En: http://www.noticierodigital.com/2014/08/fedecamaras-califica-el-captahuella-de-humillante-y-pide-excusas/
ND / Stephanie Méndez / 27 ago 2014.- El presidente de Fedecámaras,
Jorge Roig, pidió disculpas este miércoles a los venezolanos por la
obligación que tienen el sector empresarial de implementar las
captahuellas.
Así lo dijo este mediodía en rueda de prensa.
“A nombre de todo el sector empresarial y de todos los comerciantes
del país, pedirle excusas a los venezolanos por someterlos a un
humillante proceso de marcar la huella para comprar alimentos”.
Y siguió: “Esto es un proceso indignante y humillante, que solamente tiene un país del mundo, Cuba”.
Roig reiteró su propuesta el gobierno para retomar las mesas de diálogo “para dar soluciones en esta materia a los venezolanos”.
Wednesday, August 27, 2014
Piden a sector comercial y sociedad civil desobedecer el cazahuellas
En: http://www.lapatilla.com/site/2014/08/27/piden-a-sector-comercial-y-sociedad-civil-desobedecer-el-cazahuellas/
Freddy Guevara, coordinador político adjunto de Voluntad Popular, saludó el exhorto a la población al desconocimiento de la captahuella como mecanismo regulador de alimentos hecho por los dirigentes de la Unidad, María Corina Machado, Antonio Ledezma y Henrique Capriles frente a la amenaza de lo que considera la instauración en Venezuela del modelo restrictivo cubano.
“En Voluntad Popular nos declaramos en resistencia frente al captahuella. Hay que organizar a la sociedad para desobedecer este mecanismo inconstitucional y tiránico. Emplazamos a los ciudadanos a no comprar en los establecimientos que tengan captahuellas, organicemos un boicot contra quienes se presten para esto, contra quienes obliguen de alguna forma a usarlo”, fustigó Guevara.
El joven progresista propuso en nombre de Voluntad Popular, apoyar no solo el cacerolazo convocado por la Unidad para este jueves a las 8:00 pm, sino participar también en el resto de actividades de calle, basadas en la lucha pacífica y constitucional, para repudiar esta medida.
En el marco del primer balance de asambleas y propuestas del Congreso Ciudadano, donde María Corina Machado y Gabriel Puerta Aponte, junto a líderes sociales y sectoriales, elevaron banderas de lucha a favor de la escogencia de los próximos representantes estadales rumbo al encuentro final con carácter nacional, el dirigente naranja hizo un llamado a la Asociación Nacional de Supermercados y Automercados, así como a los centros de abastecimiento a no ser cómplices de la regulación digital impulsada por Nicolás Maduro.
“Frente a este nuevo atropello deben unirse el sector comercial y la sociedad civil para combatir la iniciativa. No se presten para ejecutar esta medida que humilla a los venezolanos, no se pongan en contra de los ciudadanos con esta libreta cubana inteligente, es necesario elevar el nivel de conciencia”, dijo.
Para Guevara las recientes manifestaciones que se han realizado a nivel nacional contra el captahuellas han obligado a Nicolás Maduro a retroceder en la instalación de las maquinas en todos los centros de abastecimientos a nivel nacional de forma obligatoria, tal como lo señaló en un principio. “Tenemos que ser vigilantes de que en realidad esta medida no sea de carácter obligatorio y que no se sancionen a los centros que no se apaguen a esta medida dictatorial y discriminatoria”.
Finalmente, la dirigente de la Unidad, María Corina Machado hizo un llamado a que la acompañen a orar esta tarde, junto a Lilian Tintori, para pedir por Leopoldo López y los demás presos políticos en la misa de las 6:00 pm en la iglesia San José de Chacao. Prensa Voluntad Popular
Freddy Guevara, coordinador político adjunto de Voluntad Popular, saludó el exhorto a la población al desconocimiento de la captahuella como mecanismo regulador de alimentos hecho por los dirigentes de la Unidad, María Corina Machado, Antonio Ledezma y Henrique Capriles frente a la amenaza de lo que considera la instauración en Venezuela del modelo restrictivo cubano.
“En Voluntad Popular nos declaramos en resistencia frente al captahuella. Hay que organizar a la sociedad para desobedecer este mecanismo inconstitucional y tiránico. Emplazamos a los ciudadanos a no comprar en los establecimientos que tengan captahuellas, organicemos un boicot contra quienes se presten para esto, contra quienes obliguen de alguna forma a usarlo”, fustigó Guevara.
El joven progresista propuso en nombre de Voluntad Popular, apoyar no solo el cacerolazo convocado por la Unidad para este jueves a las 8:00 pm, sino participar también en el resto de actividades de calle, basadas en la lucha pacífica y constitucional, para repudiar esta medida.
En el marco del primer balance de asambleas y propuestas del Congreso Ciudadano, donde María Corina Machado y Gabriel Puerta Aponte, junto a líderes sociales y sectoriales, elevaron banderas de lucha a favor de la escogencia de los próximos representantes estadales rumbo al encuentro final con carácter nacional, el dirigente naranja hizo un llamado a la Asociación Nacional de Supermercados y Automercados, así como a los centros de abastecimiento a no ser cómplices de la regulación digital impulsada por Nicolás Maduro.
“Frente a este nuevo atropello deben unirse el sector comercial y la sociedad civil para combatir la iniciativa. No se presten para ejecutar esta medida que humilla a los venezolanos, no se pongan en contra de los ciudadanos con esta libreta cubana inteligente, es necesario elevar el nivel de conciencia”, dijo.
Para Guevara las recientes manifestaciones que se han realizado a nivel nacional contra el captahuellas han obligado a Nicolás Maduro a retroceder en la instalación de las maquinas en todos los centros de abastecimientos a nivel nacional de forma obligatoria, tal como lo señaló en un principio. “Tenemos que ser vigilantes de que en realidad esta medida no sea de carácter obligatorio y que no se sancionen a los centros que no se apaguen a esta medida dictatorial y discriminatoria”.
