Desde que Chávez, Uribe y Lula fueron presidentes de Venezuela, Colombia y Brasil, respectivamente, estos países han recorrido caminos disímiles, pero la sombra descomunal de sus figuras, bien sea a través de la memoria o de una presencia incesante, ha determinado el devenir político de sus repúblicas.
Por: Leo Felipe Campos / The New York Times
Ser un hombre controvertido al extremo, venerado hasta las lágrimas por sus seguidores, odiado con ferocidad por sus adversarios: esa es la estrategia. Y, por lo visto, rinde frutos. Si no, que le pregunten a Donald Trump.
No comments:
Post a Comment