En: http://www.lapatilla.com/site/2013/10/27/leonardo-padron-la-cuenta-regresiva/
Leonardo Padrón
No recuerdo en qué ciudad me topé con un reloj digital que marcaba el paso del tiempo en unidades menores a un segundo. La velocidad con la que avanzaban los últimos dígitos era frenética. Sentí que me dirigía hacia la muerte de forma vertiginosa. La desazón fue tal que desvié la mirada. Pero es así. Estamos en cuenta regresiva. El corazón es un reloj de arena. Somos rehenes del calendario. Es sabido, el tiempo es oro y cada vez nos queda menos. Nos encaminamos hacia la desaparición. La fugacidad es nuestro reino. En el costado sur de Union Square, en New York, hay un enorme reloj digital de 15 números. Ostenta su magnitud en la pared de un amplio edificio. Muchos lo ven sin saber exactamente qué es lo que mide. Los más curiosos han logrado detectar que es un metrónomo. Mide el tiempo que ha transcurrido desde la medianoche que nos precede y el lapso que falta para la próxima medianoche. Te hace sentir emboscado entre dos oscuridades. Como diría Vicente Gerbasi: “Venimos de la noche y hacia la noche vamos”. En Times Square hubo durante muchos años un indicador gigante que medía la deuda nacional de Estados Unidos. Una cifra que aumentaba a cada instante, sin clemencia, y aterraba a todos los norteamericanos que alzaban la vista. Marcaba, además, cuál era la parte de la deuda que le correspondía a cada ciudadano. Un “reloj” perverso, sin duda. Tuvieron que eliminarlo porque se les acabaron los dígitos. Era una cuenta regresiva distinta. Una ansiedad en alza. El caso es que en Venezuela tenemos más relojes que en ningún otro lugar del mundo para calcular la versatilidad de nuestras angustias. En este país que, ferozmente, avanza hacia el pasado, cada quien tiene su propia cuenta regresiva.
***
Vivimos en función de fechas. Cuánto falta para navidad. Para el cumpleaños de un hijo. Para salir de vacaciones. Para la llegada del viernes. Para volver a ver a quien te marea los sentidos. La vida es un inventario de expectativas. Pero a los venezolanos nos ha dado por ser originales en los últimos años. Hemos ampliado nuestra lista de espera: Están las enfermas de cáncer de mama que esperan por máquinas de radioterapia. Las amas de casa que aguardan, en airadas colas, por la llegada de la harina y el aceite. Los educadores que esperan, impacientes, el aumento de sueldo. Los damnificados que llevan tres años viviendo en el inframundo de un refugio, mientras acechan el cumplimiento de una promesa que solo sabe postergarse. Los presos políticos que cuentan los días para abandonar una cárcel ilícita y cruel. Los prevenidos que esperan, alertas, el próximo apagón. Los empresarios y comerciantes que desgranan su impaciencia rogando que algún nuevo iluminado –los cambian cada 15 días– despeje el camino para que fluya la economía. Los medios impresos que parecen destinados a desaparecer cuando se les acabe la reserva de papel. Los viajeros que sienten la agresión de un dólar inalcanzable. Los hijos del exilio que ven el calendario como si fuera un péndulo calcinante. Los candidatos que insisten en la próxima elección. Los millones de venezolanos que aspiran que el desmadre nacional tenga fecha de extinción. Gente que cuenta los días para irse y gente que cuenta las horas para volver. Gente que sueña con el 8 de diciembre como un plebiscito. Gente que fantasea con un golpe de estado. Gente que especula con la renuncia de Maduro. Gente que aspira seguir chupándole plata al erario nacional. Gente que anhela eternizarse en el poder. Gente desesperada porque el destino se apure. Aquí todo el mundo está esperando algo. Todos tenemos un tictac urgido en nuestra mente. Los venezolanos aprendimos a vivir en cuenta regresiva.
***
Hace apenas una semana me tocó ir a Valencia para sumergirme en las actividades de la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC). No me canso de repetir que es una de las ferias más importantes del país por su sólida agenda y su poder de convocatoria. Solo la feria de Altamira la supera en flujo de visitantes y venta de libros. Este año estuvo dedicada a España y eso implicó –naturalmente – la visita de unos cuantos escritores españoles. La paradoja es que podías oír hablar a Ernesto Pérez Zúñiga, Nuria Amat, Francisco José Cruz o Carlos Granés, pero no podías comprar sus libros. No hubo dólares para traerlos. Cadivi dixit. Los mismos dólares esquivos que subrayaron, una vez más, la ausencia de novedades internacionales. Un escritor sin sus libros es apenas la sospecha de un escritor. El único que tenía presencia de su obra en suelo venezolano era Javier Moros, por una hábil previsión de Editorial Planeta. Justamente a él, en uno de los foros, le oí invocar una frase de un autor inglés: “Too many books, too little time”. Esa es la zozobra de todos los lectores del mundo. Sabemos que hay joyas que incluso tenemos en nuestra biblioteca y quizás nunca logremos leer. El tiempo no deja de respirarnos en la nuca. Por cierto, Nuria Amat vivió su respectiva dosis de maltrato al intentar regresar a España. En el aeropuerto Arturo Michelena le requisaron hasta el alma. Fue todo tan ominoso que publicó lo sucedido en El País. Aquí un fragmento: “Fui llamada por la policía y tratada como delincuente y narcotraficante de alto nivel (…) Un tipo fiero estuvo una hora entera registrando mi maleta: oliendo como perro (con mi respeto hacia el perro) cada una de las páginas de los seis libros que llevaba, abriendo botones, chaqueta, con un cuchillo rompieron un zapato, pieza por pieza, ropa interior fue husmeada como ni siquiera he visto en las películas. (…) He vivido en países socialistas, he sido antifranquista con todas sus consecuencias, he estado en Cuba, y en Colombia he llegado al límite donde se considera zona peligrosa, y jamás me encontré con una situación parecida”. Izarra, entérate. Con estos pequeños cancerberos lo que hacemos es alejar a los viajantes. El turismo le tiene alergia al maltrato. El abuso necesita su cuenta regresiva.
***
En uno de los viajes a Valencia el chofer me relató el traumático episodio que vivió su esposa un día que fue víctima del tiempo. Necesitaba llegar puntual a una reunión de trabajo. El tráfico era –como dicta la costumbre– infernal. Se comunicó con su esposo por teléfono y él le dijo que la única opción era contratar los servicios de un mototaxista. Le obedeció a regañadientes pues nunca había usado ese medio de transporte. Eligió uno al azar. Se aferró al cojín con las dos manos y al primer giro venció el pudor y abrazó la cintura del desconocido. Todo transcurría normal, mientras el hombre esquivaba los carros y las normas de tránsito. Llegaron a un semáforo. El mototaxista vio a su derecha y descubrió a una mujer que manejaba su carro con el vidrio abajo. En su muñeca izquierda brillaba una pulsera de oro. El hombre sacó un arma inesperada, apuntó a la mujer, esgrimió una amenaza salpicada de groserías y en 30 segundos la pulsera había cambiado de dueño. Atrás, la pasajera del mototaxista no daba crédito a lo ocurrido. Había sido, de alguna manera, cómplice del robo. El se excusó: “Usted perdone, señora, pero es que la tipa me la puso papita”. A la cuadra siguiente se bajó de la moto temblando por todos los pliegues de su cuerpo. El chofer me relataba el cuento y agregó el colofón: “Por supuesto, me culpó a mí por lo que le pasó. Usted sabe como son las mujeres”. Risas generales en el carro, y al instante, una sombra de desazón. Unas ganas de que tanta impunidad y sobresalto se extingan para siempre. La cuenta regresiva que no termina de aparecer. Al regresar de la FILUC, a la semana siguiente, el taxi era una carcasa infame cuyo mayor agravio era que no tenía aire acondicionado. Exigimos otro carro. No se trataba de melindres. Era la conciencia de estar ante un acto suicida. Eran las 8:00 pm y si nos topábamos con tráfico en la autopista Regional del Centro –lo predecible– tendríamos los minutos contados para ser atracados. ¿Un carro con las ventanas abiertas? Tampoco se trataba de “ponérsela papita” a la mala suerte.