Finalmente, la dirigente de la Unidad, María Corina Machado hizo un llamado a que la acompañen a orar esta tarde, junto a Lilian Tintori, para pedir por Leopoldo López y los demás presos políticos en la misa de las 6:00 pm en la iglesia San José de Chacao. Prensa Voluntad Popular
Como ser Cuba sin ser Cuba
En: http://www.lapatilla.com/site/2014/08/26/paulina-gamus-como-ser-cuba-sin-ser-cuba/
Paulina Gamus
En diciembre de 1998, pocos días después del primer triunfo electoral de Hugo Chávez, viajé con mi familia a Miami. Los amigos cubanos con los que siempre nos reuníamos para cenar y divertirnos estaban extrañamente parcos y hasta sombríos. Por fin uno de ellos habló: “a ustedes les va a pasar con Chávez lo mismo que a nosotros con Fidel”. Mi reacción fue casi de rabia: eso jamás sucedería en Venezuela, teníamos una tradición democrática de cuarenta años. Por otra parte, era imposible que en esta época un presidente de Latinoamérica aplicara el paredón y las distintas formas de represión que provocaron el exilio cubano. Tampoco existía la URSS para ser tutora de un régimen comunista como el de Castro. Cuando volvimos a reunirnos, en enero de 2003, en Venezuela se daba una de las acciones más ridículas y de más alto costo para la continuidad democrática: el paro cívico-petrolero que comenzó en diciembre de 2002. La comunidad cubana de Miami organizó una marcha de solidaridad con la Venezuela democrática, la que se suponía estaba padeciendo hambre y un sinfín de dificultades por el fulano Paro. Esa noche las televisoras latinas reportaban noticias del suceso y sentí que se me caía la cara de vergüenza cuando apareció en pantalla un gentío aposentado en una de las principales arterias viales de Caracas, la autopista Francisco Fajardo, y unas jóvenes con llamativos atuendos deportivos practicando bailoterapia.
Cada vez que oigo decir -y ocurre con frecuencia- que la única manera de salir de Maduro y su pandilla es un paro nacional, recuerdo aquella ficción de diciembre 2002 a febrero 2003, cuando los residentes del este de Caracas y de otras zonas de clase media y alta, iban al oeste de la ciudad para proveerse de gasolina y alimentos. Era pues un semi paro o un paro a medias que dio lugar a un verdadero genocidio laboral: más de 20.000 gerentes, técnicos y empleados petroleros calificados, fueron arrojados de sus puestos de trabajo y de sus viviendas. Sin indemnización, sin la liquidación de sus ahorros y sin seguro médico. No sé si alguien habrá contabilizado los suicidios y la aparición de enfermedades cardíacas, de cáncer y de otras dolencias causadas por la desesperación. Quienes lograron sobreponerse a la catástrofe, hoy son expertos petroleros del mejor nivel en Canadá, Rusia, países del golfo pérsico, Noruega, México y Colombia entre otros. Esta última, unida a nosotros por la vecindad, la historia y la convivencia, ha sido la más beneficiada al acoger a los expulsados de Petróleos de Venezuela (Pdvsa). No hubo entonces un paredón de fusilamiento como en Cuba, pero el crimen cometido contra más de 20.000 familias venezolanas fue en muchos casos bastante cercano.
Chávez viajaba a Cuba cada vez con mayor frecuencia. Comenzaron a aparecer banderas cubanas que ondeaban en plan mellizal con las venezolanas. Los afiches con el rostro del dictador cubano y del Che Guevara se fueron haciendo decoración obligada en oficinas públicas y en grafitis. Apareció el socialismo del Siglo XXI y con él llegaron las expropiaciones y confiscación de fincas en plena producción y la nacionalización de empresas de servicios. El mismo Chávez se dedicó, con el grito “¡exprópiese!” a despojar de sus bienes a centenares de pequeños comerciantes. Ya había razones para creer que nos estábamos acercando al modelo cubano, pero aún podíamos recibir dólares viajeros -aunque cada vez fuesen menos- y era posible viajar a donde uno quisiera y por el tiempo deseado. Los alimentos y medicinas se adquirían sin problemas, los centros comerciales bullían de compradores reales y de vitrina. Además, a diferencia de lo que sucedía en Cuba, la oposición logró un triunfo electoral en diciembre de 2007, nada menos que derrotar a Chávez en su propósito de reformar la Constitución. Aquello fue, como se dice en criollo, alegría de tísico porque meses después Chávez implantó la reforma mediante un atajo inconstitucional.
Ya enfermo -mejor dicho- moribundo, el teniente coronel quiso asegurar la continuidad de su obra postulándose para su tercera reelección en octubre de 2012. Habría que esperar casi dos años para enterarnos por boca de su eterno ministro de Planificación, Jorge Giordani, que los miles de millones invertidos en esa campaña fueron uno de los empujones que faltaban para la ruina del país. El definitivo correspondió a Nicolás Maduro cuando en noviembre de 2013 ordenó el saqueo de las tiendas de electrodomésticos y luego el vaciamiento de los negocios de toda índole. Logró que su partido ganara la mayoría de las alcaldías en las elecciones de ese diciembre, pero Venezuela no volvería a ser la misma, era tierra arrasada.
Hoy la gente se pelea en las colas de los supermercados y bodegas por un kilo de leche en polvo. La Guardia Nacional debe usar gases lacrimógenos para disuadir a compradores furiosos dispuestos a saquear un megamercado. Twitter se ha convertido en el vehículo para buscar medicinas que han desaparecido. Uno de los cantautores más queridos de Venezuela no pudo contener el llanto en una entrevista televisiva en la cadena CNN, porque tiene cáncer y no consigue los medicamentos indicados. Se han contabilizado cerca de mil amputaciones de miembros fracturados por no haber recursos para las intervenciones quirúrgicas. En un avión de una línea aérea venezolana, las azafatas ofrecen vasos de cartón a los pasajeros para que orinen porque los baños están fuera de servicio. La gente sigue volando en esa y en otras desastrosas empresas nacionales porque las líneas aéreas internacionales han suspendido o reducido al máximo sus vuelos al país. El gobierno les debe más de 4.000 millones de dólares y no manifiesta interés en pagarles porque “quienes viajan son los ricos”. Es cierto, los muy ricos viajan en sus aviones privados y la nomenclatura en los oficiales, pero los no tan ricos y la clase media están presos en el país. Por el mismo camino de morosidad van las deudas con proveedores de alimentos, medicinas, repuestos para automóviles y toda clase de insumos. La respuesta del gobierno de Maduro ante este caos son amenazas y represión. Ese fue el ucase de Fidel Castro desde La Habana a donde Maduro acudió hace algunos días para recibir órdenes.
Me costó, pero al fin entendí lo que más me indignaba del vaticinio de los amigos cubanos exiliados en Miami: inspirar lástima. Es algo humillante, pero a eso nos ha conducido la revolución chavista, bolivariana y socialista del Siglo XXI, a la inopia del Siglo XIX.
