Monday, July 6, 2026

Editorial El Nacional: Un semáforo para Miraflores

 EN: https://www.elnacional.com/editoriales/2026/07/un-semaforo-para-miraflores/

Ningún país en el mundo -con gobiernos electos o no electos- nombra más comisiones que Venezuela. Activa comisiones, sería la expresión correcta para no herir la susceptibilidad de Delcy Rodríguez. La hermana presidenta, asesorada a su derecha por el hermano Jorge y a la izquierda por el simpar Diosdado, ha activado comisiones para todo. Qué nadie dude de su dedicación. Una, por ejemplo, chequea que los interruptores, y se asegura -eso se dice- que al presionarlo aparezca o desaparezca la luz. Como en los países normales. Hay otra que procede igual con los grifos del agua. Y una más se ocupa, según Delcy, de dibujar semáforos rojos (el color de antes) en las estructuras que sin desplomarse son inhabitables.

La rueda de prensa de Delcy Rodríguez, flanqueada por el número dos (JR) y el número tres (DC), es la evidencia de una forma de hacer las cosas que equivale a no hacer nada o muy poco. Contra toda evidencia, la que le expusieron los periodistas -es una lástima que no hubiera más de Telesur-, Delcy se refugiaba en “no generalices “ y en la enumeración de las cosas que había hecho con el paso de las horas después de los dos terremotos: activó un decreto, activó llamadas a Naciones Unidas, activó instrucciones, activó un comando, activó un centro de acopio. Y como en el caso del interruptor, la luz no apareció, y menos sus órdenes de despliegue se tradujeron en despliegues efectivos en la zona cero ni a las 24 horas, ni a las 48 horas. ¡Pero basta ya de generalizaciones!

Así han mandado durante 27 años y contando. Muy pocas de sus “activaciones” le llegaron a la gente, a los gobernados, acostumbrados a los apagones, a la llegada del agua cada tanto, a la carestía de la vida, a las escuelas sin clases y sin maestros y a los hospitales sin insumos ni doctores. Las activaciones solo funcionaron cuando se prometió cárcel y plomo. Ahí nunca llegaron tarde. Incluso se anticiparon y metieron presos a venezolanos por lo que podían estar pensando o por lo que comentaron en sus teléfonos.

La comisión que pinta semáforos rojos en los edificios que apenas están en pie pero se pueden derrumbar con un soplido, debería también  pintar semáforos de otros colores -blanco o azul, adoptados ahora por el poder- para identificar, por ejemplo, el Palacio de Miraflores como el epicentro del colapso institucional de la nación, privándola de su capacidad para construir algo, cualquier cosa, en favor de la población; aniquilando su capacidad para producir una respuesta inmediata -no horas después, no en la mañana del día siguiente…- en caso de una emergencia nacional; anulando su capacidad para prevenir y, por tanto, ayudar a las familias venezolanas a protegerse.

Miraflores está en pie pero debe ser habitado por gente que asuma responsabilidades, que reconozca carencias y errores en lugar de atacar a los “laboratorios mediáticos” y ofender el sentir de las miles y miles de víctimas.

Quién se haya tomado un tiempo para ver la rueda de prensa de Delcy y sus dos apuntadores, de una hora de duración, alguien por ejemplo de una nación que solo aspira ser normal, habrá percibido que todo estaba preparado, y, como si fuera el programa televisivo de Diosdado, se activó a simpatizantes para que aplaudieran las activaciones de Delcy. La pregunta es si puede compaginarse tal cosa, la preparación de una escena nada espontánea, con un sentimiento sincero de solidaridad con la penuria y el dolor que vive el pueblo venezolano.

Ni una palabra de la rueda de prensa aborda un tema crucial: cuáles fueron las edificaciones que se derrumbaron, por qué se derrumbaron, sobre qué terrenos estaban construidas, quién autorizó su construcción, quien o quiénes las construyeron, qué materiales emplearon, cuántas eran de la Misión Vivienda. Sobre eso se activó -y con eficiencia- el silencio.

No comments:

Post a Comment