***
Nacemos para morir. Todos preferimos soslayar esa certidumbre. Chávez supo que estaba en cuenta regresiva de una forma detallada, dolorosa y contundente. Muchos dicen que su gran pecado fue ocultarlo a un país entero, en aras de un triunfo electoral que burlara a la eternidad. El país está amarrado a varias cuentas regresivas. Maduro y Cabello, el dúo dinámico del insulto, dicen que “más temprano que tarde” – es fatigante la forma en que repiten esa expresión – Henrique Capriles, Leopoldo López y Henri Falcón, líderes de la oposición, darán de bruces en la cárcel. Lo anuncian como quien ya ha firmado las boletas de auto de detención. Hasta comentan las proporciones de cada celda, el color de las paredes, las pesadillas que los visitarán. Alardean con una cuenta regresiva que no tiene asidero legal. La justicia, en este país, carga un carnet político en el bolsillo.
***
Hannah Arendt en su libro Hombres en tiempos de oscuridad le dedica un capítulo a Karl Jaspers y recuerda el momento en que le fue concedido el Premio de la Paz del Gremio de Libreros Alemanes en 1958. Subraya allí que se retribuía no solo una trayectoria literaria sino “el haberse puesto a prueba en la vida”. Me quedé detenido largamente en esas palabras. Quizás hoy a todos los venezolanos nos salpica esa frase de un modo u otro. Las circunstancias históricas nos están exigiendo ponernos a prueba. ¿Cuántos años o semanas le quedan a estos tiempos de oscuridad? ¿Hasta qué punto la cuenta regresiva del oprobio que hoy vivimos no necesita de nosotros para activarse? Debemos entender cuál es nuestra parte en ese conteo. El cronómetro de un mejor país lo tenemos todos en la mano. Es cuestión de saberlo presionar. Cuando un corredor ansía una meta, su mejor aliado es ese instrumento del tiempo que marca el inicio de su proeza. La historia sabe de relojes. Hay cuentas regresivas que solo encarnan la conquista del futuro.
Monday, October 28, 2013
El gobierno en punto de quiebre
En: http://www.eluniversal.com/opinion/131028/el-gobierno-en-punto-de-quiebre
MIGUEL BAHACHILLE M.| EL UNIVERSAL
MIGUEL BAHACHILLE M.| EL UNIVERSAL
lunes 28 de octubre de 2013 12:00 AM
El régimen insiste en estimular la confrontación e intimidación sin inquietarse por develar su carácter antidemocrático. En otras palabras, incita a dirimir las diferencias no mediante el voto libre sino a través de la violencia. Chávez en 1998, incitado por Luis Miquilena, relegó durante la campaña su plan arrebatado del golpe de Estado y decidió competir con las reglas logrando el triunfo más allá de las pequeñas triquiñuelas. Como presidente, sentado sobre una enorme riqueza petrolera, logró controlar el poder a su antojo durante 14 años y seis más que quedaron frustrados por su muerte. A Maduro no le queda otra que insistir con las mismas ideas incongruentes prometiendo soluciones para más tarde "cuando la revolución dé sus frutos". Aunque "ese ideal" siempre fue una farsa es hoy cuando el pueblo, abatido por el desengaño, lo ha entendido.
Cuando chocan concepciones de épocas diferentes, siglos diecinueve y veintiuno, como ocurre hoy en Venezuela, surge la incertidumbre. Maduro, relativamente joven, apenas sabe a qué bando pertenece ni cómo podría zanjar sus contradicciones. Dice estimular el desarrollo de empresas privadas mientras arremete contra particulares. No es un milagro, pues, que el poder le resulte una carga inquietante que en el fondo no entiende. Está fuera de tiempo y lugar. A menudo "hace cosas" en mal momento, en lugar indebido, esgrimiendo acciones y palabras erróneas.
Maduro no ha podido desengancharse de la sombra que le dejó "su papá" aunque con ello hunda al país; aún más. La patria que tanto mencionan los revolucionarios está en un punto de quiebre no porque alguien lo decida sino porque la ruta escogida se descubre inviable. Ante la inflación que devora el ingreso de la mayoría y frente la inseguridad que atemoriza a todos, el régimen hace punto de honor exigiendo una ley habilitante para Maduro. ¿Bastaría esa ley para mitigar el estallido social que se expresa a diario con protestas públicas y cierres de calles?
Las revueltas están dirigidas precisamente contra los distintos establishments creados por el régimen. Cada uno inculpa "al otro" a la hora de rendir cuentas. Clásica actitud de evasión. Es un secreto a voces las divergencias que existen entre los grupos de intereses particulares dentro de este gobierno que, convertido en inorgánico y disoluto, no encuentra la ruta de la gobernabilidad. Creen suplantar su ineptitud lanzando conceptos vacíos como revolución, gobierno del pueblo, bolivarianismo, entre otras sandeces.
¿Quién responde por la debacle económica, alza del dólar, escasez, inflación, mal estado de planteles públicos, inseguridad y, en general, de la anarquía gubernamental que devora a todos los estratos de la sociedad venezolana? La única coartada, ya gastada y fuera de época, para justificar la debacle es la guerra patrocinada por "el enemigo". Nicolás y sus adláteres tienen la palabra "guerra" a flor de piel para todo evento. Qué penuria para el país que observa cómo se degrada no sólo el nivel de vida de la mayoría sino del mensaje de su tutor teóricamente elegido como guía. ¿Guiar qué?: ¿las ficticias guerras o el uso indigno de una jerga atolondrada?
El punto de quiebre tiene efecto social sólo cuando se genera a través del voto. Todo lo demás son especulaciones necias. ¿Suponen los majaderos abstencionistas que la inhibición sirve para asentar protesta alguna de inconformidad? Todo lo contrario. El régimen se frota las manos estimulando la abstención mediante amenazas y supuestas guerras que nadie advierte. ¡Pura patraña! Los oficialistas temen al 8 de diciembre porque están conscientes que esa fecha representa el inicio de su salida del poder y el punto de quiebre para la recuperación cívica del país.
Cuando chocan concepciones de épocas diferentes, siglos diecinueve y veintiuno, como ocurre hoy en Venezuela, surge la incertidumbre. Maduro, relativamente joven, apenas sabe a qué bando pertenece ni cómo podría zanjar sus contradicciones. Dice estimular el desarrollo de empresas privadas mientras arremete contra particulares. No es un milagro, pues, que el poder le resulte una carga inquietante que en el fondo no entiende. Está fuera de tiempo y lugar. A menudo "hace cosas" en mal momento, en lugar indebido, esgrimiendo acciones y palabras erróneas.
Maduro no ha podido desengancharse de la sombra que le dejó "su papá" aunque con ello hunda al país; aún más. La patria que tanto mencionan los revolucionarios está en un punto de quiebre no porque alguien lo decida sino porque la ruta escogida se descubre inviable. Ante la inflación que devora el ingreso de la mayoría y frente la inseguridad que atemoriza a todos, el régimen hace punto de honor exigiendo una ley habilitante para Maduro. ¿Bastaría esa ley para mitigar el estallido social que se expresa a diario con protestas públicas y cierres de calles?
Las revueltas están dirigidas precisamente contra los distintos establishments creados por el régimen. Cada uno inculpa "al otro" a la hora de rendir cuentas. Clásica actitud de evasión. Es un secreto a voces las divergencias que existen entre los grupos de intereses particulares dentro de este gobierno que, convertido en inorgánico y disoluto, no encuentra la ruta de la gobernabilidad. Creen suplantar su ineptitud lanzando conceptos vacíos como revolución, gobierno del pueblo, bolivarianismo, entre otras sandeces.
¿Quién responde por la debacle económica, alza del dólar, escasez, inflación, mal estado de planteles públicos, inseguridad y, en general, de la anarquía gubernamental que devora a todos los estratos de la sociedad venezolana? La única coartada, ya gastada y fuera de época, para justificar la debacle es la guerra patrocinada por "el enemigo". Nicolás y sus adláteres tienen la palabra "guerra" a flor de piel para todo evento. Qué penuria para el país que observa cómo se degrada no sólo el nivel de vida de la mayoría sino del mensaje de su tutor teóricamente elegido como guía. ¿Guiar qué?: ¿las ficticias guerras o el uso indigno de una jerga atolondrada?
El punto de quiebre tiene efecto social sólo cuando se genera a través del voto. Todo lo demás son especulaciones necias. ¿Suponen los majaderos abstencionistas que la inhibición sirve para asentar protesta alguna de inconformidad? Todo lo contrario. El régimen se frota las manos estimulando la abstención mediante amenazas y supuestas guerras que nadie advierte. ¡Pura patraña! Los oficialistas temen al 8 de diciembre porque están conscientes que esa fecha representa el inicio de su salida del poder y el punto de quiebre para la recuperación cívica del país.