Paulina Gamus es abogada y analista política venezolana
Publicado originalmente en el diario El País (España)
Paulina Gamus
En diciembre de 1998, pocos días después del primer triunfo electoral de Hugo Chávez, viajé con mi familia a Miami. Los amigos cubanos con los que siempre nos reuníamos para cenar y divertirnos estaban extrañamente parcos y hasta sombríos. Por fin uno de ellos habló: “a ustedes les va a pasar con Chávez lo mismo que a nosotros con Fidel”. Mi reacción fue casi de rabia: eso jamás sucedería en Venezuela, teníamos una tradición democrática de cuarenta años. Por otra parte, era imposible que en esta época un presidente de Latinoamérica aplicara el paredón y las distintas formas de represión que provocaron el exilio cubano. Tampoco existía la URSS para ser tutora de un régimen comunista como el de Castro. Cuando volvimos a reunirnos, en enero de 2003, en Venezuela se daba una de las acciones más ridículas y de más alto costo para la continuidad democrática: el paro cívico-petrolero que comenzó en diciembre de 2002. La comunidad cubana de Miami organizó una marcha de solidaridad con la Venezuela democrática, la que se suponía estaba padeciendo hambre y un sinfín de dificultades por el fulano Paro. Esa noche las televisoras latinas reportaban noticias del suceso y sentí que se me caía la cara de vergüenza cuando apareció en pantalla un gentío aposentado en una de las principales arterias viales de Caracas, la autopista Francisco Fajardo, y unas jóvenes con llamativos atuendos deportivos practicando bailoterapia.
Cada vez que oigo decir -y ocurre con frecuencia- que la única manera de salir de Maduro y su pandilla es un paro nacional, recuerdo aquella ficción de diciembre 2002 a febrero 2003, cuando los residentes del este de Caracas y de otras zonas de clase media y alta, iban al oeste de la ciudad para proveerse de gasolina y alimentos. Era pues un semi paro o un paro a medias que dio lugar a un verdadero genocidio laboral: más de 20.000 gerentes, técnicos y empleados petroleros calificados, fueron arrojados de sus puestos de trabajo y de sus viviendas. Sin indemnización, sin la liquidación de sus ahorros y sin seguro médico. No sé si alguien habrá contabilizado los suicidios y la aparición de enfermedades cardíacas, de cáncer y de otras dolencias causadas por la desesperación. Quienes lograron sobreponerse a la catástrofe, hoy son expertos petroleros del mejor nivel en Canadá, Rusia, países del golfo pérsico, Noruega, México y Colombia entre otros. Esta última, unida a nosotros por la vecindad, la historia y la convivencia, ha sido la más beneficiada al acoger a los expulsados de Petróleos de Venezuela (Pdvsa). No hubo entonces un paredón de fusilamiento como en Cuba, pero el crimen cometido contra más de 20.000 familias venezolanas fue en muchos casos bastante cercano.
Chávez viajaba a Cuba cada vez con mayor frecuencia. Comenzaron a aparecer banderas cubanas que ondeaban en plan mellizal con las venezolanas. Los afiches con el rostro del dictador cubano y del Che Guevara se fueron haciendo decoración obligada en oficinas públicas y en grafitis. Apareció el socialismo del Siglo XXI y con él llegaron las expropiaciones y confiscación de fincas en plena producción y la nacionalización de empresas de servicios. El mismo Chávez se dedicó, con el grito “¡exprópiese!” a despojar de sus bienes a centenares de pequeños comerciantes. Ya había razones para creer que nos estábamos acercando al modelo cubano, pero aún podíamos recibir dólares viajeros -aunque cada vez fuesen menos- y era posible viajar a donde uno quisiera y por el tiempo deseado. Los alimentos y medicinas se adquirían sin problemas, los centros comerciales bullían de compradores reales y de vitrina. Además, a diferencia de lo que sucedía en Cuba, la oposición logró un triunfo electoral en diciembre de 2007, nada menos que derrotar a Chávez en su propósito de reformar la Constitución. Aquello fue, como se dice en criollo, alegría de tísico porque meses después Chávez implantó la reforma mediante un atajo inconstitucional.
Ya enfermo -mejor dicho- moribundo, el teniente coronel quiso asegurar la continuidad de su obra postulándose para su tercera reelección en octubre de 2012. Habría que esperar casi dos años para enterarnos por boca de su eterno ministro de Planificación, Jorge Giordani, que los miles de millones invertidos en esa campaña fueron uno de los empujones que faltaban para la ruina del país. El definitivo correspondió a Nicolás Maduro cuando en noviembre de 2013 ordenó el saqueo de las tiendas de electrodomésticos y luego el vaciamiento de los negocios de toda índole. Logró que su partido ganara la mayoría de las alcaldías en las elecciones de ese diciembre, pero Venezuela no volvería a ser la misma, era tierra arrasada.
Hoy la gente se pelea en las colas de los supermercados y bodegas por un kilo de leche en polvo. La Guardia Nacional debe usar gases lacrimógenos para disuadir a compradores furiosos dispuestos a saquear un megamercado. Twitter se ha convertido en el vehículo para buscar medicinas que han desaparecido. Uno de los cantautores más queridos de Venezuela no pudo contener el llanto en una entrevista televisiva en la cadena CNN, porque tiene cáncer y no consigue los medicamentos indicados. Se han contabilizado cerca de mil amputaciones de miembros fracturados por no haber recursos para las intervenciones quirúrgicas. En un avión de una línea aérea venezolana, las azafatas ofrecen vasos de cartón a los pasajeros para que orinen porque los baños están fuera de servicio. La gente sigue volando en esa y en otras desastrosas empresas nacionales porque las líneas aéreas internacionales han suspendido o reducido al máximo sus vuelos al país. El gobierno les debe más de 4.000 millones de dólares y no manifiesta interés en pagarles porque “quienes viajan son los ricos”. Es cierto, los muy ricos viajan en sus aviones privados y la nomenclatura en los oficiales, pero los no tan ricos y la clase media están presos en el país. Por el mismo camino de morosidad van las deudas con proveedores de alimentos, medicinas, repuestos para automóviles y toda clase de insumos. La respuesta del gobierno de Maduro ante este caos son amenazas y represión. Ese fue el ucase de Fidel Castro desde La Habana a donde Maduro acudió hace algunos días para recibir órdenes.
Me costó, pero al fin entendí lo que más me indignaba del vaticinio de los amigos cubanos exiliados en Miami: inspirar lástima. Es algo humillante, pero a eso nos ha conducido la revolución chavista, bolivariana y socialista del Siglo XXI, a la inopia del Siglo XIX.
