EN: Recibido por email
Saludos,
Edición elaborada por el Consejo Editorial de Laceiba.
En corto:
Maduro ordenó sacrificar a un diputado del Psuv, a un peor es nada, para mostrarle a Trump que él sí está dispuesto a luchar contra el narcotráfico. En marzo, sentó en el banquillo de los acusados a unos alcaldes de su partido, con el mismo propósito. Sin embargo, le tenemos una mala noticia: tarde piaste pajarito.
Claro, Maduro tal vez podría conseguir otros efectos si, mañana o pasado, sienta en el patíbulo a militares de alta graduación que operan en el Cartel. Esos que, como todos saben, sostienen al dictador en el poder. ¿Se atreverá?
Nadie cree que el hoy ex diputado, o los cuatro alcaldes del Psuv detenidos, o cualquier civil, pueden traficar toneladas de drogas sin la participación de sectores de la FANB que controlan todos los puertos, aeropuertos, ríos y carreteras de Venezuela. ¿O sí se puede?
Haga lo que haga Maduro, ya Petro dijo que lo dijo: la narcoguerrilla SÍ está en Venezuela, forma parte de los carteles del narcotráfico internacional y opera tanto en Venezuela como en Colombia. Ni más ni menos.
Por cierto… ¿y qué le pasa a Petro? ¿Son sus declaraciones un esfuerzo para esquivar el radar que activó Trump para cazar narcos y a sus colaboradores? ¿Acaso es un intento por desmarcarse del impresentable Maduro, cuando faltan apenas ocho meses para las presidenciales de Colombia? Sigamos observando.
Tanto llanto del Psuv por Monómeros, en el que por cierto se embarcó la “oposición de la oposición”, y ahora resulta que apura el paso para rematar la empresa antes de que los colombianos, con su voto, echen al petrismo fuera del poder. Nacionalismo de pacotilla.
No comments:
Post a Comment