Una mujer angustiada concentra la atención de la opinión pública y se constituye en metáfora de un país martirizado por un régimen que no le ha ahorrado sufrimientos. Si Nicolás Maduro creía que iba a recomponer su deteriorada imagen, con el sobreseimiento y excarcelación de un grupo de presos políticos, se equivocó de plano. Al contrario. En el grupo se encontraba una mujer de la que poco se había hablado. No es diputada, no es militante de ningún partido, ni siquiera fue detenida en una protesta. El régimen de Maduro la sometió a la infernal cárcel venezolana por ser vecina de Iván Simonovis, otro preso político, que se escapó de su casa donde cumplía pena por crímenes que no cometió.....
EN:
No comments:
Post a Comment