Friday, July 27, 2012

Los héroes de nuestro tiempo

Nota del Blog: A continuación se publica el interesante artículo de Fernando Mires, relacionado con el fallecimiento del luchador cubano, Oswaldo Payá. En el siguiente Post también publicamos el artículo de Gustavo Coronel sobre el artículo de Mires, acompañado con un comentario del Blog.


En: http://polisfmires.blogspot.com/2012/07/fernando-mires-los-heroes-de-nuestro.html#!/2012/07/fernando-mires-los-heroes-de-nuestro.html

Fernando Mires


A Oswaldo Payá
¿Tiene que ver algo Oswaldo Payá con Ernesto Che Guevara? Aparentemente nada. Y, sin embargo, tienen que ver. Ambos fueron consecuentes con sus palabras. Ambos forman parte de la historia de Cuba. Ambos murieron de modo trágico. El guerrillero es un mito; el defensor de los derechos humanos, un símbolo. Pero, sobre todo, ambos fueron héroes en los respectivos tiempos que vivieron. Así, mientras el Che signó con su vida un periodo marcado por la violencia, la guerra y la muerte, Oswaldo Payá entregó su persona a los ideales de la libertad, de la paz y de la democracia.
Somos más hijos de nuestro tiempo que de nuestros padres, dice un proverbio. Y parece que es cierto. Por lo menos los dos nombres aquí señalados llevaban en su frente la marca indeleble del tiempo que habitaron. Guevara, hijo de las tradiciones de los siglos XlX y –sobre todo- del XX: el más tétrico de la historia universal (tres guerras mundiales; dos calientes y una fría que también fue muy caliente) fue –qué duda cabe- un héroe de su tiempo: Una de las razones por las cuales tantos jóvenes se identificaron con su figura.
Pero igualmente fiel a su tiempo fue Oswaldo Payá, cuyo nombre se agrega al de tantos quienes desde Camilo Cienfuegos (tan místico como Payá) han muerto “misteriosamente” en la Cuba de los Castro.
Che Guevara, héroe de su tiempo, nunca habría podido serlo en el nuestro. En el mejor de los casos habría sido un terrorista, como los criminales de las FARC. Del mismo modo, un hombre como Payá que predicaba la reconciliación, los derechos humanos y la democracia, habría sido considerado en el tiempo de Che Guevara, un burgués ingenuo, o simplemente un loco. Luego, entre ambos personajes no sólo media el tiempo; media, además, mucha historia. Eso quiere decir: más que una diferencia entre dos periodos, ambos están separados por dos culturas. O para expresarlo en clave de síntesis: los tiempos de ambos héroes menos que cronológicos son, aunque antagónicos, paralelos; e incluso simultáneos.
Che Guevara –precisemos- no era un náufrago histórico. Su nombre es tributario de una gesta que proviene de la Francia de la guillotina, de las masacres que cometieron Lenin, Stalin y Mao, de los a veces genocidas “socialismos de tercer mundo” (Pol Pot, Kim il Sung; y hoy Gadafi y el- Asad)
Oswaldo Payá tampoco era un nombre aislado de la historia. Su lucha viene de la línea trazada por Gandhi, Luther King, Mandela, y luego por los disidentes de las dictaduras comunistas como Walesa, Havel, Sajárov (para nombrar sólo a los más conocidos). Dos historias contemporáneas que no pueden ser más diferentes entre sí. Pues, la primera, la de Guevara, pertenece a la de la lucha por el poder. La segunda en cambio, la de Payá, pertenece a la de la lucha por la libertad. Razón de más para que la junta militar que hoy preside Raúl Castro idolatre el nombre del Che, y tema -como sólo el diablo sabe temer la mención de Dios- el nombre de Payá. ¿Por eso debió morir Payá?
Para seguir con la comparación, Guevara pertenece a una historia cuyas raíces se hunden en esa violencia militarista y montonera que marca la historia de América Latina desde la Conquista, pasando por la Independencia, hasta llegar a nuestros días. Payá, en cambio, pertenece a la historia de la resistencia democrática a las tiranías, historia que comenzó a despuntar con nitidez en las luchas pacíficas en contra de las dictaduras del Cono Sur. Por ejemplo: en las Madres de la Plaza de Mayo, antes de que se convirtieran en una oficina del “cristinismo”, o en la Vicaría de la Solidaridad del Chile de Pinochet. Esa misma línea ha alcanzado hoy un gran relieve en la Cuba del siglo XXl.
La lista de los mártires y héroes caídos por el delito de levantar las banderas de la libertad ya es muy larga en la isla. Demasiado larga. Tan larga como la dictadura militar de los Castro. Por esa razón, Payá será recordado en el futuro junto a nombres como Camilo Cienfuegos, Pedro Luis Boitel, Orlando Zapata, Laura Pollán, Wilman Villar, y tantos otros héroes cubanos caídos.
Los héroes de nuestro tiempo, también en Cuba, no son los heraldos de la muerte que anunciara César Vallejo. No están dispuestos a matar a nadie pero tampoco quieren inmolarse. Son amantes de la vida y sus pequeñeces; cuidan de sus familias; muchos son religiosos, y en alguna medida, conservadores. No están guiados por grandes ideologías; ni siquiera son utópicos. Sus principios libertarios son elementales. En cierto modo ellos son “minimalistas”. Sólo luchan por tres libertades:
- La libertad de movimiento, vale decir, por el derecho que nos corresponde a desplazar nuestro cuerpo a lo largo y ancho del mundo que habitamos.
- La libertad de palabra, pues sin palabras no hay pensamientos.
- La libertad de asociación, ya que si no nos asociamos quedaremos solos frente a los peligros que nos rodean.
¿Y los derechos económicos y sociales no son derechos? -preguntará más de alguien-. Por supuesto que lo son, habría respondido con toda seguridad Oswaldo Payá. Y para que se cumplan es preciso luchar por ellos. Pero, convengamos, esa lucha será imposible si las tres libertades, esas simples y elementales tres libertades, no están garantizadas por nadie
Llegará un día, más temprano que tarde, en que esas tres libertades también estarán garantizadas en Cuba. Cuando eso ocurra, incluso quienes hoy las niegan, podrán gozar de ellas. Tendrán, por ejemplo, el derecho a mantener “el museo de la revolución”, visita obligatoria para las manadas de turistas que atestan la isla. Pero a su vez, los futuros gobernantes de la Cuba democrática no sólo tendrán el derecho, tendrán, además, el deber de construir el “museo de la resistencia”. Allí, entre tantos otros, penderá el retrato y yacerán los escritos de Oswaldo Payá, héroe de un tiempo que todavía no es definitivamente el nuestro: El tiempo de la vida.  
 Fernando Mires, 26 de JULIO de 2012