La felicidad suprema de un enchufado
En: http://www.eluniversal.com/opinion/131028/la-felicidad-suprema-de-un-enchufado
DARÍO RAMÍREZ| EL UNIVERSAL
DARÍO RAMÍREZ| EL UNIVERSAL
lunes 28 de octubre de 2013 12:00 AM
Hace algunos años aún bajo el gobierno del expresidente, se sacó una encuesta latinoamericana que nos señalaba como el país más feliz del Sur; en aquel momento se decía que el venezolano en efecto era feliz, pero no por contar con calidad de vida, sino por cómo sobrevivía sus penas a través del humor. Algunos dicen que el humor es nuestro mayor tesoro y nuestra mayor debilidad, que nos reímos de todo, pero que ¿hasta cuándo nos vamos a reír?
Hoy tenemos una coyuntura social profundamente fracturada y dividida en dos toletes que parecieran no soportarse y que, en definitiva, ven un país de dos maneras radicalmente diferentes. Pero con el pasar de los días en el desgobierno del ilegítimo pareciera que la crisis económica está transformándose en el pegamento de la sociedad, a todos les duele el bolsillo, desde el que compra dólares al mayor hasta la señora que hoy paga el doble de lo que pagaba hace un mes por un kilo de cebollas.
"Todo es caro", escuche responderle un bodeguero a un señor hace poco en el barrio La Cruz de Petare, cuando el señor en cuestión le dijo "pero es que ya no hay nada que no hayas subido de precio portu". Una escena que se repite cada día más, los chamos están yendo al colegio sin la lista completa, los almuerzos tienen menos comida, porque no se encuentra y la que se encuentra no alcanza. En un país donde el humor ha sido nuestra gran medicina, a la gente se la está consumiendo la depresión y, por ende, la infelicidad de no tener calidad de vida.
Entonces al Ilegítimo se le prendió el bombillo, como nada lo logra, el debe obligar. Como nadie lo quería de presidente, él amenazo e intimidó a muchos, y a los que le decían que no, los botó. Como nadie quiere saber de él entonces obligó a los canales de televisión a que censuraran a los verdaderos líderes del país y sólo le presten atención a él. Como no tiene líderes de base que lo respeten, les pasó por encima y les nombró artistas y "chupamedias" de profesión como candidatos. Como la gente es infeliz en su gobierno crea un viceministerio de "la felicidad suprema", institucionalizar la felicidad que él ha destrozado.
Sin caer en los detalles de profunda corrupción que conllevan crear un viceministerio para hacer misiones que ya existen y tienen presupuestos aprobados en otro ministerio desde hace ya más de 4 años, habría que preguntarse qué consideran los enchufados que es la felicidad. ¿Es felicidad un país devaluado a su máxima expresión en sólo 5 meses? ¿O acaso un país a oscuras cada 2 días por una demostrada incompetencia en esa materia hace sonreír a muchos? Aclaren, enchufados, porque si existe una ley anticorrupción avalada por el expresidente y creada por ustedes mismos, hoy necesitan una habilitante.
La felicidad "suprema" de los enchufados se traduce en millones de dólares que se embolsillan directivos de Pdvsa con la venta de dólares negros. O tal vez los viajes de compras que hace Luisa Ortega en París, mucha felicidad tiene la familia del ilegítimo en los viajes alrededor del mundo. Esa felicidad que le da a Diosdado ser dueño de decenas de empresas de la noche a la mañana. La felicidad de ser un enchufado que odia a su patria pero llena su bolsillo.
La felicidad sería que ustedes, enchufados, dejen de engañar al pueblo, que detengan la payasada y le den oportunidades a la gente de progresar. Que permitan que quienes amamos este país y entendemos la función pública como una convicción de no descansar hasta conseguir soluciones, podamos gobernar para todos por igual. La felicidad se alcanzará cuando la principal preocupación de un político no sea la de mantenerse en el poder y que cada ciudadano se sienta orgullosamente representado.
Hoy tenemos una coyuntura social profundamente fracturada y dividida en dos toletes que parecieran no soportarse y que, en definitiva, ven un país de dos maneras radicalmente diferentes. Pero con el pasar de los días en el desgobierno del ilegítimo pareciera que la crisis económica está transformándose en el pegamento de la sociedad, a todos les duele el bolsillo, desde el que compra dólares al mayor hasta la señora que hoy paga el doble de lo que pagaba hace un mes por un kilo de cebollas.
"Todo es caro", escuche responderle un bodeguero a un señor hace poco en el barrio La Cruz de Petare, cuando el señor en cuestión le dijo "pero es que ya no hay nada que no hayas subido de precio portu". Una escena que se repite cada día más, los chamos están yendo al colegio sin la lista completa, los almuerzos tienen menos comida, porque no se encuentra y la que se encuentra no alcanza. En un país donde el humor ha sido nuestra gran medicina, a la gente se la está consumiendo la depresión y, por ende, la infelicidad de no tener calidad de vida.
Entonces al Ilegítimo se le prendió el bombillo, como nada lo logra, el debe obligar. Como nadie lo quería de presidente, él amenazo e intimidó a muchos, y a los que le decían que no, los botó. Como nadie quiere saber de él entonces obligó a los canales de televisión a que censuraran a los verdaderos líderes del país y sólo le presten atención a él. Como no tiene líderes de base que lo respeten, les pasó por encima y les nombró artistas y "chupamedias" de profesión como candidatos. Como la gente es infeliz en su gobierno crea un viceministerio de "la felicidad suprema", institucionalizar la felicidad que él ha destrozado.
Sin caer en los detalles de profunda corrupción que conllevan crear un viceministerio para hacer misiones que ya existen y tienen presupuestos aprobados en otro ministerio desde hace ya más de 4 años, habría que preguntarse qué consideran los enchufados que es la felicidad. ¿Es felicidad un país devaluado a su máxima expresión en sólo 5 meses? ¿O acaso un país a oscuras cada 2 días por una demostrada incompetencia en esa materia hace sonreír a muchos? Aclaren, enchufados, porque si existe una ley anticorrupción avalada por el expresidente y creada por ustedes mismos, hoy necesitan una habilitante.
La felicidad "suprema" de los enchufados se traduce en millones de dólares que se embolsillan directivos de Pdvsa con la venta de dólares negros. O tal vez los viajes de compras que hace Luisa Ortega en París, mucha felicidad tiene la familia del ilegítimo en los viajes alrededor del mundo. Esa felicidad que le da a Diosdado ser dueño de decenas de empresas de la noche a la mañana. La felicidad de ser un enchufado que odia a su patria pero llena su bolsillo.
La felicidad sería que ustedes, enchufados, dejen de engañar al pueblo, que detengan la payasada y le den oportunidades a la gente de progresar. Que permitan que quienes amamos este país y entendemos la función pública como una convicción de no descansar hasta conseguir soluciones, podamos gobernar para todos por igual. La felicidad se alcanzará cuando la principal preocupación de un político no sea la de mantenerse en el poder y que cada ciudadano se sienta orgullosamente representado.
El gobierno de transición
En: http://www.eluniversal.com/opinion/131028/el-gobierno-de-transicion
ANGEL GARCÍA BANCHS| EL UNIVERSAL
ANGEL GARCÍA BANCHS| EL UNIVERSAL
lunes 28 de octubre de 2013 12:00 AM
Un gobierno de transición contaría con el apoyo de los distintos sectores del país, suficiente respaldo éste como para realizar los cambios, recuperar la paz y la democracia.
Entre otras cosas, un gobierno de transición deberá recuperar las instituciones y establecer un Estado de Derecho, una República. Deberá cambiar el modelo económico y aplicar una amarga y necesaria medicina: restarle poder de compra externo a los salarios, mediante una devaluación de la moneda, que acabe con la escasez de dólares y bienes y limpie los desórdenes fiscales y monetarios (el déficit y los efectos perversos de los traspasos al Fonden y la impresión de bolívares), mientras se eliminan los regalos a Cuba, el Alba y Petrocaribe, se acaban las mafias y levantan los controles de cambio y precios, se establecen reglas para la estabilidad macroeconómica y se extirpa el petropopulismo (e.g. se establecen reglas salariales, fiscales, monetarias y cambiarias).
¿Contará dicho gobierno con suficiente apoyo político para poder hacerlo y, si es así, cómo deberá hacer los cambios: de golpe o gradualmente?
Definitivamente, sí contará con el apoyo para hacerlo: ¿quién no querría la "papa pelá", si aspira al Gobierno? O, lo que es lo mismo, ¿quién no querría que la medicina amarga la aplicase otro? Por definición, un gobierno de transición no busca reelegirse, sino, simplemente, enderezar entuertos, por lo que, en vez de oposición, aglutinará apoyos.