Paulina Gamus es abogada y analista política venezolana
Publicado originalmente en el diario El País (España)
La reforma militar
En: http://www.lapatilla.com/site/2014/08/26/hernan-castillo-la-reforma-militar/
Hernán Castillo
Prof. Hernán Castillo, Ph.D.
Universidad Simón Bolívar USB
Hernán Castillo
Si para algo han servido estos años de gobierno chavista, si es
que han servido para algo, ha sido para demostrar la ruina nacional que
son los militares gobernando. De tal manera que así como el TSJ,
violando la Constitución, autorizó a los militares a intervenir en el
activismo partidista; igualmente el TSJ debería excluir a los militares
de esa genérica “…participación activa en desarrollo nacional…” del
artículo 328.
Los militares no saben nada del desarrollo del país, y no tienen porque saberlo, ellos son formados y entrenados técnica y profesionalmente para las operaciones, bajo control civil, de la seguridad y defensa nacional. La definición del desarrollo le corresponde a la sociedad civil en su conjunto, no a los militares, como ha ocurrido durante este gobierno. La participación activa de los militares en el desarrollo nacional está en el especializado campo de la defensa militar de la soberanía, el territorio, la población, el orden público, y el combate contra las amenazas surgidas luego del final de la Guerra Fría, no más. Sin embargo, excepcionalmente uno que otro militar pudiera ser cooptado para el servicio público civil.
Los militares venezolanos tuvieron un teniente coronel del Ejército en la presidencia de la república; apoyo popular; abundancia de recursos naturales, financieros y humanos; abusiva intervención en la administración pública y las empresas del Estado; subordinación total de todos los poderes públicos al poder ejecutivo; hegemonía comunicacional, hasta un canal del televisión tienen; inexistencia absoluta de contraloría de los gastos del Estado en donde hasta fundaron un banco comercial propio; amplio apoyo comprado con petróleo en los organismos internacionales; heredaron de la República Civil una sociedad tolerante, igualitaria y libertaria, sin divisiones raciales y étnicas, sin problemas religiosos y culturales. Y no fueron capaces de solucionar uno solo de los crónicos problemas del pueblo, todos los agravaron. No le dejan a las futuras generaciones de venezolanos una obra de infraestructura física importante. Ni siquiera el problema de la seguridad pública y el tráfico de drogas han sido capaces de resolver. Al contrario, los militares en el gobierno han sido un vendaval de sangre, crímenes y penurias de todo tipo: la salud, la educación y los servicios públicos por el subsuelo; el comercio, la agricultura, la industria incluida la petrolera y Guayana y toda la actividad productiva en general destruida como nunca antes; la generación y distribución de electricidad y el agua potable y riego destruidas, al igual que las comunicaciones; cerca de la mitad de la fuerza de trabajo está entre la informalidad económica y el delito; la escasez de viviendas, medicamentos, artículos de consumo esenciales y en general escasez de todo tipo de productos y la inflación más alta del mundo dominan la economía; a lo cual se le suma la corrupción administrativa, en todas las áreas; la actividad cultural, intelectual, artística, la investigación científica e innovación tecnológica casi inexistentes y las universidades depauperadas.
Los militares venezolanos y la comparsita de civiles alabarderos que los siguen, con el apoyo de los parásitos cubanos castrocomunistas, han demostrado que son competentes en la violación de los Derechos Humanos y en la represión de la libertad de expresión del pensamiento; incluso llegaron al extremo de sacar a Venezuela de la Corte Interamericana. Por ejemplo, la dictadura militar de Pérez Jiménez básicamente lo que hizo fue reprimir las libertades civiles y unas pocas, pero grandes, construcciones en Caracas porque la Provincia del país la abandonaron completamente. Los gobiernos de los generales López Contreras y Medina Angarita apenas sirvieron para tratar de manipular una transición, luego de la muerte de Gómez, que el propio general Marcos Pérez Jiménez, entre otros, luego contribuyó a abortar. Y del dictador Juan Vicente Gómez, creador del Ejército Nacional, ni hablar. En conclusión, los militares en el gobierno históricamente han sido una de las causas del subdesarrollo y atraso de Venezuela. Son aislados y excepcionales los militares que individualmente han hecho alguna contribución importante al desarrollo nacional; pero como institución armada en conjunto, en el genérico y amplio campo del desarrollo nacional, han sido un completo fracaso, no sólo en Venezuela, sino en toda América Latina.
Finalmente, para sentar las bases definitivas del desarrollo nacional es vital la reforma militar, y principalmente matar el “Caballo de Troya” de la ideología pretoriana enquistada secularmente en la cultura militar venezolana; con esa espada de Damocles alzada sobre la sociedad civil venezolana resulta prácticamente imposible el desarrollo nacional.
Los militares no saben nada del desarrollo del país, y no tienen porque saberlo, ellos son formados y entrenados técnica y profesionalmente para las operaciones, bajo control civil, de la seguridad y defensa nacional. La definición del desarrollo le corresponde a la sociedad civil en su conjunto, no a los militares, como ha ocurrido durante este gobierno. La participación activa de los militares en el desarrollo nacional está en el especializado campo de la defensa militar de la soberanía, el territorio, la población, el orden público, y el combate contra las amenazas surgidas luego del final de la Guerra Fría, no más. Sin embargo, excepcionalmente uno que otro militar pudiera ser cooptado para el servicio público civil.
Los militares venezolanos tuvieron un teniente coronel del Ejército en la presidencia de la república; apoyo popular; abundancia de recursos naturales, financieros y humanos; abusiva intervención en la administración pública y las empresas del Estado; subordinación total de todos los poderes públicos al poder ejecutivo; hegemonía comunicacional, hasta un canal del televisión tienen; inexistencia absoluta de contraloría de los gastos del Estado en donde hasta fundaron un banco comercial propio; amplio apoyo comprado con petróleo en los organismos internacionales; heredaron de la República Civil una sociedad tolerante, igualitaria y libertaria, sin divisiones raciales y étnicas, sin problemas religiosos y culturales. Y no fueron capaces de solucionar uno solo de los crónicos problemas del pueblo, todos los agravaron. No le dejan a las futuras generaciones de venezolanos una obra de infraestructura física importante. Ni siquiera el problema de la seguridad pública y el tráfico de drogas han sido capaces de resolver. Al contrario, los militares en el gobierno han sido un vendaval de sangre, crímenes y penurias de todo tipo: la salud, la educación y los servicios públicos por el subsuelo; el comercio, la agricultura, la industria incluida la petrolera y Guayana y toda la actividad productiva en general destruida como nunca antes; la generación y distribución de electricidad y el agua potable y riego destruidas, al igual que las comunicaciones; cerca de la mitad de la fuerza de trabajo está entre la informalidad económica y el delito; la escasez de viviendas, medicamentos, artículos de consumo esenciales y en general escasez de todo tipo de productos y la inflación más alta del mundo dominan la economía; a lo cual se le suma la corrupción administrativa, en todas las áreas; la actividad cultural, intelectual, artística, la investigación científica e innovación tecnológica casi inexistentes y las universidades depauperadas.
