Friday, August 22, 2025

Laceiba de Ramón Muchacho el 22 de agosto

EN: Recibido por email

Saludos,

Es o no es.

Si la movilización naval estadounidense es para algunos “humo”, llama la atención que hasta el secretario general de la ONU se haya pronunciado y que Maduro convoque a 4 millones de milicianos.

En todo caso, conviene recordar que lo que está planteado hasta el momento son operaciones contra el narcotráfico. Obviamente, los milicianos no deberían defender al narcotráfico sino a Venezuela. Más bien, ¡los milicianos deberían combatir el narcotráfico! - como debiera hacerlo activamente la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Como dice el refrán, el que no la debe no la teme. Si todo fuese un bulo contra Maduro, lo mejor para él sería aclarar de una vez por todas las cosas y prestar la más amplia colaboración para luchar contra los carteles de la droga. Pero no pareciera que jugarle camumina al “imperio” sea una buena estrategia, sobre todo si tu legitimidad está en menos cero.

Ahora bien, si no se trata de un bulo sino de esfuerzo real para socavar uno de los pilares de poder del régimen, pues definitivamente la operación en desarrollo (de la cual obviamente no sabremos sus detalles sino después de ejecutadas las acciones) abre una gran oportunidad que sería necio no aprovechar.

Los buques estadounidenses patrullando cerca de nuestras aguas no solo obligarán al narco a pensárselo dos veces, sino que harán evidente algo más: la “normalización” que algunos enchufados todavía sueñan con Maduro, de momento, no es posible.

La única normalización que los venezolanos queremos es la de cruceros repletos de turistas llegando a nuestras costas, no la normalización de lo anormal. Pero eso solo será posible en democracia, la misma por la que votamos el pasado 28 de julio.


Calma y cordura

En los últimos días hemos visto declaraciones de solidaridad con Maduro bastante estrambóticas y no precisamente del PSUV.

Hay quienes se rasgan las vestiduras por la “soberanía nacional”, pero se hacen los locos ante el ultraje a la soberanía popular y la sumisión del país a las directrices de La Habana, Moscú, Pekín o Teheran.

Más sorprendente aún es escuchar a ciertos influencers en Estados Unidos, que llegan al absurdo de sugerir que lo mejor que puede hacer Trump es hablar con Maduro, nada menos que para que le explique cómo ayudó a Biden a robarle la elección. Ni al guionista de Los Tres Chiflados se le habría ocurrido algo así.

Ante semejante sarta de disparates, vale la pena recordar el lema que alguna vez marcó el inicio del largo camino de la dictadura hacia la democracia en nuestro país: “calma y cordura”.

Porque calma es lo que necesitamos para no caer en las trampas del régimen ni en sus espejismos propagandísticos. Y cordura para mantener el rumbo que trazamos el 28 de julio: recuperar la democracia, la soberanía del pueblo y la posibilidad de un futuro normal.

Edición elaborada por el Consejo Editorial de Laceiba.

No comments:

Post a Comment