Como representantes del pueblo, como criaturas legítimas de la soberanía popular, los diputados a la Asamblea Nacional gozan de un fuero que los protege en el ejercicio de sus funciones. La trascendencia de su trabajo, imprescindible para la atención de los requerimientos de su mandato y rodeada de escollos por los elementos adversos que entorpecen su gestión, obliga a que se les proteja con una inmunidad que no solo los libra de la arbitrariedad de los poderosos sino también de los riesgos a que se someten los ciudadanos comunes.....
EN:
No comments:
Post a Comment