Y, en mi opinión, los cambios deberían ser de golpe. La razón es sumamente sencilla. Tomarse 2 o 3 años, por ejemplo, para levantar el control de cambios y el de precios, implicaría seguir auspiciando las mafias que nos desangran. Segundo, en ambos casos, el salario real caería lo mismo, bien sea que se haga gradualmente o de golpe. Mientras que, la escasez de divisas y bienes, causa del caos y el desorden, se acabaría inmediatamente, si se hace de golpe. Finalmente, eliminando las mafias y los regalos a Cuba y Petrocaribe, podrían reasignarse recursos en la transición para proteger a los más pobres.
Ya los empresarios aprendieron, igual que los medios. Esta vez no habrá gran resistencia. Esta vez Venezuela, quedará con el tiempo, limpia de mafias, comunismo y populismo, gracias a lo que pronto llamaremos: el extinto chavismo.
Entre otras cosas, un gobierno de transición deberá recuperar las instituciones y establecer un Estado de Derecho, una República. Deberá cambiar el modelo económico y aplicar una amarga y necesaria medicina: restarle poder de compra externo a los salarios, mediante una devaluación de la moneda, que acabe con la escasez de dólares y bienes y limpie los desórdenes fiscales y monetarios (el déficit y los efectos perversos de los traspasos al Fonden y la impresión de bolívares), mientras se eliminan los regalos a Cuba, el Alba y Petrocaribe, se acaban las mafias y levantan los controles de cambio y precios, se establecen reglas para la estabilidad macroeconómica y se extirpa el petropopulismo (e.g. se establecen reglas salariales, fiscales, monetarias y cambiarias).
¿Contará dicho gobierno con suficiente apoyo político para poder hacerlo y, si es así, cómo deberá hacer los cambios: de golpe o gradualmente?
Definitivamente, sí contará con el apoyo para hacerlo: ¿quién no querría la "papa pelá", si aspira al Gobierno? O, lo que es lo mismo, ¿quién no querría que la medicina amarga la aplicase otro? Por definición, un gobierno de transición no busca reelegirse, sino, simplemente, enderezar entuertos, por lo que, en vez de oposición, aglutinará apoyos.
Y, en mi opinión, los cambios deberían ser de golpe. La razón es sumamente sencilla. Tomarse 2 o 3 años, por ejemplo, para levantar el control de cambios y el de precios, implicaría seguir auspiciando las mafias que nos desangran. Segundo, en ambos casos, el salario real caería lo mismo, bien sea que se haga gradualmente o de golpe. Mientras que, la escasez de divisas y bienes, causa del caos y el desorden, se acabaría inmediatamente, si se hace de golpe. Finalmente, eliminando las mafias y los regalos a Cuba y Petrocaribe, podrían reasignarse recursos en la transición para proteger a los más pobres.
Ya los empresarios aprendieron, igual que los medios. Esta vez no habrá gran resistencia. Esta vez Venezuela, quedará con el tiempo, limpia de mafias, comunismo y populismo, gracias a lo que pronto llamaremos: el extinto chavismo.
Inicia juicio a disidentes en China
En: http://www.eluniversal.com/internacional/131028/inicia-juicio-a-miembros-del-grupo-que-pide-transparencia-al-gobierno-
EL UNIVERSAL
EL UNIVERSAL
lunes 28 de octubre de 2013 06:54 AM
Pekín.- El juicio a tres miembros de "Nuevos Ciudadanos" ("Gongmen"), movimiento que pide al Gobierno chino que publique sus bienes para ser más transparente con la población, comenzó hoy, bajo la acusación de "reunión ilegal".
Se trata de la primera vez que se juzga a integrantes del grupo, aunque más de una decena de miembros han sido detenidos en los últimos meses, lo que organizaciones de derechos humanos consideran un ejemplo de la poca tolerancia del Gobierno frente a las críticas, informó Efe.
El proceso a Liu Ping, Li Sihua y Wei Zhongping comenzó a primera hora de hoy en Xiyu, en la provincia de Jiangxi (este), confirmó el abogado Zhang Jianwei, quien denunció que hubo numerosas irregularidades durante la vista.
"No pudimos defenderles, nada fue de acuerdo a la Ley, así que nuestro trabajo de hoy no tuvo ninguna validez. El tribunal no prestó atención a nuestras pruebas y el juez es el mismo que detuvo más del tiempo permitido por ley a los acusados", dijo.
Zhang explicó que los acusados, que se enfrentan a una pena de entre tres y cinco años de cárcel, ha decidido despedir al equipo defensor, compuesto por seis letrados, en vista de como se ha desarrollado el primer día de juicio.
"Tratarán de contratar a otros, y ver si pueden hacer algo", señaló Zhang, que destacó el enorme dispositivo policial que flanqueaba hoy el tribunal y señaló que se le prohibió la entrada al mismo a diversas personas.
Los tres activistas fueron detenidos por las autoridades a finales de abril en Xinyu acusados de "asamblea ilegal".
El caso de Liu es uno de los más llamativos, al ser una política china no adscrita al Partido Comunista que presentó su candidatura independiente en unas elecciones locales en 2011, en una lista en la que también se encontraba Wei Zhongping, detenido junto a ella.
Liu y Wei aspiraban a ser miembros de la Asamblea Popular de Xinyu, el legislativo local, a través de los comicios locales que se celebran en algunos pueblos y ciudades en el país, un "experimento" que desde hace años lleva a cabo el Gobierno sin muchos avances.
Su caso ha provocado el rechazo de diferentes organizaciones de derechos humanos, que critican al presidente chino, Xi Jinping, por las promesas con las que tomó el poder en marzo, algunas de ellas en materia de derechos humanos.
"De momento no se han materializado, y el aumento de la represión en los últimos meses en internet, sobre los activistas y la prensa, junto a una nueva línea retórica más dura, provoca serias dudas sobre si finalmente esas iniciativas se llevarán a cabo", advirtió a Efe Maya Wang, de Human Rights Watch in China.
Se trata de la primera vez que se juzga a integrantes del grupo, aunque más de una decena de miembros han sido detenidos en los últimos meses, lo que organizaciones de derechos humanos consideran un ejemplo de la poca tolerancia del Gobierno frente a las críticas, informó Efe.
El proceso a Liu Ping, Li Sihua y Wei Zhongping comenzó a primera hora de hoy en Xiyu, en la provincia de Jiangxi (este), confirmó el abogado Zhang Jianwei, quien denunció que hubo numerosas irregularidades durante la vista.
"No pudimos defenderles, nada fue de acuerdo a la Ley, así que nuestro trabajo de hoy no tuvo ninguna validez. El tribunal no prestó atención a nuestras pruebas y el juez es el mismo que detuvo más del tiempo permitido por ley a los acusados", dijo.
Zhang explicó que los acusados, que se enfrentan a una pena de entre tres y cinco años de cárcel, ha decidido despedir al equipo defensor, compuesto por seis letrados, en vista de como se ha desarrollado el primer día de juicio.
"Tratarán de contratar a otros, y ver si pueden hacer algo", señaló Zhang, que destacó el enorme dispositivo policial que flanqueaba hoy el tribunal y señaló que se le prohibió la entrada al mismo a diversas personas.
Los tres activistas fueron detenidos por las autoridades a finales de abril en Xinyu acusados de "asamblea ilegal".
El caso de Liu es uno de los más llamativos, al ser una política china no adscrita al Partido Comunista que presentó su candidatura independiente en unas elecciones locales en 2011, en una lista en la que también se encontraba Wei Zhongping, detenido junto a ella.
Liu y Wei aspiraban a ser miembros de la Asamblea Popular de Xinyu, el legislativo local, a través de los comicios locales que se celebran en algunos pueblos y ciudades en el país, un "experimento" que desde hace años lleva a cabo el Gobierno sin muchos avances.
Su caso ha provocado el rechazo de diferentes organizaciones de derechos humanos, que critican al presidente chino, Xi Jinping, por las promesas con las que tomó el poder en marzo, algunas de ellas en materia de derechos humanos.
"De momento no se han materializado, y el aumento de la represión en los últimos meses en internet, sobre los activistas y la prensa, junto a una nueva línea retórica más dura, provoca serias dudas sobre si finalmente esas iniciativas se llevarán a cabo", advirtió a Efe Maya Wang, de Human Rights Watch in China.
Is Ted Cruz a natural-born citizen eligible to serve as president?