Los militares venezolanos y la comparsita de civiles alabarderos que los siguen, con el apoyo de los parásitos cubanos castrocomunistas, han demostrado que son competentes en la violación de los Derechos Humanos y en la represión de la libertad de expresión del pensamiento; incluso llegaron al extremo de sacar a Venezuela de la Corte Interamericana. Por ejemplo, la dictadura militar de Pérez Jiménez básicamente lo que hizo fue reprimir las libertades civiles y unas pocas, pero grandes, construcciones en Caracas porque la Provincia del país la abandonaron completamente. Los gobiernos de los generales López Contreras y Medina Angarita apenas sirvieron para tratar de manipular una transición, luego de la muerte de Gómez, que el propio general Marcos Pérez Jiménez, entre otros, luego contribuyó a abortar. Y del dictador Juan Vicente Gómez, creador del Ejército Nacional, ni hablar. En conclusión, los militares en el gobierno históricamente han sido una de las causas del subdesarrollo y atraso de Venezuela. Son aislados y excepcionales los militares que individualmente han hecho alguna contribución importante al desarrollo nacional; pero como institución armada en conjunto, en el genérico y amplio campo del desarrollo nacional, han sido un completo fracaso, no sólo en Venezuela, sino en toda América Latina.
Finalmente, para sentar las bases definitivas del desarrollo nacional es vital la reforma militar, y principalmente matar el “Caballo de Troya” de la ideología pretoriana enquistada secularmente en la cultura militar venezolana; con esa espada de Damocles alzada sobre la sociedad civil venezolana resulta prácticamente imposible el desarrollo nacional.
@CastilloHernan
Prof. Hernán Castillo, Ph.D.
Universidad Simón Bolívar USB
El gobierno dando tumbos
En: http://www.lapatilla.com/site/2014/08/26/jose-guerra-el-gobierno-dando-tumbos/
José Guerra
El gobierno de Maduro anda perdido. No encuentra qué hacer para enfrentar la crisis económica. Hace una semana le pidió la renuncia al gabinete y se tarda en nombrar a los nuevos ministros por su indecisión. Su estrella fulgurante, Rafael Ramírez, perdió brillo y ahora anda de capa caída. Ninguna de sus políticas ha sido aceptada por la nomenclatura del régimen y las que logró aplicar han fracasado estrepitosamente, como el Sicad II, mercadeado por Ramírez en marzo de 2014 como la solución a la escalada del dólar paralelo y la inflación y cinco meses después ese dólar está más caro que cuando comenzó el Sicad II y la inflación galopando, tanto que hasta las cifras las dejaron de publicar.
Este es un gobierno errático, aleatorio, que no sabe cómo administrar los asuntos públicos. Que hace anuncios pero muy pocos se concretan y mientras tanto la crisis sigue avanzando porque dejar de hacer no es opción para resolver los problemas. Ungido inicialmente por Maduro con poderes plenipotenciarios en materia económica, se lanzó Ramírez por el camino de las reformas, muchas de las cuales son tan obvias que serían punto de acuerdo entre los diferentes sectores políticos, dada la gravedad de la situación, pero contradictoriamente ni siquiera el PSUV comparte la orientación de las acciones esbozadas. Así, los programas iniciales que balbució Rafael Ramírez causaron una reacción adversa en un sector del gobierno contrario a cualquier tipo de reformas, las cuales interpretan como una traición al legado de Chávez. Ramírez no habló desde Venezuela sobre las medidas económicas a ser adoptadas por el gobierno, prefirió ir a Londres a una reunión especialmente preparada para él por el banco de inversión francés Lazard, quien funge como su asesor, para hablar ante los inversionistas. El 14 de junio de 2014 se conoció lo que Ramírez había transmitido a los banqueros congregados en la capital inglesa.
Como peor es nada y sin tener claros los objetivos de la política económica ni las metas a ser alcanzadas, delineó en Londres el Vicepresidente para el Área Económica la unificación de los tipos de cambio, lo que implicaría la eliminación de la trilogía de tasas oficiales, sugirió el eventual desmontaje del control de cambio aunque en realidad no fue preciso en ello, deslizó también que había que moderar el financiamiento del BCV con impresión de dinero para cubrir el déficit de operaciones de la empresa que él mismo dirige, PDVSA y adicionalmente postuló que había que corregir los subsidios a la gasolina y aumentar los precios de bienes que se encuentran congelados por varios meses.
Estas medidas tímidas, todavía y en el tintero fueron respondidas por el Vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Arreaza quien argumentó que no estaba planteado cambiar el modelo económico debido a que el mismo ha sido exitoso y luego por Aristóbulo Istúriz, gobernador del estado Anzoátegui y figura clave del partido de gobierno, quien en los días previos a la celebración del III Congreso del PUSV los días 25, 26 y 27 de julio de 2014, soltó una frase muy clara: el control de cambio no se puede eliminar porque es un instrumento político. Ello ponía de manifiesto que los sectores más conservadores del gobierno y del partido no aceptarían a beneficio de inventario lo que Ramírez propondría.
De la unificación cambiaria, la cual fue anunciada para ejecutarse en el corto plazo, pasó Ramírez velozmente a la convergencia cambiaria que nadie sabe qué significa pero se podría inferir que combina lo malo del control de cambio existente con una tasa fija con lo malo de los sistemas de cambios múltiples. Del aumento de la gasolina, ya no se habla debido a la suspicacia muy razonada de la población sobre el uso de los fondos que tal aumento generaría y a la creciente oposición a esa medida. Sobre la venta de Citgo, se hizo la propuesta y la misma fue recogida y se entiende que por igual razón, asociada al rechazo popular. Mientras el transcurrir del tiempo va descontando el lapso para adoptar un esquema económico comprensivo para lidiar con la crisis y Maduro es presa de sus dudas, la crisis se tiende a agravar. Así, como puede apreciarse en el gráfico, las reservas internaciones están tocando fondo, los precios siguen su escalada alcista y la escasez no da tregua.
