I
Los libros de Cioran deberían tener una advertencia en la portada semejante a las cajas de cigarrillos: “Estas elucubraciones pueden afectar seriamente su sistema nervioso”, acompañada de la foto de un insomne con un libro en la mano y un botellón de melatonina en la otra.
El filósofo Emil Cioran nació en Rășinari, un pueblo de Transilvania, la llamada “tierra más allá del bosque”, donde hacía de las suyas el conde Drácula. Su apellido tiene un son de antibiótico. 500mg de Cioran (lo que pesan un par de hojas de uno de sus libros) puede hacerte hipersensible al dolor o un incurable crónico.
Para ir entrando en calor, aquí les va una de sus píldoras:
No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan meticulosamente como el tiempo.
No estoy tan de acuerdo. Prefiero los males tolerables a los violentos. Andar en un carro al que le falla la batería es menos grave que en uno al que le fallan los frenos. Lo atractivo del filósofo de Transilvania no es solo lo demoledor de su pensamiento, sino lo bien que se ajusta a nuestra situación actual (una lenta y lerda actualidad de dos décadas)......
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