En: http://news.yahoo.com/ted-cruz-natural-born-citizen-eligible-serve-president-100207138--politics.html
Sarah Helene Duggin from the Catholic University of
America looks at potential foreign-born presidential candidates like Ted
Cruz and a possible emerging consensus among scholars about their
eligibility for the White House.
The 2016 presidential election is more than three years away, but potential candidates and their supporters are already contemplating the next campaign. Senator Ted Cruz of Texas—now well-known for his role in the recent federal shutdown—and California’s celebrity former Governor Arnold Schwarzenegger are among those whose names are circulating. But neither Cruz nor Schwarzenegger was born in the United States, and the Constitution provides that “[n]o person except a natural born citizen, or a Citizen at the time of the Adoption of this Constitution, shall be eligible to the Office of President.”
For Cruz, Schwarzenegger, and a number of other potential candidates, the Natural Born Citizenship Clause raises a critical question: Is anyone born outside the United States constitutionally eligible to serve as president?
Senator John McCain, who was born in the Panama Canal Zone, faced the same question with respect to his natural-born citizenship status in his 2008 presidential bid, and purported concerns about President Obama’s constitutional qualifications led “birthers” to file lawsuits challenging his natural-born credentials on the basis of a variety of far-fetched theories during the last several years. A new natural-born citizenship debate is already simmering, and it seems likely to heat up a great deal before the 2016 election takes place.
The Constitution does not define the term natural born citizen. Even so, Governor Schwarzenegger is clearly out of the running. Given that he was born in Austria to Austrian parents, there is no basis for arguing that he is a natural-born citizen of the United States.
For Senator Cruz—who was born in Calgary, Alberta, to an American mother and a Cuban father—the question is more complicated. There is a strong argument that anyone who acquires United States citizenship at birth, whether by virtue of the 14th Amendment or by operation of federal statute, qualifies as natural born. The Supreme Court, however, has never ruled on the meaning of the natural-born citizenship requirement. In the absence of a definitive Supreme Court ruling—or a constitutional amendment—the parameters of the clause remain uncertain.
The origins of the Natural Born Citizenship Clause date back to a letter John Jay (who later authored several of the Federalist Papers and served as our first chief justice) wrote to George Washington, then president of the Constitutional Convention, on July 25, 1787. At the time, as Justice Joseph Story later explained in his influential Commentaries on the Constitution, many of the framers worried about “ambitious foreigners who might otherwise be intriguing for the office.”
“Permit me to hint, whether it would not be wise & seasonable to provide a strong check to the admission of Foreigners into the administration of our national Government; and to declare expressly that the Command in chief of the American army shall not be given to nor devolve on, any but a natural born Citizen,” Jay wrote.
Washington thanked Jay for his hints in a reply dated September 2, 1787. Shortly thereafter, the natural-born citizenship language appeared in the draft Constitution the Committee of Eleven presented to the Convention. There is no record of any debate on the clause.
While it is possible to trace the origins of the Natural Born Citizenship Clause, it is harder to determine its intended scope—who did the framers mean to exclude from the presidency by this language? The Naturalization Act of 1790 probably constitutes the most significant evidence available. Congress enacted this legislation just three years after the drafting of the Constitution, and many of those who voted on it had participated in the Constitutional Convention. The act provided that “children of citizens of the United States, that may be born beyond the sea, or out of the limits of the United States, shall be considered as natural-born citizens.”
There is no record of discussion of the term natural born citizen, but it is reasonable to conclude that the drafters believed that foreign-born children of American parents who acquired citizenship at birth could and should be deemed natural born citizens.
Although subsequent naturalization acts dropped the natural born language, members of later Congresses proposed many bills and resolutions designed to clarify, limit, or eliminate the Natural Born Citizenship Clause; none succeeded. In April 2008, however, amid challenges to Senator McCain’s eligibility to serve as president, the Senate passed a resolution declaring that “John Sidney McCain, III, is a ‘natural born Citizen” under Article II, Section 1, of the Constitution of the United States.”
The resolution—co-sponsored by a number of McCain’s Senate colleagues, including rival presidential hopefuls Hillary Clinton and Barack Obama—undoubtedly offered Senator McCain some comfort, but it had no real constitutional significance.
Challenges to presidential qualifications are not new. In 1964, for example, questions arose as to the natural-born credentials of Republican nominee Senator Barry Goldwater, because he was born in Arizona prior to statehood. In 1968, legal actions were threatened against former Michigan Governor George Romney, who was born to American parents in Mexico, when he sought the Republican nomination.
Despite the shadow that lawsuits may cast over a presidential bid, the obstacles to successful litigation of natural-born citizenship challenges are formidable. These matters raise a wide array of justiciability concerns. Standing issues led to the dismissal of lawsuits filed in federal courts in New Hampshire and California challenging Senator McCain’s natural-born status in 2008 (Hollander v. McCain, Robinson v. Bowen), as well as to the dismissal of claims brought by a Guyana-born naturalized citizen who argued that the Fifth and 14th Amendments effectively repealed the natural born citizenship clause (Hassan v. Federal Election Committee).
Standing is not the only obstacle to adjudication of natural-born citizenship issues. Claims that a candidate lacks the requisite natural-born citizenship credentials are unlikely to ripen until a nominee is chosen, or perhaps even elected, and federal courts may be reluctant to delve into the merits of challenges to a candidate’s natural-born citizenship status on political question grounds.
What can we expect if Senator Cruz or another similarly situated candidate runs for president in 2016? Undoubtedly, the controversy will continue with passionate advocates on both sides of the issue. A scholarly consensus is emerging, however, that anyone who acquires citizenship at birth is natural born for purposes of Article II.
This consensus rests on firm foundations. First, given Jay’s letter and the language of the 1790 naturalization act, it seems evident that the framers were worried about foreign princes, not children born to American citizens living abroad. Second, the 14-year residency requirement Article II also imposes as a presidential prerequisite ensures that, regardless of their place of birth, would-be presidents must spend a significant time living in the United States before they can run for office.
Finally, the natural born citizenship clause is both an anomaly and an anachronism. The way in which the clause differentiates among United States citizens is contrary to the overall spirit of the Constitution; the risk that foreign nobility will infiltrate our government is long past; and place of birth is a poor surrogate for loyalty to one’s homeland in our increasingly mobile society and our ever more interconnected world. The best solution would be to amend the Constitution, as many legislators on both sides of the aisle have proposed over the years. In the absence of an amendment, the clause should be narrowly interpreted.
Sarah Helene Duggin is Professor of Law and Director of the Law and Public Policy Program for the Columbus School of Law at the Catholic University of America. She has authored several academic articles on the natural-born citizenship proviso.
The 2016 presidential election is more than three years away, but potential candidates and their supporters are already contemplating the next campaign. Senator Ted Cruz of Texas—now well-known for his role in the recent federal shutdown—and California’s celebrity former Governor Arnold Schwarzenegger are among those whose names are circulating. But neither Cruz nor Schwarzenegger was born in the United States, and the Constitution provides that “[n]o person except a natural born citizen, or a Citizen at the time of the Adoption of this Constitution, shall be eligible to the Office of President.”
For Cruz, Schwarzenegger, and a number of other potential candidates, the Natural Born Citizenship Clause raises a critical question: Is anyone born outside the United States constitutionally eligible to serve as president?
Senator John McCain, who was born in the Panama Canal Zone, faced the same question with respect to his natural-born citizenship status in his 2008 presidential bid, and purported concerns about President Obama’s constitutional qualifications led “birthers” to file lawsuits challenging his natural-born credentials on the basis of a variety of far-fetched theories during the last several years. A new natural-born citizenship debate is already simmering, and it seems likely to heat up a great deal before the 2016 election takes place.
The Constitution does not define the term natural born citizen. Even so, Governor Schwarzenegger is clearly out of the running. Given that he was born in Austria to Austrian parents, there is no basis for arguing that he is a natural-born citizen of the United States.
For Senator Cruz—who was born in Calgary, Alberta, to an American mother and a Cuban father—the question is more complicated. There is a strong argument that anyone who acquires United States citizenship at birth, whether by virtue of the 14th Amendment or by operation of federal statute, qualifies as natural born. The Supreme Court, however, has never ruled on the meaning of the natural-born citizenship requirement. In the absence of a definitive Supreme Court ruling—or a constitutional amendment—the parameters of the clause remain uncertain.
The origins of the Natural Born Citizenship Clause date back to a letter John Jay (who later authored several of the Federalist Papers and served as our first chief justice) wrote to George Washington, then president of the Constitutional Convention, on July 25, 1787. At the time, as Justice Joseph Story later explained in his influential Commentaries on the Constitution, many of the framers worried about “ambitious foreigners who might otherwise be intriguing for the office.”