Fuerza armada nacional 1998-2012

En: http://www.noticierodigital.com/2012/07/fuerza-armada-nacional-1998-2012/

Rocío San Miguel

26 Julio, 2012
¿En qué difieren y en qué coinciden las Fuerzas Armadas que existían en la coyuntura electoral de 1998 y la actual? Las coincidencias existen. Para entonces había un sentimiento de reivindicación como ahora orientado a rechazar los privilegios de unos pocos en desmedro de la mayoría.
Para 1998 los “pupilos” eras señalados con desprecio entre compañeros y subalternos, hoy la boliburguesia militar es rechazada generalizadamente, pues refiere a modos de vida inexplicables en términos de salarios militares, con el agravante que esta nueva casta militar detenta un enorme poder en la institución sin respetar siquiera los principios de obediencia, disciplina y subordinación, lo que equivale para quienes forman parte de ella, que aún siendo subalternos en algunos casos, desplazan y dan ordenes a superiores, algo nunca antes visto en la Fuerza Armada Nacional.
Otra coincidencia es que continúa siendo la institución Fuerza Armada Nacional un sector isla para la sociedad en su conjunto como lo era para 1998, a pesar de la cacareada unión cívico-militar que pregona el presidente Chávez, un concepto inmaterial.
Inexplicablemente el liderazgo económico, social y político abandonó los vasos comunicantes con la institución militar en la cuarta república, situación que deliberadamente la quinta consolidó. Haga usted la prueba de pedir a un oficial de alto rango que escriba los 7 nombres de poder en el área política, social y económica del país y pasará el examen. Pida la tarea al liderazgo civil de indicar los nombres de los 7 individuos que conforman el alto mando militar y acaso atisban a colocar el nombre del Ministro de la Defensa.
Por su parte las diferencias son muchas. Para 1998 se respetaba el paradigma constitucional de funcionamiento de la FAN. Hoy se desprecia este paradigma desde el poder con el agravante de forzar la existencia de una “Fuerza Armada Nacional Chavista” que no está orientada a defender la Integridad y soberanía nacional sino al líder de una llamada revolución.
Los eventos de 1992 y 2002 no fracturaron la FAN. Sin embargo de cara al 2012, las tentaciones en las que pueda incurrir como lo está haciendo un sector del Alto Mando Militar ampliado de desconocer abiertamente la Constitución y considerar a los opositores como traidores a la patria y por tanto enemigos de la FAN, pudiera generar una ruptura.
Esto aunado al rol cada vez más político de la milicia nacional bolivariana que continua siendo rechazada por la mayor parte de los integrantes de la institución militar por haber sido negada su creación por el pueblo venezolano, en el Referendo de la Reforma Constitucional 2007 A partir de este mes de julio de 2012, ha comenzado un aceleramiento para el logro de las condiciones objetivas de actuación de la FAN que necesita el proyecto de permanencia en el poder del presidente Hugo Chávez. En los próximos artículos nos referiremos a estas, para estar alertas desde la ciudadanía demócrata de este país.

