Desde que Hugo Chávez y sus adláteres se instalaron en el poder, la oposición democrática ha mostrado un excesivo celo por la legalidad y otras formalidades, incluso cuando sus acciones desmentían sus palabras. Un todavía no reconocido complejo de culpa por canalladas más ajenas que propias y una no aceptación de la realidad, fuese por miedo o comodidad, incidieron para que durante un buen trecho del régimen las decisiones estuvieran en manos de leguleyos y no de políticos. Después, fueron los economistas.....
EN:
No comments:
Post a Comment