“Permit me to hint, whether it would not be wise & seasonable to provide a strong check to the admission of Foreigners into the administration of our national Government; and to declare expressly that the Command in chief of the American army shall not be given to nor devolve on, any but a natural born Citizen,” Jay wrote.
Washington thanked Jay for his hints in a reply dated September 2, 1787. Shortly thereafter, the natural-born citizenship language appeared in the draft Constitution the Committee of Eleven presented to the Convention. There is no record of any debate on the clause.
While it is possible to trace the origins of the Natural Born Citizenship Clause, it is harder to determine its intended scope—who did the framers mean to exclude from the presidency by this language? The Naturalization Act of 1790 probably constitutes the most significant evidence available. Congress enacted this legislation just three years after the drafting of the Constitution, and many of those who voted on it had participated in the Constitutional Convention. The act provided that “children of citizens of the United States, that may be born beyond the sea, or out of the limits of the United States, shall be considered as natural-born citizens.”
There is no record of discussion of the term natural born citizen, but it is reasonable to conclude that the drafters believed that foreign-born children of American parents who acquired citizenship at birth could and should be deemed natural born citizens.
Although subsequent naturalization acts dropped the natural born language, members of later Congresses proposed many bills and resolutions designed to clarify, limit, or eliminate the Natural Born Citizenship Clause; none succeeded. In April 2008, however, amid challenges to Senator McCain’s eligibility to serve as president, the Senate passed a resolution declaring that “John Sidney McCain, III, is a ‘natural born Citizen” under Article II, Section 1, of the Constitution of the United States.”
The resolution—co-sponsored by a number of McCain’s Senate colleagues, including rival presidential hopefuls Hillary Clinton and Barack Obama—undoubtedly offered Senator McCain some comfort, but it had no real constitutional significance.
Challenges to presidential qualifications are not new. In 1964, for example, questions arose as to the natural-born credentials of Republican nominee Senator Barry Goldwater, because he was born in Arizona prior to statehood. In 1968, legal actions were threatened against former Michigan Governor George Romney, who was born to American parents in Mexico, when he sought the Republican nomination.
Despite the shadow that lawsuits may cast over a presidential bid, the obstacles to successful litigation of natural-born citizenship challenges are formidable. These matters raise a wide array of justiciability concerns. Standing issues led to the dismissal of lawsuits filed in federal courts in New Hampshire and California challenging Senator McCain’s natural-born status in 2008 (Hollander v. McCain, Robinson v. Bowen), as well as to the dismissal of claims brought by a Guyana-born naturalized citizen who argued that the Fifth and 14th Amendments effectively repealed the natural born citizenship clause (Hassan v. Federal Election Committee).
Standing is not the only obstacle to adjudication of natural-born citizenship issues. Claims that a candidate lacks the requisite natural-born citizenship credentials are unlikely to ripen until a nominee is chosen, or perhaps even elected, and federal courts may be reluctant to delve into the merits of challenges to a candidate’s natural-born citizenship status on political question grounds.
What can we expect if Senator Cruz or another similarly situated candidate runs for president in 2016? Undoubtedly, the controversy will continue with passionate advocates on both sides of the issue. A scholarly consensus is emerging, however, that anyone who acquires citizenship at birth is natural born for purposes of Article II.
This consensus rests on firm foundations. First, given Jay’s letter and the language of the 1790 naturalization act, it seems evident that the framers were worried about foreign princes, not children born to American citizens living abroad. Second, the 14-year residency requirement Article II also imposes as a presidential prerequisite ensures that, regardless of their place of birth, would-be presidents must spend a significant time living in the United States before they can run for office.
Finally, the natural born citizenship clause is both an anomaly and an anachronism. The way in which the clause differentiates among United States citizens is contrary to the overall spirit of the Constitution; the risk that foreign nobility will infiltrate our government is long past; and place of birth is a poor surrogate for loyalty to one’s homeland in our increasingly mobile society and our ever more interconnected world. The best solution would be to amend the Constitution, as many legislators on both sides of the aisle have proposed over the years. In the absence of an amendment, the clause should be narrowly interpreted.
Sarah Helene Duggin is Professor of Law and Director of the Law and Public Policy Program for the Columbus School of Law at the Catholic University of America. She has authored several academic articles on the natural-born citizenship proviso.
Sunday, October 27, 2013
Carta abierta a los venezolanos: El sistema electoral tiene fallas graves
En: http://www.noticierodigital.com/2013/10/carta-abierta-a-los-venezolanos-el-sistema-electoral-tiene-fallas-graves/
ND / 27 oct 2013.- Un grupo de venezolanos entre los que se encuentran el profesor Genaro Mosquera, Diego Arria, Alberto Franceschi, Eric Ekvall, V.A. Rafael Huizi Clavier, Carlos Fernández (expresidente de Fedecámaras), Luis Manuel Aguana, Iñaki Gainzarain, Ludwig Moreno, María Conchita Alonso, Patricia Poleo, Nixon Moreno y Ana Mercedes Díaz (ex directora CNE) envió este domingo una carta abierta a los venezolanos exigiendo una reforma profunda al sistema electoral.
ND / 27 oct 2013.- Un grupo de venezolanos entre los que se encuentran el profesor Genaro Mosquera, Diego Arria, Alberto Franceschi, Eric Ekvall, V.A. Rafael Huizi Clavier, Carlos Fernández (expresidente de Fedecámaras), Luis Manuel Aguana, Iñaki Gainzarain, Ludwig Moreno, María Conchita Alonso, Patricia Poleo, Nixon Moreno y Ana Mercedes Díaz (ex directora CNE) envió este domingo una carta abierta a los venezolanos exigiendo una reforma profunda al sistema electoral.
A continuación la carta:
Las elecciones en Venezuela no respetan el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en materia electoral, porque no son “elecciones auténticas”.
Desde hace diez años, y auspiciado desde el alto gobierno, el sistema electoral venezolano ha sufrido la injerencia del régimen castro-comunista, como parte de un plan impuesto por personas ajenas al país, cuyo objetivo es mantener a toda costa el poder.
Bajo la falsa premisa de la necesidad de incorporar “modernas tecnologías”, hoy los venezolanos tenemos un sistema que solo pueden interpretar un grupito de “técnicos”. Millones de ciudadanos están en manos de una micro élite de técnicos, por cierto, con negocios prósperos con empresas del Estado.
En otras palabras, el pueblo ha dejado de ser soberano en materia electoral.
Desde hace años un grupo de venezolanos hemos denunciado consistentemente fallas graves, que han derivado en la conformación de un sistema electoral fraudulento (ver Carta abierta http://declaraciondecaracas.blogspot.com/2013/03/ante-las-elecciones-del-14-de-abril.html en ocasión del 14 de abril 2013):
* El Registro Electoral. Ha crecido a espaldas del control ciudadano, y en la última auditoría seria e independiente (2005), el CNE le ocultó al auditor información documental sobre casi el 52% de la muestra elegida. A su vez, el componente de registro de huellas tiene un 8% de los inscritos sin huella digital registrada. Y el diseño ha incluido la creación de centros electorales inaccesibles para la oposición;
* Violación del artículo 63 Constitución – “Representación Proporcional”. El oficialismo (PSUV), modifica los circuitos electorales, y ha logrado que teniendo menos votos en la elección de la AN (2010) obtuviera casi las dos terceras partes del total de los diputados, y en la elección de gobernadores (2012), la mayoría en las 22 de las 23 Asambleas Legislativas. Y el 8D no será una excepción, porque encierra el cálculo premeditado de garantizarle al Régimen la gran mayoría de las Cámaras Municipales, incluso en aquellos municipios donde ganen en votos candidatos a alcalde de la oposición;
* Dispositivos electrónicos: El CNE, cara a la elección del 7O-2012, implementó el sistema SAI (captahuella unida a la máquina de votación), hecho que ha generado en el electorado la clara percepción de una seria amenaza al principio universal de que el voto debe ser, y parecer, secreto. Y como consecuencia del uso de estos dispositivos electrónicos, el CNE ha entregado al partido de gobierno información privilegiada en tiempo real;
* Violación de principios para postulación de candidatos: El CNE, cara a la elección del 7O-2012, permitió la inscripción del candidato oficial, a sabiendas de su condición de enfermo de muerte. Y vista la inminente muerte del Sr. Chávez, avaló la prórroga del periodo presidencial que finalizaba el 10 de Enero, permitiendo que el vicepresidente pasara a ser presidente y candidato, con todo y su casi segura “doble nacionalidad”;
* Autoridades electorales parcializadas e ilegítimas: El CNE está en manos del Poder Ejecutivo Nacional (4 de 5 cargos). Los Rectores tienen sus períodos vencidos.