Creyendo tomar el camino más fácil se fue el gobierno por el atajo de cerrar la frontera con Colombia pretendiendo frenar el contrabando. A ello siguió el nombramiento de un nuevo jefe de inspección de los comercios, Andrés Eloy Méndez, quien siguió a Eduardo Samán, Dante Rivas, al General Luis Motta Domínguez y Andreina Tarazón. El resultado no va a ser distinto de lo que ha pasado en todo el mundo donde hay controles de precios y de cambio: la escasez va a seguir y con ello el contrabando. Entretanto, el reloj sigue su marcha indetenible y con él el deterioro del país.
José Guerra
El gobierno de Maduro anda perdido. No encuentra qué hacer para enfrentar la crisis económica. Hace una semana le pidió la renuncia al gabinete y se tarda en nombrar a los nuevos ministros por su indecisión. Su estrella fulgurante, Rafael Ramírez, perdió brillo y ahora anda de capa caída. Ninguna de sus políticas ha sido aceptada por la nomenclatura del régimen y las que logró aplicar han fracasado estrepitosamente, como el Sicad II, mercadeado por Ramírez en marzo de 2014 como la solución a la escalada del dólar paralelo y la inflación y cinco meses después ese dólar está más caro que cuando comenzó el Sicad II y la inflación galopando, tanto que hasta las cifras las dejaron de publicar.
Este es un gobierno errático, aleatorio, que no sabe cómo administrar los asuntos públicos. Que hace anuncios pero muy pocos se concretan y mientras tanto la crisis sigue avanzando porque dejar de hacer no es opción para resolver los problemas. Ungido inicialmente por Maduro con poderes plenipotenciarios en materia económica, se lanzó Ramírez por el camino de las reformas, muchas de las cuales son tan obvias que serían punto de acuerdo entre los diferentes sectores políticos, dada la gravedad de la situación, pero contradictoriamente ni siquiera el PSUV comparte la orientación de las acciones esbozadas. Así, los programas iniciales que balbució Rafael Ramírez causaron una reacción adversa en un sector del gobierno contrario a cualquier tipo de reformas, las cuales interpretan como una traición al legado de Chávez. Ramírez no habló desde Venezuela sobre las medidas económicas a ser adoptadas por el gobierno, prefirió ir a Londres a una reunión especialmente preparada para él por el banco de inversión francés Lazard, quien funge como su asesor, para hablar ante los inversionistas. El 14 de junio de 2014 se conoció lo que Ramírez había transmitido a los banqueros congregados en la capital inglesa.
Como peor es nada y sin tener claros los objetivos de la política económica ni las metas a ser alcanzadas, delineó en Londres el Vicepresidente para el Área Económica la unificación de los tipos de cambio, lo que implicaría la eliminación de la trilogía de tasas oficiales, sugirió el eventual desmontaje del control de cambio aunque en realidad no fue preciso en ello, deslizó también que había que moderar el financiamiento del BCV con impresión de dinero para cubrir el déficit de operaciones de la empresa que él mismo dirige, PDVSA y adicionalmente postuló que había que corregir los subsidios a la gasolina y aumentar los precios de bienes que se encuentran congelados por varios meses.
Estas medidas tímidas, todavía y en el tintero fueron respondidas por el Vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Arreaza quien argumentó que no estaba planteado cambiar el modelo económico debido a que el mismo ha sido exitoso y luego por Aristóbulo Istúriz, gobernador del estado Anzoátegui y figura clave del partido de gobierno, quien en los días previos a la celebración del III Congreso del PUSV los días 25, 26 y 27 de julio de 2014, soltó una frase muy clara: el control de cambio no se puede eliminar porque es un instrumento político. Ello ponía de manifiesto que los sectores más conservadores del gobierno y del partido no aceptarían a beneficio de inventario lo que Ramírez propondría.
De la unificación cambiaria, la cual fue anunciada para ejecutarse en el corto plazo, pasó Ramírez velozmente a la convergencia cambiaria que nadie sabe qué significa pero se podría inferir que combina lo malo del control de cambio existente con una tasa fija con lo malo de los sistemas de cambios múltiples. Del aumento de la gasolina, ya no se habla debido a la suspicacia muy razonada de la población sobre el uso de los fondos que tal aumento generaría y a la creciente oposición a esa medida. Sobre la venta de Citgo, se hizo la propuesta y la misma fue recogida y se entiende que por igual razón, asociada al rechazo popular. Mientras el transcurrir del tiempo va descontando el lapso para adoptar un esquema económico comprensivo para lidiar con la crisis y Maduro es presa de sus dudas, la crisis se tiende a agravar. Así, como puede apreciarse en el gráfico, las reservas internaciones están tocando fondo, los precios siguen su escalada alcista y la escasez no da tregua.
Creyendo tomar el camino más fácil se fue el gobierno por el atajo de cerrar la frontera con Colombia pretendiendo frenar el contrabando. A ello siguió el nombramiento de un nuevo jefe de inspección de los comercios, Andrés Eloy Méndez, quien siguió a Eduardo Samán, Dante Rivas, al General Luis Motta Domínguez y Andreina Tarazón. El resultado no va a ser distinto de lo que ha pasado en todo el mundo donde hay controles de precios y de cambio: la escasez va a seguir y con ello el contrabando. Entretanto, el reloj sigue su marcha indetenible y con él el deterioro del país.
Quitarse las vendas
En: http://www.eluniversal.com/opinion/140827/quitarse-las-vendas
ELIDES J. ROJAS L.
| EL UNIVERSAL
miércoles 27 de agosto de 2014 12:00 AM
No hay que ser un genio de la
economía o un buen observador de las conductas sociales. Es así de
simple como lo plantean unas cuantas líneas tomadas de cualquier site de
Internet, algo que bien podría hacer, sin mayor esfuerzo, cualquiera de
los responsables del manejo de la economía nacional en nombre y
representación de la revolución y del pueblo soberano que la respalda.
Decimos esto justamente porque la leña más dura del tránsito hacia el
socialismo la está cogiendo la clase media, insigne apoyadora de Chávez
en sus tiempos de origen, y actualmente las clases más desposeídas, más
hundidas en la miseria que nunca.
