EN: Recibido por email
Saludos,
Nicolás Maduro vuelve a amenazar, a través de su fiscal, con imputaciones a María Corina y a Edmundo.
Pero son sólo amenazas. No pasa de allí.
Tal vez sabe que, si los imputa, sólo se estará imponiendo un “auto-ultimátum”.
Aló, Telefónica?
Lo de Telefónica es vergonzoso.
Por favor avísennos si hace falta explicarlo por aquí, o si se explica suficientemente por sí solo.
Medalla de Honor
Pocas cosas pueden demostrar mayor calidad humana que llevar en el pecho una medalla de honor por tener la valentía de enfrentar a un tirano que la hace la vida miserable a millones de venezolanos dentro y fuera del país.
Digo esto porque Maduro, con sus ataques personales a artistas e influencers, no hace más que repartir medallas de honor a venezolanos talentosos, exitosos, financieramente independientes, y que han logrado el éxito con su trabajo y esfuerzo: lo han sudado pues. Y no se lo deben a nadie, mucho menos al tirano.
Lele Pons; humoristas como George Harris, Chataing y Marko; actores como Franklin Virgüez, Catherine Fullop, Edgar Ramírez y Amanda Gutiérrez; cantantes y músicos como Gabriela Montero, Franco de Vita, Rawayana, Voz Veis, Danny Ocean y Joaquina; caricaturistas como Rayma y Edo, por sólo nombrar algunos pocos ejemplos, porque son muchos los que merecen estar en esta lista, que no es exhaustiva.
Venezolanos que por mérito propio lograron el éxito dentro y/o fuera del país y que no le deben nada al régimen ni a nadie. No dependen de las dádivas de Maduro. Tienen la fuerza necesaria (y el valor) para impulsar la lucha de los venezolanos por la libertad, y asumir los costos que toda lucha contra un régimen tiránico conlleva.
Venezolanos valiosos que, como no viven de la teta del estado, Maduro no puede coaccionar.
“Sus familias están en Venezuela” les grita Maduro desde un charco de estiércol, con lo cual sólo logra aumentar el tamaño las medallas de honor que ya les impuso.
Los amenaza con “acabar sus carreras”, como si del Potro Álvarez, Roque Valero, Omar Enrique o Winston Vallenilla se tratara. Necesita urgentemente una buena dosis de Ubicatex.
Maduro sólo logra visibilizar el aporte de estos talentosos venezolanos a nuestra lucha.
La otra cara de la moneda
Pero, en la misma medida en que los ataques de Maduro hacen brillar a quienes los reciben, proyectan una sombra sobre quienes se esconden temblorosos.
Sobre quienes “pasan agachados” creyendo que pueden engañar a sus conciencias, porque a ningún venezolano engañan.
Cada ataque de Maduro a los valientes es un golpe a los cobardes.
A los que hacen como el avestruz o, peor aún, a los que vendieron su alma al diablo.
No son sólo los artistas
¿Y que me dicen de los periodistas?
Hay excelentes periodistas venezolanos haciendo el trabajo desde el exterior. Y también en Venezuela! Asumiendo los riesgos en tiempo real.
Mientras unos callan y sucumben a la censura y autocensura, otros apelan a lo que tengan a mano, así sea sus redes sociales personales, para hacer el trabajo.
Lo mismo aplica a opinadores y analistas: hay algunos haciendo el trabajo dignamente desde Venezuela.
(De militares y policías represores no vamos a hablar hoy por aquí. Esos merecen un editorial exclusivo para ellos).
Los más Importantes
Pero epa, cuidado y olvidamos a los más importantes.
Los dirigentes políticos y sociales que están siendo amenazados, perseguidos, encarcelados, torturados y asesinados.
Desde jefes de partidos hasta dirigentes de base, miembros de comanditos, voluntarios, testigos, menores de edad y pueblo llano.
Esos son los que están poniendo la carne, su propia carne, en el asador.
Vaya desde aquí, a todos los anteriormente nombrados, nuestro respeto y profundo agradecimiento.
Los frutos de la libertad los disfrutaremos todos por igual, pero los costos de conseguirla recaen con mayor fuerza, e injustamente, sobre unos pocos.
¡Valientes!
No comments:
Post a Comment