Todas estas anomalías del sistema electoral han contado con el silencio de nuestros representantes ante el CNE. Este hecho político, unido a nuestro voto “a ciegas”, ha facilitado la configuración de esta aberración llamada Poder Electoral, que es en definitiva, el padre de la desgracia política denominada 5ta República.
Una clara consecuencia política del 14A, es que la gente se abstenga de votar como respuesta al régimen autoritario y al liderazgo opositor que desmovilizó la protesta cívica, y ello fundamentalmente, porque la abstención que se practica en las coyunturas políticas como la que sufrimos, tiene un significado distinto al que tendría en una sana democracia. Y este significado internacionalmente es el de la protesta cívica, o la conocida objeción de conciencia.
Debemos entender que los venezolanos perciben ya, que con “elecciones controladas” su calidad de vida no mejorará, y más grave aún, no cambiará el rumbo actual de la nación, hoy signado por, al menos, los siguientes once elementos:
1. Las autoridades de los Poderes Públicos son fruto de “elecciones controladas”;
2. Una severa crisis económica y social, acompañada por una legislación que hace cada vez más improductiva a la ya débil clase trabajadora;
3. El caos en las calles, y los miles de asesinatos anuales de personas honestas;
4. El crecimiento de la industria del narcotráfico y las mafias enquistadas en el Estado;
5. El intento de la supeditación de la Institución Militar a intereses extranjeros;
6. La pérdida de soberanía nacional y el vicio que corroe la administración pública;
7. La violación permanente de la Constitución y el silenciamiento de los medios;
8. La presencia de extranjeros en posiciones claves de la vida nacional;
9. La creciente y progresiva criminalización de las justas protestas ciudadanas;
10. La vocación totalitaria del Régimen;
11. La colaboración de parte del liderazgo opositor con el Régimen.
Pero el cambio verdadero requiere un nuevo Sistema Electoral.
El país clama por un cambio en la conducción del país. Un cambio en el marco constitucional. La palabra transición suena en todas partes, incluidos cuarteles e iglesias.
La gente sabe que necesitamos acometer un plan para la emergencia nacional.
Está llegando la hora de restaurar el orden en pueblos y ciudades, impulsar la recomposición de la economía, desarrollar nuevos planes sociales autosustentables en el tiempo, garantizar la soberanía nacional, la reinstitucionalización de la F.A.N., y el saneamiento de la Administración Pública y el Sistema Electoral.
Esto es algo sencillo de explicarle a la gente, y sobre todo, es un frente en el que debemos participar derrotando el silencio reinante en esta materia por parte de los partidos tradicionales. Hacemos nuestra la frase de Martin Luther King: “Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos”.
Pero cualquier transición que se esté gestando en esta coyuntura, que sea de espíritu democrático-constitucional, debe garantizar el marco electoral adecuado para los necesarios procesos de relegitimación de los distintos poderes públicos, modificación la Constitución Nacional (eliminación de la concentración del poder, perpetuidad de los gobernantes, … ), y por supuesto, para la aprobación mediante referéndums de las delicadas medidas propuestas para superar la emergencia nacional.
Toca a los ciudadanos exigir un nuevo sistema electoral y sumarse al clamor del cambio.
Toca a los militares hacer cumplir la Constitución Nacional, garantizar el orden, y retomar su misión de protector celoso de la soberanía nacional, hecho que empieza con la celebración de Elecciones Auténticas y la vigilancia estricta de las fronteras y patrimonio.
Toca a la Iglesia invocar el diálogo fraterno en los momentos difíciles por venir.
Lo medular hoy, es la necesidad de organizarse para la transición a la democracia, y ese objetivo, no es compatible con la participación ciega en elecciones controladas.
Suscriben:
Genaro Mosquera – Dr. en Estadística, experto electoral – Profesor Universitario
Henrique Meier – Abogado y Profesor Universitario
Alfredo Coronil Hartmann
Diego Arria
Alberto Franceschi González
Rafael Grooscors Caballero
Eric Ekvall – Experto en campañas electorales
Luis “Balo” Farías, Coordinador de MID Táchira
GD (E) Rafael Montero – Ex Ministro de la Defensa
V.A. Mario Ivan Carratu Molina
V.A. Rafael Huizi Clavier
Gral.B.(E) Néstor González González
C.A. Elias A. Buchszer
Coronel (Av) Silvino Bustillos
Capitán de Altura (Marina Mercante) Humberto Marcano Rodriguez
Adriana Najul Helou. Diseñadora y refugiada politica
Mercedes Montero
Alfredo García Defendini – Coordinador Frente Patriótico – Abogado
Amaury Garcia Deffendini
Reinaldo José Vargas Avendaño
Noel Leal Rojas
Nedo Paniz - Prof. universitario UCV
Carlos Fernández Exp. de Fedecamaras
Marisol Sarría – Abogada
Luis Manuel Aguana – Ong Por la Conciencia. Coord. General A.C. Familia Metro – Lic. Computación
Iñaki Gainzarain – Matemático
Carlos Lee – Ingeniero y Profesor Universitario
Ludwig Moreno – Ong Votolimpio – Médico
Gustavo Delfino –Ingeniero
Rodrigo Medina Arocha – Físico Investigador IVIC
Luisa Elena Vidaurre – Ong Por la Conciencia
Pablo Brito Altamira – Ong Por la Conciencia
Kika Bisogno – Ong Votolimpio
José A. Martin E. – Ong Votolimpio – Abogado
Iruña Urruticoechea – Periodista
Ana Mercedes Díaz – ex directora CNE
Patricia Poleo – Periodista
María Conchita Alonso
Dayana Cristina Duzoglou
Manuela Alcalá
Alberto Zambrano – Médico
José Méndez, Dr. Ingeniero y Consultor de Negocios Petroleros
Antonio Nicolás Briceño B
Luis Rafael Mönch Orta – US Delegate for UnoAmerica. Fuerza Solidaria. Miami,
Florida.
Nixon Moreno – Politologo
MariaTeresa Arias Briceño Licenciada – Presidenta Airesven
Blanca A. Briceño – Abogada – Fundadora Airesven
Ing. Ricardo Moreno – Ingeniero – Secretario Ejecutivo Airesven
Silfredo Naveda – Economista – Vocero, Caminos de Libertad
Luis Deffit – Vocero Caminos de Libertad
Marina Gonzales Alcala – Comisionada en Miami
Consuelo Briceño – Abogada – Colaboradora Airesven
Nelson Castellano – Colaborador Airesven
Julio Zomero
Manuel Brito – Sociólogo
Maybeth Garcés – Lic. en Filosofía
Alexandra González – Lic. en Idiomas Modernos
Tony de Viveiros – Licenciado – Internacionalista
Mery Peña – estudiante de Derecho
Omar Vasquez Lagonel – Ex Comisario – Consultor de Seguridad
María Walter – Movimiento Conciencia Ciudadana
Las elecciones en Venezuela no respetan el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en materia electoral, porque no son “elecciones auténticas”.
Desde hace diez años, y auspiciado desde el alto gobierno, el sistema electoral venezolano ha sufrido la injerencia del régimen castro-comunista, como parte de un plan impuesto por personas ajenas al país, cuyo objetivo es mantener a toda costa el poder.
Bajo la falsa premisa de la necesidad de incorporar “modernas tecnologías”, hoy los venezolanos tenemos un sistema que solo pueden interpretar un grupito de “técnicos”. Millones de ciudadanos están en manos de una micro élite de técnicos, por cierto, con negocios prósperos con empresas del Estado.
En otras palabras, el pueblo ha dejado de ser soberano en materia electoral.