En Venezuela está claro que a buen precio del petróleo más populismo y más demagogia, pero en tiempos de vacas flacas se derrumban desde el más incipiente de los capitalismos hasta el más encantador de los socialismos. En Venezuela la popularidad depende de la plata, de las dádivas y de lo que el gobierno pueda regalar. 60% de la población depende de eso y está a la espera de eso. Y eso es plata. Nada más. ¿Conciencia revolucionaria? ¿Qué es eso? Tal vez los mismos pequeños grupos de siempre y su trabajo adoctrinador ande en esa onda marxista de la época de los dinosaurios. A ese sector lo calculan en 5% y así ha sido siempre. El resto, empobrecido y sin esperanzas, solo depende y espera la platica, las bequitas y el dinero que va directo y sin contraloría a los consejos comunales. Ahí está el sabor. Lo demás es cuento y encuestas. Si no hay plata suficiente, se le cae la popularidad del líder de turno. Si hay mucha plata, pues el líder al bate puede llegar a cotas de supremo y eterno en la misma medida en que regale más platica. Luego será olvidado y vendrá otro.
Por lo pronto tenemos como obra fundamental del proceso un poderoso mercado negro y lo peor es que las definiciones más superficiales a la mano en las redes, podrían ayudar al más lerdo de los gerentes sociales a tratar de entender dónde está el problema y cómo solucionarlo. Pero no. No será así. La visión es otra. Vemos que dicen las redes, sencillito:
Mercado negro. En inglés black market. Los mercados negros son por lo regular la manifestación externa de un gobierno que perturba el funcionamiento de los mercados libres. Un mercado http://www.eco-finanzas.com/diccionario/M/MERCADO.htm negro se desarrolla con cualesquier bien o servicio cuando el acceso a un mercado libre se le niega al consumidor.
Tal negociación puede basarse en diversas razones. La guerra o una sequía intensa o bien algún otro desastre que pueda ocasionar que los productos lleguen a ser tan escasos que resulten casi no obtenibles; de aquí que pueda formarse un mercado negro que ponga en condiciones al que lo practica de cobrar precios exorbitantes por lo que de hecho es un mercado monopólico.
Otra causa de los mercados negros la constituyen las leyes restrictivas que prohíben o limitan el tráfico de determinados bienes. Esto produce el desastroso efecto, casi siempre, no sólo de llevar bajo tierra al tráfico de ciertos productos, sino también de inflar tanto los precios que estimula a los maleantes a crear su propio mercado y después a explotarlo.
En pocas líneas. Nada de guerra económica o guerra contra el contrabando.
Es cosa de quitarse las vendas.
No de los pies. De los ojos.
En Venezuela está claro que a buen precio del petróleo más populismo y más demagogia, pero en tiempos de vacas flacas se derrumban desde el más incipiente de los capitalismos hasta el más encantador de los socialismos. En Venezuela la popularidad depende de la plata, de las dádivas y de lo que el gobierno pueda regalar. 60% de la población depende de eso y está a la espera de eso. Y eso es plata. Nada más. ¿Conciencia revolucionaria? ¿Qué es eso? Tal vez los mismos pequeños grupos de siempre y su trabajo adoctrinador ande en esa onda marxista de la época de los dinosaurios. A ese sector lo calculan en 5% y así ha sido siempre. El resto, empobrecido y sin esperanzas, solo depende y espera la platica, las bequitas y el dinero que va directo y sin contraloría a los consejos comunales. Ahí está el sabor. Lo demás es cuento y encuestas. Si no hay plata suficiente, se le cae la popularidad del líder de turno. Si hay mucha plata, pues el líder al bate puede llegar a cotas de supremo y eterno en la misma medida en que regale más platica. Luego será olvidado y vendrá otro.
Por lo pronto tenemos como obra fundamental del proceso un poderoso mercado negro y lo peor es que las definiciones más superficiales a la mano en las redes, podrían ayudar al más lerdo de los gerentes sociales a tratar de entender dónde está el problema y cómo solucionarlo. Pero no. No será así. La visión es otra. Vemos que dicen las redes, sencillito:
Mercado negro. En inglés black market. Los mercados negros son por lo regular la manifestación externa de un gobierno que perturba el funcionamiento de los mercados libres. Un mercado http://www.eco-finanzas.com/diccionario/M/MERCADO.htm negro se desarrolla con cualesquier bien o servicio cuando el acceso a un mercado libre se le niega al consumidor.
Tal negociación puede basarse en diversas razones. La guerra o una sequía intensa o bien algún otro desastre que pueda ocasionar que los productos lleguen a ser tan escasos que resulten casi no obtenibles; de aquí que pueda formarse un mercado negro que ponga en condiciones al que lo practica de cobrar precios exorbitantes por lo que de hecho es un mercado monopólico.
Otra causa de los mercados negros la constituyen las leyes restrictivas que prohíben o limitan el tráfico de determinados bienes. Esto produce el desastroso efecto, casi siempre, no sólo de llevar bajo tierra al tráfico de ciertos productos, sino también de inflar tanto los precios que estimula a los maleantes a crear su propio mercado y después a explotarlo.
En pocas líneas. Nada de guerra económica o guerra contra el contrabando.
Es cosa de quitarse las vendas.
No de los pies. De los ojos.
Maduro: No obedezco a asesores ni vivo de encuestas
En: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140827/maduro-no-obedezco-a-asesores-y-no-vivo-de-encuestas
MARÍA LILIBETH DA CORTE
| EL UNIVERSAL
miércoles 27 de agosto de 2014 12:00 AM
"A mi nadie me va a torcer el
brazo con chantajes", advirtió a asesores y encuestadores el presidente
Nicolás Maduro en el acto de juramentación de las comisiones y equipos
de trabajo del PSUV, desde el teatro Bolívar, en el centro de Caracas.
"Hay expertos en marketing que (me dicen) hay cosas que no pueden ser Maduro, deja ese discurso vale, ponte en otro para que conquistes el centro (...) que si bajaste en las encuestas, que subiste... Yo no vivo de encuestas señores, yo vivo de un plan, y estoy comprometido en ese plan", señaló Maduro.
Alertó que quienes lo atacan "se están equivocando". "A mí me pueden destruir ¡destrúyanme! Unos disimuladamente, lanzando darditos por aquí (señalando su espalda): que el principal enemigo que tiene Maduro se llama Nicolás Maduro, o sea yo soy enemigo de mí mismo, dicen por ahí quienes lanzan dardos tratando de empujarnos a la socialdemocracia", dijo, para luego recordar que el Partido Socialista Unido de Venezuela no ha sido y nunca será "un partido socialdemócrata, ni de centro ni del medio. Nosotros estamos es en la izquierda del corazón de la revolución y de la historia".