El poderoso Grupo La Colina

En: http://www.noticierodigital.com/2012/07/el-poderoso-grupo-la-colina/

General Carlos Peñaloza

27 Julio, 2012
*** El grupo de técnicos organizado por Teodoro Petkoff, cuyo control sobre la campaña de Capriles es absoluto, muestra una peligrosa e inexplicada confianza en el CNE y en el talante democrático de Chávez.
El sábado pasado se realizó un foro en la Universidad Metropolitana promovido por el Grupo La Colina para tratar en público temas técnicos de la campaña de Henrique Capriles. Asistieron dos bandos bien definidos. Uno de ellos, obviamente, el Grupo La Colina. Al otro lo bautizaré, para diferenciarlo, el Grupo del Valle.
Una semana antes del foro me reuní con Juan Mijares, gerente general del Comando Venezuela, quien manifestó interés en discutir la posibilidad de fraude durante la totalización de los votos que sean depositados el 7 de Octubre. Mijares es el jefe del “Grupo La Colina”, el cual está compuesto en buena medida por ingenieros provenientes del MAS. Desde su fundación en el 2002, este equipo, que encarna a una pequeña minoría del voto opositor, en la MUD y el Comando Venezuela, ha tomado el control de los asuntos técnicos electorales y las relaciones del candidato con el CNE. Es evidente que está dirigido tras bastidores por Teodoro Petkoff.
Petkoff creó además para distraer la atención a un grupo paralelo denominado “Ojo Electoral”, integrado por miembros del Grupo Gumilla, cofradía de jesuitas seguidores de la teoría de la liberación. Este grupo promovió al masista Vicente Díaz como rector ante el CNE. Chávez aceptó a Díaz y permitió magnánimamente que “Ojo Electoral” fuese uno de los escasos veedores en el CNE. La voz de Díaz es un eco de La Colina. El dominio excluyente de este grupo en un área tan sensible es preocupante, por decir lo menos. El MAS es un partido importante pero minoritario y pero la actitud excluyente de algunos de sus miembros que forman parte de La Colina no es la mas indicada en una coalición democrática. Se impone un reajuste en esta área del Comando Venezuela que practique la inclusión y refleje la composición política del electorado que apoya a Capriles.
Por su parte, el grupo que he llamado “El Valle” es un archipiélago acéfalo conformado por ONG’s e individualidades independientes que desarrollan y proponen con denuedo, pero sin recursos, estrategias para asegurar la transparencia del CNE y reducir la posibilidad de fraude. Ambos grupos cuentan con personal técnico calificado, pero “La Colina” controla las relaciones del Comando Venezuela con el CNE. Su mantra es “El CNE es transparente, el voto es absolutamente secreto y el fraude es imposible”. Este es el dogma de la iglesia de “La Colina”. Esta posición ante un adversario como Chavez no es la mas conveniente.
La ingenua creencia en la pureza angelical del CNE luce extraña para más del 60% de los votantes que desconfían a ultranza de ese organismo evidentemente sesgado. La cándida fe de La Colina en el CNE se materializa en varios comportamientos. Uno es ignorar los señalamientos de que el Registro Electoral está abultado, aduciendo que eso es algo marginal. Otro ha sido su recomendación de aceptar sumisamente la imposición del nuevo capta huellas con el SAI –sistema adicional que pone en peligro el secreto del voto. Lo más ominoso es que han empezado a acusar de golpistas a quienes con pruebas técnicas denuncian la alta posibilidad de fraude electrónico.
