Comercios cerrados y pocos servicios se suman al letargo de inicio de año, publica El Universal.
Tres días después del nuevo año, la rutina de la ciudad aún no ha tomado cuerpo. Las calles despobladas, con negocios de puertas trancadas y la poca oferta de transporte superficial retratan el inicio de 2018.
En el casco de Libertador el bullicio de los manteleros y comerciantes itinerantes todavía no retorna a los bulevares y la ciudad permanece ceñida prácticamente a la dinámica de quienes se forman en filas a las afueras de los automercados en busca de alimentos.
Seguir leyendo,
EN:
No comments:
Post a Comment