a la crisis. De no hacerlo, será el responsable de un doloroso enfrentamiento nacional.

Tiempo de palabra: Minicidio y otros cuentos...

En: http://www.eluniversal.com/opinion/140601/tiempo-de-palabra

CARLOS BLANCO , WWW.TIEMPODEPALABRA.COM| EL UNIVERSAL
domingo 1 de junio de 2014 12:00 AM
Minicidio y otros cuentos
"DearB.Oba"

Casablanca, Marruecos

Quería decirle que hemos avanzado en el plan de arrancar el fruto aquél, que ni es verde ni es podrido, sino que está en el mero medio. Hemos hablado con la gente del State, usted sabe, donde están Roberta, Rogelia y Rosita, para aquello de los maletines llenos de lechugas (lettuce-$-in English) que necesitamos para comprar lo de pum-pum-pum y si no, entonces lo de bang-bang-bang. Big Plantain* ha descubierto la trama. Sabe que aunque Putin no está metido, el hijo de Putin sí. Se sospecha que nuestro amigo de París, el Jorobado que pernocta en Notre Dame, nos ha traicionado, por eso agarraron los emails que habíamos enviado por Ipostel. Ya le escribí al inspector Clouseau quien ha dicho con claridad que "hay tiempos de reír y tiempos de no reír, y que este tiempo no es ninguno de los dos". Little Bean** ya estableció los contactos para que cuando GodgivenHair*** intente sustituir a Bullchicken****, sea trasladado al Comando exactamente opuesto al del Norte, en el DroneNumberOne, para que ustedes hagan lo de siempre, llevarlo a pasear a Disneyworld.

Su permanente servidora de usted,

María, la del Barrio.

Traducciones del equipo de Inteligencia: *Platanote, **Frijolito, ***Diosdado Cabello, ****Toripollo"



PERO ES TRÁGICO. La guasa alrededor de los correos magnicidas ha sido universal. Salvo individuos que han visto la oportunidad de pasarle factura a María C. Machado y a otros, las fuerzas democráticas en sus variadas formas de expresión, así como chavistas con cierto sentido del ridículo, han desestimado el quincuagésimo capítulo del "Magnicidio según San Nicolás".

El tema es serio, sin embargo. El objetivo del régimen es desmontar la oposición. No es solo en contra de los "radicales" sino en contra de todos, porque sabe que las diferencias que ha habido y hay, poco a poco, bajo el estímulo de las luchas y de la presión unitaria, así como de la comprensión del momento, van en una dinámica de superación. Ya muchos han sido sacados del juego y están presos o exiliados, enjuiciados o perseguidos, pero en la etapa reciente la dinámica avanza de modo selectivo: Leopoldo López, luego María Corina, Antonio Ledezma ya amenazado, e intentos de ilegalización de Voluntad Popular. Pero la ruta represiva no se acabará allí si se la deja pasar; si logran el objetivo en contra de estos dirigentes, irán detrás de los demás, incluidos los más moderados. Dividir la oposición y comérsela a pedacitos es recomendación del libro primario del poder. El poder dictatorial apelará a cualquier instrumento legal o ilegal, pacífico o violento, para lograrlo. Por cierto, resulta deplorable por parte de algunos políticos pedir, asépticamente, "que se investigue" la olla de Maduro, lo que es admitir que pudiera ser verdad la obvia y fétida artimaña ¡contra toda la oposición!



1ª RAZÓN: LAS ELECCIONES. Las victorias democráticas en San Cristóbal y San Diego podrían ser vistas desde una perspectiva polémica en la oposición: ¿calle o elecciones? No por azar la divergencia entre los caminos exclusivamente electoral o exclusivamente de protesta callejera ha estado presente en los años recientes, con argumentos que han ido y venido. Sin embargo, como en un pequeño pero extraordinario laboratorio social se ha visto que las luchas ciudadanas en la calle y las elecciones pueden potenciarse mutuamente, si se cuenta con una dirección decidida y una estrategia adecuada. Esas ciudades se han distinguido por el vigor de la protesta; sus alcaldes se negaron a formar parte de la comparsa represiva en contra de los jóvenes y como represalia el gobierno los encarceló; la protesta siguió y, en ese marco, tuvieron lugar elecciones para sustituirlos y las candidatas ganaron con más votos que los obtenidos por sus maridos en diciembre. Allí ambas formas de lucha se combinaron y han dado los excelentes resultados conocidos.

Esas experiencias se han unido a la necesaria revisión y reflexión que dirigentes opositores y analistas políticos llevan a cabo, por lo cual, salvo los que se han comido el anzuelo del gobierno sobre la necesidad del "deslinde" dentro de la oposición, se puede decir que se marcha hacia un proceso de reunificación. El gobierno pretendió una especie de tente-allá con el diálogo. No pudo cumplir ni siquiera lo acordado con los que asistieron porque Maduro no tiene poder para decidir nada sustancial, que no sea reprimir.



