En una dictadura el ejercicio de cualquier derecho se vuelve incómodo, porque más que derechos a los ciudadanos se les reclama el respeto de sus deberes, porque más que ciudadanos quienes viven en una dictadura son tratados como súbditos. Sujetos de dominación de una voluntad personal que todo lo controla y no permite ningún acto de autonomía que rete el poder del líder. Así es como opinar se vuelve un delito; protestar, insurreccional, y votar pudiera convertirse en un acto de rebeldía.
Se preguntarán ustedes: ¿en dictadura se vota? La respuesta es sí, desde Corea del Norte hasta Cuba la gente vota, cosa que no quiere decir necesariamente que elijan, los Castro y la dinastía de los Kim en Corea ganan las elecciones con 99% de los votos. Votar y dictadura no son dos conceptos opuestos, muchos dictadores han logrado favorecerse de su liderazgo carismático para instaurar sistemas plebiscitarios y eso no los hace más democráticos.
Seguir leyendo,
EN:
No comments:
Post a Comment