En lo que parece un maquillaje, La Colina ha creado con sus propios miembros dentro del Comando Venezuela una organización paralela llamada Grupo de seguimiento técnico (GST). A este organismo se le asignaron las mismas funciones que antes se atribuían a La Colina, pero es la misma gente. El GST controla en forma centralizada las decisiones en áreas tecnológicas y las relaciones con el CNE en materia de auditorias. Este organismo designado a dedo, actúa como un Estado Mayor haciendo los estudios, análisis e informes llevados a Capriles para la toma de decisiones. Es el cerebro que mueve el área técnica de la oposición.
El ingeniero Juan Mijares es a la vez el jefe oficial del Grupo La Colina y gerente general de la campaña de Capriles. Armando Briquet, su superior, es el jefe de campaña y se ocupa de las estrategias electorales y asuntos políticos. Mijares es un político fogueado, habiendo sido uno de los jefes de las campañas electorales de Petkoff. Todo esto genera suspicacias.
La Colina sostiene que sus miembros que trabajan en el Comando Venezuela lo hacen a título personal. Tratándose de política, esto es un irrespeto a la inteligencia del más lerdo. Es primitiva y poco seria su acusación de golpismo a quienes no creemos en su dogma sobre la pureza del CNE y la imposibilidad de fraude. El exceso de confianza como estrategia es inconcebible cuando nos enfrentamos a un régimen estructuralmente tramposo y antidemocrático. Para rematar, rechazan en forma arrogante la posibilidad de conversaciones con El Valle, negándose de plano a conformar una mesa técnica que incluya otros grupos. Su respuesta a Esdata y Voto Limpio puede calificarse de ofensiva cuando dice que “no debemos agotar energías en discusiones o debates sobre capta huellas, cables submarinos, controles inalámbricos y otras inconsistencias.” Ese acto de fe no parece elaborado por técnicos que –lo sabemos- están conscientes de la viabilidad de esas denuncias.
Es inexplicable que haya sido el propio Grupo La Colina el que se ha ocupado de crear una matriz de opinión haciendo ver que el CNE es transparente y que el fraude es imposible si se tienen testigos en todas las mesas electorales. Técnicos bien formados no pueden dar esa clase de declaraciones cuya soberbia brota en el remate de la carta: “… el Grupo La Colina… no admite que nos perdamos en los meandros de problemas insolubles a corto plazo”. Esta declaración es técnicamente sorprendente. Los problemas sí son solubles y sorprende que La Colina diga ignorarlo. Es lo que demostramos en una conversación con su jefe a lo cual el propio Mijares asintió. La destemplada carta de respuesta enviada a los grupos que osaron pedir una mesa técnica para analizar la posibilidad de fraude tiene visos estalinistas. Esos puntos los repetiré en posteriores notas abiertas para que el país se entere.
Hay varias medidas técnicas viables, sencillas y rápidas que el Comando Venezuela debe requerir ante el CNE para evitar el fraude y que por razones desconocidas el Grupo La Colina bloquea. Si el arbitro electoral rechaza o ignora esas solicitudes quedará en evidencia ante el mundo que un fraude esta en marcha. La decisión para plantearlas esta en mano de nuestro candidato. No promovemos la abstención ni somos radicales. El voto masivo es el mejor antídoto contra el fraude!

El Bolivar éste y el Bolivar aquél

En: http://www.lapatilla.com/site/2012/07/27/laureano-marquez-el-bolivar-este-y-el-bolivar-aquel/

