EN: https://www.elnacional.com/editoriales/2026/08/lo-que-salio-mal-el-24j/
A retazos, a cuentagotas, el país se va enterando de la magnitud del desastre causado por el doblete sísmico del 24 de junio y de los factores que convirtieron un evento natural en una catástrofe sin precedentes. Nos preguntábamos en una nota editorial del 9 de julio si los venezolanos serían informados sobre la responsabilidad del Estado en el desplome de construcciones a su cargo en la zona más afectada (La Guaira) por los movimientos telúricos. Tal reconocimiento, impropio en las circunstancias que vive el país desde hace más de dos décadas, permitiría suponer que las nuevas tareas de reconstrucción se harían a cabalidad. Esperamos, sin embargo, que así sea.
Ofrece confianza la presencia en el país de una misión internacional que evalúa los daños causados por los terremotos y apoya las primeras fases de la recuperación. El ingeniero estructural japonés-estadounidense Hideki Miyamoto -fundador y director ejecutivo de Miyamoto International- trabaja junto con un grupo de entre 80 y 100 ingenieros nacionales e internacionales en el análisis de las edificaciones afectadas. El objetivo es determinar cuáles de esas estructuras pueden ser reparadas, cuáles representan un riesgo y cuáles deben ser demolidas.
Miyamoto, nacido en Tokio en 1963, y formado en ingeniería sísmica en el Instituto Tecnológico de Tokio y en la Universal Estatal de California, fue reconocido en 2024 por su trayectoria en ingeniería, reducción del riesgo de desastres y respuesta posterior a desastres y conflictos. Lo avala haber participado en la reconstrucción de edificaciones en Haití, China, Nepal, Ecuador, México, Indonesa y Turquía, entre otros muchos países
Hasta la fecha han evaluado 6.000 edificios gracias a la cooperación financiera del Departamento de Estado de Estados Unidos. Un tercio de los edificios está colapsado o está a punto de colapsar. El equipo de Miyamoto está obteniendo más detalles sobre los requerimientos de demolición y de remoción de escombros, que exige la utilización de maquinaria especial de la que se carece en el país. “Es algo, dice, en lo que podemos ayudar los equipos internacionales”.
Miyamoto atribuye la razón principal de los colapsos de los edificios a la geología de la zona (La Guaira) que tiene capas muy profundas de suelo blando que amplifica el movimiento tectónico, y los edificios más altos son más sensibles. El experimentado ingeniero japonés-estadounidense cree que lo que salió mal en Venezuela “es que no existe un buen proceso de inspección, no se hicieron las inspecciones adecuadas para asegurarse de que los edificios se construyan y mantengan correctamente”.
“Si tienes un edificio sin ningún código de cumplimiento o sin una orden de construcción, eso significa, esencialmente, el colapso. Esa combinación realmente es mortal, y además esta zona está muy cerca de la línea de falla”, dice, aún con mayor claridad Miyamoto, quien insiste en que es necesario asegurar que la investigación técnica es correcta y los cimientos están construidos tal y como fueron diseñados. Si eso se hace, remata, “entonces no hay problema”.
Miyamoto cree que la reconstrucción va por el camino correcto, cree también en la capacidad de los ingenieros que están en el campo y confía en que La Guaira, con su mar y sus montañas, será un lugar más bonito de lo que era antes si la reconstrucción “se hace bien”.
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