2ª: EL CONFLICTO INTERNO. Chavistas sigue habiendo como arroz, aunque ahora los más fervorosos sean bastante menos y los partidarios de Maduro bastante pocos. Si se habla con ellos, sean de la base militante, o dirigentes importantes, parlamentarios e, incluso, miembros del poder ejecutivo o judicial, puede advertirse el tono entre lastimero e indignado por el desempeño del heredero. Por supuesto, ningún chavista quiere perder el poder, pero hay un fuerte debate sobre el hecho de que algunos estiman que la continuidad de Maduro pone en riesgo la continuidad del chavismo en el poder. Este sector, mayoritariamente de izquierda y con una tradición histórica de aversión a la represión, considera que descansar sólo en los militares, policías y "colectivos" para resolver la crisis política no dará resultados; el sector militarista sí considera que hay que reprimir fuertemente; pero con la contrariedad de niveles importantes de los mandos militares porque "después los enjuiciados seremos nosotros". Los cubanos son los más entusiastas represores. Chávez logró unificar a los civiles y militares, la derecha y la izquierda, los honrados y los ladrones, ahora toda esa mezcla se dispersó y Maduro no tiene capacidad para meterlos en el redil.



3ª: INCREMENTO DE LA POBREZA. Se ha añadido el terrible impacto de las cifras sobre pobreza que el régimen no ha podido ocultar. El incremento de pobreza muestra, como una cachetada, que buena porción de los que supuestamente habían emergido (parcialmente) de las penurias, han vuelto a ellas si es que alguna vez salieron; que no fueron las sabias políticas del difunto sino algo más concreto y banal: precios del petróleo y gasto público; ahora de efectos limitados por el despilfarro, la ineficiencia y la corrupción.Ese batiburrillo, en el marco del colosal desastre de las políticas económicas, ejerce una presión inmanejable para un débil dirigente como Maduro y ahora más debilitado por efecto de su propio desempeño. Vendrán nuevos inventos, meterán a más gente en magnicidios y conspiraciones, pero la verdad verdadera es que un gobierno que parecía estar de llegada ahora parece estar de salida. Solidaridad sin ambigüedad a mis amigos María Corina, Gustavo Tarre, Henrique Salas Römer, Diego Arria y Pedro Mario Burelli; a los otros acusados no los conozco, pero igual supongo su inocencia.

En tres años se transfirieron a Cuba 18.000 millones de dólares

En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140601/en-tres-anos-se-transfirieron-a-cuba-18000-millones-de-dolares

FRANK LÓPEZ BALLESTEROS| EL UNIVERSAL
domingo 1 de junio de 2014 12:00 AM
Si Cuba no ha visto naufragar su economía en la última década se debió exclusivamente a los aportes directos del Gobierno de Venezuela, que solo en tres años transfirió a la isla unos 18 mil millones de dólares, entre préstamos, inversiones o donaciones.

El gobierno del finado presidente Hugo Chávez, y ahora el de Nicolás Maduro, nunca ha dado detalles de esas erogaciones sin control, pero poco a poco los datos oficiales de Caracas y La Habana permiten presentar un estimado de lo que para Venezuela ha representado la alianza con esa nación.

Entre 2008 y 2011 hubo una transferencia estimada de recursos financieros, préstamos e inversiones de Venezuela a Cuba por unos $18 mil millones donde buena parte se ha ido en pago de servicios y la onerosa filantropía bolivariana.

El monto proviene de cálculos recopilados en una investigación de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE), con sede en Estados Unidos, donde se tomaron en cuenta estadísticas oficiales de la isla.

"Cuánto es deuda y cuanto es transferencia (regalo) no lo sabemos. La impresión es que casi todo es transferencia y si hay deuda tiene condiciones muy favorables", explicaba el autor del estudio, el doctor en economía Luis R. Luis, miembro del directorio de la ASCE.

Los flujos financieros a Cuba hasta 2013 provienen en su gran mayoría de Venezuela, pero se desconoce la composición exacta de los mismos. "Algo debía ser deuda pero las cifras no la muestran", dice Luis.

Un documento oficial de la Unión Europea reveló los 31 millardos de dólares de deuda externa cubana al 2008, donde aparecía Venezuela como el principal y primer acreedor de la isla con $11.4 millardos.

Ambos países tienen un convenio desde 2003 mediante el cual Cuba presta servicios médicos y sociales al país y esto se paga con el envío de unos 100 mil barriles de petróleo diarios. No obstante, desde hace una década Venezuela es el mayor socio comercial de ese país.

Unos 44.800 cubanos están prestando servicios en las misiones sociales que comenzaron en 2003, según la última cifra oficial reportada en 2012, pero fuentes revelan que la llegada de personal viene en descenso. Si se toma en cuenta que Venezuela paga a Cuba parte de sus servicios de profesionales con crudo, en 2013 el Gobierno habría sufragado en promedio 91.000 dólares por cada persona, 7.600 dólares al mes.

Trampolín verde

Después de 2011 continuó yendo petróleo a Cuba pero los números de la isla indican que el valor de los servicios de médicos, maestros o asesores hacia Venezuela son mucho mayores que el valor del petróleo.