Laureano Márquez


Qué cosa tan divertida esta campaña electoral en la que el debate no es sobre el futuro del país, sino sobre el pasado que vendrá. Avanzamos en retroceso, nuestro mañana son recuerdos. Nuestro objetivo inmediato la independencia. He aquí una lista de los temas más relevantes de nuestro debate político: ­Cómo era realmente el rostro de Bolívar (poco importa si seguimos su ideario o no, sino el tamaño de las patillas).
­Establecer si el Libertador fue asesinado (todavía no están claros los asesinatos del 11 de abril, pero sí sabemos que Santander andaba en una vaina).
­Indagar si el Padre de la Patria era afrodescendiente (en consecuencia, yo soy más Bolívar que tú).
­Bolívar no nació el 24, él celebraba era el 25 y pudo haber nacido en Capaya (¿Se seguirán alumbrando en Capaya como en tiempos de Bolivar?) ­Diferenciar claramente que Capriles es de los Bolívar malos, que nos enteramos que también los había (de hecho la maldad puede también ser retroactiva y la de Capriles contamina a sus antepasados).
­Determinar hasta dónde llegó la participación de Capriles Radonski en el derrocamiento de Cipriano Castro, porque sus antepasados estaban involucrados… cuidado con esa línea de los Bolívar, bebían aguardiente y les gustaba el juego, como al 87,6% de nosotros.
En fin, visto el camino que toma la cosa, sugerimos que se incluyan otros temas de angustiante importancia: ­¿Era de origen alemán el Afrodescendiente Primero, mal llamado por la burguesía apátrida y racista “Negro Primero”? ­¿Es verdad que Boves era agente de la CIA y que no murió en Urica, sino que se fue a Miami y compro un apartamento en Miami Beach? ­¿Es cierto, como se rumora, que Páez en su viaje a Nueva York llevaba un alijo de drogas en su equipaje? ­Miranda y el vello púbico, un punto no suficientemente discutido de nuestra historiografía.
­¿El pleito de Carujo con Vargas fue porque el médico se negó a prescribirle Viagra?
¿Evo Morales es tataratataratataratatara… nieto de Sucre, ex presidente de Bolivia? ­¿La canción de “María Antonia” que canta Gualberto Ibarreto está dedicada a la hermana de Bolívar? ­¿La batalla de Carabobo fue realmente en Carabobo o del lado de acá del túnel de La Cabrera? ­¿Es cierto que Stalin era hijo natural de Gómez con una malabarista de un circo ruso que fue a Colombia y el bagre la malogró? ­¿Diógenes Escalante perdió la razón porque vislumbró mirando al Ávila lo que se le avecinaba al país? En fin son muchos los temas para la discusión de la Venezuela que queremos. Pero, en el fondo de todo esto, está la evidencia de que el gobierno y su conductor perdieron, desde hace rato, el control del debate.
Es que de cierto tiempo a esta parte, todo le sale mal. Está como la oposición hace algunos años, cuando todo se volvía en su contra. Los tiempos cambian y la historia es también embriaguez y lotería, como Fernando Bolívar. Qué vaina: venirse a corroborar que Capriles es descendiente del Libertador, justo cuando se exhibe su fotografía, una confluencia de revelaciones que no deja de ser reveladora, aunque venga del lado fascista de los Bolívar. La verdad que de cierto tiempo a esta parte, Esteban no hace sino responder y mal, como las misses que se enredan en la ronda de preguntas. Perdió el control de la agenda, del lenguaje, los sobrenombres ya no calan. Bueno, la suerte cambia y a veces se vira la cosa, como dirían los cubanos. De todas maneras, afecto, como dicen las malas lenguas que es el susodicho, a las curaciones mágicas, nada le cuesta probar con la que hizo célebre al papá del presidente Julián Castro, una pócima que según decía la Caracas de entonces, daba buena suerte a todo el que se la untara. Quién quita que en el archivo de Miraflores esté la fórmula, el nombre era: “la tacamajaca `e `ño Leandro”, un buen tema, por cierto, para el debate sobre el futuro de la salud de los venezolanos.

Chávez, el no-líder

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120727/chavez-el-no-lider

RICARDO GIL OTAIZA |  EL UNIVERSAL
viernes 27 de julio de 2012  03:40 PM
El liderazgo, entendido como esa capacidad que poseen algunos para influir en los otros, deberá reinterpretarse a la luz de los diversos casos de liderazgo negativo, o de no-líderes, que pululan (hoy y siempre) en el orbe y que han marcado (y marcarán) la historia de la humanidad con sangre y con dolor. Suelen utilizarse en las clases de gerencia (yo lo he hecho, me confieso) imágenes arquetípicas de personajes de la actualidad (o del pasado) que de alguna manera ilustran a la perfección los tipos de liderazgo. Por decir algo, se menciona el nombre de Adolfo Hitler para referirse a un liderazgo autocrático, impositivo, pervertido -transijo-, pero liderazgo al fin, y los estudiantes de inmediato captan la intención y comprenden su significado. Igual se aplica para los casos de Augusto Pinochet en Chile, Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, y tantos otros nefastos personajes, que dejaron huella trágica en el devenir de nuestras naciones latinoamericanas.

