EN: Recibido por email
Saludos,
De pronto, Delcy descubrió que hay jueces que cobran peaje por la amnistía: llegó un poco tarde a esa “información”, porque los familiares de los presos políticos hicieron esa denuncia hace ya dos meses.
En todo caso, no son los jueces el problema. O el único problema. Es el sistema de represión que creó Chávez y perfeccionó Maduro, un engranaje legal y burocrático con varias ramificaciones, pensadas todas para aplastar y controlar a la sociedad venezolana.
La interina, sin ruborizarse, hace lo contrario al desmontaje de ese entramado criminal: lo usa para mantenerse en el poder, básicamente porque su posición de encargada es un acto de fuerza, no responde a un acto de consentimiento popular sino a un zarpazo barbárico e inconstitucional de su otrora jefe político hoy preso en Nueva York.
Además de protagonizar un escandaloso silencio sobre el repugnante caso de Víctor Quero, la impudicia de Delcy la lleva a mantener operativo el aparato que Maduro usó para secuestrar, torturar, desaparecer y asesinar a venezolanos inocentes. Ahí siguen las mismas cabezas, los mismos ejecutores de ese sistema, solo que ahora les dio por usar los colores azul y blanco, y andar en trajes de corbata, dejando el uniforme camuflado de campaña arrumado en un closet hasta otra oportunidad.
Aún después del abominable crimen de Quero, Delcy no ha ordenado la liberación inmediata de todos los presos políticos, una decisión ejecutiva que serviría no solo para evitar la matraca de la amnistía sino, más importante, para salvar sus vidas y acabar con el sufrimiento de familiares y víctimas. Prefiere irse a La Haya, en maniobra evasiva y distractiva, a ver si cesa la ola de indignación nacional.
Peor aún, después del indignante caso de Quero, 21 venezolanos se encuentran en situación de desaparición forzada. Cada minuto que pasan en el limbo, es un minuto menos de vida para ellos y horas adicionales de ahogo para sus familias.
Delcy está al tanto de todo. Aquí no hay inocentes o recién enterados. ¡A otro perro con ese hueso! Rodríguez es la vicepresidenta ejecutiva de Maduro desde 2018, forma parte de su gabinete desde 2013, tiene muchos años en lo que llaman el alto mando de la revolución.
Lo peor de todo es el oficio de blanqueo que algunos, incluidos falsos opositores, forocínicos y supuestos moderados, pretenden hacer para intentar salvarle la imagen a los hermanos siniestros, porque dizque “solo tienen tres meses en el poder”.
Un ejercicio tan obsceno como bochornoso.
No comments:
Post a Comment