En 2012, siempre de acuerdo con cifras oficiales de Cuba, este país tuvo un superávit de $6 mil millones en su comercio total con Venezuela. "De aquí que no se acumula deuda y pudieran estar reduciendo rápidamente alguna deuda que exista", señala el doctor Luis.

En todo caso, lo importante no es la deuda sino el hecho que Venezuela envía petróleo por el cual Cuba paga con servicios evaluados a precios altos.

Para Luis, los datos oficiales dejan ver que entre 2012 al 2013 estas transferencias se han evaporado y lo que hay principalmente es el canje de servicios cubanos por petróleo.

De acuerdo con estimados que realizó el economista cubano Carmelo Mesa Lago, basado en cifras de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), y en estadísticas de la isla, Venezuela desembolsó $5,6 millardos en 2008, para el pago de médicos, enfermeros y otros profesionales antillanos.

Por otro lado, de los flujos de la banca internacional se desprende que Cuba ha obtenido recursos financieros netos de Venezuela hasta el 2011.

"¿Son estos préstamos o transferencias?", se pregunta Luis. "Ya que Cuba no indica la existencia de deuda se debe suponer que son transferencias o una donación".

Un dato oficial ayuda a responder. Hasta 2011, 70% del Fondo para la Cooperación Internacional del Banco de Desarrollo de Venezuela (Bandes) se destinó a "apoyar" al gobierno cubano para sufragar programas entre ambos países.

Cuba, con una deuda de $1.193 millones al Bandes según se desprende de un reporte de la entidad al que accedió El Universal, es el país que más compromisos mantiene, sin conocerse bajo qué condiciones se acordaron los llamados "préstamos solidarios".

6 de cada 10 ciudadanos creen que se violaron DDHH al controlar protestas

En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140601/6-de-cada-10-ciudadanos-creen-que-se-violaron-ddhh-al-controlar-protes

EUGENIO G. MARTÍNEZ| EL UNIVERSAL
domingo 1 de junio de 2014 10:43 AM
Caracas.-Los métodos usados por el Ejecutivo Nacional para controlar las protestas que ocurrieron durante los meses de febrero y marzo fueron violatorios de los Derechos Humanos, según la opinión de 63% de los venezolanos.

Según los datos del último Venebarómetro solo 33% de los ciudadanos considera que el accionar del Gobierno respetó los DDHH. Cuando se analiza esta percepción por autodefinición política, solo quienes se autodefinen como chavistas avalan el proceder del Estado. No obstante, la mayoría de los opositores (87%) y de los neutrales (65%) aseguran que existió algún tipo de violación a las garantías fundamentales de los ciudadanos. Con esta opinión solo coinciden 33% de las personas que se autodefinen como chavistas.

Por clase social 71% del segmento A/B, 61% de la clase C y 55% de los ciudadanos que se ubican en la clase D concuerdan en que el Gobierno violó los DDHH.

GNB mal valorada
La actuación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) para controlar las protestas de febrero y marzo no es bien valorada por los ciudadanos. 53% considera que los efectivos militares atacaron a civiles desarmados. Con esta percepción concuerdan 85% de los opositores y 57% de los neutrales.

No obstante, quienes se autodefinen como chavistas tienen una percepción completamente distinta: 77% de los ciudadanos identificados con la revolución descartan que la GNB atacara a civiles desarmados, opinión de la que solo difieren 20% de quienes se auto definen como oficialistas.

La posibilidad que la GNB actuara junto a los colectivos para reprimir las protestas divide a los venezolanos. Mientras 49% considera que ambos grupos actuaron en coordinación contra los manifestantes, 39% de los ciudadanos lo rechaza. 11% de los venezolanos declina responder esta interrogante.

Rechazan salida de los colectivos
En algo coinciden chavistas, opositores y neutrales. La salida a la calles de los colectivos como mecanismo para defender al gobierno de Nicolás Maduro fue incorrecta. Esta opinión es compartida por 53% de quienes se auto definen como chavistas, 93% de los opositores y 83% de los neutrales.

Bloques de similar tamaño
Según el Venebarómetro quienes se autodefinen como chavistas y como opositores forman dos bloques de similar tamaño en este momento. 37% de la población se auto define como oficialista y 37% se inclina a decir que es opositor. El segmento de los neutrales se ubica en 23%.
En la medición del mes de enero de este año, 35% se auto definía como chapista, 29% como opositores y 29% como neutrales, lo que implica que el segmento opositor ha crecido a costa de los neutrales pero no ha logrado mermar el apoyo de quienes se auto definen como oficialistas.
El Venebarómetro se realizó entre el 10 y 22 de abril de 2014, cuenta con una cobertura urbano-rural de todo el país. Se realizaron 1.200 entrevistas en hogares para un error muestral de +/- 2,37% y un nivel de confianza de 90%. El levantamiento del campo correspondió al Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVad).
La característica de la muestra usada para el Venebarómetro es la siguiente: 16% del segmento A/B, 54% de la clase C y 29,7% de la clase D.