"Yo no obedezco a asesores ni a marketing ni a nadie que se crea sabiondo. Yo obedezco a un pueblo y a la sabiduría que este pueblo construye a través de partidos, movimientos y fuerzas sociales. A mi nadie me va torcer el brazo con chantajes", insistió el mandatario nacional, para luego asegurar que tiene "fe infinita en el pueblo y en sus fuerzas y se que este pueblo (...) cuando nos toque siempre tendremos un solo destino: La batalla y la victoria".
También desestimó a los asesores que le recomiendan no nombrar mucho a Chávez en su discurso. "¿Que quieren que haga si ese es el padre creador de este proyecto revolucionario? Mi única misión en la vida es llevar adelante el proyecto de Chávez para los estudiosos de marketing y la pequeña burguesía bohemia (...) De acuerdo a esos expertos Chávez es pasado. Si hay algo que es futuro para los próximos 300 años es el pensamiento socialista y bolivariano de Chávez".
"Criticar ahora es moda"
Maduro además vapuleó que "esté de moda la critica y el antichavismo" dentro del propio chavismo. "Ahora si no eres crítico no eres chévere... No caigamos en la trampa de esa moda.", pidió a los pesuvistas. "La crítica es para construir, no para debilitar o dividir. Cualquier crítica que se haga para dividir o debilitar a la revolución, no sirve", afirmó durante el acto transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Para contrarrestar esa "moda", el Presidente instó a la Comisión de Comunicación, Agitación y Propaganda del PSUV, a cargo del ministro para la Transformación de Caracas, Ernesto Villegas, a ir a las calles "a decir la verdad y a encontrarse con la verdad del pueblo, sea la que sea".
A los chavistas les insistió "que el enemigo existe, aunque a veces es invisible y hay que ponerle rostro a quienes están contra la patria". "Ellos (el enemigo) trabajan y buscan un intelectualito por aquí, lo van halagando, lo llevan para acá y para allá y el intelectualito empieza a escribir desde el chavismo: Maduro no ha hecho tal cosa, porque Chávez decía...".
"Burguesía sin empacho"
El Presidente aseguró que "la burguesía no tiene empacho para pedir lo que está pidiendo (...) Maduro ha llegado la hora de asumir el libre mercado, libera todo, libera el cambio. O sea que le regale los dólares a ellos. "Yo les pregunto a ustedes ¿hay que destruir el control de cambio como mecanismo de defensa de los dólares de la República? Que la respuesta venga de la conferencia económica de diciembre". "Hemos creado diversas formas de atender los distintos mercados, pero los dólares de la República mientras la revolución sea revolución y mientras el pueblo sea poder más nunca van a ir a la burguesía", insistió.
"Sabiendo quiénes somos nosotros y piden por la calle del medio (...) liberen los precios, es decir volvamos al liberalismo, al 27 y 28 de febrero (de 1989)", culminó.
"Hay expertos en marketing que (me dicen) hay cosas que no pueden ser Maduro, deja ese discurso vale, ponte en otro para que conquistes el centro (...) que si bajaste en las encuestas, que subiste... Yo no vivo de encuestas señores, yo vivo de un plan, y estoy comprometido en ese plan", señaló Maduro.
Alertó que quienes lo atacan "se están equivocando". "A mí me pueden destruir ¡destrúyanme! Unos disimuladamente, lanzando darditos por aquí (señalando su espalda): que el principal enemigo que tiene Maduro se llama Nicolás Maduro, o sea yo soy enemigo de mí mismo, dicen por ahí quienes lanzan dardos tratando de empujarnos a la socialdemocracia", dijo, para luego recordar que el Partido Socialista Unido de Venezuela no ha sido y nunca será "un partido socialdemócrata, ni de centro ni del medio. Nosotros estamos es en la izquierda del corazón de la revolución y de la historia".
"Yo no obedezco a asesores ni a marketing ni a nadie que se crea sabiondo. Yo obedezco a un pueblo y a la sabiduría que este pueblo construye a través de partidos, movimientos y fuerzas sociales. A mi nadie me va torcer el brazo con chantajes", insistió el mandatario nacional, para luego asegurar que tiene "fe infinita en el pueblo y en sus fuerzas y se que este pueblo (...) cuando nos toque siempre tendremos un solo destino: La batalla y la victoria".
También desestimó a los asesores que le recomiendan no nombrar mucho a Chávez en su discurso. "¿Que quieren que haga si ese es el padre creador de este proyecto revolucionario? Mi única misión en la vida es llevar adelante el proyecto de Chávez para los estudiosos de marketing y la pequeña burguesía bohemia (...) De acuerdo a esos expertos Chávez es pasado. Si hay algo que es futuro para los próximos 300 años es el pensamiento socialista y bolivariano de Chávez".
"Criticar ahora es moda"
Maduro además vapuleó que "esté de moda la critica y el antichavismo" dentro del propio chavismo. "Ahora si no eres crítico no eres chévere... No caigamos en la trampa de esa moda.", pidió a los pesuvistas. "La crítica es para construir, no para debilitar o dividir. Cualquier crítica que se haga para dividir o debilitar a la revolución, no sirve", afirmó durante el acto transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Para contrarrestar esa "moda", el Presidente instó a la Comisión de Comunicación, Agitación y Propaganda del PSUV, a cargo del ministro para la Transformación de Caracas, Ernesto Villegas, a ir a las calles "a decir la verdad y a encontrarse con la verdad del pueblo, sea la que sea".
A los chavistas les insistió "que el enemigo existe, aunque a veces es invisible y hay que ponerle rostro a quienes están contra la patria". "Ellos (el enemigo) trabajan y buscan un intelectualito por aquí, lo van halagando, lo llevan para acá y para allá y el intelectualito empieza a escribir desde el chavismo: Maduro no ha hecho tal cosa, porque Chávez decía...".
"Burguesía sin empacho"
El Presidente aseguró que "la burguesía no tiene empacho para pedir lo que está pidiendo (...) Maduro ha llegado la hora de asumir el libre mercado, libera todo, libera el cambio. O sea que le regale los dólares a ellos. "Yo les pregunto a ustedes ¿hay que destruir el control de cambio como mecanismo de defensa de los dólares de la República? Que la respuesta venga de la conferencia económica de diciembre". "Hemos creado diversas formas de atender los distintos mercados, pero los dólares de la República mientras la revolución sea revolución y mientras el pueblo sea poder más nunca van a ir a la burguesía", insistió.
"Sabiendo quiénes somos nosotros y piden por la calle del medio (...) liberen los precios, es decir volvamos al liberalismo, al 27 y 28 de febrero (de 1989)", culminó.
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