De igual forma, se refuerza el liderazgo positivo con figuras como la Madre Teresa de Calcuta, Karol  Wojtyla (Juan Pablo II), Martin Luther King y Mahatma Gandhi, entre otros, para ilustrar cómo estas personas alcanzaron extraordinarias metas (generalmente altruistas y generosas) prodigando amor y paz y condujeron a sus seguidores (miles; tal vez millones en todo el planeta) a luchar por causas justas, que nos devolvieron a todos la esperanza por un mundo mejor y más humano.

Contraponiendo ambas vertientes surge de inmediato una pregunta que de alguna manera nos lleva a la reflexión: ¿cómo llamar líderes a quienes con el uso del miedo, la intimidación, la fuerza, la mentira, el chantaje, el insulto y la violencia logran que ingentes masas de hombres y mujeres estén literalmente a sus pies y los sigan hasta la inmolación? ¡Caramba!, esto nos mueve el piso, sobre todo a aquellos (entre los que me cuento) que de alguna manera hemos utilizado sus nombres y sus imágenes para significar (ilustrar) lo que es en suma un líder.

Siguiendo al presidente Chávez en una de sus tantas apariciones televisivas, me quedé atónito al  ver sus gestos grotescos, al escuchar sus insultos y mentiras, y al constatar cómo manipulaba a su audiencia de tal forma de inflamar sus corazones y espíritus. Pero lo que me dejó en la lona fue escuchar la vejación a la que sometió a su contendor Capriles Radonski, paseándose por un espectro de frases soeces y de vulgaridades que más decían de sí mismo, que del otro. Y lo cumbre de todo esto fue constatar la reacción de sus seguidores, quienes gritaban a rabiar en clara demostración que aquel discurso tercermundista y mediocre, plagado de incorrecciones, lleno de amargura y de atavismos, les calaba muy hondo.

Al apagar el televisor comprendí que aquel ser, lleno de odio, insaciable de poder y de adulancia, no podía llamarse líder. En el mejor de los casos: un líder negativo o un no-líder. De inmediato recordé un viejo principio gerencial que debemos tener presente en cada momento quienes de alguna manera llevamos en nuestras manos algunos procesos: "El liderazgo jamás deberá humillar". Es más, en lo particular creo en el liderazgo sustentando en valores. Un líder deberá ser probo, moral, honesto, íntegro, recto, respetuoso y tolerante. El líder no deberá hundir en el fango a sus seguidores; todo lo contrario: buscará elevarlos a un nivel superlativo de autorrealización (recordando a Maslow). En el caso del presidente de una nación, buscará en todo momento -y desde su influencia y poder- elevar a la sociedad a cimas de crecimiento y excelsitud, así como empeñarse en cada momento en el bien común y en el servicio a todos los ciudadanos.

¡Bien difícil por ahora de alcanzar en nuestro medio!, porque los que hoy ostentan el poder, que no líderes (y en particular el Presidente), se interesan más por su beneficio y el de los suyos, que por poner las riquezas del país al servicio de los grandes intereses nacionales y, sobre todo, sin distingos de ninguna naturaleza (ideología, credo, raza, condición social). Toquemos madera para que todo esto cambie.

El rostro de Bolivar

En: http://www.eluniversal.com/opinion/120727/el-rostro-de-bolivar

MARIANO NAVA CONTRERAS |  EL UNIVERSAL
viernes 27 de julio de 2012  03:46 PM
Ahí estaba. Con escrupulosa puntualidad se cumplió lo prometido (y fíjense que es rarísimo que en este país se cumpla una promesa con puntualidad): el pasado 24 de julio, fecha de su 229 cumpleaños, el Presidente develó ante la atónita mirada de los venezolanos el verdadero rostro del Libertador, reconstruido según las más adelantadas técnicas de la medicina forense. Para restituir los volúmenes y principales protuberancias se midieron las magnitudes de su cráneo; para recrear los estragos de su piel enferma y trajinada se hicieron muestras de la piel de hombres reales, de su misma tierra, expuestos a su mismo sol y a sus mismas enfermedades; para reproducir el color de sus cabellos, de sus ojos, de sus labios, se tomaron como referencia los retratos más fidedignos de todos cuantos se le hicieron; para restablecer lo poco que se ve de sus ropajes se eligieron algunos de los que se conservan. El resultado, una composición en tres dimensiones de asombroso realismo, en la que pueden notarse nítidamente hasta los poros.

