Sus planes han ido y venido; sus decretos han engordado hasta el hartazgo los volúmenes de la Gaceta Oficial; sus interminables discursos han idiotizado a sus fanatizados oyentes, y todo ese enorme esfuerzo para ahogarse sin remisión en la orilla, y sin alcanzar el objetivo deseado. El conductor de Venezuela se ha proyectado así en la más viva representación de la persistencia fallida.
Seguir leyendo,
EN:
No comments:
Post a Comment