Sin duda fue el comandante Chávez el que popularizó las palabras cuarteleras, es decir, las groserías, los gritos desaforados y la furia real o fingida (bien fingida) como plato fuerte del discurso político nacional. No es que no lo hubiese antes, en la república anterior o sea, en la democracia. Pero imagina uno mal a un presidente, no te digo al doctor Caldera, que ni jugando dominó las pensaba, o al estadista Betancourt, que ya estaba puliendo su silla para la historia, pero tampoco al muy catón Herrera Campins o los laicos y algo libertinos Pérez o a Lusinchi… ni en general a nadie de alto rango dando gritos con eso que llaman groserías o malas palabras. Por supuesto, debe haber excepciones pero no las recordamos.....
No comments:
Post a Comment