Eché de menos, no lo puedo negar, una mayor profundidad en los surcos de la frente de un hombre al que siempre atenazaron las preocupaciones. Esperaba, tal vez, algunas canas en la cabellera de este adulto de 47 años, que sin embargo luce impecablemente negra y frondosa, peinada a la usanza. Y sin embargo, el resultado es impactante. Allí están los estragos del sol y los trasnochos, de las privaciones y de la vida azarosa en la piel marchita y arrugada, especialmente alrededor de los ojos, en las cuencas que lucen irremediablemente profundas; el surco elocuente que se abre desde la nariz aguileña por ambos lados de la boca, y que denota la fatiga y el cansancio, quizás la amargura. Y sobre todo, están allí esos pequeños ojos chispeantes y vivaces, colmados de brillante inteligencia, a los que no dejó de referir la mayoría de los que lo conocieron.

Sin embargo, ese no es Bolívar. Es una recreación en computadora que no refleja en lo más mínimo, ni puede hacerlo, sus pensamientos y sus sentimientos, el hombre, en fin, que hay detrás de cada rostro. No están allí la profunda decepción que debió haber sentido por aquellos días en que todo era fracaso, el inmenso dolor por la muerte de Sucre, las amargas cavilaciones que debió hacerse aquél que se precipitó de la apoteosis a la desesperanza, la angustia misma por su suerte, en fin, la inenarrable tristeza que lo mató. Nada de eso puede reflejarlo una computadora. Pueden, sí, sus escritos, la fuente tradicional a la que hemos recurrido antiguos y modernos. A la que aún recurrirán los que quieran conocer al hombre real.

Sorpresas, la verdad, no hubo ninguna. El alarde científico solo sirvió para confirmar que la mayoría de sus retratistas no mintió: Bolívar tenía, hay que reconocerlo, cara de español. Paradojas aparte, no podía tener cara de otra cosa, siendo hijo de quienes era y habiendo vivido el mundo que vivió, pese a las alucinadas pretensiones de algunos. Al final, para lo que sí sirvió este profanar de tumbas, este hurgar de muestras y esqueletos, este trajín de softwares y computadoras, fue para confirmarnos lo que algunos venezolanos se empecinan en ignorar: que Bolívar era un ser humano con arrugas, dolores, enfermedades, hongos y bacterias. Un hombre, ni más ni menos, de carne y hueso. Una realidad que aún resulta, para algunos, políticamente

Sea serio Sr. Presidente

En: Recibido por email

Editorial de www.analítica.com

La falta de seriedad en el manejo de la exhumación de los restos del Libertador y la posterior confirmación de algo que nadie en su sano juicio podía dudar, la muerte de Bolívar se  debió a causas naturales y no a un pretendido asesinato por parte de la oligarquía colombiana

Ya no puede seguir gastando a manos rotas los disminuidos ingresos de un país que usted ha convertido en dependiente en un grado inimaginable hasta ahora, del petróleo.

La falta de seriedad en el manejo de la exhumación de los restos del Libertador y la posterior confirmación de algo que nadie en su sano juicio podía dudar, la muerte de Bolívar se  debió a causas naturales y no a un pretendido asesinato por parte de la oligarquía colombiana.

Pero si eso en si ya no fuese grotesco e irritable, la gota que rebasa el vaso es esta nueva imagen que se pretende imponer, a los realazos, del supuesto rostro auténtico del Libertador.

De nada le sirve el conocimiento histórico mediante el cual sabría que el propio Bolívar afirmó que el retrato que le hicieran en Lima era lo más parecido a él.  Por si fuera poco, en respuesta a un estudio genealógico de la rama de los Bolívar en nuestro país, usted pretendió descalificar a la descendencia de su herman o natural confundiéndolo con el hijo de su hermana María Antonia, quien por cierto no tuvo descendencia. Resulta que ese hermano que pretende descalificar estuvo al lado de  su lecho de muerte y es uno de los que firman, como testigo, el acta de defunción.

Pero el asunto es como últimamente señaló un amigo del recién asesinado escolta del Presidente de PDVSA, que no es hora de averiguar si el señor tenía patillas o no, sino de resolver los problemas más graves del país como lo es la muerte a mansalva de tantos ciudadanos.