Desde hace años un grupo de venezolanos hemos denunciado consistentemente fallas graves, que han derivado en la conformación de un sistema electoral fraudulento (ver Carta abierta http://declaraciondecaracas.blogspot.com/2013/03/ante-las-elecciones-del-14-de-abril.html en ocasión del 14 de abril 2013):
* El Registro Electoral. Ha crecido a espaldas del control ciudadano, y en la última auditoría seria e independiente (2005), el CNE le ocultó al auditor información documental sobre casi el 52% de la muestra elegida. A su vez, el componente de registro de huellas tiene un 8% de los inscritos sin huella digital registrada. Y el diseño ha incluido la creación de centros electorales inaccesibles para la oposición;
* Violación del artículo 63 Constitución – “Representación Proporcional”. El oficialismo (PSUV), modifica los circuitos electorales, y ha logrado que teniendo menos votos en la elección de la AN (2010) obtuviera casi las dos terceras partes del total de los diputados, y en la elección de gobernadores (2012), la mayoría en las 22 de las 23 Asambleas Legislativas. Y el 8D no será una excepción, porque encierra el cálculo premeditado de garantizarle al Régimen la gran mayoría de las Cámaras Municipales, incluso en aquellos municipios donde ganen en votos candidatos a alcalde de la oposición;
* Dispositivos electrónicos: El CNE, cara a la elección del 7O-2012, implementó el sistema SAI (captahuella unida a la máquina de votación), hecho que ha generado en el electorado la clara percepción de una seria amenaza al principio universal de que el voto debe ser, y parecer, secreto. Y como consecuencia del uso de estos dispositivos electrónicos, el CNE ha entregado al partido de gobierno información privilegiada en tiempo real;
* Violación de principios para postulación de candidatos: El CNE, cara a la elección del 7O-2012, permitió la inscripción del candidato oficial, a sabiendas de su condición de enfermo de muerte. Y vista la inminente muerte del Sr. Chávez, avaló la prórroga del periodo presidencial que finalizaba el 10 de Enero, permitiendo que el vicepresidente pasara a ser presidente y candidato, con todo y su casi segura “doble nacionalidad”;
* Autoridades electorales parcializadas e ilegítimas: El CNE está en manos del Poder Ejecutivo Nacional (4 de 5 cargos). Los Rectores tienen sus períodos vencidos.
Todas estas anomalías del sistema electoral han contado con el silencio de nuestros representantes ante el CNE. Este hecho político, unido a nuestro voto “a ciegas”, ha facilitado la configuración de esta aberración llamada Poder Electoral, que es en definitiva, el padre de la desgracia política denominada 5ta República.
Una clara consecuencia política del 14A, es que la gente se abstenga de votar como respuesta al régimen autoritario y al liderazgo opositor que desmovilizó la protesta cívica, y ello fundamentalmente, porque la abstención que se practica en las coyunturas políticas como la que sufrimos, tiene un significado distinto al que tendría en una sana democracia. Y este significado internacionalmente es el de la protesta cívica, o la conocida objeción de conciencia.
Debemos entender que los venezolanos perciben ya, que con “elecciones controladas” su calidad de vida no mejorará, y más grave aún, no cambiará el rumbo actual de la nación, hoy signado por, al menos, los siguientes once elementos:
1. Las autoridades de los Poderes Públicos son fruto de “elecciones controladas”;
2. Una severa crisis económica y social, acompañada por una legislación que hace cada vez más improductiva a la ya débil clase trabajadora;
3. El caos en las calles, y los miles de asesinatos anuales de personas honestas;
4. El crecimiento de la industria del narcotráfico y las mafias enquistadas en el Estado;
5. El intento de la supeditación de la Institución Militar a intereses extranjeros;
6. La pérdida de soberanía nacional y el vicio que corroe la administración pública;
7. La violación permanente de la Constitución y el silenciamiento de los medios;
8. La presencia de extranjeros en posiciones claves de la vida nacional;
9. La creciente y progresiva criminalización de las justas protestas ciudadanas;
10. La vocación totalitaria del Régimen;
11. La colaboración de parte del liderazgo opositor con el Régimen.
Pero el cambio verdadero requiere un nuevo Sistema Electoral.
El país clama por un cambio en la conducción del país. Un cambio en el marco constitucional. La palabra transición suena en todas partes, incluidos cuarteles e iglesias.
La gente sabe que necesitamos acometer un plan para la emergencia nacional.
Está llegando la hora de restaurar el orden en pueblos y ciudades, impulsar la recomposición de la economía, desarrollar nuevos planes sociales autosustentables en el tiempo, garantizar la soberanía nacional, la reinstitucionalización de la F.A.N., y el saneamiento de la Administración Pública y el Sistema Electoral.
Esto es algo sencillo de explicarle a la gente, y sobre todo, es un frente en el que debemos participar derrotando el silencio reinante en esta materia por parte de los partidos tradicionales. Hacemos nuestra la frase de Martin Luther King: “Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos”.
Pero cualquier transición que se esté gestando en esta coyuntura, que sea de espíritu democrático-constitucional, debe garantizar el marco electoral adecuado para los necesarios procesos de relegitimación de los distintos poderes públicos, modificación la Constitución Nacional (eliminación de la concentración del poder, perpetuidad de los gobernantes, … ), y por supuesto, para la aprobación mediante referéndums de las delicadas medidas propuestas para superar la emergencia nacional.
Toca a los ciudadanos exigir un nuevo sistema electoral y sumarse al clamor del cambio.
Toca a los militares hacer cumplir la Constitución Nacional, garantizar el orden, y retomar su misión de protector celoso de la soberanía nacional, hecho que empieza con la celebración de Elecciones Auténticas y la vigilancia estricta de las fronteras y patrimonio.
Toca a la Iglesia invocar el diálogo fraterno en los momentos difíciles por venir.
Lo medular hoy, es la necesidad de organizarse para la transición a la democracia, y ese objetivo, no es compatible con la participación ciega en elecciones controladas.
Suscriben:
Genaro Mosquera – Dr. en Estadística, experto electoral – Profesor Universitario
Henrique Meier – Abogado y Profesor Universitario
Alfredo Coronil Hartmann
Diego Arria
Alberto Franceschi González
Rafael Grooscors Caballero
Eric Ekvall – Experto en campañas electorales
Luis “Balo” Farías, Coordinador de MID Táchira
GD (E) Rafael Montero – Ex Ministro de la Defensa
V.A. Mario Ivan Carratu Molina
V.A. Rafael Huizi Clavier
Gral.B.(E) Néstor González González
C.A. Elias A. Buchszer
Coronel (Av) Silvino Bustillos
Capitán de Altura (Marina Mercante) Humberto Marcano Rodriguez
Adriana Najul Helou. Diseñadora y refugiada politica
Mercedes Montero
Alfredo García Defendini – Coordinador Frente Patriótico – Abogado
Amaury Garcia Deffendini
Reinaldo José Vargas Avendaño
Noel Leal Rojas
Nedo Paniz - Prof. universitario UCV
Carlos Fernández Exp. de Fedecamaras
Marisol Sarría – Abogada
Luis Manuel Aguana – Ong Por la Conciencia. Coord. General A.C. Familia Metro – Lic. Computación
Iñaki Gainzarain – Matemático
Carlos Lee – Ingeniero y Profesor Universitario
Ludwig Moreno – Ong Votolimpio – Médico
Gustavo Delfino –Ingeniero
Rodrigo Medina Arocha – Físico Investigador IVIC
Luisa Elena Vidaurre – Ong Por la Conciencia
Pablo Brito Altamira – Ong Por la Conciencia
Kika Bisogno – Ong Votolimpio
José A. Martin E. – Ong Votolimpio – Abogado
Iruña Urruticoechea – Periodista
Ana Mercedes Díaz – ex directora CNE
Patricia Poleo – Periodista
María Conchita Alonso
Dayana Cristina Duzoglou
Manuela Alcalá
Alberto Zambrano – Médico
José Méndez, Dr. Ingeniero y Consultor de Negocios Petroleros
Antonio Nicolás Briceño B
Luis Rafael Mönch Orta – US Delegate for UnoAmerica. Fuerza Solidaria. Miami,
Florida.
Nixon Moreno – Politologo
MariaTeresa Arias Briceño Licenciada – Presidenta Airesven
Blanca A. Briceño – Abogada – Fundadora Airesven
Ing. Ricardo Moreno – Ingeniero – Secretario Ejecutivo Airesven
Silfredo Naveda – Economista – Vocero, Caminos de Libertad
Luis Deffit – Vocero Caminos de Libertad
Marina Gonzales Alcala – Comisionada en Miami
Consuelo Briceño – Abogada – Colaboradora Airesven
Nelson Castellano – Colaborador Airesven
Julio Zomero
Manuel Brito – Sociólogo
Maybeth Garcés – Lic. en Filosofía
Alexandra González – Lic. en Idiomas Modernos
Tony de Viveiros – Licenciado – Internacionalista
Mery Peña – estudiante de Derecho
Omar Vasquez Lagonel – Ex Comisario – Consultor de Seguridad
María Walter – Movimiento Conciencia Ciudadana
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